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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2014

"Mover ficha": Una candidatura contra la deuda y exterior al rgimen

John Brown
Rebelin


En el panorama casposo del supuesto "fin de la crisis" que proclama la ultraderecha gobernante, no parecan posibles muchas sorpresas. Todo pareca atado y bien atado. Los sondeos electorales arrojaban resultados brillantes para el bipartidismo de rgimen y sus partidos rmora. El 15M, las Mareas, la PAH, pronto solo seran malos sueos olvidados en el resplandor de un poder por fin restaurado. Todo atado y bien atado entre dos bloques de poder liderados por sendas esfinges. Estos bloques y estas esfinges pueden competir o aliarse entre s con toda la cortesa de los que saben que no pueden realmente criticar al otro por malgobierno, corrupcin o autoritarismo, poque ese otro se le echara encima con acusaciones idnticas e igualmente sustanciadas. Junto a los dos buques insignia, fuera de las nacionalidades histricas solo quedaban dos fuerzas de complemento: IU y UPyD. Ninguna de las dos pasaba de ser ms que el Pepito Grillo de su hermana mayor de "izquierda" o de derecha. Era hasta hace unas horas desolador saber que por grande que fuera la movilizacin popular contra el saqueo, el empobrecimiento generalizado, la liquidacin de derechos y otras formas de violencia social de las clases dominantes, no haba ninguna posibilidad efectiva de expulsar al malgobierno y a su igualmente mala oposicin. La crisis habra terminado as en victoria para las clases dominantes y sus representantes polticos y los duros aos de lucha desde el comienzo de la crisis habran sido vanos. Todo estaba atado y bien atado: el poder poda ya ir usando sus aparatos represivos contra la resistencia e imponer varias dcadas ms de silencio enterrando el 15M y todo lo que con ste se asocia.

Por fuertes que sean los movimientos sociales, no se puede liquidar el malgobierno sin desalojar del gobierno a sus aparatos polticos. Esto no es suficiente, pero es evidentemente necesario. En un pas tan salvajemente golpeado por la crisis como Grecia, el instrumento de intervencin poltica de los movimientos sociales en la esfera representativa se ha ido creando al calor de las movilizaciones y de las luchas y constituye hoy la primera fuerza poltica del pas. Su nombre es Syriza. Esta organizacin tiene un programa claro: en primer lugar, salir de la lgica infernal de la deuda y la austeridad e imponer esa opcin con todas sus consecuencias dentro de la Unin Europea: hacerse respetar dentro del club europeo, no por obedecer a los dictados de la actual mayora neoliberal, sino por desoirlos y atender a las necesidades de la poblacin. La nica posibilidad de evitar una grave regresin de los derechos sociales y civiles, de la democracia, de la propia civilizacin es salir del neoliberalismo y de la deudocracia como hicieron numerosos pases latinoamericanos en las ltimas dcadas mejorando significativamente con ello el nivel de prosperidad y de libertad de sus sociedades. Era desconcertante que no surgiera en el Estado espaol ninguna opcin de poltica representativa a la altura de las exigencias de los movimientos sociales, a la altura del 15M, de la PAH, de las Mareas, de Gamonal, capaz de asociarse al proceso de paz en el Pas Vasco y de aceptar como principios democrticos bsicos y evidentes los derechos de los distintos pueblos del Estado a la autodeterminacin.

Por desgracia, aunque muchos, muchsimos militantes viejos y jvenes de Izquierda Unida han estado en las calles participando lealmente en la resistencia social, la direccin de IU ha sido incapaz de estar al nivel de sus propias bases y ha preferido la bsqueda de alianzas con fuerzas del neoliberalismo y de la reaccin, las mismas fuerzas que imponen a la poblacin la deuda y la miseria: el PSOE, el PP y hasta el neofalangismo blanqueado de UPyD. Esta poltica tiene su coste, para IU, pero tambin para la mayora de la sociedad y tambin sus beneficios, pero estos solo para parte de la direccin de IU. El resultado de este estancamiento es la perfecta incapacidad de IU de sostener pblicamente un programa de lucha contra la deudocracia y el alejamiento de esta organizacin de aquellos sectores sociales que pueden hacer que la izquierda consecuente pueda gobernar y desalojar las fuerzas del malgobierno. Con un 12% de expectativa de voto no se es Syriza: se es apenas "media Syriza".

En estas circunstancias, es necesario salir del callejn sin salida promoviendo un interfaz poltico de los movimientos sociales que est realmente a la altura de sus reivindicaciones. En Amrica Latina, la vieja izquierda qued desplazada por nuevas organizaciones y nuevas formas de organizacin capaces de impulsar el cambio necesario: desde la Revolucin cubana hasta las revoluciones bolivarianas actuales no se ha dado ningn caso en que un proceso transformador victorioso fuese encabezado por la izquierda tradicional. Por algo ser. Nuevas ideas, nuevas cabezas, nuevos lenguajes y organizaciones fueron necesarios para vencer a los opresivos sistemas de dominacin social hasta entonces vigentes, pero tambin para sacudir la inercia de las viejas organizaciones de la izquierda enquistadas en el Estado o en una resistencia sectaria. Muchas de ellas consideraron a quienes intentaron defender los cambios imposibles y necesarios como ilusos o incluso traidores. Afortunadamente Fidel, Hugo, Evo y otros muchos no les hicieron caso y siguieron adelante buscando hacer realidad lo imposible mientras que las izquierdas de toda la vida se contentaban con lo "posible", esto es con lo que el orden vigente les permita.

Algo as puede estar empezando a pasar en el Estado espaol con el Manifiesto "Mover ficha" firmado por un grupo de intelectuales y de activistas de la izquierda exterior a los grandes partidos y con el anuncio de una posible candidatura a las elecciones europeas de Pablo Iglesias Turrin y otras personas sealadas por su participacin activa en distintas formas de la resistencia social. Es una candidatura que encabeza su esbozo de programa -que an deber debatirse pblicamente- con un claro pronunciamento en contra de la deuda ilegtima: "Primero van las necesidades de la gente. La austeridad y los recortes ahogan la economa y nuestras vidas. Hay que derogar el artculo 135 de la Constitucin espaola y una moratoria para llevar a cabo una auditora ciudadana de la deuda qu determine qu partes de la misma no son legtimas; las deudas ilegtimas no se pagan." La deuda es el elemento central de la dominacin neoliberal. Enfrentarse a la hegemona del poder financiero, a la forma particularmente insidiosa que adquiere hoy el poder del capital, es rechazar la deuda ilegtima y derogar todos los textos legales y medidas administrativas y polticas tendentes a imponer su pago. Por primera vez, un proyecto poltico de izquierda en el Estado espaol -sin olvidar otros muchos aspectos de la lucha por los derechos y las libertades- pone de manifiesto la centralidad de lo que es central. A la espera de que este proyecto se vaya concretando -o, mejor de que lo vayamos concretando entre todos- merece sin duda un voto de confianza. Que nadie se escandalice diciendo que "divide a la izquierda": un programa capaz de unir a una mayora contra la deuda y por una democracia efectiva es capaz de recoger ms apoyos que los tpicos programas ambiguos de la izquierda abierta a los pactos con el rgimen y sus partidos. Solo divide las fuerzas de la resistencia quien es incapaz de separarse del rgimen.

Blog del autor: http://iohannesmaurus.blogspot.be/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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