Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2014

Entrevista al escritor colombiano y colaborador de Le Monde Diplomatique
Es en Washington donde se decide si Bogot adelanta y firma un tratado de paz

Hernando Calvo Ospina
Rebelin

Por Patricia Rivas para Rebelion.org


Hernando Calvo Ospina es un reconocido periodista de investigacin, colaborador de Le Monde diplomatique, refugiado poltico en Francia. Su ltimo libro Calla y respira, es un relato autobiogrfico que en un ao ha sido editado en cinco idiomas. Conversamos con Hernando sobre algunos de los interrogantes que planean sobre el conflicto social y armado colombiano y la posibilidad de paz, las conversaciones de La Habana entre el gobierno y las FARC y algn que otro chisme...


FOTO: U.ARANZADI

Patricia Rivas. Llama la atencin el nulo peso de la Unin Europea en las negociaciones de paz de la Habana...

Hernando Calvo Ospina. Dos importantes funcionarios de dos pases europeos me dijeron lo mismo: Amrica Latina es territorio de Estados Unidos. Nosotros podramos acompaar, pero es Estados Unidos quien decide all. Si fuera en frica o Medio Oriente, quizs podramos tener peso en una negociacin.

Lo que s hacen los pases de la Unin Europea es seguir los designios de Estados Unidos. Por tanto le colaboran en lo que puedan, principalmente entregndole buena parte de la informacin que logran sus servicios de inteligencia. Adems de vigilar a los residentes colombianos que viven en estos pases, opositores al gobierno colombiano, bajo el pretexto de ser militantes o simpatizantes de una organizacin terrorista. Y si el pas europeo tiene vnculos econmicos con Colombia, pues mucho ms.

PR. Qu papel est teniendo Washington en las negociaciones de paz?

HC. En febrero del 2012 fui contactado por un alto responsable del Departamento de Estado, con el que ya me haba reunido antes... Si, aunque desde el 2009 me tienen en la lista de personas peligrosas para la seguridad de su nacin! Me dijo que me llamaba a nombre de su oficina y del presidente Santos. La mezcla no se me hizo para nada extraa. Ante mi pregunta, me precis que quera charlar sobre la paz en Colombia.

Entre vino y vino, fui concluyendo que las FARC y el gobierno colombiano estaban preparando negociaciones en la total reserva, algo que se hizo pblico en septiembre, luego de que el ex presidente lvaro Uribe lo denunciara. Yo solo vine a tocar el tema once meses despus (1).

PR. De qu hablaron en esa reunin, si se puede saber?

HCO. La mitad fue sobre Colombia y el resto sobre Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia. Es curioso que le interesaran estos ltimos cuatro pases? Pues no. Ellos, a ojos de Washington, son la cabeza de rebeldes en el continente. En las cuatro ocasiones que me encontr con funcionarios del Departamento de Estado siempre encaminaron la charla hacia estos pases. Y casualidad: los dos funcionarios europeos que mencion antes, tambin quisieron charlar sobre ellos.

Ahora, el estadounidense quera saber lo que yo opinaba sobre una negociacin con las guerrillas. Ellos conocen, como lo saben mis lectores y el gato del vecino, que por mi trabajo periodstico conozco a varios mandos de las FARC y del ELN. Y a unos desde hace 30 aos. Fue una conversacin que puede parecer anodina, pero que al ser con ellos no lo es: siempre tienen un objetivo muy determinado.

Casi al final me pregunt si yo quera enviarle un mensaje al presidente Santos. Le respond que no, pero s quera hacerle llegar una pregunta: por qu cuando fue ministro de Defensa dijo en un coctel, donde haban varios ciudadanos franceses, que l quera mi cabeza? Debi ser cosa de los tragos. Puede ser que se le olvid que yo tengo proteccin del gobierno francs, de Naciones Unidas, pero, sobre todo, el cario y reconocimiento de muchas personas en el mundo.

PR. Qu quiere decir que el ministro de Defensa pidi su cabeza? Cree que queran asesinarle?

Lo que s, por fuentes de absoluta confianza, es que ese gobierno intent pedir mi extradicin basado en los famosos computadores de Ral Reyes. S, en ellos se me menciona como cinco veces. Pero en cada una de ellas se me trata de periodista, y con nombre propio (2). Es que yo iba con un equipo de la televisin francesa para entrevistar a Reyes. La cita iba a ser el 2 de marzo 2008. Pero un da antes asesinaron al dirigente guerrillero en un bombardeo sobre territorio ecuatoriano. Creo que con ese intento de pedir mi extradicin, hicieron quedar en ridculo a la justicia colombiana.

A pesar de ello quisiera entrevistar al presidente Santos sobre este tema. Pero, en especial, para que cuente hasta dnde es honesto con el proceso de paz, y qu planes tiene para sacar de la pobreza a la mayora de colombianos.

Al funcionario estadounidense s le di un mensaje a llevar, pero no a Santos sino al presidente Obama: Que ordene detener la guerra y el terrorismo de Estado contra el pueblo colombiano.

Porque, siendo realista y pragmtico, es en Washington donde se decide si el gobierno en Bogot adelanta y firma un tratado de paz. Si le conviene a sus intereses econmicos y geoestratgicos, lo ordenar a Bogot.

Este funcionario estadounidense tambin me cont que con Santos tenan muchas ms afinidades polticas y de intereses que con Uribe. Ante lo que respond: Entonces ahora ustedes andarn desnudos por la casa presidencial, pues con Uribe se paseaban en chores!

PR. No parece usted muy optimista sobre las conversaciones de paz...

HCO. Hasta el momento yo no veo que los gobiernos de Washington y Bogot estn decididos a que llegue una paz a Colombia con justicia social. Quieren un proceso como se hizo en El Salvador, donde se detuvo la guerra poltica, se silenciaron los fusiles, pero la guerra social que lleg ha producido el doble de muertes y hambre, porque las estructuras de la desigualdad econmica no cambiaron. Despus de 20 aos siguen intactas. Claro, se pudo participar en poltica sin el temor de ser asesinado por ser opositor de izquierda.

PR. Qu pasos por parte de Washington haran que la apuesta por la paz fuera seria?

HCO. Para m dos signos deben existir para que yo crea que el gobierno estadounidense, y el de Colombia, s desean la paz. Uno, que se detenga la estigmatizacin poltica contra la oposicin. La intransigencia poltica es el principal enemigo de la paz en Colombia. Y no slo de la paz: del desarrollo efectivo de la nacin.

Es mi punto de vista como observador que ve a Colombia desde fuera. Que escucha y lee lo que se dice de ella. Que, como muchas personas, me asombro de la intransigencia de esa oligarqua, caso exclusivo en el mundo. Una oligarqua enferma por el poder.

Y dos, que se enve al ex presidente lvaro Uribe a las cortes para que responda por crmenes de Lesa Humanidad, genocidio, paramilitarismo y narcotrfico. Lo del ex presidente Uribe es un caso extremo de impunidad, como muy pocos en este universo.

Pero claro, en Washington existen fuertes intereses que se oponen a la paz, como son las empresas de armamento y de tecnologa para la guerra. Y Uribe regal tanto de la soberana a Estados Unidos, que de alguna manera tienen que agradecerle. Aunque Uribe debera tener cuidado porque Washington no tiene amigos, tiene intereses.

PR. Hasta qu punto Washington est presente en la Mesa de La Habana?

HCO. Es de suponer que los negociadores de las FARC lo saben. Si yo lo s es porque lo saben muchos. Varios de los negociadores del gobierno llevan relojes, bolgrafos, maletines u otros instrumentos para filmar y grabar todo lo que se conversa en la mesa de negociaciones en La Habana. Esa informacin, que no debera salir de ah en esa forma, parte hacia bases estadounidenses para ser procesada. Despus se comparte con el equipo especial en Bogot que sigue las negociaciones.

No slo se analiza cada frase y palabra de los negociadores de las FARC, sino cada timbre de voz, actitudes del rostro y sus manos. Despus llega el asesoramiento de cmo negociar o dirigirse a cada miembro del equipo guerrillero para desestabilizarlo o acercarlo.

PR. Como sea, las conversaciones de paz han logrado avances significativos...

HCO. Me parece que la tecnologa y los asesores no le han servido mucho al gobierno colombiano y a su delegacin, visto lo obtenido por los guerrilleros.

Los guerrilleros han demostrado capacidad para negociar. Bueno, es que, ante todo, tienen la razn de su parte.

Por eso sera de admirar a los negociadores del gobierno, pues deben parecer malabaristas al defender lo indefendible. Ellos defienden, sin ser oligarcas, los intereses de la oligarqua colombiana y de las transnacionales estadounidenses. Esa es su realidad. Sus argumentos deben ser muy limitados.

PR. En apenas un ao, van 25 miembros de Marcha Patritica y 26 sindicalistas de la CUT asesinados, adems de los ms de 9.500 presos polticos en las crceles colombianas, cuyo nmero no deja de aumentar...

HCO. Se pueden firmar todos los acuerdos que quieran sobre la reforma agraria, la educacin, la salud, la participacin poltica. Todo lo que quieran. Pero mientras la oligarqua colombiana no detenga su intransigencia poltica, ningn acuerdo servir. La paz del sepulcro no le sirve al campesino que reciba un ttulo de propiedad. Tampoco al pueblo donde construya un centro mdico en medio de discursos de paz, si al otro da van los paramilitares y acaban con los habitantes. De qu servir lo firmado si los negociadores sern asesinados cuando quieran hacer poltica legal y publica?

En la mesa de negociaciones ya se lleg a un acuerdo sobre participacin poltica, y, qu ha pasado desde entonces? Los hechos demuestran que el gobierno, las FFAA y sus paramilitares no se han dado cuenta. Lea las cifras de asesinados que usted acaba de dar. La represin a la protesta popular no se detiene un milmetro. Entonces cmo se van a implementar los acuerdos sociales y econmicos que se logren en la mesa de negociaciones?

PR. Por qu esa violencia poltica en Colombia de tantas dcadas? Por qu las peores dictaduras en el mundo han dado paso a ciertos espacios democrticos, y en Colombia no?

HCO. Mi respuesta siempre es la misma: estoy buscando qu tipo de genes tiene incubados esa oligarqua. No conozco ninguna otra tan violenta. Han sabido esconder que el Estado colombiano es una dictadura democrtica. Porque en Colombia se instaur la Doctrina de la Seguridad Nacional como en ninguna dictadura en Amrica Latina, dictada por Estados Unidos en 1962 para combatir al enemigo interno. Las dictaduras se fueron, llegaron gobiernos que dieron cierta amplitud democrtica, y en Colombia nada vari. Todo lo contrario. Estados Unidos tiene muchsima responsabilidad en ello, porque ha impulsado, alcahueteado y asesorado la criminalidad estatal. La historia no miente. Solo hay que conocerla (3).

PR. Por qu cree que hasta el momento no se ha incorporado al ELN de una forma seria a las negociaciones?

HCO. Quizs se deba a dos cosas. Una, porque jugaron a dividir y confrontar al ELN con las FARC. Creyeron que las FARC asumira una posicin prepotente ante el ELN. Ha resultado todo lo contrario, y la unidad entre esas dos organizaciones va en aumento. El encuentro a mediados del ao pasado de los dos mximos comandantes del ELN y las FARC, Nicols Rodrguez (Gabino) con Timolen Jimnez; el freno a enfrentamientos que a veces se daba entre ellas; los posteriores comunicados y operativos militares conjuntos, es una demostracin de la unidad.

Y dos, porque el gobierno quiere hacer creer que el ELN no es contrincante ni militar ni polticamente. Quiere esconder que esta guerrilla tiene una importante presencia en regiones de gran estrategia poltica y econmica.

No quiero dejar de mencionar que la reunin de Gabino y Timolen debi ser un duro golpe al orgullo de los servicios de inteligencia colombianos. Aunque fundamentalmente lo debi ser para la CIA estadounidense por ser la que maneja las principales tcnicas e instrumentos de espionaje, y coordina a los servicios colombianos (con el apoyo del MOSSAD israel). Debe darles vergenza que se engullan tantos miles de millones de dlares, y no hayan detectado el movimiento de estos dos hombres tan buscados. Y supongo que ambos tuvieron que moverse muchos kilmetros para encontrarse (4).

PR. Qu pas tras la desmovilizacin del M-19? Por qu no se dieron cambios socioeconmicos y la represin continu rampante?

HCO. Aqu vale la pena recordar algunos detalles. Los dirigentes del M-19 no negociaron su desmovilizacin: la regalaron y ellos se vendieron al sistema. Esto sucedi en Panam. Ellos, Navarro Wolf, Petro, y Evert Bustamante, por ejemplo, saben de qu hablo. A ninguno de esos dirigentes le import la suerte de sus bases.

Los dirigentes del M-19 son el caso ms conocido de entreguismo y abandono a sus bases e ideales altruistas. Pero existen otros. Tenemos al EPL. La mayora de los dirigentes del Ejrcito Popular de Liberacin, que al entregarse se transformaron en Esperanza, Paz y Libertad, se fueron directamente a trabajar para las Fuerzas Armadas o sus grupos narco-paramilitares.

En qu qued la desmovilizacin y entrega de armas del Partido Revolucionario de los Trabajadores, PRT; del grupo indgena Quintn Lame; del sector que rompi con el ELN? En nada para sus bases, que fueron las que pusieron los muertos, desaparecidos y torturados. Claro, para la mayora de sus dirigentes la vida cambi al venderse por una moneda de cobre al sistema: Casi todos tienen de qu vivir, no pocos tienen ONGs para analizar el conflicto o para ayudar a los reinsertados. O cualquier otro invento para vivir bien.

Qu trabajo organizativo popular hacen esos dirigentes hoy? Ninguno que sea alternativo y de beneficio real para las mayoras. Son politiqueros, clientelistas.

PR.Cmo evitar que pase con unas FARC o el ELN desmovilizadas, como pas con las anteriores?

HCO. Creo que eso le tocar responderlo a la conciencia social y revolucionaria de las dirigencias cuando llegue el momento. Ser ah que se sabr si fueron verdad los ideales que tienen hoy por una Nueva Colombia para todos, en particular para los pobres.

Notas:

  1. Conversando con las FARC en La Habana. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=161897

  2. El gobierno colombiano, por intermedio de una organizacin inglesa, hizo pblicos los archivos presuntamente contenidos en esos computadores.

  3. Hernando Calvo Ospina. Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de Estado. Ed. Foca. Madrid, 2008.

  4. Ver el reportaje publicado por el Washington Post y traducido por Rebelin el 23 de diciembre de 2013, "Destapan multimillonario plan de la CIA para asesinar a dirigentes de la insurgencia": http://rebelion.org/noticia.php?id=178552

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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