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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2014

Ucrania y la amenaza del fascismo
Una amenaza en todo el continente europeo

Eric Draitser
CounterPunch

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


La violencia en las calles de Ucrania es mucho ms que una expresin de clera popular contra un gobierno. En realidad, es solo el ltimo ejemplo del aumento de la forma ms insidiosa de fascismo que Europa haya visto desde la cada del Tercer Reich.

En los ltimos meses ha habido protestas regulares de la oposicin poltica ucraniana y sus partidarios protestas que han tenido lugar ostensiblemente como reaccin ante la negativa del presidente ucraniano Yanukovich de firmar un acuerdo comercial con la Unin Europea que fue visto por muchos observadores polticos como el primer paso hacia la integracin europea. Las manifestaciones siguieron siendo relativamente pacficas hasta el 17 de enero cuando algunos manifestantes armados de garrotes, cascos y bombas improvisadas desencadenaron una violencia brutal contra la polica, atacaron edificios gubernamentales, golpearon a todo el que sospecharan de simpatas hacia el Gobierno, y en general causaron estragos en las calles de Kiev. Pero quines son estos violentos extremistas y cul es su ideologa?

La formacin poltica conocida como Pravy Sektor es esencialmente una organizacin que representa a una serie de grupos derechistas (lase fascistas) ultranacionalistas que incluyen partidarios del partido Svoboda (Libertad), Patriotas de Ucrania, Asamblea Nacional Ucraniana Autodefensa Nacional Ucraniana (UNA-UNOS) y Trizub. Todas estas organizaciones comparten una ideologa comn que es vehementemente antirrusa, antiinmigrantes, y antijuda, entre otras cosas. Adems comparten una reverencia comn hacia la denominada Organizacin de Nacionalistas Ucranianos dirigida por Stepan Bandera, los infames colaboracionistas nazis que combatieron activamente contra la Unin Sovitica y participaron en algunas de las peores atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial.

Mientras lasfuerzas polticas ucranianas, oposicin y Gobierno, siguen negociando, una batalla muy diferente tiene lugar en las calles. Utilizando la intimidacin y la fuerza bruta ms tpicas de los camisas pardas de Hitler o los camisas negras de Mussolini que de un movimiento poltico contemporneo, esos grupos han logrado convertir un conflicto por la poltica econmica y la orientacin poltica del pas en una lucha existencial por la supervivencia misma de la nacin que esosnacionalistas pretenden amar entraablemente. Las imgenes de Kiev ardiendo, de calles de Lviv repletas de matones y otros ejemplos escalofriantes del caos en el pas, ilustran ms all de toda duda que la negociacin poltica con la oposicin en la Maidan (la plaza central de Kiev y centro de las protestas) ya no es el tema central. Ms bien, es el problema del fascismo ucraniano y de si debe apoyarse o rechazarse.

Por su parte, EE.UU. se ha puesto fuertemente de parte de la oposicin, sin preocuparse de su carcter poltico. A principios de diciembre algunos miembros del establishment estadounidense como John McCain y Victoria Nuland aparecieron en la Maidan apoyando a los manifestantes. Sin embargo, a medida que el carcter de la oposicin se hizo obvio en los ltimos das, la clase gobernante en EE.UU. y Occidente y su maquinaria meditica han hecho poco para condenar el brote fascista. En su lugar, sus representantes se han reunido con los de Pravy Sektor y consideraron que no constituan una amenaza. En otras palabras, EE.UU. y sus aliados han dado su aprobacin tcita a la continuacin y proliferacin de la violencia en nombre de su objetivo final: el cambio de rgimen.

En un intento de arrancar a Ucrania de la esfera de influencia rusa, la alianza EE.UU.-UE-OTAN se ha aliado, y no es la primera vez, con los fascistas. Por cierto, durante dcadas, millones de latinoamericanos han sido desaparecidos o asesinados por fuerzas fascistas paramilitares armadas y apoyadas por EE.UU. Los muyahidines de Afganistn, que posteriormente se convirtieron en al Qaida, tambin reaccionarios ideolgicos extremos, fueron creados y financiados por EE.UU. con el propsito de desestabilizar Rusia. Y por cierto, existe la dolorosa realidad de Libia y, ms recientemente Siria, donde EE.UU. y sus aliados financian y apoyan a yihadistas extremistas contra un Gobierno que se ha negado a alinearse con EE.UU. e Israel. Existe un patrn inquietante que nunca ha pasado desapercibido a los observadores polticos atentos: EE.UU. siempre hace causa comn con extremistas derechistas y fascistas para obtener ventajas geopolticas.

La situacin de Ucrania es muy inquietante porque representa una conflagracin poltica que fcilmente podra desgarrar el pas menos de 25 aos despus desu independencia de la Unin Sovitica. Sin embargo, existe otro aspecto igualmente inquietante respecto al ascenso del fascismo en ese pas, que no est solo.

La amenaza fascista en todo el continente

Ucrania y el ascenso del extremismo derechista no pueden verse, y menos todava comprenderse, como un hecho aislado. Ms bien, deben examinarse como parte de una creciente tendencia en toda Europa (y por cierto en el mundo), una tendencia que amenaza los fundamentos mismos de la democracia.

En Grecia, la salvaje austeridad impuesta por la troika (FMI, BCE y la Comisin Europea) ha paralizado la economa del pas, conduciendo a una depresin tan mala, sino peor, como la Gran Depresin en EE.UU. Ante este trasfondo de colapso econmico, el partido Amanecer Dorado ha crecido hasta convertirse en el tercer partido poltico ms popular del pas. Adoptando una ideologa de odio, Amanecer Dorado en efecto un partido nazi que promueve chovinismo antijudo, antiinmigrantes y antimujeres es una fuerza poltica vista por el Gobierno de Atenas como una seria amenaza para el tejido mismo de la sociedad. Esta amenaza ha llevado al Gobierno a arrestar a la dirigencia del partido despus de que un nazi de Amanecer Dorado apualase a un rapero antifascista. Atenas ha lanzado una investigacin del partido, aunque los resultados de esta investigacin y del proceso siguen siendo algo confusos.

Lo que convierte Amanecer Dorado en una amenaza tan insidiosa es el hecho de que, a pesar de su ideologa central de nazismo, su retrica contra la UE y la austeridad atrae a muchas personasen una Grecia econmicamente devastada. Como muchos movimientos fascistas del siglo XX, Amanecer Dorado presenta como chivos expiatorios a inmigrantes, musulmanes y africanos primordialmente, por muchos de los problemas enfrentados por los griegos. En circunstancias econmicas calamitosas, un odio irracional semejante se vuelve atractivo; una respuesta a la pregunta de cmo resolver los problemas de la sociedad. Por cierto, a pesar de que los dirigentes de Amanecer Dorado estn presos, otros miembros del partido continan en el Parlamento ysiguen siendo candidatos a puestos importantes, incluyendo el de alcalde de Atenas. Aunque una victoria electoral es poco probable, otro resultado positivo en las elecciones hara mucho ms difcil la erradicacin del fascismo en Grecia.

Si se tratara de un fenmeno limitado a Grecia y Ucrania, no constituira una tendencia continental. Lamentablemente, sin embargo, vemos el ascenso de partidos polticos similares, aunque algo menos abiertamente fascistas, en toda Europa. En Espaa el gobernante Partido Popular pro austeridad acta para imponer leyes draconianas que limitan las manifestaciones y la libertad de la expresin y aprueba tcticas policiales represivas. En Francia, el Partido Frente Nacional de Marine Le Pen, que vehementemente culpa a inmigrantes musulmanes y africanos, obtuvo casi el 20% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. De la misma manera, el Partido por la Libertad de Holanda que promueve polticas antimusulmanas y contra los inmigrantes ha crecido hasta convertirse en la tercera fuerza del Parlamento. En toda Escandinavia lospartidos ultranacionalistas, que otrora actuaban en total irrelevancia y oscuridad, son ahora protagonistas significativos en las elecciones. Esas tendencias son preocupantes, por no decir otra cosa peor.

Tambin hay que sealar que, ms all de Europa, existe una serie de formaciones polticas cuasi fascistas que, de una u otra manera, son apoyadas por EE.UU. Los golpes derechistas que derrocaron a los gobiernos de Paraguay y Honduras fueron tcita y/o abiertamente apoyados por Washington en su esfuerzo aparentemente interminable de suprimir a la izquierda en Latinoamrica. Por cierto, tambin hay que recordar que el movimiento de protesta en Rusia fue encabezado por Alexei Navalny y sus seguidores nacionalistas que son partidarios de una virulenta ideologa antimusulmana y racista que considera a los inmigrantes del Cucaso ruso y de las exrrepblicas soviticas inferiores a los rusos europeos. Estos y otros ejemplos comienzan a pintar un retrato muy desagradable de una poltica exterior de EE.UU. que intentautilizar las dificultades econmicas y la agitacin poltica para ampliar la hegemona de EE.UU. en todo el mundo.

En Ucrania, el Pravy Sektor ha llevado la lucha de la mesa de negociaciones a la calles en un intento de realizar el sueo de Stepan Bandera, una Ucrania libre de Rusia, de judos y de otros indeseables desde su punto de vista. Animados por el continuo apoyo de EE.UU. y de Europa, esos fanticos representan una amenaza ms seria para la democracia que la que podra llegar a significar Yanukovich y el Gobierno pro ruso. Si Europa y EE.UU. no reconocen esta amenaza en su iniciop podra ser demasiado tarde cuando lo hagan.

Eric Draitser es fundador de StopImperialism.com. Es un analista geopoltico independiente residente en la Ciudad de Nueva York. Para contactos: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/2014/01/29/ukraine-and-the-rebirth-of-fascism/

rCR



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