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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2014

Hollande (polticamente) en pelota

Jean-Luc Mlenchon
La Pluma / Tlaxcala


No se debe subestimar la magnitud del giro operado por Franois Hollande durante su conferencia de prensa[1]. Sin duda, sigue siendo el mismo hombre del cual describ el itinerario ideolgico desde 1983 en mi libro En busca de la izquierda[2]. Desconocido en aquel momento, sus primeros artculos de prensa lo alineaban en la corriente demcrata, llegada de Estados Unidos, que luego conoci una espiral ascendiente de hiprboles neoliberales.

De Tony Blair a Gerhard Schrder, una pendiente fue adoptada por la socialdemocracia europea, de la cual Hollande ha sido el instrumento en Francia. Dicha pendiente llev a la decadencia total, con la capitulacin de Papandrou en Grecia ante la embestida del mundo de las finanzas, y tambin con los repetidos gobiernos de gran coalicin en Alemania y en varios pases europeos. Es cierto que la anterior conferencia de prensa presidencial, en noviembre de 2012, ya haba mostrado el paisaje mental y su pblica conversin a la Poltica de la oferta, caracterstica del pensamiento econmico de la derecha. Pero los periodistas tienen razn al decir que esta vez cruz un umbral.

Es el ms violento giro a la derecha de un supuesto gobierno de izquierda desde Guy Mollet, elegido para hacer la paz en Argelia, y que envi los conscriptos a la guerra. Holanda fue elegido para cerrar el captulo Sarkozy y combatir las altas finanzas. De ello, no queda nada. Al contrario. Un periodista lo hizo confesar algo enorme. Cul es la diferencia con la poltica de Sarkozy? De la misma boca de Hollande, la diferencia reside en que l har lo que el otro fue incapaz de hacer en materia de poltica econmica de derecha! En otras palabras, visto desde nuestra posicin, se jacta de ser peor que Nicolas Sarkozy. Por lo dems, en las cifras, es absolutamente cierto. Fillon haba reducido el gasto pblico en 15 mil millones. Hollande triplic la sustraccin. En cuanto a combatir las altas finanzas es la ilustracin caricatural del adagio de Charles Pasqua segn el cual las promesas solo comprometen a los que las creen.

Nosotros, los militantes polticos, los ciudadanos informados, estamos poco sorprendidos. En el fondo sabamos a qu atenernos. Pero saberlo a veces nos extrava. Creemos que todo el mundo sabe lo que sabemos y subestimamos los efectos de desmoralizacin colectiva de aquellos que descubren la realidad, sobre todo cuando no tenan ningn deseo de conocerla. Y subestimamos la parte de autoridad que pueden tener personajes como Franois Hollande en el estado de nimo del pblico. Cuando repite el catecismo liberal sin pruebas, arrastrando como evidencia los estribillos ideolgicos emprestados a nuestros adversarios, consolida la ideologa dominante y los prejuicios de nuestra poca de oscurantismo. Eso es lo que luego pagamos muy caro. Aquello provoca tanta resignacin y tanto conformismo!

Creo que tanto en el Partido Socialista como en nuestra izquierda, son numerosos los que hubiesen preferido que subsistiera la ambigedad para facilitar los arreglines. La presin del hecho privado le impona a Hollande una postura que desmintiese su reputacin de duplicidad permanente y universal. Los periodistas lo atraparon asado al punto. Obtuvieron una clarificacin de la cual estoy seguro que este astuto personaje hubiese deseado liberarse para mejor contribuir a embaucar a todo el mundo. Por supuesto el fondo no cambia. Pero no todo es igual. Un salto cualitativo fue operado. El nuevo pacto blabl le da 15 mil millones ms al MEDEF (patrones). En total, los dos ltimos planes blabl le ofrecen 35 mil millones de dinero fresco al MEDEF, tomado integralmente del consumo popular! Estos son los hechos. Al asumir pblicamente la inflexin, Franois Hollande cruz un umbral simblico. En la vida pblica, sobre todo cuando vienen del monarca republicano, las palabras son al mismo tiempo fronteras y pasarelas con la realidad. La conferencia de prensa de Hollande le puso un punto final a la singularidad del Partido Socialista en la socialdemocracia mundial y europea. Esto no es todo. Ingenioso.

La pualada ideolgica se convertir en una pualada poltica

Al solicitar un voto de confianza[3] en el Parlamento, la izquierda del Partido Socialista y los Verdes debern validar la brutal frmula productivista y antisocial que resume todo en el mbito de la filosofa poltica: La oferta crea la demanda. Tendrn que tragarse, adems de los regalos a la patronal, el ANI (acuerdo nacional inter-profesional), la jubilacin a los 66 aos, amn de amn de

Conozco su garganta de boa y el arte de deglutir todo mientras critican el men, Habrase visto! sta ser la hora de la verdad para muchos flautistas! Visto que estoy en el tema de la doctrina, se hace necesaria una precisin.

Hollande acepta la etiqueta socialdemcrata. Esta es una usurpacin ms. Existen por supuesto las razones de fondo, propias al paisaje y a la historia de la izquierda francesa. La socialdemocracia es una forma de organizacin de la izquierda, en la que el partido y el sindicato aparecen ntimamente ligados. No slo en la accin sino por las estructuras y la historia. Y no importa si el partido cre el sindicato o si el sindicato cre el partido. Es el caso en todos los pases del norte de Europa y en Inglaterra. Nada de eso pudo existir nunca en Francia. En mi opinin es mejor que as haya sido. LuegoQu es entonces esta socialdemocracia estilo Hollande en la que sindicato y partido se dan la espalda? La socialdemocracia de Hollande no existe. Sea como fuere admitamos al menos que la socialdemocracia es un mtodo en el que los avances combinan las correlaciones de fuerzas sociales y la negociacin para terminar en un compromiso. No hay rastro de correlacin de fuerzas, ni de negociacin ni de un compromiso propio a la socialdemocracia de antao en el mtodo de Hollande. l le hace regalos a los accionistas. A los patrones no se les exige ninguna contrapartida, firme y cifrada como son estos regalos. Dnde est el espacio de "negociacin" en los mtodos de concesin previa, unilateral e incondicional como fue el caso de la ANI (acuerdo nacional inter-profesional), la jubilacin a 66 aos y esto de ahora? Dnde est la correlacin de fuerzas si el gobierno traza las concesiones antes del comienzo de la discusin? Esto no es todo.

La idea socialdemcrata es el reparto de los frutos del crecimiento. Ilusin productivista lamentable, sin duda, que supone un mundo en permanente crecimiento ilimitado en un mundo limitado. Pero al menos se trata de compartir la riqueza. Aqu, no hay reparto.

De un lado 15 mil millones regalados, y del otro, en el mejor de los casos, promesas de creacin de empleos. Suponiendo que estas promesas se conviertan en realidad, de lo cual no tenemos ni el primer indicio, de qu tipo de intercambio se trata? Riqueza cedida a unos, a cambio, para los otros, del derecho de producir an ms riquezas que sern repartidas tan inequitativamente como siempre.

Cul es el contenido de dichos empleos ofrecidos en contrapartida? Son empleos socialmente degradados, con salarios bajos, para permitirle al gobierno el pago de 15 mil millones de regalos. Puestos de trabajo con menor poder adquisitivo porque las economas del gasto pblico se realizan a expensas de un mayor gasto para las familias. Y he ah Hollande, simulando indignarse contra quienes ven en su poltica una serie de regalos a la alta finanza! Olvida sealar que (casi) nada de este torrente de dinero entregado a los patrones se convertir en inversiones. Mucho parte en dividendos. Todo esto, lo muestran las cifras.

Cuando se restablezca la esclavitud, el Partido socialista negociar el peso de las cadenas

Lo que hace Holanda es social-liberalismo. Este vocablo, aunque aproximado, describe bien la nueva matriz donde van pegados la prioridad concedida al mercado, la libre competencia europea no manipulada, y los valores de sociedad, pero asociales, de las altas clases medias urbanas. Esa es la lnea demcrata en curso desde los aos ochenta en la Internacional Socialista.

Desde el comienzo de la ofensiva demcrata en Francia, el peligro es que no haya ms izquierda poltica en nuestro pas, como es el caso en Italia, laboratorio de punta de la nueva orientacin del movimiento social-demcrata. Es a esta va a la que le hemos cortado la ruta con la creacin del Frente de Izquierda (Front de Gauche). De ah el empeo de los solfrinianos[4] a romperlo por todos los medios. No digo ms. Mis lectores son lo suficientemente inteligentes para relacionar esta declaracin con su contexto. Por lo tanto no se trata de un pequeo conflicto o de una pelotera como dicen algunos comentaristas de baja estofa. No hay problemas de persona en el Frente de Izquierda. Personalmente, no siento ni celos ni frustracin. Pero hay un grave problema de orientacin. Es un debate estratgico de fondo. La independencia poltica respecto del PS es una cuestin fundacional que no evacan los ruegos por la izquierda reunida y otras sandeces que sirven de boya de salvataje en el naufragio de los solfrinianos. Que ciertos sectores del PCF (Partido comunista francs) asuman su orientacin y se alen con los solfrinianos desde la primera vuelta (de las elecciones municipales) si lo consideran til, es su derecho. Debe ser respetado. Pero que no impliquen a los dems componentes de la fuerza en su decisin. Nuestro derecho tambin debe ser respetado. No queremos estar implicados. No lo estaremos.

Por el contrario, bajo una sigla sin compromiso, hay que trabajar en la formacin de una oposicin de izquierda, de la cual el voto de confianza puede ser el punto de partida (el gobierno de Hollande solicitar un voto de confianza al Parlamento). Esa oposicin de izquierda no se puede resumir al Frente de la izquierda. Tampoco puede deleitarse en reuniones y convergencias con sectores del PS demasiado bien alimentados para empujar la audacia ms all de declaraciones mediticas inofensivas y sin consecuencia prctica. Todos los que en el PS pretendan que se es ms til dentro que fuera, se lo hayan credo ellos mismos o no, estn situados ante una decisin entre el discurso y los actos. Aquellos que quisieron darle a la ecologa poltica una oportunidad gubernamental tambin se dan cuenta que la frontera entre el compromiso y la renegacin ya fue alcanzada.

Notas:

[1] 14/1/2013, Franois Hollande, conferencia de prensa (https://www.youtube.com/watch?v=z2tGk9UsFH4)

[2] MELENCHON, Jean-Luc, En qute de gauche, Paris: Balland, 2007 (http://www.amazon.fr/En-qu%C3%AAte-gauche-Jean-Luc-M%C3%A9lenchon/dp/2353150233).

[3] ver http://lelab.europe1.fr/t/pacte-de-responsabilite-l-aile-gauche-du-ps-votera-la-confiance-au-gouvernement-du-bout-des-levres-12710 (fr.)

[4] Solfrinianos: Hombre bien insertado en el aparato del partido socialista (ubicado en calle Solfrino en Pars). http://www.grodico.com/mot/solferinien

 

Original: Hollande tout nu (politiquement)

 

 

 

Traducido por Mara Piedad Ossaba para La Pluma y Tlaxcala



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