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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2014

Estado de excepcin en Hamburgo
Laboratorio policial contra protestas sociales

Ingo Niebel
Gara


Identificacin obligatoria, cacheos y registros indiscriminados son las nuevas facultades excepcionales a las que la polica puede someter a los ciudadanos en un parte determinada de Hamburgo. El SPD muestra una faceta poca conocida de estado represivo.

Desde el domingo pasado existe una especie de estado de excepcin en Hamburgo, limitado a algunos barrios de la ciudad-estado e ilimitado en el tiempo. Segn la versin oficial, sostenida por el alcalde y jefe de Gobierno regional, el socialdemcrata Olaf Scholz (SPD), se pretende poner fin a una serie de disturbios que desde las Navidades enfrentan a integrantes de la izquierda y del movimiento autnomo con las fuerzas de orden pblico. El SPD de Hamburgo, y sobre todo su senador de Interior, el exmilitar Michael Neumann, reducen el conflicto a los brotes de violencia. Al mismo tiempo, el Ejecutivo de Scholz obvia el fondo social que hay detrs.

El malestar del tradicionalmente muy activo y polifactico movimiento izquierdista de Hamburgo ha sido alimentado por un lado porque Neumann ha puesto bajo sospecha de ser un inmigrante ilegal a cualquier hombre de piel oscura y de aspecto africano. Por otro, el emblemtico centro de los okupas alemanes, la Rote Flora, y las histricas Casas de Esso deben ser desalojadas al ser objeto de especulacin. Al mismo tiempo la burguesa despilfarra 789 millones de euros, procedentes del erario, en la construccin de una filarmona a orillas del Elba. Por eso se organizaron varias manifestaciones bajo el lema Esta ciudad es de todos en defensa de la Rote Flora como centro cultural, la idiosincrasia social de determinados barrios y la dignidad de los refugiados.

La ltima manifestacin se llev a cabo el 28 de diciembre con 7.300 o 10.000 manifestantes, segn la polica y los organizadores, respectivamente. Las autoridades aludieron a varios incidentes para disolverla, lo que caus una mayor confrontacin entre manifestantes y unos 3.000 agentes antidisturbios, procedentes tambin de otros estados federales. La batalla campal culmin con ms de 120 policas heridos, 19 de gravedad, segn las autoridades. El Comit de diligencias, un organismo que asiste a manifestantes detenidos, registr 500 heridos, 20 de ellos graves. Adems critic que la Polica impidi a los abogados asistir legalmente a los ms de 320 arrestados. La responsable d poltica interior del partido Die Linke (La Izquierda), Christiane Schneider, acus a la Polica de haber recurrido a una tctica escaladora. Testigos presenciales y medios locales informaron de que los agentes lanzaron gases lacrimgenos a la multitud de forma indiscriminada. Por ltimo las autoridades anunciaron que los manifestantes haban atacado la conocida comisara Davidswache. Con este supuesto ataque justificaron la instalacin de las denominadas zonas peligrosas. Poco despus el seminario Der Spiegel, originario de Hamburgo y de orientacin centro-liberal, demuestra la falsedad de dicha acusacin. El Gobierno regional admite este extremo pero no retira sus medidas excepcionales.

Ante este estado de excepcin fctico, los sospechosos habituales han iniciado paseos por las zonas peligrosas. Esta forma de protesta es secundada tambin por ciudadanos ajenos al mundillo de la izquierda radical porque se sienten afectados injustamente por las medidas excepcionales. Estas ltimas se basan en la Ley de Polica, hecha por la Unin Demcrata Cristiana (CDU) en 2005 y calificada como la ms dura de Alemania. Desde entonces las autoridades han recurrido a ella en 40 ocasiones para establecer zonas peligrosas. Estas estaban limitadas en el tiempo y a un lugar en concreto, por ejemplo a las horas antes, durante y despus de un partido de ftbol y al respectivo estadio. Asimismo se aplic esta ley para combatir el trfico de droga en una determinada de estacin de tren porque permite que la Polica prohba a ciudadanos entrar o permanecer en ese lugar.

Poltica represiva del SPD

Sin embargo, es la primera vez que se aplican estas medidas a 50.000 personas y para un tiempo indeterminado. En teora la Polica no tiene derecho a prohibir a un ciudadano volver a su casa, pero an as aumenta la protesta contra las medidas decretadas por el SPD de Hamburgo. Die Linke quiere llevar el asunto al Parlamento regional para que ponga fin a esta medida excepcional pero los socialdemcratas gobiernan con mayora absoluta. En el campo jurdico est por ver si el tribunal constitucional se va a pronunciar sobre la alegada anticonstitucionalidad de esta Ley de Polica. Algunos juristas apuntan a que ningn juez tiene que legalizar estas medidas, otros aducen que su aplicacin limita la libertad de movimiento, de concentracin y el derecho civil sobre el uso de datos privados.

Que justamente el SPD se preste a aplicar esta severa ley no extraa porque tradicionalmente ha representado el ala ms represiva para mantener a raya cualquier movimiento que surja a su siniestra. Ya en 2001 intent adelantar a la CDU mediante una poltica policial drstica y fracas en las elecciones regionales porque el electorado prefiri el original antes que la copia. Ahora Scholz y Neumann quieren ganar puntos entre la burguesa, presentndose como guardianes de tranquilidad y seguridad frente a una supuesta izquierda violenta. Con esta estrategia Scholz, a la sazn vicepresidente del SPD, quiere ganar terreno poltico cara a las elecciones generales de 2017 de las que su formacin quiere salir como vencedora para reconquistar el gobierno perdido en 2005.

Para ello recurre a una Ley de Polica que hasta ahora nunca ha sido empleada de forma tan extrema. Cabe pensar que el SPD quiere ver hasta qu punto funciona legal y prcticamente. Conviene recordar que casi el 20% de los alemanes vive al borde de la pobreza y un 30% no participa en las elecciones. Hasta ahora no ha habido rebelin social en Alemania porque la Repblica Federal no ha entrado en crisis ni existe formacin poltica izquierdista que articule el descontento social.

Los intereses econmicos y la gentrificacin originan las protestas polticas y sociales

El Partido Socialdemcrata de Alemania (SPD) pretende reducir el conflicto poltico-social de Hamburgo al enfrentamiento violento entre policas y manifestantes izquierdistas obviando el trasfondo social y econmico de las protestas.

En el centro del conflicto se halla la lucha por la Rote Flora, un teatro ocupado desde 1989, que en los ltimos 25 aos se ha convertido en un smbolo del movimiento okupa europeo. A lo largo de este cuarto de siglo sus ocupantes lograron ser tolerados y hasta cierto tambin legalmente protegidos por la poltica. Esta situacin termin definitivamente a finales de 2013 cuando el propietario del inmueble, Klausmartin Kretschmer, reanim el conflicto, evitando la actuacin de una banda de msica y exigiendo a los inquilinos de la Rota Flora el pago mensual de 25.000 euros aduciendo prdidas de unos nueve millones de euros por todas las actuaciones culturales que los autnomos haban llevado a lo largo de este cuarto de siglo. Ante la previsible imposibilidad de pagar la cuota deseada, Kretschmer anunci el desalojo del edificio. En su da compr el inmueble por 375.000 marcos (190.000 euros). Segn sus propias palabras, la propiedad podra valer ahora unos 20 millones de euros. Un panorama parecido se da en el emblemtico barrio Sankt Pauli donde hace poco las autoridades desalojaron los 110 apartamentos de las histricas Casas de Esso despus de que inquilinos avisaron de extraos movimientos en las estructuras de los edificios. Un inquilino desalojado dijo a la prensa que por un piso de 80 metros cuadrados tena que pagar 930 euros al mes a pesar del psimo estado en el que se hallaba el edificio. Tanto la empresa propietaria como la administracin de Hamburgo optan por su pronto derribo mientras que una iniciativa popular aboga por la renovacin. Los dueos rechazan esta idea porque quieren edificar all apartamentos de venta y de alquiler adems de un centro comercial. De esta forma las Casas de Esso muestran cmo se quiere llevar a cabo la gentrificacin, es decir el cambio social de un barrio a consecuencia de un determinado proyecto inmobiliario. Ante la pasividad de las autoridades a la hora de buscar una solucin adecuada tanto para los afectados en particular como para el barrio en general, varios manifestantes asaltaron las Casas de Esso y las ocuparon.

El tercer foco de conflicto se centra en un grupo de refugiados africanos que se halla en Hamburgo. El senador de Interior, Michael Neumann (SPD), opina que se trata de inmigrantes ilegales y el ao pasado orden a su polica que controlase a cualquier hombre de apariencia africana. Desde la izquierda autnoma se le acus de proceder una forma racista ya que tambin la Iglesia haba concedido asilo parroquial a los denominados refugiados de Lampedusa.

En la otra cara de esta misma moneda se encuentra el ambicioso proyecto de dotar a Hamburgo con una gran sala de conciertos. Desde los aos 80 la ciudad portuaria opta por atraer a turistas mediante la ubicacin de espectculos musicales en sus respectivos teatros. Esta poltica dio lugar al conflicto por la Rote Flora que anteriormente haba sido un antiguo teatro que debera ser renovado para fines empresariales. En esta misma lnea se ubica la decisin de los sucesivos gobiernos regionales de Hamburgo de construir la impresionante Filarmnica del Elba. Sin embargo, y lejos de la famosa perfeccin alemana, este proyecto se ha convertido junto con el polmico aeropuerto internacional de Berln en un smbolo del despilfarro pblico. En 2007 las autoridades de Hamburgo dijeron que la obra iba a costar 77 millones de euros. En 2013 admitieron que los costes llegaran a los 789 millones de euros. La inauguracin est prevista para 2017 pero nadie se fa ya de la fecha porque en el pasado ha sido cambiada en varias ocasiones.

El 10% de la poblacin de Hamburgo controla el 65% de la riqueza de la ciudad, unos 33.000 millones de euros. Al mismo tiempo, el 13% de los ciudadanos recibe ayudas estatales. Hamburgo lidera la lista de los pensionistas que no pueden vivir de lo que cotizaron en su vida laboral. El 23% de los nios requiere asistencia del Estado porque son considerados pobres. En algunos barrios este porcentaje sube al 50%. Con un ndice de paro del 7,3%, Hamburgo se sita por encima de la media alemana del 6,7%.

Fuente: http://www.naiz.info/eu/hemeroteca/gara/editions/gara_2014-01-10-06-00/hemeroteca_articles/laboratorio-policial-contra-protestas-sociales


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