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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2014

La basura tecnolgica, un crescendo insostenible y ponzooso

Daniel Lpez Marijun
boletn ECOS


El desarrollo sostenible no puede continuar siendo una frmula hueca justificadora de prcticas antiecolgicas ni tampoco una utopa inalcanzable. La combinacin de lo que Kormondy llamaba las tres p, pollution , population y poverty , es decir, contaminacin, crecimiento demogrfico y pobreza, ha degradado la situacin social y ambiental de los pases desposedos, alejndoles de los intercambios monetarios y comerciales. Su papel como destinatarios de residuos peligrosos de los pases desarrollad os representa un resultado aberrante de la globalizacin capitalista que padecemos.

Los informes del Worlwatch Institute nos dan cuenta anualmente de que el mundo est dividido entre una minora que disfruta de alimentos abundantes, movilidad casi ilimitad a, acceso a la tecnologa de vanguardia y otras facilidades, y una mayora con pocas oportunidades de superar las preocupaciones de la supervivencia diaria. Tambin asistimos muchas veces a un intento de culpabilizar a las vctimas, incidiendo en la explot acin que estos pases realizan de sus tierras, bosques y recursos hdricos, cuando son los ricos los que ms castigan al planeta con su estilo de vida contaminante, su consumo intensivo de materiales y su despilfarro obsceno.

El 15% del total de las car gas de toda clase transportadas en Europa son basuras. El caso del buque Probo Koala, con una carga txica de gasolina, sosa custica y sulfuro de hidrgeno, es paradigmtico: ocho personas murieron en 2006 envenenadas en Costa de Marfil por la mercanca l etal de un barco de construccin coreana, bandera panamea y armador griego que llevaba un flete alquilado por una empresa inglesa con cuartel general en Suiza y domicilio fiscal en Holanda. El buque que se hundi (o fue hundido) en 2004 en aguas de Turqu a con 2.200 toneladas de cenizas txicas (contenan el cancergeno cromo hexavalente) de centrales trmicas espaolas es otro ejemplo de prctica criminal.

Los desguaces de grandes buques mercantes en las playas de India, Bangladesh y Pakistn, incumplien do todas las normativas de reciclado seguro de buques, son otro caso escandaloso de prcticas lamentables sin proteccin medioambiental ni medidas de seguridad para las personas.

La corrupcin institucional, la ausencia de controles y la codicia de los pa ses ricos estn desviando ingentes cantidades de basura industrial, la excrecencia txica de nuestro sistema de produccin y consumo, hacia estos pases desfavorecidos , y entre ellas destacan los residuos de aparatos elctricos y electrnicos (RAEE).

Ex isten tres problemas medioambientales relacionados con la fabricacin de ordenadores: el uso de muchas substancias txicas en el proceso de produccin, un consumo muy elevado de agua y energa, y el gran volumen de residuos (tambin txicos) que generan.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que cada ao se generan unas 50 millones de toneladas de residuos electrnicos en el mundo ; es el tipo de basura que aumenta ms rpido en la actualidad. La produccin de los residuos electrnicos crece tres veces ms rpido que la media de los residuos urbanos. El volumen de chatarra informtica crece entre un 16% y un 28% cada cinco aos.

Basura electrnica deslocalizada


El coste del tratamiento de los residuos electrnicos est aumentando. Mientras que reciclar un ordenador en Estados Unidos cuesta 14 euros, en India solo supone 1,4 euros . La basura electrnica se deslocaliza, persiguiendo e l mnimo coste y la peor gestin ambiental.

La creciente cantidad de residuos electrnicos europeos que acaba en pases en desarrollo est provocando enormes impactos ambientales en estos pases y afecta a la salud de los trabajadores y de sus familias. El problema es especialmente preocupante porque en este sector suelen trabajar nios por salarios miserables.

Los contenedores enviados a estos pases estn repletos de aparatos electrnicos obsoletos: televisores de tubo catdico, CPU, pantallas de ordenador, reproductores de DVD, ordenadores porttiles, teclados, impresoras, etc. Proceden de pases europeos como Italia, Holanda, Alemania, Reino Unido, Suecia, Dinamarca y Francia, entre otros , y camuflan estos cargamentos de chatarra como apara tos para venta de segunda mano.

La ciudad de Guiyu (China) se ha hecho tristemente clebre por ser el mayor vertedero electrnico del planeta: recibe el 60% de todos los aparatos que se desechan en el mundo y es una de las zonas ms contaminadas del planeta .

Estas exportaciones obvian el Reglamento comunitario CE 1013/2006 de autorizacin de importacin, exportacin y traslado de residuos, con la excusa de que se trata de "equipos en buen estado de funcionamiento" y no de "residuos". Sin embargo, el mater ial no se comprueba y la mayor parte simplemente se desguaza y se quema.

India es la segunda potencia tecnolgica del mundo (representa el 40% del mercado informtico mundial), pero todo lo que exporta lo importa con creces. Es otro basurero e lectrnico mundial.

Tenemos que alertar de cmo una parte de la basura electrnica ( e - waste ) llega camuflada. Algunas ONG envan ordenadores, teclados o CPU como donaciones, con lo que cruzan las fronteras sin problemas. La definicin de equipo electrnic o de segunda mano es lo suficientemente ambigua como para amparar trficos ilcitos.

Los aparatos electrnicos contienen una compleja mezcla de materiales y componentes que pueden ser muy peligrosos si no son tratados adecuadamente. Contienen sustancias txicas como plomo, mercurio o cadmio, por nombrar algunas que amenazan la salud y el medioambiente. Y es que la extraccin de oro, cobre o plomo de aparatos como ordenadores y telfonos mviles puede ser un neg ocio muy lucrativo. Pero los procesos para obtenerlos son muy rudimentarios y peligrosos.

La ley de Moore ya nos alertaba de que la complejidad de los circuitos integrados se duplica cada ao, por lo que programas cada vez ms sofisticados requieren ms p otencia e impulsan a la sustitucin. Al mismo tiempo, existe una (in)cultura del derroche y de la moda, que nos impele a la rpida renovacin de toda la cacharrera electrnica. El resultado es paradjico: si por un lado se reduce el tamao de los chips, p or otro el incremento de produccin y ventas vomita ms basura electrnica. La obsolescencia programada que acorta la vida til de los aparatos se une a este envenenado proceso. Y la ausencia de control sobre los flujos de residuos y la bsqueda del benef icio econmico a cualquier precio provocan el desvo de los desechos electrnicos hacia pases sin regulacin ni control.

La situacin es escandalosa: una enorme cantidad de residuos de aparatos elctricos y electrnicos (RAEE) se estn desviando de su de stino obligatorio, las plantas de reciclado, para reventarlos, extraer lo ms valioso y finalmente depositarlos en vertederos. Los responsables de esta inaceptable situacin tienen nombres y apellidos, tanto por accin como por omisin.

La poblacin debe saber que los electrodomsticos llevan incorporado en su precio el coste de gestin para cuando se conviertan en residuo, por lo que los fabricantes estn percibiendo indebidamente un dinero por todos los RAEE que en vez de reciclado se estn llevando a v ertedero.

Un estudio de la OCU (Organizacin de Consumidores y Usuarios) en Espaa ya denunci este atropello demostrando que el 80% de los RAEE se estaban llevando a chatarreras, desguaces y vertederos, sin que la tasa por reciclado fuera aplicada para el fin de recuperacin; es una apropiacin indebida por parte de los fabricantes, una prctica intolerable y una amenaza evidente para la salud, pues muchos de los componentes de estos aparatos contienen sustancias peligrosas.

En particular, los ecologistas han pedido a la Unin Europea que:
− Todos los aparatos electr nicos sin comprobar se clasifiquen como "residuos", sea cual sea su procedencia o destino .
− Se resuelva el problema ms eficazmente en origen, incorporand o ambiciosos requisitos de ecodiseo, favoreciendo el reciclaje in situ .
− Los impuestos que establezca la ley dependan de las caractersticas del producto (menor toxicidad, facilidad de reciclaje, mayor vida til).

En la UE, el trfico ilegal de residuo s est creciendo particularmente entre los pases en el noroeste y el noreste de Europa. Los criminales estn aprovechando los altos costos asociados con la gestin de residuos legales y estn obteniendo sustanciales beneficios de las actividades de trfic o y eliminacin de residuos realizados ilegalmente. Para ello hacen uso de una amplia variedad de improvisados vertederos ilegales, tales como graveras y cascajales, instalaciones industriales abandonadas y minas a cielo abierto.

Europol inform en su Organised Crime Threat Assessment (OCTA) de 2011 del hecho de que el trfico ilegal de residuos a menudo es facilitado por la cooperacin con negocios legtimos, incluyendo servicios financieros, importacin/exportacin y el sector de reciclaje de metales, y con especialistas dedicados a la falsificacin de documentos para obtener permisos.

Los desechos txicos se mueven desde el sur al sudeste de Europa y a los Balcanes Occidentales (Rumania, Hungra y Albania), as como a otros Estados miembros. Italia tambin se ha convertido en un punto de trnsito para los residuos electrnicos (equipos elctricos y electrnicos de segunda mano) en ruta hacia frica y Asia. Hay evidencias de corrupcin en los sectores pblico y privado en relac in con la emisin de certificados por tcnicos de laboratorio. A menudo se utilizan sitios de almacenamiento intermedio para ocultar el destino final de los residuos, lo que hace difcil identificar las empresas de las que proceden los residuos.

El noroes te de Europa juega tambin un papel importante en la exportacin de residuos a pases no comunitarios, especialmente el oeste de frica y Asia. Rterdam, el puerto con ms trfico de Europa, se ha convertido en el principal colector de desechos de Europa con destino a lugares como China, Indonesia, India y frica. Los residuos txicos, los desechos electrnicos y los vehculos dados de baja se transportan a frica Occidental a travs de los puertos del noroeste de Europa.

En Italia, organizaciones criminales, como la Cosa Nostra de Sicilia, la Ndreghetta Reggina de Calabria, la Sacra Corona de Puglia o la Camorra napolitana se encargan de la recoleccin, almacenamiento y el vertido de una parte relevante de los residuos. La ecomafia utiliza varias modalid ades para deshacerse de residuos de la industria metalrgica, polvos txicos de la siderurgia y transformadores con aislantes peligrosos como PCB, entre otros. Hasta 350.000 toneladas de residuos industriales peligrosos se usaron en el sur de Italia para l evantar escuelas y viviendas.

El Convenio de Basilea

El Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminacin es un tratado ambiental global que regula estrictamente el movimiento transfr onterizo de desechos peligrosos y estipula obligaciones a las p artes para asegurar el manejo ambientalmente racional de los mismos, particularmente en lo referente a su vertido. El Convenio de Basilea fue adoptado el 22 de marzo de 1989 y entr en vigor el 5 de mayo de 1992. El Convenio es la respuesta de la comunidad internacional a los problemas causados por la produccin mundial anual de 400 millones de toneladas de desechos peligrosos para el hombre o para el ambiente debido a su s caractersticas txicas, venenosas, explosivas, corrosivas, inflamables o infecciosas.

Este acuerdo internacional reconoce que la forma ms efectiva de proteger la salud humana y el ambiente de daos producidos por los desechos se basa en la mxima reduccin de su generacin en cantidad y/o en peligrosidad. Los principios bsicos del Convenio de Basilea son: i) el trnsito transfronterizo de desechos peligrosos debe ser reducido al mnimo consistente con su gestin ambientalmente apropiada; ii) los desechos peli grosos deben ser tratados y dispuestos lo ms cerca posible de la fuente de su generacin; iii) los desechos peligrosos deben ser reducidos y minimizados en su fuente.

Para lograr estos principios, la Convencin pretende, a travs de su Secretara, controlarlos movimientos transfronterizos de d esechos peligrosos; vigilar y prevenir el trfico ilcito; proveer asistencia en la gestin ambientalmente adecuada de los desechos; promover la cooperacin entre las partes; y desarrollar guas tcnicas para el manejo de los desechos peligrosos. Sin embargo, el balance de los ms de 20 aos transcurridos es desolador:
− No existe un adecuado control internacional de los movimientos transfronterizos de los residuos peligrosos .
− La gestin de este enorme flujo de residuos txicos en los pases receptores es ambientalmente inaceptable .
− No existen perspectivas de reduccin en el volumen de los intercambios de residuos.

La situacin de los pases receptores de basura electrnica en frica ha cambiado en sentido negativo: ya no solo reciben los desechos de los pases desarrollados, sino que acumulan tambin sus residuos al rebufo de un desarrollo econmico incipiente. A diferencia de los pases ricos, la carencia de instalaciones adecuadas para una buena gestin es clamorosa, lo que empeora el problema. La Convencin de Basilea, reunida en Nairobi el ao pasado , alertaba de que al ritmo actual, a partir de 2017 frica generar ms residuos electrnicos que Europa.

Esta nueva y desconocida situacin (para muchos) obliga a modificar las polticas de gestin con los desechos electrnicos, que no deben centrarse solo en el control del comercio hacia los pases del llamado tercer mundo, sino en asegurar niveles ptimos de transparencia y manejo de los residuos , asegurando as u nas prcticas correctas .

Tambin, sin paternalismos, hay que reemplazar la economa informal de los rebuscadores y chatarreros, por una economa sostenible que incorpore a estas personas marginadas con empleos dignos. Como los pases desarrollados cuentan con normativa , tecnologa y experiencia para gestionar los desechos peligrosos, todo este know how debe cederse a los pases empobrecidos.

Y sera muy conveniente que no repitieran nuestros errores en cuanto a la postergacin de la reutilizacin de los aparatos elctricos y electrnicos, que a pesar de ser una alternativa de rango superior al reciclado, ha sido relegada por este ltimo. Justamente la oportunidad de disponer de una economa de proximidad y de no haber sido an seducidos por la (in)cultura de usar y tirar, debieran constituir la base para extender talleres y cooperativas de reutilizacin. La reparacin (en la jerga europea, preparacin para la reutilizacin) por encima del achatarramiento: este es el ejemplo que nos podran proporcionar a los pases que hasta hace bien poco han sido opulentos.

El reciclado es ms costoso, requiere tecnologas complejas y no cuestiona la obsolescencia programada 6 de equipos y aparatos; la reutilizacin es la genuina alternativa para p oner fin al bochornoso espectculo de contaminacin y degradacin ambiental de los pases empobrecidos.

Recuperar mejor que reciclar

Las prcticas actuales estn haciendo inclinar la balanza, en el mejor de los casos, hacia el mero reciclado de materiales, sin respetar la jerarqua de tratamientos que exigen las d ir ectivas comunitarias. No se incide ni en la recuperacin de aparatos, ni en la presin de fabricantes , ni en la acci n de los gobernantes, que se caracteriza por su poquedad. Aclaremos: entendemos por reutilizacin de un aparato elctrico y electrnico ya desechado el repararlo y continuar usndolo para la finalidad que tena.

Tambin es muy importante que las personas sean conscientes de los componentes txicos que contienen aparatos en apariencia inocentes, por lo que no deben ir al cubo de la basura. Los fluorescentes contienen mercurio, los frigorficos CFC, aceites del circuito de refrigeracin y espumas aislantes , y los ordenadores poseen plomo y mer curio en los monitores, retardadores de llama bromados en las carcasas y soldaduras de plomo y estao, entre otros componentes peligrosos. Por tanto, no son solamente las industrias las que almacenan carga txica; las sustancias peligrosas estn con nosotr os. El plomo, mercurio, cadmio, cromo, mercurio, plsticos bromados , etc. estn suponiendo una amenaza para la poblacin al ser manipulados y vertidos de forma irresponsable.

La respuesta a este problema tiene que pasar por la sensibilizacin y el comprom iso ciudadano. Las pautas de consumo responsable deberan ir por:
− Reducir el consumo de productos innecesarios y , sobre todo , de los peligrosos
− Promover el uso de productos alternativos siempre que se pueda potenciar las iniciativas de todo tipo que se e ncarguen de la recuperacin de aparatos desechados ;
− Reducir la carga txica de los hogares .
− Fomentar la formacin de una conciencia crtica en los consumidores. Una genuina sostenibilidad ser la que logre transformar la economa para que pueda sosteners e a largo plazo, cumpliendo cuatro preceptos:
− Uso limitado de todos los recursos a un ritmo que produzca niveles de residuos que el ecosistema pueda absorber.
− Explotacin de los recursos renovables en proporciones que no sobrepasen la capacidad del ecosistema de regenerar tales recursos.
− Consumir los recursos no renovables en proporciones que no sobrepasen las tasas de desarrollo de recursos renovables sustitutivos.
− Decrecimiento econmico y equidad global de manera que exista un equilibrio perdurable entre poblacin, recursos y medio ambiente.

El VI Programa de Accin Comunitaria en Medio Ambiente, aprobado por el Parlamento y el Consejo Europeo, plantea como objetivo algo que va en contra desgraciadamente de los modos habituales de producc in y consumo:
Alcanzar una importante reduccin global de los volmenes de residuos generados mediante estrategias de prevencin de produccin de residuos, mayor eficiencia en los recursos y un cambio hacia modelos de produccin y consumo ms sostenible s. Fomentar la reutilizacin de residuos que se sigan generando y reducir su nivel de peligrosidad .

El ltimo informe de la Organizacin Internacional del Trabajo sobre el impacto de los residuos electrnicos, alerta del desafo global para toda la humanidad que supone esta ingente acumulacin de basura tecnolgica. La ptica para resolver estos problemas de trfico ilcito y degradacin ambiental ha de ser resolutiva: frente al todo est perdido , es ms necesario plantearse queda mucho por ganar . El predicamento de la globalizacin alternativa, de la justicia social y ambiental, deja sin argumentos a los defensores de la competitividad y del mercado como nicos instrumentos para resolver los conflictos polticos y econmicos.

Fuentes: https://www.fuhem.es/ecosocial/boletin-ecos/numero.aspx?n=25



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