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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2014

La devaluacin del peso argentino

Julio C. Gambina
Rebelin


Hace un ao el dlar se cotizaba a menos de $5. Hoy con la devaluacin se necesitan $8 por dlar, convalidando un incremento del 60% en el precio de la divisa.

Hasta hace poco se sostena que la poltica oficial no contemplaba devaluar la moneda nacional. Sin embargo, la aceleracin de la depreciacin monetaria se apresur durante el 2013 y ms an sobre fines del ao, especialmente con el cambio de autoridades en el Gabinete de Ministros y en la Presidencia del Banco Central en noviembre pasado.

El comienzo del 2014 evidenci un mayor nivel de depreciacin monetaria, agudizada en esta semana con la deliberada retirada del Banco Central del mercado cambiario el mircoles 22/1, que apenas pudo sostener por un da, y ya el jueves 23/4 tuvo que vender 100 millones de dlares para bajar la cotizacin de los $8,40 por dlar a $7,75 por unidad de moneda estadounidense. El viernes 24/1 el precio de la divisa oscil por encima de los $8.

Complementariamente, el gobierno dispuso flexibilizar las restricciones a la compra de divisas para atesoramiento, lo que estaba prohibido hasta ahora, lo que podr realizarse previa autorizacin de la AFIP, el ente de recaudacin, con un adicional de 20% a cuenta del impuesto a las ganancias, que a la cotizacin del da, cada dlar se obtendr contra $9,60.

Hasta aqu los hechos. Las incertidumbres a futuro continan, especialmente el impacto sobre los precios, ya que la devaluacin incide en la importacin de insumos y bienes intermedios necesarios para la produccin en el pas, tal el caso de automotores o electrodomsticos entre otros, sin perjuicio de un conjunto de bienes y servicios que ajustan precios sobre costos dolarizados, e incluso expectativas.

Es un dato que las devaluaciones favorecen a los grandes productores y exportadores y de hecho, era la demanda de los sectores hegemnicos de la produccin local, buena parte asociada a la transnacionalizacin capitalista de la economa argentina. La contracara es el perjuicio para quienes perciben ingresos fijos, los trabajadores, regulares e irregulares, activos o pasivos, a tiempo completo, flexibilizados o tercerizados, los que reciben planes sociales e incluso productores y empresarios que asocian sus ventas a este importante sector de la sociedad. Son pocos los beneficiados, el poder econmico ms concentrado, y son millones los que vern afectados su capacidad de compra. Las devaluaciones no generan equidad, y aun mejorando competitividad, algo que no es seguro, supone la transferencia de recursos de los trabajadores a los propietarios concentrados del capital.

Por qu la devaluacin? Hay otras posibilidades?

Desde el gobierno se explican maniobras especulativas del titular de Shell en connivencia con bancos extranjeros, el Citi, el Francs y el HSBC. Ms all de las acciones legales que se impulsen bien vale considerar la necesidad de mantener a la banca extranjera en la Argentina y consultarnos, a esta altura, por qu continuar con la legislacin financiera de la dictadura genocida. Asociado a ello se requiere un estricto control del comercio exterior, el que se concentra en un puado de empresas extranjeras y un conjunto reducido de bienes que explican el comercio exterior.

Claro que estamos remitiendo a la nacionalizacin de la banca y del comercio exterior, y que ello supone un enfrentamiento con el poder econmico y poltico, que se requiere constituir sujeto social y poltico para sostener la confrontacin. Ello necesita asumir un nuevo rumbo modificando la ecuacin de beneficiarios y perjudicados del orden econmico y social en el pas. Lo que ha fallado en la Argentina de este tiempo es la concepcin de la posibilidad de un capitalismo nacional al que convoc a construir Nstor Kirchner en mayo del 2003. En la era de la transnacionalizacin es un imposible, como intil es buscar una burguesa nacional que asuma ese proyecto, salvo la gestacin de nuevos sectores de burguesa local, los que acumulan en el marco de un proceso continuo de extranjerizacin y dependencia de la economa local al sistema mundial del capitalismo.

La realidad es que las divisa tienen precio y la pelea por su cotizacin enfrent a los sectores hegemnicos privados de la economa argentina con el gobierno, demandante de dlares, principalmente para la cancelacin de la deuda pblica. Eso explica la perdida de reservas en el ltimo tiempo, solamente 12.000 millones de dlares durante el 2013, entre fuga de capitales y pagos de la deuda, segn datos oficiales.

El precio de la divisa, de los bienes y servicios, o de la fuerza de trabajo se dirime en el capitalismo en un mercado monopolizado por grandes capitales altamente concentrados y centralizados. Los Estados pueden convalidar la situacin o enfrentarla, lo que supone romper la lgica del capital para intentar organizar un orden diferente, anticapitalista, incluso socialista.

Es un debate que trasciende la realidad nacional y se presenta en toda la regin Nuestramericana, ya que el cambio poltico emergente a comienzos de siglo puede agotarse si no se profundizan polticas independientes y soberanas en la regin. Aludo a la soberana alimentaria, energtica, financiera, que contribuya a una modificacin del modelo productivo depredador y au nuevo modelo de desarrollo para la regin.

Falta poco para la cumbre de la CELAC y se discute un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unin Europea. Ese es el rumbo de la insercin internacional de Nuestramrica? La insercin subordinada de la regin fortalece la dependencia del orden capitalista en las condiciones actuales de transnacionalizacin, generalizacin de la especulacin y el delito. Hay solucin fortaleciendo la insercin en el orden capitalista mundial, ese que gerencia el FMI, el Banco Mundial, la OMC? Por qu libre cambio con Europa, luego de haber rechazado el ALCA? Es mejor el capitalismo europeo que el estadounidense? El interrogante es an ms vlido cuando pensamos la hegemona alemana en Europa y las polticas de austeridad generalizadas en el viejo continente.

Argentina y la regin estn urgidas por cambios estructurales, los que deben realizarse integradamente. Existen novedosos mecanismos e instrumentos en funcionamiento, junto a avanzadas ideas que pueden facilitar el proceso. Aludo al ALBA, incluso UNASUR y la CELAC, pese a los matices en su seno. Tambin al sistema mltiple de pagos con monedas locales entre Brasil y Argentina, escasamente usado, o el SUCRE entre los pases del ALBA, al que adhiri Uruguay. Mucho se escribi sobre la nueva arquitectura financiera, expresin de ello es el Banco del ALBA. Bolivia acaba de anunciar que dispone de la cuota asignada para hacer funcionar un Banco del Sur que puede ser depositario de las reservas internacionales, cuantiosas entre los pases que adhieren a la iniciativa.

No constituye una utopa hacer realidad el otro mundo posible a que nos convoc el Foro Social Mundial a comienzos del presente siglo. El capitalismo no ofrece soluciones a los pueblos de la regin y del mundo. Fue en esencia el mensaje de Hugo Chvez cuando a fines del 2004 formul su proyecto del socialismo del Siglo XXI. Ante la debacle de la URSS y el socialismo en el este de Europa y el rumbo e insercin de China en el capitalismo global, existen voces que nos acusan de anacrnicos y cuando mucho de utpicos. Los utpicos son los que imaginan una salida dentro del capitalismo y an, aquellos que se contienen en el lmite de lo posible, intentando reformar al capitalismo.

Los lmites de la heterodoxia, el neo-desarrollismo o neo-keynesianismo, segn como se asuma, en la Argentina, da cuenta de los debates, en la regin y en el mundo, por superar la crisis del capitalismo, la dependencia, pensando y construyendo un orden econmico, social, poltico y cultural de emancipacin, sin explotacin y armonioso con la naturaleza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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