Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2005

Las autopistas de la informacin y las reglas de su trfico

Mario Sei
Rebelin


Para la mayora de los ciudadanos de la tierra, es hoy absolutamente evidente que el flujo de las informaciones, esa maquinaria tecnolgica mundial que produce y reproduce diariamente gran parte de todo lo que sabemos sobre el mundo: los acontecimientos, las previsiones climticas, el valor del dinero, la msica, el cine, los nuevos productos y sus marcas, las decisiones polticas o las guerras y las bombas que estallan, para todo el mundo es evidente, deca, que ese flujo informativo permanente es un elemento fundamental en nuestras vidas y en la vida de nuestras sociedades.

Igualmente cierto es que para las potencias polticas y los grupos econmicos, el hecho de poder controlar los medios tecno-cientficos, capaces de producir distintos canales de ese flujo informativo, constituye un deseo irrefrenable. Por esa misma razn, justamente porque todo el mundo lo sabe y porque todos vivimos constantemente equipados con una televisin, una radio, un mvil o un ordenador, cuando no sean las cuatro cosas al mismo tiempo, es an ms impresionante constatar lo poco que se sabe y se habla pblicamente sobre los procesos reales que establecen las reglas de trafico de ese flujo simblico informativo, los procesos, es decir, dnde se deciden los parmetros tecnolgicos compartidos, las categoras lgicas comunes, los cdigos numricos estndar de memorizacin y elaboracin de datos.

Si es verdad que el flujo informativo esta constituido por distintos medios y que accedemos a l por interfaces diferentes (una televisin, una radio, un mvil, un ordenador) es verdad tambin que todo el sistema mundial de produccin y difusin de datos est abandonando progresivamente las tecnologas analgicas, basadas en redes de repetidores hertzianos pesadas, costosas y nacionales, para convertirse a las tecnologas digitales, integrando las normas MPEG (compresin de imgenes y de sonidos) y TCP-IP (interoperabilidad de redes digitales). Se trata de un proceso de conversin irreversible y si en EEUU, como decret desde 1997 la Comisin Federal de Comunicaciones (FCC), el ao 2006 ya significar el cierre definitivo de las frecuencias analgicas para la difusin hertziana de la televisin, no queda duda que todos los pases se adecuarn muy pronto a ese nuevo paradigma tecnolgico. Eso quiere decir que est surgiendo una verdadera infraestructura mundial de redes interoperativas en la cual estar incluida tanto la telefona mvil (gracias a las frecuencias UMTS que, permitiendo transmitir informaciones multimedia con imgenes y sonidos en las frecuencias de radio de los telfonos, de hecho convierten todo mvil en una interfaz de acceso a los programas audiovisuales y a la red IP) como la telefona fija (a travs de las redes XDSL capaces de transmitir imgenes televisivas en la red telefnica y por lo tanto de difundir programas audiovisuales en un ordenador sin pasar por los emisores hertzianos).

No es exagerado ver en la implantacin de esta infraestructura mundial el nacimiento de una nueva forma de relojera social de masa y si la posesin de un ordenador queda todava limitado a una minora de la poblacin mundial, esta claro que la red IP constituye unos de los canales privilegiados para la creacin de esta infraestructura y para que el flujo informativo siga fluyendo sin interrupciones. La red Internet, nacida en EEUU y desarrollada con financiaciones federales utilizando una aplicacin, el Web, concebida en Europa, no es simplemente una interfaz de acceso a la informacin mundial o una de las formas ms utilizada de correo y de comunicacin, es tambin el instrumento fundamental de cualquiera investigacin acadmica y cientfica; es, junto a las bibliotecas del mundo entero y substituyndolas cada vez ms, el principal deposito de la memoria colectiva.

Sin embargo, para poderse orientar en este depsito es esencial que existan unos criterios de almacenamiento, es decir unas categoras que permitan la particin y la clasificacin de los datos, de la misma forma que por un libro es necesario el ndice y que por una biblioteca es necesario el archivo de las fichas. En el caso de Internet, la gestin de los datos se realiza a travs del Domain Name and Addressing System (DNS), une red de 13 ordenadores instalados en el suelo americano que los tcnicos llaman la root del Internet y que comparten las distintas paginas registrndolas segn las denominaciones .com, .org, .net, etc. Desde el nacimiento del Internet y hasta 2006, de la tarea de atribuir los nombres de los dominios y de las direcciones electrnicas se encarga un organismo privado americano, el ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers). Aunque su rgano directivo est compuesto tambin por algunos expertos internacionales, el ICANN ha sido criticado muy a menudo por su gestin parcial y son muchos los que piden que una tarea tan importante sea cumplida por un organismo con una mayor credibilidad internacional, como por ejemplo el ITU (Unin Internacional de las Telecomunicaciones), domiciliado en Ginebra.

Las decisiones relativas al gobierno de Internet despus de 2006 se tomaran en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Informacin que se tendr en Tnez los prximos 16, 17 y 18 de Noviembre y nada hace confiar en una limitacin de la hegemona americana. Para darse cuenta de eso es suficiente leer, en el sitio oficial de la Cumbre, los documentos relativos al grupo de trabajo sobre el Gobierno de Internet o prestar atencin a las declaraciones del gobierno americano. Por boca de su portavoz Michael D. Gallagher, secretario al Comercio Internacional, el Gobierno de EEUU declar, hace unos das, que Internet es demasiado importante para los destinos del mundo (del comercio, de la seguridad, de la circulacin de la informacin) para que se pueda confiar el corazn tcnico y directivo a cualquiera organismo internacional. Teniendo en cuenta el papel crucial de Internet en la economa mundial, el Gobierno de EEUU desea garantizar la seguridad y la estabilidad del sistema de atribucin de los dominios de Internet (DNS, Domain Name System). Por esa razn EEUU mantendr su papel histrico en la autorizacin a cualquiera, modificacin de los file de root y no apoyar ninguna iniciativa susceptible de desestabilizar dicho sistema.

Sera verdaderamente muy ingenuo creer que el problema de EEUU es nada ms que la seguridad. En realidad, la apuesta es mucho ms alta, como ya se dieron cuenta hace muchos aos los estrategas polticos norteamericanos. En 1997, por ejemplo, David Rothkopf, director general de la Kissinger Associated, en un ensayo de la revista Foreign Policy ya escriba: En la era de la informacin, el objetivo central de la poltica exterior de Estados Unidos tiene que ser ganar la batalla de los flujos de la informacin mundial dominando las ondas, as como, en otro tiempo, Gran Bretaa dominaba el ma. Hay que reconocer que esta precavida poltica ha conseguido buenos resultados y que si hoy nos vemos reflexionando sobre el imperialismo americano, ste no es nicamente el fruto de la fuerza de las armas. Esta forma de imperialismo es quizs mucho menos peligrosa y penetrante de aquella basada en una poderosa industria cultural y simblica, largamente financiada por el Estado, que dominando las ondas irradia desde Estados Unidos valores de dimensin universal que capturan la imaginacin de toda la humanidad y suscitan un mimetismo generalizado.

Frente a la extensa inversin de capital y de energa poltica por parte de EEUU en la produccin cultural, es deprimente seguir escuchando los discursos de la clase poltica europea, todava intoxicada por el mito del libremercado y olvidndose que el problema de la historia siempre ha sido y ser: quin y cmo establece las reglas del juego.







Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter