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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2014

Ecuador
La escuela de mujeres que mira de frente la vida

Orlan Cazorla y Miriam Garca Torres
Rebelin


En el Centro Histrico de Quito (Ecuador) existe una escuela feminista autogestionada que ha sabido adaptarse a la complejidad de las vidas de las mujeres. Magola Surez, alumna de 63 aos, lleva asistiendo dos aos. Durante este tiempo ha aprendido a leer y a escribir, aunque para ella significa algo ms. Es escaparme de mi casa para tener un poco de libertad, asegura. Desde el ao 2004, la Escuela de Mujeres de Frente acompaa procesos de alfabetizacin desde la lgica de la educacin popular inspirada en Paulo Freire, a travs de un aprendizaje vinculado al propio contexto. Sin embargo, no se trata slo de un espacio de estudio sino de un lugar de intimidad donde las mujeres tejen redes, se descubren unas a otras y crean relaciones de confianza. En este proceso, el objetivo de alcanzar el ttulo oficial de primaria va perdiendo peso en favor de compartir experiencias y de abrir espacios de conocimientos mutuos.

Mujeres de Frente surgi como un colectivo de autoconciencia feminista que comenz a visitar la crcel de mujeres de El Inca, estableciendo dilogos con un grupo de internas. A travs de estos intercambios lograban una mirada complementaria al mundo del que provenan, acercndose a los lugares de la exclusin y la marginalidad. Tras el indulto que se produjo durante el proceso constituyente de 2008, muchas fueron excarceladas. A partir de ese momento dej de ser especficamente una escuela para mujeres internas y se extendi a otras que no haban vivido el proceso de la crcel. A todas ellas les reuna el deseo y la voluntad de pensar metodolgica y humanamente una escuela feminista. Es as como nace una escuela que mira de frente la vida.

La flexibilidad como virtud

Cuantificar cuntas alumnas asisten en la actualidad a la Escuela no es sencillo. Hay momentos en los que acuden 30 mujeres y otros en los que se presentan 8. Todas ellas pertenecen a sectores populares. Algunas siguen ligadas a la crcel y otras se dedican a la economa informal y al trabajo domstico y de cuidados. Las alumnas, cuyas edades oscilan entre los 18 y 70 aos, presentan absentismos parciales debido a las dificultades cotidianas a las que tienen que hacer frente para poder asistir: presiones familiares, trabajos de cuidados, etc. Gracias a una metodologa personalizada, cuando regresan siguen en la continuidad de su proceso. Creo que esta es la virtud femenina de esta Escuela. Se adapta a la complejidad de las vidas y pedaggicamente lo hemos logrado, sostiene Andrea Aguirre, una de las once integrantes del colectivo que acompaa el proceso de aprendizaje. Con el fin de que las alumnas puedan compaginar el estudio con los trabajos que cotidianamente realizan, la Escuela funciona en dos jornadas a la semana con un turno de maana y uno de tarde en horarios intensivos.

En esta flexibilidad la Escuela tuvo que improvisar tambin un espacio de cuidado de nios, ya que las mujeres no tenan donde dejarlos. Nos llegaron. Habamos dicho que no, pero fue imposible y nos atravesaron el espacio, afirma la pedagoga Pascale Laso. Este lugar, que ofrece distintas actividades y un refrigerio, no solo acoge a los hijos de las alumnas, sino que da cabida tambin a sus nietos y a otros nios cuyas madres, por ejemplo, estn internas en la crcel. La mujer siempre viene con hijos y estos son responsabilidad invisible de las mujeres. Ah descubres la estructura en la que estn atrapadas, aade Aguirre.

Valores de una escuela diferente

En el plano metodolgico la Escuela se nutre de dos vertientes pedaggicas: la educacin popular y la educacin activa. A partir de estas corrientes se ha creado un programa pedaggico personalizado que las alumnas van siguiendo de forma autnoma en la medida de sus tiempos y sus posibilidades. Asimismo, el material didctico, que se elabora en la propia Escuela, se construye a partir de las historias de vida que las mujeres cuentan, y trata de adaptarse a estas particularidades reconociendo los cuerpos, las edades y las singularidades. Eso le imprime tambin un carcter feminista, no todas somos jvenes de 20 aos. En el mundo hay ms cuerpos, asegura Aguirre.

Tal vez esta peculiaridad sea una de las razones por las cuales las alumnas, a la hora de someterse al examen oficial, lo aprueban fcilmente. Creo que el xito pasa porque el conocimiento se da naturalmente, en el entender, en el descubrir, aade. La Escuela tiene un acuerdo con el Consejo Provincial que ofrece la posibilidad de presentarse a la prueba para obtener el ttulo oficial de primaria. Hasta la fecha son nueve las mujeres tituladas. Muchas, en especial las jvenes, quieren seguir estudiando, aunque las mayores consideran que el ttulo es una meta suficiente.

Otro de los valores de la Escuela es su doble dimensin, ya que abarca tanto lo singular como lo colectivo. Por un lado, permite a las mujeres aquello que histricamente se les ha negado, el espacio de la singularidad y de la soledad. Ese lugar donde estoy yo conmigo misma haciendo algo a mi propio ritmo que me genera placer, conocimiento, sin que haya alguien dicindome lo que debo hacer o alguien a quien debo cuidar, concluye Aguirre. Y por otro lado, se promueve el valor colectivo a travs de un intercambio de saberes inspirado en la educacin popular, donde mujeres de sectores urbano-marginales y mujeres de clase media comparten, de manera horizontal, espacios de reflexin.

La alegra de seguir construyendo

Uno de los mayores retos que debe afrontar el colectivo es la necesidad de consolidar sistemas de autogestin que le permitan la autonoma de financiamientos externos. Si bien en el pasado recibi fondos de la Fundacin Rosa Luxemburg, en la actualidad est tratando de generar estrategias sostenibles de autogestin.

Sin embargo, pese a las dificultades materiales, los logros son varios. La Escuela sigue construyendo un proceso de reflexin diario en el que cada avance individual, cada compaera que aprende a leer y que se emociona con su lectura, es un gran logro, afirma Laso. Pero si algo hay que destacar es la alegra. Nos da alegra venir ac. Es un lugar amoroso en el que todas encontramos un espacio de acogida.

Tania Cruz, integrante del colectivo, considera que en este recorrido ms que un impacto de incidencia social o poltico se logra un efecto en la vida cotidiana. Si acompaar un proceso en donde a una mujer se le abre un mundo y donde t tambin aprendes en ese acompaamiento no es transformar la realidad, entonces no s qu es. La Escuela da esa posibilidad.

Orlan Cazorla (@orlancazorla) es periodista y trabajador social. Especializado en Amrica Latina. Autor de www.orlancazorla.net.

Miriam Garca Torres (@mirgartor) es educadora popular, ecologista y feminista. Consultora e investigadora independiente. Autora de mirgartor.wordpress.com

Fuente original: http://www.lamarea.com/2014/01/08/la-escuela-de-mujeres-que-mira-de-frente/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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