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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2014

Catalua, hacia un proceso constituyente? (II)

David Moreno y Albert Medina
Rebelin


Catalunya lluita per una Repblica Catalana,

per una Repblica Espanyola creada

per la uni lliure de les Repbliques, iguals en drets.

Joan Comorera


El proceso

El proceso democrtico en Catalua es imparable. Todas las estaciones de la lnea reformista, por unas razones u otras han quedado atrs y bloqueadas. Los comunistas debemos participar en ese proceso desde nuestros planteamientos. Participar y sumar realmente, no sobre el papel para salvar las apariencias pero nada ms. El proceso cataln puede ser el catalizador para una ruptura con el rgimen borbnico en una perspectiva democrtico-republicana.

Defendemos el planteamiento de la Repblica Catalana que lanz EUiA en septiembre del 2013 *(http://www.euia.cat/pagina.php?idp=7172). Creemos en la justeza de la propuesta y consideramos que la unin libre y fraternal con el resto de pueblos y naciones del Estado espaol seria un marco idneo para desarrollar un proyecto poltico adecuado para el pueblo de Catalua. Una Catalua plenamente soberana. Asimismo, los procesos tienen sus desarrollos propios y caractersticos. Si finalmente la dicotoma se reduce a preservar el rgimen monrquico junto a PP-PSOE o la ruptura democrtica que supone la independencia, no nos queda duda al respecto de que camino debemos tomar los comunistas, tanto espaoles como catalanes. Si en un futuro es posible la coordinacin fraternal entre Catalua y otros pueblos y naciones de la Pennsula Ibrica, ser momento entonces de volver a plantearlo. Bajo el rgimen borbnico de 1978, solo nos queda combatirlo hasta sus ltimas consecuencias en alianza con las izquierdas, tanto las federales, confederales como independentistas.

Un proceso constituyente propio para Catalua?

Creemos de muy acertada la reflexin de Fidel Lora en la mesa redonda de La Festa (6 de julio de 2013) . Realmente, el proceso constituyente en Catalua ya ha empezado. El problema real es que lo han empezado las derechas nacionales, estatales y europeas. Conviene no olvidarlo.

Depender de nosotros y de nuestra capacidad de organizar y de organizarnos como clase social el futuro de nuestro pas. Marcar unos objetivos tcticos y estratgicos, desarrollar un nuevo proyecto y un nuevo espacio para todos los comunistas es una oportunidad de plantear un proceso constituyente alternativo a la oligarqua y a su casta poltica. Debemos recuperar la capacidad de ilusionar, demos un paso adelante!

Un proceso constituyente democrtico dentro de la UE?

Plantear la soberana nacional de Catalua en el marco de la actual Unin Europea constituye una gran contradiccin y los comunistas deberamos incidir aqu tenazmente. No se trata nicamente que la derecha catalana quiera redefinir con el Estado espaol su trozo del pastel para poder privatizarlo en su beneficio a costa de los servicios pblicos, derechos sociales y laborales etc. Sino que defiende el modelo perifrico y por tanto subsidiario que la UE plantea para nuestro pas y evidentemente esta conforme con su modelo antidemocrtico y de prdida de capacidad de decisin de los Estados. La defensa del derecho a decidir nico, debemos vincularla a un derecho a decidir permanente. Debemos ampliar la brecha en el statu quo que supone el gran movimiento democrtico que iniciamos los y las catalanas. En otro orden de cosas, pero relacionado, en las elecciones europeas de mayo, tenemos oportunidad para dar un paso adelante* (http://www.hoipoi.net/webs/nuet/?p=1640) y no el de contentarnos con repartir nuestro seguro crecimiento de apoyo popular entre partidos y federaciones-taifas.

Creemos que el camino a seguir debe ser en primer lugar incidir en esta contradiccin y a la vez tejer -en primera instancia- una alianza entre los pueblos perifricos de Europa que se ven condenados y lastrados por un mismo modelo de construccin europea. Son nuestros principales aliados. No tenemos como antao, estados europeos en los que apoyarnos y recibir su solidaridad. Son los pueblos de Europa los que deben volver a crear una nueva Primavera de los Pueblos en el siglo XXI. Mientras estemos instalados en lgicas pretritas que jams volvern, perderemos cada vez ms la posibilidad de situar un tema clave de lo que debe ser nuestra lucha, la denuncia y el combate de la UE. Cuando el Partit dels Comunistes de Catalunya se funda en 1982, un elemento bsico de su poltica es el rechazo al modelo imperante en la CEE. Actualizada, debemos recuperar esta senda.

La Institucin en el nuevo proceso

Verdaderamente, estamos consternados despus de comprobar que la inmensa mayora de los y las diputadas de la izquierda nacional en el Parlament, son personas que ya participaban en las instituciones desde haca aos o que directamente han ido saltando de puestos polticos en puestos polticos, ya sea a nivel de aparato de partidos o en gobiernos municipales, Generalitat

Esta realidad similar a la del resto del Estado espaol- debe ser replanteada por los comunistas. Creemos que la lucha institucional es un frente ms no el ms importante- donde los camaradas pueden y deben participar, pero que no se puede convertir en el modus vivendi de nadie. Los comunistas debemos situar en las instituciones a los elementos ms aptos para el trabajo a realizar en dicho frente, sean militantes con carn o sin carn. Estamos curados de sectarismo no toda la izquierda desgraciadamente lo esta- y asumimos que se trata de defender un proyecto y una manera de hacer que planteamos y defendemos para ayudar a empoderar al Pueblo, a la gente. El Partido Comunista es y debe ser una herramienta para ayudar a la clase trabajadora y a los sectores populares en su lucha por la emancipacin social y nacional.

Consideramos que los mandatarios institucionales deben renovarse cada cierto y corto perodo de tiempo. En la misma lnea, se deben concentrar esfuerzos en que esos mandatarios tengan unos mnimos en lo que respecta a su experiencia combativa en las luchas de sociales as como en la capacidad comunicativa y en la transparencia y austeridad. Asimismo, a pesar de los avances que se han realizado *(carta financera codi etic euia) en este campo, siguen resultando insuficientes. La crtica y la autocrtica as como el control permanente y la posible revocacin por parte de la militancia son aspectos a desarrollar en el futuro.

No entendemos ni compartimos cmo es posible que la izquierda nacional y de clase, este formada por una gran mayora de miembros de la clase obrera pero que prcticamente no suceda nunca el relevo en este sentido por lo que respecta a las instituciones. Debemos hacer una reflexin profunda y analizar si realmente enviamos a nuestros mandatarios pblicos a la lucha institucional como reflejo de su capacidad combativa y de organizacin del poder popular o son otros elementos los que influyen en estas decisiones. Los y las diputadas que pasan desapercibidos para la mayora de las organizaciones populares y en definitiva para los colectivos que pretendemos representar, a pesar de estar 2 o 3 legislaturas como mandatarios, deberan convertirse en un ejemplo a superar y no a perdurar. No se trata de crear grandes aparatos mediticos -que la izquierda necesita por otra parte- sino de aprovechar las brechas que existen para ocuparlas y ensancharlas. La mediocridad y las componendas son obstculos reales. En contraposicin, la formacin de mltiples liderazgos en el marco del actual contexto de lucha de clases en mltiples mbitos, debera ayudarnos al debate y conformar una propuesta ms seria. Nuestros diputados deben estar dentro de las instituciones y en contra de stas.

Los altos salarios de los representantes pblicos tienen que financiar no slo nuestras organizaciones polticas sino que tambin se tiene que elaborar cierta metodologa para financiar proyectos sociales ajenos a las estructuras de Partido clsico, dar un primer paso a que las capas populares de este pas se empoderen. Es necesaria la elaboracin de una metodologa de funcionamiento al respecto.

En Catalua, la coalicin

La coalicin ICV-EUiA supuso un acierto. Normaliz la relacin entre las dos principales almas del extinto PSUC despus de ms de 30 aos de crisis, divisiones y acuerdos temporales. Si bien defendemos el avance que supuso la formacin de la coalicin en el 2002, ahora es momento de dar otro paso adelante en la formacin de un nuevo espacio de la izquierda nacional y de clase. Se esta dando este debate en el si de las organizaciones y confiamos que lo aprobado por las respectivas militancias se llevar a cabo. Si se impone la lgica de conformarse con gestionar un 10% del electorado o incluso superior -al ocupar el espacio de un PSC en barrena- frente a la apuesta por construir un espacio de confluencia de la izquierda con los movimientos sociales y las organizaciones de clase, cometeremos un error histrico y seremos superados por los acontecimientos.

Debemos estar atentos a lo que vaya sucediendo dentro de nuestro panorama social, tanto a nivel externo como interno. Hay avances por lo que hace a la coalicin con propuestas como la de Ara s Dem (www.araesdema.cat) para el 1 de febrero o otras propuestas interesantes a nivel externo- como la Trobada per la Unitat Popular (TUP) del 30 de noviembre (http://trobadaup.cat/) o el mismo Procs Constituent.

La mayora de ellos se postulan como la estructura perfecta para la consecucin del Frente de Izquierdas, de momento, todas esas propuestas creemos que son un avance, pero insuficiente. Seguramente, ser la confluencia de stas las que puedan conectar con la calle.

Catalanismo popular

Los que se envuelven prcticamente como momias con banderas pretritas pero que pretenden hacerlas pasar como alternativas de futuro, no hacen sino confundir lo que son elementos importantes en la constitucin del relato histrico por parte de la izquierda necesario- con el planteamiento de una alternativa real y capaz de sumar a las mayoras sociales. Precisamente errneo y ftil es situar en el eje de la propuesta este elemento en Catalua, donde la senyera siempre fue el elemento vertebrador de la propuesta nacional de los comunistas, ligada a los valores democrticos, antifascistas, culturales

Nos sentimos herederos de la mejor herencia del PSUC. De ese partido que naci sin la aprobacin del PCE ni de la Internacional Comunista, sino sobre el fragor de la batalla en las calles de ciudades y pueblos de Catalua luchando codo a codo contra el alzamiento militar fascista de 1936. De ese PSUC donde convergieron leninistas, marxistas, socialistas catalanistas e independentistas de izquierda. Del PSUC frentepopulista cataln de Joan Comorera, del Partido de la lucha contra la dictadura franquista y a favor de la democracia y el socialismo y de los miles y miles de militantes, annimos y histricos que lo dieron todo por un pas y un mundo mejor. Esa herencia no es una cuestin de recuperar unas siglas, sino de continuar su ejemplo de dignidad y lucha, de un proyecto nacional y de clase.

El Partido que los comunistas necesitamos para el proceso constituyente

Como comunistas, consideramos que existen dos patas que debemos reforzar de manera paralela para avanzar.

En primer lugar, el Partido Comunista. Un partido comunista marxista-leninista, nacional y de clase. Bien organizado internamente, formador de cuadros y de revolucionarios, para poder ser un partido abierto hacia fuera, til a la mayora social, capaz de crear condiciones para que el pueblo pueda ser protagonista de su destino.

El otro elemento, la otra pata clave es la poltica de alianzas, lo que hasta ahora en el PCC y CJC hemos llamado el Front dEsquerres. Urge actualizar el Front dEsquerres, siguiendo la misma lgica de vertebracin del poder popular en el campo cultural, econmico y social, dejando la institucin como fiel reflejo de estos avances y subordinada a ellos. Una propuesta para crear un bloque alternativo social sobre un proyecto de construccin nacional, democrtico, anti oligrquico, de defensa de la soberana nacional, por un cambio del modelo productivo y por la organizacin del poder popular.

Sobre una propuesta estratgica de programa y accin es sobre lo que debemos basar nuestra actividad en todos los frentes. Los futuros pactos que puedan desarrollarse en la institucin deben responder a la asuncin de nuestro programa del Front dEsquerres y desde la independencia de nuestra organizacin. Debemos apoyar en la calle y en las instituciones las polticas progresistas del mismo modo que debemos combatir en la calle y en las instituciones las polticas reaccionarias. Nuestra experiencia reciente nos ha demostrado la facilidad para desdibujar un proyecto de la izquierda transformadora y convertirlo, al menos en varios aspectos en una suerte de oportunismos y planteamientos reformistas como objetivo final, perdiendo adems nuestra soberana organizativa. Los entreguismos a derecha e izquierda evidencian una falta grave de entendimiento de lo que originariamente era el Front dEsquerres y del proyecto defendido en l.

La realidad social catalana esta cambiando de manera sensible y es evidente que esto tendr su plasmacin en el mapa poltico. Lo que algunos llamaron el bipartidismo a la catalana -formado por una CiU hegemnica en la Generalitat y un PSC-PSOE imbatible en las elecciones municipales y generales-, imperante durante la mayor parte de los aos 80 y 90, as como la experiencia del Tripartito, dejarn paso a un nuevo ciclo poltico que debe ser cuidadosamente analizado por nuestra militancia para poder ser tiles a la mayora social.

Tambin, vemos de vital importancia volcar el Partido y la Juventud a la calle, trabajando desde distintos espacios hacia una misma direccin. Siendo capaces de liderar y de incidir en alternativas reales entorno, por ejemplo, al municipalismo.

Algo ms importante que el proyecto del Partido es el desarrollo de ste. Si no somos capaces de plasmar en la calle lo que diseamos milimtricamente en informes de gestin, no tenemos funcin alguna de transformacin social. Para ello es necesaria la crtica y la autocrtica sobre estas y otras estructuras de Partido. La necesidad de ampliar la senda de la economa social, el desarrollo de proyectos multipolares como el de la Red de Solidaridad Popular entre otras iniciativas es prueba de que es posible.

Hem de prendre en les nostres

mans sense vacillacions i

reserves la bandera nacional.

Joan Comorera

Nota:

La primera parte de este artculo puede leerse en: Catalua, hacia un proceso constituyente? (I)

David Moreno es miembro del Comit Nacional de la CJC-Joventut Comunista y militante de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA)

Albert Medina es miembro del Comit Nacional de la CJC-Joventut Comunista y militante de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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