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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2014

50 razones para temernos lo peor de Fukushima

Harvey Wasserman
Ecowatch.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Parte I

En Fukushima han desaparecido los ncleos derretidos pero las emisiones radioactivas siguen secretamente supurando.

La dura censura dictatorial de Japn ha ido acompaada de un apagn exitoso- en los medios corporativos globales a fin de que Fukushima permanezca lejos de la mirada pblica.

Pero todo eso no mantiene la radiacin real alejada de nuestro ecosistema, nuestros mercados o nuestros cuerpos.

Las especulaciones acerca del impacto final van desde lo totalmente inofensivo a lo intensamente apocalptico.

Pero la realidad bsica es muy simple: a lo largo de siete dcadas, las fbricas de bombas del gobierno [EEUU] y los reactores de propiedad privada han estado arrojando a la biosfera cantidades masivas de radiacin.

Se desconocen fundamentalmente los impactos de estas emisiones en la salud ecolgica y humana porque la industria nuclear se ha negado rotundamente a estudiarlos.

En efecto, la presuncin oficial ha sido siempre mostrar que las pruebas de los daos causados por las bombas nucleares y los reactores comerciales es un asunto de las vctimas y no de quienes los perpetran. Y que, en cualquier caso, la industria saldr prcticamente sin perjuicio alguno.

Esa mentalidad de no ver el mal y no pagar el dao data de los bombardeos de Hiroshima hasta llegar a Fukushima y al prximo desastre que podra estar sucediendo mientras leen estas lneas.

Aqu van 50 razones preliminares de por qu ese legado radioactivo exige que nos preparemos para lo peor respecto a nuestros ocanos, nuestro planeta, nuestra economa y nosotros mismos.

  1. En Hiroshima y Nagasaki (1945), el ejrcito estadounidense neg inicialmente que se hubiera producido lluvia radioactiva u otro tipo de dao. A pesar de carecer de datos significativos, las vctimas (incluyendo un grupo estadounidense de prisioneros de guerra) y quienes las apoyaban fueron oficialmente desacreditadas y despreciadas.

  2. Asimismo, cuando los ganadores del Nobel Linus Pauling y Andr Sajarov advirtieron acertadamente sobre el enorme nmero de vctimas en todo el mundo a causa de las pruebas con bombas nucleares, se les despach con oficial desprecio hasta que ganaron en el tribunal de la opinin pblica.

  3. Durante y despus de las pruebas con bombas nucleares (1946-1963), a las personas que vivan al alcance de los vientos en el Pacfico Sur y en el oeste de EEUU, adems de los miles de veteranos atmicos de EEUU, se les dijo que sus problemas de salud provocados por la radiacin eran imaginarios hasta que resultaron completamente irrefutables.

  4. Cuando la doctora britnica Alice Stewart demostr (1956) que incluso dosis diminutas de rayos X en mujeres embarazadas podran duplicar las tasas de leucemia infantil, desde el establishment mdico y el nuclear estuvieron atacndola durante treinta aos, para lo cual dispusieron de amplia financiacin.

  5. Pero se demostr que los hallazgos de Stewart eran trgicamente exactos y eso ayud a alcanzar un consenso en fsica sanitaria mdica de que no hay dosis segura respecto a la radiacin y que las mujeres embarazadas no debern ser expuestas a rayos X ni a una radiacin equivalente.

  6. En nuestra ecosfera hay inyectados ms de 400 reactores nucleares comerciales sin haber contado con datos significativos que midan su potencial impacto en la salud y en el medio ambiente, y sin establecer ni mantener una base sistemtica de datos globales.

  7. Fue a partir los incorrectos estudios de la Bomba-A , iniciados cinco aos despus de Hiroshima, cuando se conjuraron los niveles de dosis aceptables para los reactores comerciales, y en Fukushima, y en ms lugares, se ha sido todo lo laxo que se ha podido a fin de salvaguardar el dinero de la industria.

  8. La lluvia radioactiva de la bomba/reactor esparce emisores de partculas beta y alpha que se introducen en el cuerpo y causan daos a largo plazo, que a menudo los patrocinadores de esa industria equiparan errneamente con las dosis externas menos letales de rayos X/gamma por volar en un avin o vivir en Denver.

  9. Al negarse a evaluar las consecuencias a largo plazo de las emisiones, la industria est ocultando sistemticamente los impactos sobre la salud de los accidentes de Three Mile Island, Chernobil, Fukushima, etc., obligando a las vctimas a depender de aislados estudios independientes que automticamente se consideran desacreditados.

  10. A nivel amplio, se han sufrido daos en la salud a causa del radio presente en la pintura que hace brillar el dial de los despertadores, por la produccin de bombas, por el enriquecimiento/fresado/minera del uranio, por la gestin de los deshechos radioactivos y por otros trabajos radioactivos, a pesar de las dcadas de implacable negativa de la industria.

  11. Cuando el Dr. Ernest Sternglass, que haba trabajado con Albert Einstein, advirti que las emisiones del reactor estaban daando a la gente , miles de copias de su Low-Level Radiation (1971) desaparecieron misteriosamente de su almacn principal.

  12. Cuando el Director Mdico de la Comisin para la Energa Atmica (CEA), el Dr. John Gofman, inst a reducir en un 90% los niveles de la dosis del reactor, fue expulsado de la CEA y atacado pblicamente, a pesar de su estatus de fundador de la industria.

  13. Miembro del Manhattan Project, y mdico responsable de la investigacin pionera del colesterol LDL, Gofman llam ms tarde instrumento de asesinato masivo premeditado a la industria de los reactores nucleares.

  14. Los controles de chimeneas y otros dispositivos de supervisin fallaron en la central nuclear de Three Mile Island TMI- (1979), lo que impidi saber cunta radiacin escap, dnde fue a parar y a quin y cmo impact.

  15. Sin embargo, a las 2.400 vctimas y a sus familias de lo que el viento arrastr desde TMI, una juez federal les neg un juicio con jurado para una accin popular, diciendo que no haban recibido suficiente radiacin como para sufrir daos, aunque ella no poda decir ni cunto fue ni dnde lleg.

  16. Durante la fusin de TMI, la propaganda de la industria equipar la lluvia radioactiva de la accin del viento con la radiacin de una nica radiografa de trax, ignorando el hecho de que esas dosis pueden duplicar las tasas de leucemia entre los nios nacidos de madres irradiadas de forma involuntaria.

  17. El Dr. Stephen Wing, Jane Lee, Mary Osbourne, la hermana Rosalie Bertell, el Dr. Sternglass, Jay Gould, Joe Magano y otros, junto con cientos de testimonios informales, confirmaron los extendidos daos y muertes causados por los vientos que llegaban desde TMI.

  18. El Departamento de Agricultura de Pensilvania y la Baltimore News-American confirmaron los daos radioactivos causados en granjas y animales por las partculas radiactivas llevadas por el viento que llegaba desde TMI.

  19. El propietario de la central de TMI pag discretamente al menos 15 millones de dlares en daos a cambio del secreto del sumario de las familias afectadas, incluyendo al menos un caso que afectaba a un nio nacido con sndrome de Down.

  20. La explosin de Chernobyl fue de conocimiento pblico slo cuando las emisiones masivas llegaron hasta un reactor sueco situado a cientos de kilmetros, lo que significa que al igual que en TMI y en Fukushima- nadie sabe con precisin cunta radiacin escap ni hasta dnde lleg.

  21. La continua lluvia radioactiva de Fukushima supera ya en gran medida la de Chernobyl, que a su vez fue mayor que la de Three Mile Island.

  22. Poco despus de que explotara Chernobyl (1986), el Dr. Gofman predijo que su radiacin matara al menos a 400.000 personas por todo el mundo.

  23. Tres cientficos rusos que recopilaron ms de 5.000 estudios, llegaron en 2005 a la conclusin de que Chernobyl haba matado ya a casi un milln de personas por todo el planeta.

  24. Los nios nacidos en las zonas de Ucrania y Bielorusia donde llegaron los vientos siguen sufriendo una cifra masiva de mutaciones y enfermedades, como han confirmado un amplio grupo de organizaciones gubernamentales, cientficas y humanitarias.

  25. Las estimaciones de muertos a la baja proceden de la Organizacin Mundial de la Salud, cuyas cifras son supervisados por la Agencia Internacional de la Energa Atmica, una organizacin de las Naciones Unidas constituida para promover la industria nuclear.

  26. Despus de 28 aos, la industria de los reactores no ha conseguido an instalar un sarcfago definitivo sobre la Unidad 4 de Chernobyl, la que explot, aunque se han invertido ya miles de millones de dlares.

  27. Cuando las Unidades 1-4 de Fukushima empezaron a explotar, el Presidente Obama nos asegur que la lluvia radioactiva no iba a llegar hasta aqu ni iba a daar a nadie, a pesar de no tener prueba alguna para hacer esa aseveracin.

  28. Desde que el Presidente Obama afirm lo anterior, EEUU no ha establecido ningn sistema integrado para controlar la lluvia radioactiva de Fukushima, ni una base de datos epidemiolgicos para controlar sus impactos sobre la salud pero s dej de registrar los niveles de radiacin en el marisco del Pacfico.

  29. Enseguida aparecieron informes sobre anormalidades de tiroides entre los nios de Fukushima, mientras, en Norteamrica, los patrocinadores de la industria nuclear dijeron de nuevo que no se haba emitido suficiente radiacin aunque no tenan ni idea de las cantidades en cuestin.

  30. La industria y la Marina estn negando los devastadores impactos sobre la salud de los que informaron los marineros estacionados a bordo del portaviones USS Ronald Reagan, que se encontraba cerca de Fukushima, diciendo que las dosis de radiacin eran demasiado pequeas para causar daos aunque no tienen ni idea del nivel que alcanzaron.

  31. Aunque se produjo una tormenta de nieve en alta mar cuando se derriti Fukushima, los marineros informaron de una nube caliente que pas sobre el Reagan que arrastraba un sabor metlico como el que describieron las vctimas de TMI y los pilotos que arrojaron la bomba sobre Hiroshima.

  32. Aunque se niega que los marineros del Reagan se vieran expuestos a una radiacin suficiente como para causarles daos, Japn (al igual que Corea y Guam) neg el acceso del barco al puerto porque era demasiado radioactivo (ahora se halla atracado en San Diego).

  33. A los marineros del Reagan se les impide demandar a la Marina, pero han presentado una accin popular colectiva contra la Tokyo Electric Power (TEPCO), lo cual ha hecho que se unan los propietarios de TMI, a los de las fbricas de bombas, las minas de uranio, etc., para negar cualquier responsabilidad.

  34. Un informe de las lecciones aprendidas por el ejrcito de EEUU de la campaa de limpieza de la Operacin Tomodachi de Fukushima seala que la descontaminacin de los aviones y del personal sin que la poblacin se alarme supone nuevos retos.

  35. El informe cuestionaba la limpieza porque no se han llevado a cabo autnticas operaciones de descontaminacin, arriesgando por tanto la potencial extensin de la contaminacin radiolgica entre el personal militar y la poblacin local.

  36. Sin embargo, se informaba de que el uso de cinta adhesiva y toallitas para bebs fue eficaz para la eliminacin de partculas radioactivas durante la limpieza.

  37. Confabulado con el crimen organizado, TEPCO est llevando a cabo sus propias actividades de limpieza reclutando a personas sin techo y a personas mayores para trabajos calientes en el lugar, manteniendo las caractersticas de esas labores y la naturaleza de las exposiciones como secreto de estado

  38. Al menos 300 toneladas de agua radioactiva continan vertindose cada da en el ocano en Fukushima, de acuerdo con las estimaciones oficiales hechas antes de que esos datos se convirtieran en secreto de estado.

  39. Hasta donde puede saberse, las cantidades y composicin de la radiacin que sale de Fukushima constituyen tambin ahora un secreto de estado, y las mediciones independientes o las especulaciones pblicas se castigan hasta con diez aos de prisin.

  40. De igual manera, segn Eric Norman, profesor de ingeniera nuclear de la Universidad de Berkeley (California): No se realizan pruebas sistemticas de la radiacin presente en el aire, alimentos y agua en EEUU.

  41. Muchos istopos radioactivos tienden a concentrarse a medida que se vierten al aire y al agua, por tanto masas letales de radiacin de Fukushima pueden estar emigrando a travs de los ocanos durante los prximos siglos antes de esparcirse, cuando eso ocurra no ser de forma inofensiva.

  42. El impacto mundial real de la radiacin ser an ms difcil de medir en una biosfera cada vez ms contaminada, donde la interaccin con las toxinas existentes crea una sinergia que es probable que acelere exponencialmente los daos causados a todos los seres vivos.

  43. La devastacin recogida entre las estrellas de mar, sardinas, salmones, leones marinos, orcas y otros animales ocenicos no puede negarse categricamente sin una base fiable de datos a partir de anteriores experimentos y controles, que ni existe ni se tiene intencin de crear.

  44. El hecho de que dosis diminutas de rayos X puedan daar los embriones humanos presagia que cualquier introduccin no natural de istopos radioactivos letales en la biosfera, aunque difusa, puede afectar a nuestra entretejida ecologa global en una forma que no conocemos.

  45. El impacto de esas supuestas dosis minsculas que se extienden desde Fukushima afectar, con el tiempo, a los minsculos huevos de criaturas que van desde las sardinas a las estrellas de mar y a los leones marinos, con su letal impacto reforzado por otros contaminantes ya presentes en el mar.

  46. Las comparaciones con las dosis en pltanos y otras fuentes naturales son absurdas y engaosas porque los istopos de la lluvia radioactiva del reactor impondrn impactos biolgicos muy distintos durante los prximos siglos y una amplia gama de escenarios ecolgicos.

  47. Ninguno de los rechazos actuales respecto a los impactos ecolgicos y humanos generales apocalptico o de otro tipo- podr explicar con el paso del tiempo los largos perodos de vida media de los istopos radioactivos que Fukushima est ahora arrojando a la atmsfera.

  48. Cuando los impactos de Fukushima se extiendan con el correr de los siglos, la nica certeza es que no importa qu prueba aparezca porque la industria nuclear nunca admitir que est causando daos y nunca se va a ver obligada a pagarlos (este aspecto se concretar en la segunda parte de este artculo).

  49. Hyman Rickover, padre de la marina nuclear, advirti que aumentar los niveles de radiacin en el interior de la envoltura de la Tierra es una forma de suicidio y que, si pudiera, hundira todos los reactores que ayud a desarrollar.

  50. Ahora que volvemos a utilizar energa nuclear, dijo en 1982, creo que la raza humana va de cabeza a destruirse, por lo que es importante que consigamos controlar esta horrible fuerza e intentemos eliminarla.

Mientras Fukushima se deteriora tras una cortina de hierro de secretismo y engaos, necesitamos saber desesperadamente qu estn haciendo con nosotros y con nuestro planeta.

Me veo tentado a decir que la verdad se encuentra en algn punto intermedio entre las mentiras de la industria nuclear y el creciente temor a un Apocalipsis tangible.

En realidad, las respuestas van ms all.

Definidas por siete dcadas de engaos, negativas y de hacer la vista gorda, rozan el absurdo las simplistas seguridades ofrecidas por las corporaciones de que este ltimo desastre de un reactor no nos va a afectar.

Fukushima derrama cada da inconmensurables cantidades masivas de radiacin letal en nuestra frgil ecosfera y lo seguir haciendo en las prximas dcadas.

Cinco reactores nucleares han explotado ya en este planeta pero hay ms de 400 que siguen en funcionamiento.

La mayor amenaza es el inevitable y prximo desastre junto al siguiente y al que vendr a continuacin

Hermticamente envueltos en negativas, protegidos por los privilegios corporativos, son los motores finales del terrorismo global.

La II parte de este artculo se titular De cmo Fukushima amenaza nuestra libertad humana y nuestra supervivencia material.

Harvey Franklin Wasserman (1945) es periodista, escritor, activista por la democracia y defensor de las energas renovables. Ha sido uno de los estrategas y organizadores del movimiento antinuclear en Estados Unidos.

Fuente: http://ecowatch.com/2014/02/02/50-reasons-fear-fukushima/



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