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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2014

El turbio negocio de la ayuda al desarrollo

Eleuterio Gabn
Rebelin


La crisis econmica mundial ha generado situaciones de pobreza, recortes de derechos y un endeudamiento que parece no tener fin en pases (como el nuestro) que se crean miembros del club de las lites mundiales. Tras un par de dcadas escasas en las que se nos permiti vivir a lo grande, llegaron la bancarrota y el rescate econmico como solucin de los amos del cotarro. El resultado: lites superacomodadas y una gran mayora abocada a la indefensin y la precariedad.

Sin embargo todo esto nada tiene de nuevo en otras partes del mundo. Lo que siempre es igual son los esquemas del neoliberalismo, planes diseados a largo plazo para embaucar promocionando la avaricia y esclavizar despus gracias a las garantas del endeudamiento. Donde no se impone con tanques, el capitalismo secuestra pases enteros con malabarismos econmicos, trucos del capital que nunca da un paso en falso.

Para ilustrarnos sobre el tema, hablamos con Carlos, compaero nicaragense, que nos explica los entresijos de la denominada ayuda al desarrollo y la cooperacin internacional que vienen practicndose en Sudamrica desde hace dcadas. Los ms atentos descubrirn en sus explicaciones grandes similitudes (cuando no iguales prcticas) en referencia al contexto que viven actualmente los pases mediterrneos europeos.

Sabido es que en las tierras latinoamericanas quedaron atrs los tiempos de la conquista por la espada, aquellos en que Coln y los suyos salvaban del pecado a los indgenas a base de expolio y genocidio. S, atrs quedaron aquellos tiempos, hoy los modos de conquista son ms perversos, ms siniestros, eso s los resultados son bastante parecidos.

En 1945, acabada la II Guerra Mundial, el recin estrenado presidente estadounidense Harry S. Truman, lanzaba un mensaje nuevo a sus vecinos americanos. Ustedes no necesitan el gobierno de los europeos, pueden alcanzar por sus propias capacidades el mismo nivel de desarrollo del que gozamos en los EEUU. Eso s, para alcanzarlo deben dejarse guiar por nuestra experiencia y seguir los pasos que les marquemos. Algo as.

Ser desarrollado! Quin no iba a quererlo? Salir de pobre, luz, agua, carreteras, escuelas, hospitales, televisin por satlite, discotecas Pero luz y agua a qu precio? Carreteras hacia dnde? Qu se ensea en las escuelas? Quin podr acceder a los hospitales? No, no se preocupen por eso ahora En primer lugar la pobreza de los pases latinoamericanos no es de nacimiento, al contrario son pases ricos en recursos, devastados y empobrecidos por siglos de expolio y genocidio yanky-europeo. En segundo lugar habra que preguntar si el modelo de desarrollo occidental responde a las necesidades y los modos de vida de nuestras gentes. Pero estas advertencias no se hacen o son rpidamente silenciadas y la conquista ideolgica rosigue. Bien, como decamos para alcanzar un ptimo nivel de desarrollo deben seguir las instrucciones: Reduccin del aparato de estado, disminucin del gasto pblico, privatizacin de servicios, facilidades a la empresa y entrada en el mercado global. (Compadres mediterrneos, les suena de algo estas recetas?).

Este discurso del desarrollo permite a EEUU y posteriormente tambin a la UE, establecer juicios de valor que legitiman sus intervenciones en los pases llamados subdesarrollados. Se cambia su cultura, que queda marginada hasta la desaparicin en favor de la nueva cultura global, se dan los pasos necesarios para perder la identidad propia para poder llegar a ser un ciudadano del mundo.

Carlos nos pone dos ejemplos sobre las consecuencias que tiene la aplicacin de esta idea de desarrollo. El abandono del campo y la migracin a la ciudad, es un fenmeno que ha provocado en el ltimo medio siglo que los habitantes del mundo sean en su mayora urbanitas, se ha producido de manera muy clara en toda Sudamrica. Ya se sabe, vivir en el campo es desperdiciar tu vida, las oportunidades estn en la ciudad. Los estados colaboran en esta idea dejando de financiar las tareas del campo y el resultado son millones de campesinos e hijos de campesinos, instalados en la precariedad, la marginalidad y el desamparo en las ciudades. Otro ejemplo es el de la educacin; se mantienen las inscripciones gratuitas en las escuelas pero los estados no financian nada ms en materia de educacin. Sucede entonces que al no poder pagar la educacin de sus hijos, los pequeos se ven abocados al trabajo infantil.

Pero no se preocupe, para enmascarar todas estas realidades la lgica neoliberal tiene sus herramientas. Los llamados niveles de desarrollo se miden con diversos ndices segn la CEPAL (Comisin Econmica para Amrica Latina). Carlos nos explica: uno de ellos es el nivel de pobreza, que se clasifica en pobreza, indigencia o extrema pobreza. Pero estos ndices estn burdamente manipulados ya que establecen unos niveles tan bajos para ser clasificados como pobre que al final segn las estadsticas nadie lo es. Si bajas a 55 dlares mensuales el nivel de pobreza, obtienes unas buenas estadsticas pero la realidad es que a la gente no le llega con 200 dlares al mes. Tambin se recurre al PIB, la suma del dinero por exportaciones que el pas gana en un ao. La estadstica se saca per cpita, por cabeza, esto es como si a cada ciudadano se le repartiera la parte proporcional de esa suma total, un clculo que no puede estar ms alejado de la realidad.

As es como el desarrollo genera y mantiene la pobreza, divide en clases sociales y conforma una lite cosmopolita que en complicidad con algunos agentes locales, maneja el estado y lleva a cabo sus polticas de mercado ignorando las necesidades de la gente del pas.

Una vez indagado en este modelo de conquista llamado desarrollo, veamos ahora como se desarroll otro concepto clave en esta estrategia, la famosa deuda externa.

La dcada de los aos 70 prometa convertirse en la de mayor desarrollo que jams hubiera conocido el sur. Y perdonen, pero antes de seguir el compaero Carlos quiere hacer una puntualizacin: Eso del sur la distincin norte-sur es un concepto ideolgico no geogrfico, la posicin depende de donde se ubique uno en el mapa. Dicho esto, prosigamos. La etapa que prometa el gran desarrollo result nefasta. La crisis internacional del petrleo provoc en los pases del sur un endeudamiento enorme. Siguiendo el patrn marcado para ser desarrollado, resulta imprescindible el petrleo pero el precio al que estaba el crudo los pases ricos vieron el negocio y comenzaron a prestar dinero. El dinero prestado se perdi en corruptelas locales y cuando llegan los acreedores no hay con qu pagar. Entonces se le echan las culpas a las instituciones pblicas por no saber administrar el dinero. Una vez difamado el sector de servicios pblicos, empieza una reestructuracin de lo pblico para ir derivando servicios y competencias hacia el sector privado. En este proceso entran de lleno el FMI y el BM para redirigir las polticas sociales de los pases endeudados, dictando recortes en sanidad, educacin, pensiones como medidas necesarias para pagar la deuda. Solventar la deuda pasa a ser la prioridad mxima del pas. Es lo mismo que est ocurriendo en el Mediterrneo que nunca dej de ser una periferia europea. All lo llaman rescate pero la realidad es que estn siendo colonizados a travs de la economa. Vemos como se impone la hegemona del FMI y el BM, los administradores de recursos que se presentan a los pases empobrecidos por los occidentales. Violentan sus culturas, sus polticas y basndose en la gestin de una deuda que esclaviza, mantienen el statu quo, son los garantes del nuevo orden mundial.

Carlos quiere denunciar tambin lo que considera otra estafa, la conocida como cooperacin internacional. Se trata de una ayuda oficial de los pases ricos dan a los pobres a travs de la OCEDE (Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos). Se les da mucho dinero pero nunca salen de la pobreza, por qu? En 2005 se firm la Declaracin de Pars para supervisar estos prstamos y ayudas. Se establecen que antes de recibir cualquier tipo de ayuda, los pases receptores deben cumplir una serie de requisitos y firmar unas condiciones que les dejarn subordinados a los pases donantes. Es como si despus de hacerles una herida se les diera la medicina no para curarlos sino para mantenerlos enfermos. Las ayudas van a derivar en beneficios para los pases donantes, son por tanto inversiones ms que ayudas. Por ejemplo, se destina un dinero para construir una carretera en Per pero se concede la obra a una empresa espaola, con lo que el dinero acaba en el sector privado espaol mientras las empresas peruanas acaban en la quiebra. Ocurre con compaas como Moviestar, Pescanova, Fenosa as la cooperacin genera dependencia y finalmente acaba por ser un negocio.

Tambin los mismos cooperantes destinados a los pases pobres, ganan bien. Su sueldo se establece siempre conforme al pas de origen al igual que las condiciones laborales. As podemos ver a los tcnicos ganado bien y a trabajadores de campo explotados, arriesgando la vida para ganar una miseria, cooperando en el mismo proyecto. Es fcil que suceda que el presupuesto destinado a un proyecto falle pero nunca se tocarn los sueldos de los cooperantes que estn garantizados por contrato. Entran en este juego la ONGs que actan como cajas chicas de los pases donantes. Se trastocan presupuestos para estafar a operarios locales y enriquecer a sus directivos. Tambin se utilizan en muchas ocasiones para contrarrestar polticas sociales y desestabilizar gobiernos que no sean afines(Bolivia, Venezuela). No existe ningn control real sobre el dinero que manejan las ONGs.

Con la crisis econmica las ayudas a la cooperacin ha disminuido. Lo que se dice de cara a la opinin pblica es que se da menos dinero porque los pases pobrecitos han mejorado. Entre otras cosas la reduccin de ayudas ha provocado que dejen de enviarse observadores internacionales en poca de elecciones. Esto conlleva la perpetuacin de caudillos corruptos que permiten a las empresas extranjeras hacer negocios libremente en el pas. Es el ltimo grito en el mercado de la ayuda.

A la cooperacin internacional se suma la ayuda humanitaria, que est derivando directamente en intervenciones militares. Los ejrcitos son los encargados de llegar al pas despus de un terremoto, un tsunami Llegan como ayuda, armados hasta los dientes y generan en la poblacin situaciones de autntico terror. Pero esto se vende como un ejrcito humanitario que da buena imagen al pas que lo enva. Llegan con alimentos que arruinan el comercio local, productos extraos que producen daos ecolgicos y arruinan las cosechas locales. Es el ejemplo del arroz y la intervencin estadounidense en Hait. Se aprovechan de una desgracia para apropiarse del comercio. Los yanquis montaron a su llegada un aeropuerto propio y decidan quin poda y quin no poda entrar en Hait.

Tras todo este anlisis es tiempo de ofrecer algunas alternativas. La respuesta al capitalismo no existe a gran escala. Lo bueno sera fomentar el desarrollo local, buscar las necesidades desde las bases, dar respuestas desde lo local a las necesidades reales de las personas, buscando su calidad de vida. Para ello el cuidado del medio ambiente resulta fundamental. El 7% de la poblacin mundial contamina ms del 50% del total en el mundo. Tendra que reajustarse el modelo de vida de las lites para no cargarse el medio ambiente. La cooperacin debera dejar de ser vertical, lo cual es en s mismo un contrasentido y ser circulares donde todos aporten y todos asuman responsabilidades.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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