Portada :: Mentiras y medios :: Entrevistas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2014

Entrevista al periodista Jess Blasco de Avellaneda, informador de los abusos de autoridad en la valla de Melilla
"Hacer periodismo en la frontera sur de Europa es un trabajo de riesgo"

Borja Gonzlez Andrs
Gea Photowords


Fue una amarga coincidencia la del jueves 6 de febrero. Horas despus de que al menos 15 inmigrantes se ahogasen tratando de entrar en Ceuta, el reportero Jess Blasco de Avellaneda reciba en Madrid el reconocimiento a su labor informativa en la llamada Frontera Sur de Europa. La Asociacin Pro Derechos Humanos de Espaa (APDHE) premiaba a este periodista por arrojar luz sobre lo que, desde algunas instituciones del Estado, se intenta silenciar: devoluciones de inmigrantes en caliente, abusos de autoridad en la valla de Melilla, desinformacin, acoso policial. De todo ello hablamos hoy en GEA PHOTOWORDS.

No va a la guerra, pero dice que informar desde la Frontera Sur de Europa es un trabajo de riesgo. No se considera sospechoso, pero le ha llegado a seguir una pareja de la Guardia Civil por las calles de Melilla. No es tampoco un delincuente, pero en los ltimos siete meses le han detenido en tres ocasiones. La ltima, hace apenas 10 das.

Le han requisado varias herramientas de trabajo: una cmara de video, tarjetas de memoria y hasta un telfono mvil que an no le han devuelto. Se le ha acusado de revelar secretos de Estado y atentar contra la seguridad de ciudadanos extranjeros. Vamos, que decan que yo era uno de los cabecillas de las mafias que traficaban con inmigrantes. Se llama Jess Blasco de Avellaneda, es periodista y asegura con humildad que le mueve una de las leyes clsicas del oficio: contar lo que otros no quieren que se cuente.

Y lo cuenta. Separa el grano de la paja; el periodismo de la propaganda. Narra, con una mezcla a partes iguales de pasin y dolor, historias como la del maliense Abu Bakr, un ingeniero informtico al que denegaron el asilo en Europa durante dos aos y que lleva ms de un lustro sobreviviendo en Marruecos, muy cerca de la frontera melillense.

Cuando estuvo en el sur de Argelia, le obligaron a prostituirse para poder conseguir los papeles para pasar a Marruecos. Lleva 7 aos en el [monte] Gurug, comiendo mierda, sobreviviendo de la basura. Ha saltado la valla cuatro veces y las cuatro le ha expulsado ilegalmente la Guardia Civil. Hablas con l y no sabe quin es, no es consciente de la vida que lleva. T crees que ese hombre, con las heridas que tiene, que ha perdido todo, hasta la dignidad t crees que ese hombre va a pedir permiso para saltar la valla?, se pregunta Blasco. Si tiene que arrasar a quien tenga delante, lo arrasa.

Solo he sido capaz de pasar dos noche en el Gurug, reconoce. All, la comida bsica de los inmigrantes es una infusin de acebuche, un rbol con una oliva tan amarga y tan mala que no es apta para el ser humano, se la comen las cabras. O si no, van a las casqueras y cogen las patas de los pollos, las garras, y las asan hasta que se queda como si fuesen un torrezno. Y ya si encuentran fruta podrida en la basura es gloria bendita. Y luego viene la Delegacin del Gobierno diciendo que saltan por las mafias. Si tuvieran para pagar a las mafias, se habran comprado un bocata, coo! Y se quejan de que tengan mvil es que sin mvil estn muertos! Sin el mvil, no saben dnde saltar; para su familia estn muertos, no les envan dinero, pierden el poco arraigo que les pudiera quedar.

Prefiere que hablen los protagonistas de sus reportajes y fotografas, pero no rehye la confrontacin y la denuncia hacia quienes tratan de limitar sus derechos como periodista.

Naci en Melilla, estudi en Madrid y volvi a la Ciudad Autnoma, donde trabaja desde hace 15 aos, ya sea redactando en peridicos locales, dirigiendo la sede territorial de Televisin Espaola o informando por su cuenta y riesgo. El riesgo de ser ya un viejo conocido en los crculos de poder poltico y operativo de una poblacin con poco ms de 80.000 habitantes censados.

A m me han humillado hasta tal punto que he llegado a estar en Melilla con un equipo de la BBC, fixendoles (ayudando como periodista local), y en la Delegacin del Gobierno les han dado permiso para ir a la valla a todos ellos, menos a m. Por qu? Porque usted es Jess Blasco de Avellaneda y no puede, cuenta, entre el asombro y la resignacin.

No nos dejan grabar a nosotros, pero luego nos dan las imgenes que a ellos les interesan, de forma sesgada. Es muy fcil, desde un helicptero de la Guardia Civil, grabar una hilera de hormiguitas negras y decir que son 1.200 inmigrantes que estn a punto de asaltar violentamente la valla de Melilla () pero es muy difcil subir una triple valla de siete metros llena de cuchillas, agarrados con las manos y los pies, y llevar, como dice la Guardia Civil, piedras, machetes y palos

Porque, como explica, la prctica totalidad de las imgenes que llegan a las televisiones nacionales sobre los movimientos de inmigrantes en la Frontera Sur, tienen una nica fuente: la oficial. La otra versin suele tener la autora de un reducido grupo de activistas como Jos Palazn, de organizaciones no gubernamentales como PRODEIN, y del propio Blasco. Es la versin no institucional, aquella que muestra las entregas de inmigrantes a las fuerzas marroques en el mar o la devolucin ilegal a travs de las llamadas zonas en plata de la alambrada fronteriza, donde no hay cmaras o estn desactivadas.

Por eso cree que son un objetivo claro para los responsables polticos y de La Benemrita. La Delegacin del Gobierno y la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla han planteado esto como una guerra abierta de periodismo y activismo libre contra la Guardia Civil, y esto no es as, se lamenta.

Yo tengo amigos y familiares dentro del cuerpo. La Guardia Civil es necesaria y hace una labor encomiable en muchos aspectos () teniendo falta de medios y falta de recursos humanos. Pero en este caso, no s si dirigidos por la Delegacin del Gobierno o por los mandos, hay un grupo que tiene mucho poder, que no estn controlados ni desde Madrid ni desde las instituciones centrales, y que hacen lo que les da la gana. Mandos de fuera de Melilla te dicen que lo que pasa en Melilla, no pasa en ninguna parte. Melilla es la ciudad sin ley para la Guardia Civil.

Y va ms all: Hay quien dice que la Guardia Civil en Melilla es la Meghanna espaola, que son como las Fuerzas Auxiliares marroques, como diciendo que son un grupo paramilitar. De hecho, hay grabaciones de conversaciones de radio en las que se escucha Alfa, no s qu salir de la zona, que ya habis terminado vuestro turno. Y, sabiendo que hay agentes que no estn de acuerdo con la expulsin de inmigrantes, se los quitan de ah y los mandan a hacer otras cosas. Y esas grabaciones las tenemos porque nos las han dado Guardias Civiles, o sea que vamos a ser claros.

Ceuta y Melilla, iguales pero diferentes

Horas antes de que Blasco de Avellaneda recibiera el premio de la APDHE y nos concediera esta entrevista, al menos 15 inmigrantes moran cuando trataban de entrar a nado en la Ciudad Autnoma de Ceuta, a travs de la playa de El Tarajal. Aunque en un principio el Ministerio del Interior espaol asegur que la Guardia Civil no haba estado implicada en la operacin, algunos vdeos revelaron posteriormente que los agentes haban practicado, tambin aqu, devoluciones en caliente como las que son habituales en Melilla. Incluso, se lleg a reconocer el uso de material antidisturbios, como pelotas de goma, para detener la llegada de los inmigrantes.

Pese a todo, las muertes de El Tarajal son un caso menos habitual que las situaciones de tensin que se viven en la frontera melillense. Desde la Pennsula se meten a las dos ciudades en el mismo saco, pero las situaciones de Ceuta y Melilla no tienen nada que ver. Quizs polticamente s, porque ninguna est dentro del Espacio Schengen ni del Tratado de la OTAN, pero socialmente no se parecen, aclara Blasco. La brutalidad policial que hay en Melilla, las expulsiones ilegales que hay en Melilla y las mentiras desde las notas de prensa de la Delegacin del Gobierno eso no lo hay en Ceuta. Y el problema grande de inmigracin que hay en Melilla, casi no lo hay en Ceuta.

Como ejemplo, los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de las dos ciudades. Aunque en ambos se supera la capacidad mxima, es cierto que en el CETI ceut las cifras estn prcticamente ajustadas, mientras que el centro melillense sufre una sobrepoblacin preocupante. El CETI de Melilla tiene capacidad para 485 personas y ahora mismo estar a ms de doble de su capacidad, alrededor de los mil, dice Blasco.

Es todo una contradiccin. Si t no quieres que salten una valla, no pones una valla. Y si t no quieres que salten una valla, no haces una ley que diga que una vez que la salten tienen derecho a entrar en un CETI. Ellos estn en el Gurug y dicen: yo entro en Melilla porque me ests llamando t. Esto es como los castillos. Si no hubiera nada bueno dentro, no pondran un muro tan alto. Yo salto la valla porque s que dentro hay algo mejor que lo que hay fuera.


Borja Gonzlez Andrs es periodista. Ha trabajado en la agencia de noticias REUTERS, en la Cadena SER y en el Grupo REFORMA de Mxico. Es diplomado en Periodismo Preventivo y Periodismo Internacional por la Universidad Complutense de Madrid y tambin ha cursado estudios en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico.

Fuente original: http://www.geaphotowords.com/blog/entrevista-gea-jesus-blasco-de-avellaneda/#more-23267




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter