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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2014

La hipocresa de Human Rights Watch

Keane Bhatt
Rebelin


Durante ms de un decenio, el ascenso de la izquierda en los gobiernos latinoamericanos ha llevado a cabo logros notables en la reduccin de la pobreza, de la integracin regional y a una reafirmacin de la soberana y de la independencia. Los Estados Unidos se ha mostrado hostil hacia los nuevos gobiernos de izquierda y, al mismo tiempo, ha seguido una poltica exterior blica, en muchos casos abiertamente desdeoso del derecho internacional.

Entonces, por qu Human Rights Watch (HRW), a pesar de proclamarse a s misma como una de las principales organizaciones independientes del mundo respecto a los derechos humanos, ha mantenido tan sistemticamente posturas y polticas semejantes a las de los Estados Unidos? Esta compatibilidad con la agenda del gobierno de EE.UU. no se limita a Latinoamrica. En el verano de 2013, por ejemplo, cuando surga amenazadoramente la posibilidad de un ataque unilateral con misiles de los EE.UU. a Siria (una evidente violacin de la Carta de la O.N.U.), Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, especul en cuanto a si sera suficiente un bombardeo meramente simblico. Si Obama decide atacar a Siria, se conformar con el simbolismo o har algo que ayudar a proteger a la poblacin civil?, pregunt por Twitter. John Tirman, director ejecutivo del Centro de estudios internacionales de la universidad Massachusetts Institute of Technology, con presteza denunci el trino como probablemente la declaracin ms ignorante e irresponsable jams dada por un importante defensor de los derechos humanos.1

La adaptacin de HRW a la poltica de los EE.UU. se ha extendido tambin a las extradiciones secretas (la prctica ilcita de secuestrar y transportar a sospechosos de todas partes del mundo para que sean interrogados y a menudo torturados en pases aliados). A principios de 2009, cuando se inform que la recin electa administracin de Obama iba a dejar intacto este programa, Tom Malinowski, director de cabildeo de HRW en Washington en aquel entonces, sostuvo que en determinadas circunstancias hay un papel legtimo de las extradiciones secretas y recomendaba paciencia: quieren disear un sistema que no traiga como consecuencia el envo de personas a calabozos extranjeros para torturarlas, dijo; sin embargo, el diseo de ese sistema va a tomar un tiempo.2

No extendi HRW la misma consideracin a Venezuela, el enemigo de facto de los Estados Unidos, cuando en 2012, Jos Miguel Vivanco, director de HRW Americas, y Peggy Hicks, directora de defensa mundial de derechos, escribieron una carta al presidente Hugo Chvez alegando que su pas no cumpla con los requisitos para participar en el Consejo de Derechos Humanos de la O.N.U. Sostenan que los miembros del Consejo deben mantener los ms altos criterios para el fomento y proteccin de los derechos humanos, pero que, desgraciadamente, Venezuela actualmente est muy por debajo de los estndares aceptables.3 Teniendo en cuenta el silencio que guard HRW respecto a la afiliacin de los EE.UU. al mismo Consejo, uno se pregunta cules son exactamente los estndares aceptables de HRW.

Uno de los factores subyacentes de la conformidad general de HRW con la poltica de los Estados Unidos qued en claro el 8 de julio de 2013, cuando Roth utiliz Twitter para felicitar a su colega Malinowski por su postulacin al cargo de subsecretario de Estado para la democracia, los derechos humanos y el trabajo (DRL, por sus siglas en ingls). Malinowski estaba preparado para avanzar los derechos humanos en su calidad de funcionario de poltica exterior de alto nivel para una administracin que convoca semanalmente reuniones conocidas con el nombre de Martes del terrorismo. En estas reuniones, Obama y los miembros de su cuerpo administrativo deliberan sobre la ejecucin de asesinatos extrajudiciales alrededor del planeta mediante el uso de aviones telecomandados, aparentemente utilizando una lista de asesinatos secreta que ha incluido a varios ciudadanos estadounidenses, as como a una jovencita de 17 aos de edad.4

El ingreso de Malinowski al gobierno fue, en realidad, un reingreso. Antes de HRW, se haba desempeado como redactor de discursos para la secretaria de Estado Madeline Albright y para el Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca. Tambin se haba desempeado como asistente especial del presidente Bill Clinton, cargos todos que incluy con orgullo en su biografa en HRW. Durante su vista de confirmacin ante el Senado el 24 de septiembre, Malinowski prometi profundizar el consenso bipartidista respecto a la defensa de la libertad que los Estados Unidos lleva a cabo en todo el mundo y prometi a la Comisin de Relaciones Exteriores que sin importar adnde condujera el debate en los Estados Unidos sobre Siria, el mero hecho de que ahora lo tenemos muestra lo excepcional que es nuestro pas.5

Ese mismo da, Obama se par frente a la Asamblea General de la O.N.U. y declar: es posible que algunos no estn de acuerdo, pero yo creo que Estados Unidos es excepcional. Suponiendo que por excepcional Obama quiso decir excepcionalmente benvolo, una de los que estuvieron en desacuerdo fue la presidenta brasilea Dilma Rousseff, quien haba iniciado su intervencin en el mismo estrado vilipendiando la red mundial de espionaje electrnico de Obama, la que ella consideraba como una falta de respeto a la soberana nacional y como una grave violacin de los derechos humanos y civiles. Rousseff contrast el comportamiento desvergonzado de Washington con su caracterizacin del Brasil como un pas que ha vivido en paz con nuestros vecinos por ms de 140 aos. El Brasil y sus vecinos, sostuvo, han sido democrticos, pacficos y respetuosos del derecho internacional.6 El discurso de Rousseff materializ la amplia oposicin de Latinoamrica al excepcionalismo de los EE.UU. y, por lo tanto, clarific la relacin mutuamente antagnica de la izquierda con HRW.

 

La trayectoria de Malinowski es slo un ejemplo de un panorama mayor. La cultura institucional de HRW est condicionada por los estrechos vnculos que mantienen sus dirigentes con varias ramas del gobierno de los EE.UU. En su biografa en HRW, Susan Manilow, vicepresidenta de la Junta Directiva de HRW, se describe a s misma como una vieja amiga de Bill Clinton que ayud a administrar las finanzas de su campaa. (HRW una vez firm una carta a Clinton que abogaba por el enjuiciamiento del presidente yugoslavo Slobodan Miloević por crmenes de guerra; HRW no hizo el intento por responsabilizar a Clinton de los bombardeos de la OTAN que causaron la muerte de civiles, pese haber llegado a la conclusin de que haban constituido violaciones del derecho internacional humanitario.)7 Bruce Rabb, asimismo miembro de la Junta Directiva de Human Rights Watch, anuncia en su biografa que se desempe como asistente del personal del presidente Richard Nixon de 1969 a 1970: el perodo en que esa administracin arras con bombas, secreta e ilegalmente, a Camboya y Laos.8

El Comit Asesor para la divisin de HRW Americas se ha jactado incluso de la presencia de Miguel Daz, un ex funcionario de la Agencia Central de Inteligencia. Segn su biografa en la Secretara de Estado, Daz se desempe como analista de la CIA y tambin brind supervisin de las actividades de informacin secreta de los EE.UU. en Latinoamrica para la Comisin especial permanente sobre informacin secreta de la Cmara de Representantes.9 A partir de 2012, Daz se concentr, al igual que lo haba hecho una vez para la CIA, en Centroamrica para el DRL de la Secretara de Estado, el mismo organismo que ahora ser supervisado por Malinowski.

Otros afiliados a HRW tienen similares antecedentes cuestionables: Myles Frechette, miembro actual del Comit Asesor de la Divisin para las Amricas, se desempe como representante comercial asistente de EE.UU. para Latinoamrica y el Caribe de 1990 a 1993 y, luego, como embajador de los EE.UU. en Colombia de 1994 a 1997. Posteriormente, Frechette se desempe como director ejecutivo de un grupo sin fines de lucro conocido con el nombre de North American-Peruvian Business Council [Consejo empresarial peruano-norteamericano] y defendi los intereses de sus financistas ante el Congreso. Su organizacin recibi financiacin de corporaciones como Newmont Mining, Barrick Gold, Caterpillar, Continental Airlines, J.P. Morgan, ExxonMobil, Patton Boggs y Texaco.10

Michael Shifter, quien tambin es miembro en la actualidad del Comit Asesor de HRW Americas, dirigi el programa de Latinoamrica y el Caribe para la National Endowment for Democracy (NED), una entidad semigubernamental cuyo ex presidente interino, Allen Weinstein, dijo al diario The Washington Post en 1991 que mucho de lo que hoy hacemos lo haca la CIA en secreto hace 25 aos.11 Shifter, en su calidad de actual presidente de un centro de polticas conocido con el nombre de Inter-American Dialogue, supervisa cuatro millones de dlares anuales en programacin, financiado en parte mediante contribuciones de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en ingls), de las embajadas del Canad, Alemania, Guatemala, Mxico y Espaa, as como de empresas tales como Chevron, ExxonMobil, J.P. Morgan, Microsoft, Coca-Cola, Boeing y Western Union.

Desde luego, no todos los dirigentes de la organizacin han estado tan involucrados en actividades polticas sospechosas. Muchos miembros de la Junta Directiva de HRW son sencillamente banqueros inversionistas, como los son los copresidentes de la Junta Directiva Joel Motley, de Public Capital Advisors, LLC, y Hassan Elmasry, de Independent Franchise Partners, LLP. John Studzinski, vicepresidente de la Junta, es director de alta gerencia del grupo Blackstone, una firma de valores privados fundada por Peter G. Peterson, el multimillonario que con saa ha intentado destruir la Seguridad Social y el Medicare. Y aunque Julien J. Studley, el vicepresidente del Comit Asesor para las Amricas, una vez perteneci a la Unidad de guerra psicolgica del ejrcito de los EE.UU., hoy en da es sencillamente otro magnate de bienes races en Nueva York.

No hay duda que las actividades de HRW reflejen su carcter institucional. De hecho, un anlisis de sus posturas respecto a Latinoamrica demuestra la avenencia general y previsible del grupo con los intereses de EE.UU. Tomemos en consideracin, por ejemplo, la reaccin de HRW ante el fallecimiento de Hugo Chvez. A pocas horas de su muerte el 5 de marzo de 2013, HRW public una visin de conjunto: Venezuela. El legado autoritario de Chvez, que gener una reaccin tremenda por Internet. Conformndose a la terminologa engaosa de su titular, HRW nunca mencion las credenciales democrticas de Chvez: desde 1998, haba resultado vencedor en 14 de las 15 elecciones o referendos, los cuales fueron considerados en su totalidad libres y justos por parte de observadores internacionales. La ms reciente reeleccin de Chvez se jactaba de una tasa de participacin del 81%; el ex presidente Jimmy Carter describi el proceso electoral como el mejor del mundo.12 El artculo no mencion ni un aspecto positivo del mandato de Chvez, bajo el cual la pobreza se redujo a la mitad y la mortalidad infantil a un tercio.

En contraposicin, el pronunciamiento de HRW el 21 de agosto de 2012 en relacin con la muerte del dirigente etope Meles Zenawi fue decididamente ms discreto: Etiopa: la transicin debera apoyar una reforma de los derechos humanos, se lea en el titular. Leslie Lefkow, subdirectora de HRW en frica, inst a la nueva direccin del pas a asegurar a los etopes edificando sobre el legado positivo de Meles al tanto que se revoquen las polticas ms perniciosas de su gobierno. Con respecto a un dirigente cuya hegemona de veinte aos no tena nada de la legitimidad democrtica de Chvez (la misma HRW document las elecciones represivas e injustas de Etiopa, tanto en 2005 como en 2010), la organizacin slo aleg que Meles deja un legado mixto respecto a los derechos humanos.13 Al tiempo que HRW omita cualquier mencin de las mejoras sociales de la era de Chvez, escribi: Bajo la direccin [de Meles], el pas experiment un desarrollo econmico y un progreso importantes, aunque desiguales.

La explicacin para esta discrepancia es evidente: como inform el New York Times en una nota necrolgica, Meles fue uno de los ms cercanos aliados africanos del gobierno de los Estados Unidos. Aunque ampliamente considerado como uno de los gobiernos ms represivos de frica, escribi el Times, Etiopa contina recibiendo anualmente ms de 800 millones de dlares de ayuda financiera de los EE.UU. Funcionarios de los EE.UU. han dicho que los servicios militares y de seguridad etopes estn entre los socios preferidos de la Agencia Central de Inteligencia.14

*

HRW ha llevado su doble rasero a extremos caricaturescos a lo largo y ancho de Latinoamrica. Durante una mesa redonda para otorgar el Premio Democracia de la NED en 2009, Jos Miguel Vivanco describi a Cuba (no a los Estados Unidos) como uno de nuestros pases del hemisferio que tal vez tenga en la actualidad el peor historial de derechos humanos en la regin. A manera de prueba, enumer las detenciones a largo y corto plazo de Cuba sin el debido procesamiento, y abuso fsico [y] vigilancia, como si stas no fueran prcticas habituales de los EE.UU., incluso (irnicamente) en la Baha de Guantnamo.15 Vivanco fue tambin citado a finales de 2013, afirmando durante una actividad del Inter-American Dialogue que los retrocesos ms graves en Amrica Latina en materia de libertad de asociacin y expresin se han producido en Ecuador, no en Colombia, el pas ms peligroso del mundo para dirigentes sindicales, ni en Honduras, el pas ms mortfero de la regin para periodistas (ambos, por cierto, aliados de EE.UU.).16

Los eruditos sobre Latinoamrica estn dando la alarma: Greg Grandin, catedrtico de historia de New York University, recientemente describi a HRW como un adjunto de Washington en la revista The Nation.17 Y cuando Vivanco declar pblicamente que hicimos [nuestro] informe [de 2008] porque queramos mostrarle al mundo que Venezuela no es un modelo para nadie, ms de 100 profesores universitarios escribieron a los directores de HRW, lamentando la gran prdida para la sociedad civil cuando ya no podemos confiar en que una fuente como Human Rights Watch realice una investigacin imparcial y saque conclusiones con base en hechos comprobables.18

Los profundos vnculos que mantiene HRW con los sectores empresariales y gubernamentales de los EE.UU. deberan inhabilitar a la institucin de cualquier presuncin pblica de independencia. Tal aseveracin es efectivamente insostenible dado el estatus de la organizacin, con sede en los EE.UU., como una puerta giratoria para burcratas gubernamentales de alto nivel. Si se despojara a s misma de la etiqueta independiente permitira que las conclusiones y defensa de derechos de HRW fueran evaluadas ms acertadamente y que sus predilecciones fueran ms claramente reconocidas.

En Latinoamrica existe un reconocimiento generalizado de la capacidad de Washington para desviar cualquier intento externo por restringir su prerrogativa a utilizar violencia y a quebrantar el derecho internacional. Slo en los ltimos tres decenios se han visto invasiones militares de EE.UU. a las islas de Granada y Panam, una campaa de terrorismo internacional contra Nicaragua, y apoyo a gobiernos golpistas en pases como Venezuela, Hait, Honduras y Guatemala. Si HRW pretende mantener su credibilidad en la regin, debe comenzar a distanciarse de las esferas lites de la toma de decisiones de los Estados Unidos y abandonar su internalizacin institucional del excepcionalismo estadounidense. Un primer paso importante sera introducir una prohibicin clara a contratar empleados y asesores que hayan elaborado o ejecutado la poltica exterior de los EE.UU. Como mnimo, HRW puede instituir perodos prolongados de enfriamiento (digamos, de cinco aos de duracin) antes y despus de que sus miembros se trasladen entre la organizacin y el gobierno.

Despus de todo, Malinowski de HRW estar directamente subordinado al secretario de Estado John Kerry, quien dio a conocer la actitud de EE.UU. hacia Latinoamrica de la forma en que slo podra hacerlo un administrador de una superpotencia. En una vista de la Comisin de Relaciones Exteriores de la Cmara de Representantes el 17 de abril de 2013, un congresista le pregunt a Kerry si los Estados Unidos debera dar prioridad a toda la regin, en vez de concentrarse en un solo pas, ya que al parecer los paises estn tratando de trabajar hombro a hombro ms que nunca antes lo haban hecho. Kerry le tranquiliz, asegurndole de la visin global de la administracin. Mire, dijo. El hemisferio occidental es nuestro patio trasero. Es crucial para nosotros.19


Una versin de este artculo apareco en ingls en la revista NACLA Report on the Americas. Keane Bhatt es un activista poltico y escritor, basado en Washington, D.C. Se puede comunicar con l en Twitter: @KeaneBhatt .

Notas

1. Kenneth Roth, seguido de la respuesta de John Tirman, Twitter, 25 de agosto de 3013, http:// twitter.com/KenRoth/status/371797912210407424.

2. Greg Miller, Obama preserves renditions as counter-terrorism tool [Obama mantiene las extradiciones secretas como herramienta de lucha contra el terrorismo], Los Angeles Times, 1o de febrero de 2009.

3. Jos Miguel Vivanco y Peggy Hicks, Carta al presidente Chvez sobre la candidatura de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos de la O.N.U., Human Rights Watch, 9 de noviembre de 2012.

4. Jo Becker y Scott Shane, Secret Kill List Proves a Test of Obamas Principles and Will [Lista secreta de asesinatos demuestra ser una prueba de los principios y voluntad de Obama], The New York Times, 29 de mayo de 2012.

5. Comisin de Relaciones Exteriores del Senado, Declaracin de Tom Malinowski para que conste en las actas, 24 de septiembre de 2013.

6. Texto del discurso de Obama en la O.N.U., The New York Times, 24 de septiembre de 2013. Declaracin de S.E. Dilma Rousseff, Naciones Unidas, 24 de septiembre de 2013.

7. Human Rights Watch, Major Rights Groups Oppose Immunity for Milosevic [Principales grupos de derechos se oponen a inmunidad para Miloević], 6 de octubre de 2000. HRW, New Figures on Civilian Deaths in Kosovo War [Nuevas estadsticas sobre muertes de civiles en la guerra de Kosovo], 8 de febrero de 2000.

8. Human Rights Watch, Junta Directiva, www.hrw.org, accedido el 16 de noviembre de 2013.

9. Secretara de Relaciones Exteriores de los EE.UU., Franklin Fellows Alumni [Ex alumnos del programa de becas Franklin], 8 de septiembre de 2011, http://careers.state.gov/ff/meet-the-fellows/franklin-fellows/miguel-diaz , accedido el 16 de noviembre de 2013.

10. Comisin de recursos y medios, Declaracin de Myles Frechette, the North American Peruvian Business Council [el Consejo empresarial peruano-norteamericano], Cmara de Representantes, 8 de mayo de 2001.

11. David Ignatius, Innocence Abroad: The New World of Spyless Coups [Inocencia en el extranjero: el nuevo mundo de los golpes de estado sin espas] The Washington Post, 22 de septiembre de 1991.

12. Keane Bhatt, A Hall of Shame for Venezuelan Elections Coverage [Un saln de la vergenza para la cobertura de las elecciones venezolanas], Manufacturing Contempt [Fabricando desprecio] (blog), nacla.org, 8 de octubre de 2012.

13. Human Rights Watch, Ethiopia: Government Repression Undermines Poll [Etiopa: represin gubernamental subvierte las elecciones], 24 de mayo de 2010.

14. Jeffrey Gettleman, Meles Zenawi, Prime Minister of Ethiopia, Dies at 57 [Meles Zenawi, Primer Ministro de Etiopa, fallece a los 57 aos de edad], The New York Times, 22 de agosto de 2012.

15. National Endowment for Democracy, Jos Miguel Vivanco: 2009 NED Democracy Award Roundtable [Mesa redonda para otorgar el Premio Democracia de la NED en 2009], Youtube.com, 29 de junio de 2009.

16. Eva Saiz, Indgenas de Ecuador denuncian en EEUU la norma de libre asociacin de Correa, El Pas, 28 de octubre de 2013.

17. Greg Grandin, The Winner of Venezuelas Election to Succeed Hugo Chvez Is Hugo Chvez [El triunfador de las elecciones en Venezuela que suceder a Hugo Chvez es Hugo Chvez], The Nation, 16 de abril de 2013.

18. Venezuelanalysis.com, More Than 100 Latin America Experts Question Human Rights Watchs Venezuela Report [Ms de 100 expertos latinoamericanos ponen en tela de juicio el informe sobre Venezuela de Human Rights Watch], 17 de diciembre de 2008.

19. Comisin de Relaciones Exteriores, Cmara de Representantes, Hearing: Securing U.S. Interests Abroad: The FY 2014 Foreign Affairs Budget [Vista: protegiendo los intereses de los EE.UU. en el extranjero: presupuesto de asuntos extranjeros para el ao fiscal 2014], 17 de abril de 2013.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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