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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2014

Los enterradores de la democracia

Alberto Rabilotta
El Correo


A ro revuelto, ganancia de pescadores. Este proverbio define lo que algunas ex potencias coloniales (y persistentes potencias neocoloniales) estn haciendo con sus arriesgadas e incendiarias polticas y ambiciones en el actual contexto de un imperio estadounidense en decadencia.

Como han notado diplomticos y observadores, ciertos pases del campo imperialista no aceptan que Estados Unidos (EE.UU.) decidiese adoptar la va de la negociacin para buscar una salida no militar en Siria y que comenzara un dilogo con Irn, y menos an que este realismo diplomtico renaciera por las slidas propuestas y la persistencia de la diplomacia rusa.

Para ser francos y objetivos, en el caso de Siria e Irn la diplomacia rusa salv al Presidente Barack Obama de entrar en nuevas y costosas aventuras blicas, de las cuales no hay salida rpida ni fcil, como demuestran los casos de Afganistn e Irak.

Algunos aliados de EE.UU., como Canad, Francia y otros pases europeos, as como los gendarmes regionales en el Oriente Medio Israel y Arabia Saudita-, no aceptan que el mundo est dejando de ser unipolar y menos aun los brotes de realismo diplomtico de parte de Washington.

En parte eso explica la duplicidad de la Administracin del Presidente Barack Obama, que despus de acordar un proceso de negociacin, como el de Ginebra II para Siria, lo traba con exigencias que anteriormente fueron puestas de lado.

Decimos en parte porque encontramos la misma duplicidad en la poltica exterior de la Casa Blanca en muchos asuntos conflictivos en la escena internacional, en particular en las relaciones con Rusia y China.

En el caso de Ginebra II las trabas fueron la exclusin de Irn, pas sin el cual es imposible resolver durablemente la problemtica del Oriente Medio, y permitir que los opositores sirios plantearan la salida del Presidente Bashar el-Assad del gobierno como primer punto para negociar, lo que puso el proceso al borde del fracaso.

Este jueguito, de hacer como que se quiere negociar, crear expectativas y en el momento decisivo bloquear o hacer fracasar el proceso, es revolver las aguas para pescar, y eso es lo que tambin tratan de hacer en el proceso de negociacin con Irn.

Y es lo que estn haciendo con la bien fabricada crisis en Ucrania, pas deseado por los voraces monopolios de la UE, y para EE.UU. el territorio ideal para someter a Rusia a una accin desestabilizadora a largo plazo.

Decadencia y caos imperial

Hace poco y refirindose al papel que juega Francia en Siria, el socilogo y cientfico social Immanuel Wallerstein explicaba que el problema para Francia es que, a pesar de que la decadencia estadounidense le permita una posicin retrica ms fuerte, el nuevo escenario geopoltico, algo catico, no es uno donde Francia realmente pueda remplazar a Estados Unidos como la lnea dura. Hay otras naciones poderosas involucradas en Medio Oriente como para que Francia juegue el papel primordial ah. Todava menos puede tener Francia un papel importante en Asia oriental, pese al hecho de que ha sido una potencia central ah (La agresiva poltica exterior de Francia, El Correo/La Jornada, 8-12-2013)

En otro artculo, titulado Siria: dilemas insolubles para todos (La Jornada, 19-01-2014), Wallerstein retorna sobre el caos geopoltico que ha sido creado en el caso de Siria y los dilemas para los actores no sirios. Tomemos a Estados Unidos, alguna vez gigante en el escenario, del que ahora se reconoce ampliamente su seria decadencia y que, por tanto, no tiene opciones buenas. Ya el mero hecho de admitir esto es en s mismo algo controvertido en Estados Unidos, y el presidente Obama se encuentra, l mismo, bajo presiones polticas severas por parte de algunos subactores para que haga ms y por otros para que haga menos.

En este caos geopoltico, contina el intelectual estadounidense se requiere de maniobras muy astutas por parte de cualquiera de los actores para no cometer graves errores en trminos de sus propios intereses. En este remolino de alianzas que cambian de continuo, a escala global y en lo local, existen muchos grupos y subgrupos que consideran que es tcticamente til incrementar la escala de la violencia.

Esto ha sido visible en lo que ha estado sucediendo en las sesiones de Ginebra II para tratar de resolver pacficamente la grave situacin en Siria, y en la oposicin militante de algunas cancilleras europeas, as como de Ottawa, Riad y otros pases.

Arrasar y desmodernizar.

Para algunos pases europeos lo que parece primar en el caso de Siria es lo mismo que llev a la intervencin militar para derrocar el gobierno de Mohamed Gaddafi en Libia: destruir gran parte de la infraestructura de utilizacin social y de la economa de ese pas, pero dejar intactos los pozos de petrleo y los puertos para sacarlo de Libia.

Esa agresin a Libia hizo posible la desarticulacin de la sociedad, mediante las sangrientas luchas interreligiosas, tribales y tnicas, para que Libia regrese a lo ms cerca posible de la Edad de Piedra, que recordemos fue la amenaza de la Administracin de George W. Bush cuando preparaba el criminal ataque militar que destruy la mayor parte de la economa y la sociedad iraqu, la ms secularizada y avanzada del Oriente Medio.

Los libios (y los sirios a menos que se pare la actual agresin de los grupos islmicos extremistas) pueden ver su futuro en la realidad cotidiana de Irak o en Afganistn: despus de la destruccin militar y la anarqua social se aplican las recetas para una desmodernizacin neoliberal, o sea que no hay escapatoria [1].

Regresarlos a la Edad de Piedra, destruir sus sociedades mediante guerras civiles promovidas por intereses extranjeros, para que sean los nuevos terrenos vrgenes que alimenten la expansin capitalista, a los monopolios, como deca Rosa Luxemburgo.

En el caso de Irn la poltica de cambio de rgimen y de hacerlo regresar a la Edad de Piedra se ha topado con el riesgo de un conflicto militar regional, y hasta mundial, por la fortaleza militar iran y la oposicin determinada de Rusia, China y la mayora de pases del mundo.

La (ambigua) posicin de dilogo con las autoridades iranes que finalmente adopt EE.UU. encuentra oposicin, por razones de control geopoltico, en un reducido nmero de pases (entre ellos Canad, Israel y Arabia Saudita) que tienen una capacidad de cabildeo muy grande en Washington.

Pero tiene el apoyo condicionado de los pases europeos cuyos monopolios petroleros e industriales, as como las empresas exportadoras, se beneficiarn con la apertura del mercado iran.

Cuando los imperialistas alimentan el fascismo.

Las intervenciones humanitarias en frica, apoyadas o no por el Consejo de Seguridad de la ONU, son parte de la actual rapia imperial. Tambin lo son las marchas y contramarchas polticas y diplomticas para encaminar el caso de Siria hacia una negociacin, y ahora surge el intento de derribar al gobierno de Ucrania presidido por Vctor Yanukvich, que de cualquier manera debe ir a elecciones en el 2015.

Con lo que est sucediendo en Ucrania se constata que la deshumanizacin manifestada en la extrema violencia en muchos pases africanos, como en el Oriente Medio, puede regresar a Europa.

El clima de violencia y subversin fascista que desde hace muchos das impera en la capital ucraniana, e incluso en algunas partes del Oeste del pas, revela muy bien las contradicciones de la etapa en que vivimos en el mundo, y en particular en la UE.

La totalidad de los pases del campo imperialista estn apoyando con todos los recursos posibles a la oposicin poltica en Ucrania, y de facto a los grupos ultranacionalistas y fascistas que siguen demostrando una gran capacidad de violencia, que hostigan y asedian el gobierno, provocan la represin, y que adems estn sembrando destruccin y terror en Kiev.

La violencia y el odio que destilan los grupos de choque de la oposicin demcrata apoyada por Washington y la UE no es un problema para las chancilleras occidentales.

Los objetivos democrticos de la oposicin quedaron a la vista en las primeras decisiones adoptadas en las localidades que ocuparon: La televisin ucraniana TSN report que los Consejos regionales de Ivano-Franovsk y de Ternopol en Ucrania decidieron el sbado (26 de enero) prohibir las actividades y el uso de los smbolos del gobernante Partido de las Regiones y del Partido Comunista de Ucrania en esta regin occidental del pas. (http://en.itar-tass.com/world/716313)

Que los grupos fascistas, neonazis y ultranacionalistas estn haciendo reinar la violencia y el terror en Kiev y otras ciudades para derribar a un gobierno electo democrticamente no es algo que alarme a los gobernantes ni a los partidos polticos de la UE.

Ms bien al contrario, pareciera que quieren engrosar las filas de polticos y gobernantes que son o cohabitan con fascistas y racistas en gobiernos el de Hungra y otros ms- y en los mecanismos de gobierno de la UE, sin hablar de los diputados de partidos racistas y fascistas en los parlamentos nacionales y en el Parlamento europeo.

Es claro que el gobierno de Yanukvich en Ucrania, que en su seno tiene su parte de oligarcas otra parte est en la oposicin-, es culpable de haber querido gobernar al oponerse a la destruccin industrial que acompaara la integracin de Ucrania en la ultra-neoliberal UE, y de buscar una mejor integracin con la Comunidad de Estados Independientes, donde est Rusia.

En el 2011 la UE impuso a tecncratas de las finanzas a la cabeza de los gobiernos de Grecia (Lucas Papademos) e Italia (Mario Monti), para dejar en claro quien tiene el poder y que ningn gobierno democrticamente electo tiene, en la UE ni en los pases dominados por el neoliberalismo, la autorizacin para gobernar oponindose a las polticas neoliberales.

La UE fue creada, nos dicen, para acercar a los pueblos y profundizar la democracia y las libertades, y poner fin a las guerras comerciales y militares, y a los nacionalismos agresivos y las persecuciones religiosas, tnicas y polticas que durante siglos han marcado la historia de Europa.

Pero no es eso lo que se vive, se ve o se siente en la UE, donde el neoliberalismo exige ahora una sumisin total a las leyes del mercado y considera a la democracia, o sea la soberana del pueblo, como un estorbo que hay que eliminar.

Cul es el punto en comn entre los extremistas religiosos en el Oriente Medio o en frica, los neoliberales de traje y corbata en la UE o en EE.UU., y los fascistas, ultranacionalistas y racistas de todo tipo y de todo el mundo?: El principal punto en comn, que en muchos casos los lleva a ser aliados y en otros simples compaeros de ruta, es que todos ellos quieren enterrar a la democracia para siempre, y junto a ella a quienes la defienden.

Nota:

[1]La demodernisation en marche, Y. Rabkin, S. Saul y A. Rabilotta

Alberto Rabilotta es periodista desde 1967.

Fuente: http://www.elcorreo.eu.org/Los-enterradores-de-la-democracia?lang=fr



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