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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2014

Un cambio en el papel de los islamistas sirios

Yassin Al-Haj Saleh
Al-Hayat


Durante ms de tres dcadas, los islamistas sirios han sido agentes de cambio en la situacin general en el pas, un papel que hoy est cambiando de forma notable. Y este cambio puede ser lago y difcil.

Los Hermanos Musulmanes fueron la corriente del islam poltico principal desde los ochenta y hasta el estallido de la revolucin siria, aunque incluyera en su seno algunos grupos yihadistas entre los que destaca la Vanguardia Combatiente de los Hermanos Musulmanes, que arrastr a los Hermanos, no sin dudarlo, al enfrentamiento con el rgimen a finales de los setenta y principios de los ochenta, y aquellos de sus lderes que se salvaron acabaron insertndose en el movimiento de la yihad afgana e internacional.

Entre principios de los ochenta y el inicio de la revolucin siria, los Hermanos siguieron siendo opositores al rgimen que dominaba Siria por la fuerza (y Lbano y Palestina). Durante las ltimas dos dcadas del gobierno de Hafez al-Asad, las crceles de su rgimen aunaron a los islamistas con los izquierdistas y los nacionalistas, rabes, kurdos, palestinos y libaneses. En ese tiempo, los servicios secretos tenan aplastada y destruida a la sociedad siria, a la que adems saqueaban. Por medio de esa experiencia general tan ingente, apareci una especie de colaboracin en la oposicin al rgimen asadiano entre los islamistas y el sector laico de la oposicin, una colaboracin objetiva si as se puede llamar. Una colaboracin que se vera afectada continuamente por la sensibilidad, el ideario, el tipo de vida y el ideal social al que se aspiraba. En el 2000, cuando los prisioneros izquierdistas y nacionalistas haban salido de las crceles y la mayora de los islamistas que seguan vivos tambin, aparecieron signos de un cambio hacia otro tipo de colaboracin, una colaboracin subjetiva. Es decir, un acuerdo en los paradigmas y el pensamiento en la efmera primavera de Damasco, un retroceso de los lmites ideolgicos en el pensamiento de los opositores laicos, y la hegemona de una apuesta democrtica bsica en la oposicin laica. Los Hermanos Musulmanes emitieron en mayo de 2001 un documento llamado Pacto de Honor Nacional en el que se comprometan a un modelo de Estado y de rgimen poltico que los acercaba al sector general de la oposicin en el interior y en el que pensaban en el islam como un referente cultural. Por medio de las pginas portavoces de los Hermanos o prximas a ellos, unos pocos programas de televisin y algunos encuentros fuera del pas entre dirigentes de los Hermanos y opositores conocidos del interior, se cre una red de interacciones entre los opositores e islamistas sin precedentes en la historia de Siria desde el inicio del gobierno baasista.

A finales de 2004, los islamistas publicaron un documento ampliado llamado Proyecto Poltico para la Siria del Futuro, que una los compromisos del Pacto de Honor Nacional y su enraizamiento de pensamiento y jurisprudencia islmica, y que estableca un concepto de democracia centrado en torno a las urnas y el gobierno de la mayora. Poco despus, sacaron un documento sobre el sectarismo, que aunaba el centralismo islmico y la igualdad basada en: nosotros (los musulmanes sunes, se entiende) tenemos los mismos deberes y obligaciones que ellos. En otoo de 2005, los Hermanos musulmanes se unieron a la coalicin de la Declaracin de Damasco unas pocas horas despus de anunciarse, llegando a la cima del acercamiento poltico entre la oposicin interior y los Hermanos Musulmanes.

Unos meses despus de unirse a la Declaracin de Damasco, participaron con el vicepresidente sirio, Abdel Halim Khaddam que haba desertado del rgimen recientemente, en la creacin del llamado Frente de Salvacin Nacional.
A pesar de que los Hermanos anunciaron que suspendan su oposicin al rgimen, por su postura durante el ataque israel contra Gaza a finales de 2008 y principios de 2009, el mismo rgimen se encarg de que se quedaran en el sector opositor y en la posicin del agente de cambio al menos en principio. En cualquier caso, el grupo volvi a la oposicin tras la revolucin.

La caracterstica general desde hace ms de una dcada es el intento de los islamistas de entrar en el mbito poltico sirio y participar con otros, desde una postura opositora y de cambio en su mayora.

Tras la revolucin han aparecido dos elementos nuevos en lo que respecta a la participacin de los islamistas con el resto de opositores.

El primero son los frecuentes y ruidosos intentos de los Hermanos por dominar las instituciones de la nueva oposicin creadas durante la revolucin: el Consejo Nacional Sirio y despus la Coalicin Nacional de las Fuerzas de la Revolucin y la Oposicin. No puede limitarse la crtica a los Hermanos por intentar dominar, pero es lcito, pues es una fuente de preocupacin y que hace retroceder la confianza entre los participantes.

El segundo y ms importante elemento es el ascenso de los grupos combatientes islmicos externos al marco de los Hermanos, con ideologa salafista y algunos de los cuales son agrupaciones yihadistas, que consideran a los Hermanos mismos laicos, y pueden incluso excomulgarlos. Algunos de estos grupos, como Daesh (siglas rabes del Estado Islmico de Iraq y Siria) consideran hereje a todos los que les contradicen y se trata de una fuerza fascista que pretende dominar los recursos pblicos y la vida social en las zonas donde tiene presencia, y pretende destruir los otros grupos civiles y militares relacionados con la revolucin. Otros, como el Frente de Al-Nusra, Ahrar al-Sham o el Ejrcito del Islam no han cometido crmenes equiparables a los de Daesh, pero su paradigma ideolgico y poltico no dista mucho del de este. Lo que comparten estas corrientes es que sus lderes estuvieron en las crceles del rgimen tras la aparicin de grupos salafistas relacionados con la lucha iraqu, con contradictorias relaciones con el aparato sirio.

No estamos aqu ante corrientes polticas marginadas y reprimidas, sectores de las cuales se fueron hacia el extremismo, sino ante grupos apolticos en esencia, que se parecen a los servicios de inteligencia ms que a los partidos polticos. El mundo del pensamiento de estos grupos no va ms all de la literatura incitadora, y de la dependencia esclava del salafismo yihadista, y comparten una total atrofia de la dimensin espiritual y de fe de la religin islmica misma, adems de todo lo relacionado con el mundo cultural y tico moderno.

Estos cambios parecen un segundo paso en la regresin del Estado y la poltica en Siria, tras el gran primer paso de la creacin del reino asadiano. Los tropiezos de la revolucin siria han conformado un ambiente propicio para otro segundo paso regresivo, la creacin de feudos militares religiosos, de los cuales el reino de los Asad es un modelo anlogo. En resumen, ha habido una transformacin de los islamistas que han pasado de ser un agente de cambio en principio, a ser una gran carga nacional y social, y a una fuerza de desintegracin y fragmentacin que complete la accin destructora principal del fascismo asadiano. Es una transformacin acompaada de un rediseo del mapa del islamismo mismo en beneficio de las corrientes salafistas -la combatiente y la yihadista-, y en detrimento de la corriente de los Hermanos.

Cmo pueden actuar los Hermanos en relacin con esta situacin? Est claro hoy que no son el tronco de las fuerzas islmicas, ni su paraguas unificador, y que ni siquiera las lideran. Si bien no se puede descartar que se salaficen al estilo de lo que sucedi con el difundo Hussam Tamam de los Hermanos egipcios, tampoco puede descartarse que se dividan debido al proceso de enraizamiento poltico interno que est teniendo lugar en los ambientes sunes sirios y la amplia reconstruccin en los centros islmicos. Cierto es que antes del golpe baasista, ya se haban dividido por las diferencias entre los Hermanos damascenos liderados por Issam al-Attar y los Hermanos de Alepo y los de Hama (Marwan Hadid, Abd al-Fattah Abu Ghudda y otros). Sera natural que las circunstancias actuales provocasen movimientos tectnicos y terremotos incontrolables en el proceso mismo de reconstruccin de los Hermanos, y puede que la divisin entre los alepinos (dirigidos por Ali Sadr al-Din al-Bayanouni) y los hamawes (dirigidos por el lder Riyad Shaqfa) sea su mxima expresin.

Este gran cambio en la postura de los islamistas en el contexto de amplia reconstruccin que est teniendo lugar en el pas, no tardar en provocar reacciones de pensamiento y polticas adecuadas, diferentes y contrarias a las de las tres dcadas pasadas y en una direccin laica liberadora en contra del laicismo fascista de los asadistas y de sus agentes ideolgicos. No hay duda de que en el continuo enfrentamiento con el rgimen asadiano las posibilidades de diferenciacin ideolgica y poltica se reducen en el nivel nacional, y ms entre los propios islamistas, pero la guerra viene impuesta por los grupos fascistas radicales y la lucha ya no es una eleccin.

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