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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2014

Blair, Zapatero, la tercera va y el declive de la socialdemocracia

Vicen Navarro
Pblico


Es sorprendente que el que fue Presidente del Gobierno socialista espaol, el Sr. Jos Luis Rodrguez Zapatero, invitara a Tony Blair a presentar su libro, en el cual explicaba su respuesta a la crisis. A primera vista parecera lgico que as fuera, pues los dos fueron dirigentes de partidos polticos gobernantes (Partido Laborista y PSOE), pertenecientes a la misma sensibilidad poltica: la socialdemocracia. Tony Blair fue Primer Ministro del Gobierno laborista britnico (del 2 mayo de 1997 al 27 junio de 2007), y fue uno de los dirigentes ms activos de lo que se llam la Tercera Va que, con peculiaridades espaolas, se dio tambin en cierta manera en Espaa bajo el liderazgo del Sr. Zapatero. La Tercera Va fue la incorporacin de un ideario liberal (en el rea econmica, neoliberal) a la socialdemocracia europea, e incluy tambin, entre otros dirigentes, al canciller Schrder del gobierno socialdemcrata alemn. Estas figuras fueron claves en la construccin de la Unin Europea que hoy conocemos, y su influencia en la socialdemocracia europea no fue menor. En realidad fueron personajes claves en el desarrollo de las instituciones de gobernanza de la Unin Europea y en el establecimiento de las culturas econmicas y polticas hegemnicas en tal Unin. Es precisamente por ello que estamos viendo la enorme crisis de la socialdemocracia hoy en Europa. El protagonismo y complicidad de aquellos partidos socialdemcratas en la construccin de una Europa de claro talante neoliberal, es la causa de este deterioro. Tales polticas neoliberales estn desmontando la Europa Social que sus antecesores -la socialdemocracia de la post II Guerra Mundial- haban creado. Estas polticas pblicas neoliberales fueron la causa del enorme deterioro del proyecto socialdemcrata y del colapso de su atractivo electoral.

Un ejemplo de ello fue lo ocurrido durante el gobierno Blair en el Reino Unido. En contra de lo que se promocion en la mayora de medios de informacin de mayor difusin, que presentaron a Blair como sumamente exitoso (pues fue reelegido tres veces con mayora absoluta), los resultados electorales muestran precisamente lo contrario. El apoyo electoral al gobierno Blair cay de una manera muy sustancial como consecuencia de la aplicacin de sus polticas a partir del momento de su primera eleccin. El Partido Laborista pas de recibir el apoyo electoral del 33% del electorado en su primera victoria en 1997, a un 25% en 2001 y a un 22% en 2005 (ver mi artculo Tony Blair y el declive de la Tercera Va, Sistema, 16.11.12). Si el Reino Unido hubiera tenido un sistema electoral proporcional, habra sido derrotado ya en las primeras elecciones despus de haber salido elegido y sido Primer Ministro. El que consiguiera continuar teniendo mayora absoluta parlamentaria, con porcentajes tan bajos, no fue debido como los idelogos de la Tercera Va, como Anthony Giddens, indicaban- a su popularidad (que en realidad descendi rpidamente), sino al enorme sesgo del sistema electoral britnico, de tipo mayoritario, y a la gran crisis del Partido Conservador, resultado de su divisin interna entre los defensores y los opositores a la pertenencia del Reino Unido a la Unin Europea. Blair y el blairismo fueron sumamente impopulares en el Reino Unido y todava ms entre las bases del Partido Laborista. Fue el menos popular de los Primeros Ministros existentes despus de la II Guerra Mundial. Y la desmovilizacin entre los militantes del partido (y el desencanto entre sus electores) fue muy acentuada.

Esta impopularidad era lgica y previsible, resultado del abandono de cualquier apego al socialismo por parte del blairismo. Cuando a la Sra. Thatcher se le pregunt en una ocasin cul era la obra, de las que haba realizado a lo largo de su carrera poltica, de la que estaba ms orgullosa, respondi que destruir el laborismo, a travs de Blair. Y no era una respuesta irnica. Hoy, cualquier dirigente laborista intenta distanciarse del blairismo y de Blair, distancia no solo poltica, sino tambin personal. Ha contribuido a ello su comportamiento arribista y acaparador de riqueza, sin ningn freno tico que interrumpiera su desmedida ambicin acumulativa. Ni que decir tiene que Blair contina gozando de gran prestigio entre las grandes empresas (y muy en especial las financieras prximas a la City, el centro financiero de Inglaterra), que constituyen el mundo corporativo internacional que lo financian. Pero esta popularidad entre las grandes lites financieras y empresariales contrasta con el desprecio (y no hay otra manera de definirlo) que las bases del laborismo tienen hacia su persona, con muy escasa atraccin entre los socialistas de base de la mayora de los partidos europeos pertenecientes a esta sensibilidad poltica.

La invitacin de Blair por parte de Zapatero

El desprecio que se tiene hacia Blair entre los socialistas de base en Europa es lo que gener mi sorpresa respecto a la invitacin por parte del Ex presidente Zapatero, que quisiera atribuir a su escaso conocimiento del desagrado generalizado hacia esta figura, lo cual me lleva a la reflexin siguiente.

Mi experiencia al observar las figuras que han adquirido gran poder institucional es que viven aisladas, muy distanciadas de la militancia de sus partidos e incluso del electorado. Tienen una actitud elitista, que les hace creer que ellos se deben a la historia y no al electorado, a fin de justificar que se tomen medidas sumamente impopulares. Esto pas con todos los dirigentes de la Tercera Va. Tenan una especie de machismo poltico que asuma que faltaban lderes con testosterona, capaces de tomar medidas impopulares, necesarias segn ellos- para salvar a la patria, a la economa, o al pas (todos ellos trminos que consideran intercambiables). Blair constantemente acentuaba que se deba al pas, no al electorado. Schrder y Zapatero no lo dijeron pero probablemente lo pensaron. Esta actitud mesinica, muy comn entre personalidades carismticas, ha llevado al desastre al socialismo en Europa. Olvidarse de que cualquier poltico representa al electorado es ignorar que lo que tiene que hacer un poltico es precisamente lo que diga su electorado. Por eso lo eligieron.

El olvido de su electorado fue la caracterstica de Blair y tambin, durante su segundo mandato, de Zapatero. El equipo econmico de Zapatero era claramente neoliberal (ver mi artculo Las memorias de Greenspan y de Pedro Solbes. El neoliberalismo en Espaa, incluyendo Catalunya, Pblico, 21.11.13), aunque gran parte de sus reformas en las reas sociales intentaron seguir una orientacin socialdemcrata clara, lo que explica, en parte, su reeleccin. Esta orientacin, sin embargo, dej paso a la neoliberal cuando la crisis se inici. Su respuesta a la crisis fue de libro de texto neoliberal. Y ello fue lo que caus su derrota. Y el libro de Zapatero parece no reconocer este problema. Subraya que hizo lo que tena que hacer para salvar la economa (subrayando que no haba alternativas), consciente de la impopularidad de tales polticas. Creerse, sin embargo, que se deben imponer medidas impopulares es mostrar un desprecio hacia el proceso democrtico, que ha llevado a la ruina a la socialdemocracia. Y la historia ha mostrado, una vez ms, que el electorado (tanto en el Reino Unido como en Espaa) que estaba descontento llevaba razn y que los lderes carismticos estaban equivocados. Como mostramos Juan Torres, Alberto Garzn y yo con todo detalle en nuestro libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en Espaa, s que haba alternativas. Lo nico que hicieron estos dirigentes fue servir a los intereses financieros, que promovieron dichas polticas. El Reino Unido y Espaa pasaron a ser unos de los pases ms desiguales de la UE-15 durante sus mandato, debido en parte a que ignoraron las polticas redistributivas que siempre caracterizaron a la socialdemocracia, lo cual tuvo un elevado coste poltico.

Escrib estas lneas en el mismo da que el Presidente Hollande dio su conferencia de prensa, incorporando la Tercera Va en sus planteamientos, en contra de todas sus promesas. La respuesta del mundo financiero y empresarial ha sido predeciblemente muy positiva. Su reduccin del gasto social en la Francia Social se presenta como prueba de su madurez poltica. Mientras, su popularidad en la calle est por los suelos.

El aislamiento de las lites gobernantes y de los aparatos de los partidos socialdemcratas y la distancia electoral entre ellos y sus bases electorales y militantes es enorme. En Espaa, la gran promesa del socialismo espaol, la hoy Presidenta socialista de la Junta de Andaluca, la Sra. Susana Daz, acaba de alabar al Sr. Botn, presidente del mayor banco de Espaa, el Banco de Santander, por el regalo de 500 millones de euros, segn ella, para crear empleo, ignorando que tal banco (que es de los que han conseguido mayores beneficios en la crisis actual) lider al capital financiero espaol en su campaa de presionar al Gobierno espaol para hacer las reformas laborales responsables en gran parte del enorme desempleo existente en Espaa, incluyendo Andaluca, insistiendo adems en la reduccin del gasto pblico. Es ms, si tal banco pagara en impuestos al Estado espaol (incluyendo Andaluca) lo que paga proporcionalmente un trabajador andaluz, el Estado espaol (incluyendo Andaluca) ingresara una cantidad muchas veces superior que la cantidad que este banco regala a Andaluca para limpiar su imagen, bastante deteriorada como resultado de su comportamiento. La banca es una de las instituciones menos valoradas hoy en Espaa, junto con la clase poltica. Y ello se debe, en parte, a la excesiva cordialidad entre las dos instituciones, con una docilidad del estamento poltico (y meditico) hacia los poderes financieros que empobrece la democracia.

Y termino as mis reflexiones sobre la crisis de la socialdemocracia, no sin antes aadir que acabo de leer que el nuevo dirigente del Partido Democrtico, Matteo Renzi (que representa la socialdemocracia italiana), acaba de hacer unas declaraciones en las que se declara admirador de Blair y el blairismo. Sin comentarios.

Fuente: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2014/01/20/blair-zapatero-la-tercera-via-y-el-declive-de-la-socialdemocracia/



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