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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2014

Israel
Otra quimera

Uri Avnery
Gush Shalom

Traducido por J.M.


Qu tiene de malo la exigencia de que los dirigentes palestinos reconozcan a Israel como el "Estado Nacin del pueblo judo"?

Bueno, casi todo.

Los Estados se reconocen uno al otro. No tienen que reconocer el carcter ideolgico de cada uno.

Un Estado es una realidad. Las ideologas pertenecen al reino de lo abstracto.

Cuando Estados Unidos reconoci a la Unin Sovitica en 1933, reconoci el Estado. No reconoci su carcter comunista.

Cuando la OLP reconoci el Estado de Israel en los acuerdos de Oslo, y en el intercambio de cartas que lo precedieron, no se le pidi que reconociera su ideologa sionista. Cuando, a cambio, Israel reconoci a la OLP como representante del pueblo palestino, no reconoca ninguna ideologa palestina en particular, laica o religiosa.

A algunos israeles (incluido yo mismo) les gustaran cambiar la autodefinicin de Israel como un "Estado judo y democrtico", omitiendo la palabra "judo". A otros israeles les gustaran omitir o disminuir el nivel de la palabra "democrtico". Ninguno de nosotros creemos que necesitemos la confirmacin de los palestinos para esto.

Sencillamente, no es un asunto de ellos.

No s cul es la intencin real de Netanyahu cuando presenta esta demanda como un ultimtum.

La explicacin ms favorecedora para su ego es que no es ms que otro truco para sabotear el "proceso de paz" antes de que llegue la demanda de evacuar las colonias israeles en los territorios palestinos. La explicacin menos halagadora es que l realmente cree en eso, que l acta impulsado por algn complejo de inferioridad nacional profundamente arraigado y que necesita tener la seguridad exterior de la "legitimidad". Reconocer el "Estado nacional del pueblo judo" significa aceptar toda la narrativa sionista, cerrada, tal cual se considera en el Antiguo Testamento, y que empieza a partir de la promesa divina hecha a Abraham hasta la actualidad.

Cuando John Kerry considera si incluir esta demanda en su Acuerdo Marco, debera considerarlo dos veces.

Dnde dejara esto a su emisario especial, Martin Indyk?

Martin Indyk es un judo con un nombre yiddish (Indyk significa pavo). Si Israel es el Estado de la nacin entera y / o la gente juda, l tambin est incluido. El Estado de Israel lo representa a l tambin. As que cmo puede funcionar como mediador honesto entre las dos partes en conflicto?

Y dnde deja esto a los millones de judos de Amrica ahora que el conflicto entre los gobiernos de los EE.UU. e Israel se profundiza? De qu lado estn ellos? Son todos Jonathan Pollard?

La recin encontrada voz independiente estadounidense respecto Israel a lleva a los derechistas israeles a idear soluciones cada vez ms extraas.

El ltimo ejemplo es la brillante idea de Binyamin Netanyahu: por qu no dejar a los colonos israeles ah donde estn como ciudadanos palestinos?

En la mejor tradicin anglosajona, a muchas personas sensatas esto les parece como eminentemente justo.

El Estado de Israel tiene ahora cerca de 1,6 millones de ciudadanos palestinos rabes. Por qu no iba a incluir el Estado de Palestina, incluida Jerusaln Oriental, a unos 0,6 millones los ciudadanos judos israeles?

Los rabes en Israel gozan, al menos en teora, de todos los derechos legales. Ellos votan en la Knesset [Parlamento israel]. Estn sujetos a la ley. Por qu estos israeles no iban a disfrutar de plenos derechos legales en Palestina, votar por el Majlis y estar sujetos a la ley?

La gente ama la simetra. La simetra hace la vida ms fcil. Eliminan complejidades.

(Cuando yo era un recluta en el ejrcito me ensearon a desconfiar de la simetra. La simetra es rara en la naturaleza. Cuando ves los rboles espaciados uniformemente, se me dijo, no es un bosque, sino soldados enemigos camuflados).

Esta simetra tambin es falsa.

Los ciudadanos rabes de Israel viven en sus tierras. Sus antepasados ​​han vivido all durante al menos 1.400 aos, y tal vez desde hace 5000 aos. Saeb Erekat exclam esta semana que su familia ha estado viviendo en Jeric durante 10.000 aos, mientras que su homloga israel, Tzipi Livni, es hija de un inmigrante.

Los colonos en los territorios palestinos ocupados tambin son en su mayora inmigrantes. No se asientan en la tierra de sus antepasados, sino en tierras palestinas expropiadas por la fuerza, ya sea tierra "privada" o "tierra del gobierno". Esta as llamada "tierra del gobierno" eran las reservas de tierras comunales de los pueblos que en la poca otomana se registraron a nombre del sultn y ms tarde a nombre de las autoridades britnicas y jordanas. Cuando Israel conquist la zona se apoder de estas tierras como si le pertenecieran.

Pero el punto principal es algo diferente. Se refiere el carcter de los propios colonos.

La mayora de los colonos, precisamente los que viven en las "aisladas" pequeas colonias en las reas que en cualquier caso pasaran a ser parte del Estado palestino, son fanticos religiosos y nacionalistas.

El objetivo mismo de salir de las cmodas casas en Israel para ir a los cerros pedregosos y desolados de "Judea y Samaria" era idealista. Era para reclamar este rea para Israel, cumplir con su interpretacin del mandamiento de Dios y hacer que resulte imposible un Estado palestino para siempre.

La idea de que estas personas se vayan a convertir en ciudadanos respetuosos de la ley del mismo Estado palestino es absurda. La mayora de ellos odian todo lo rabe, incluyendo a los trabajadores que trabajan para ellos y sin el beneficio de los salarios mnimos o los derechos sociales, y lo dicen abiertamente siempre que pueden. Apoyan a los matones que aterrorizan a saldo a sus vecinos rabes, o, al menos, no hablan en contra de ellos. Obedecen a sus rabinos fanticos que discuten entre ellos si es correcto matar a nios no judos que, en su edad madura, pueden matar judos. Planean la construccin del Tercer Templo despus de la voladura de los santuarios musulmanes.

Pensar en ellos como ciudadanos palestinos es ridculo.

Por supuesto, no todos los colonos son as. Algunos de ellos son muy diferentes.

Esta semana un canal de televisin israel transmiti una serie sobre la situacin econmica de los colonos. Fue una revelacin.

Aquellos pioneros ideolgicos, que vivan en tiendas de campaa y cabaas de madera, hace mucho que desaparecieron. Muchas colonias consisten ahora en construcciones palaciegas, cada una con su piscina, caballos y huertos -algo que el 99% de los israeles puede ni siquiera soar. Dado que casi todos ellos llegaron a los "territorios" sin un shekel en su bolsillo, es evidente que todos estos palacios se construyeron con dinero de nuestros impuestos, las enormes sumas transferidas cada ao a esta empresa.

Los grupos de colonias urbanas cerca de la Lnea Verde denominadas "bloques de colonias" son otra cosa. Es probable que se anexionen a Israel en el marco de un "intercambio de territorios". Pero por lo menos dos de ellos plantean problemas graves: Ariel, que se adentra unos 25 kilmetros en el supuesto Estado palestino, y Maaleh Adumim, que prcticamente divide Cisjordania en dos.

La incorporacin de estas dos grandes ciudades con sus habitantes al Estado soberano de Palestina es una quimera.

Cuando Netanyahu prometi esta semana que no va a quitar un solo colono ni evacuar un sola colonia puede que haya pensado en Charles de Gaulle, que tampoco desplaz a colonos ni desarraig colonias. Se limit a fijar la fecha en que el ejrcito francs dejara Argelia.

Aquello fue suficiente.

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1391788617

rBMB



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