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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2014

Cuando dejamos de ser un pas para convertirnos en un eslogan
Marca Espaa, nuestro teatro, el del barrio

Javi lvarez
Rebelin


Dicen en la Gua del Ocio que el espectculo Marca Espaa es una stira. A m, la verdad, es que no me lo parece. Ms bien al contrario. Sera como decir que un documental es satrico por mostrarnos la realidad tal y como es. En todo caso, la que sera satrica es la realidad, no? Ella es la que se re de nosotros, quien se burla. Marca Espaa no se inventa nada, recrea con absoluta literalidad una serie de sucesos recientes, del ao pasado en su mayora. Basta acudir a youtube para darse cuenta de lo ciertas y exactas que son cada una de las escenas a travs de las que se representan los hechos. Un notario, y algn que otro registrador de la propiedad, podran dar fe de su exactitud. Lo que ha hecho Alberto San Juan, encargado de la dramaturgia y la puesta en escena, ha sido una excelente seleccin que nos debe hacer sonrojar por los polticos que hemos elegido como gobernantes, por las barbaridades que dicen delante de nuestras narices y sin ningn respeto. En el fondo se trata de hacer una hemeroteca que deje para el futuro cmo fuimos, una coleccin que rena los momentos estelares de quienes nos gobiernan y una radiografa que ratifique nuestra mansedumbre irremediable de rebao. Y todo ello sin dejar de ser tambin una patada donde ms nos duele.

La stira, en realidad, la hace el propio gobierno desde esa web que ha creado y que llama marca Espaa. En ella explican que esa entelequia mercantil es una poltica de estado con el objetivo de mejorar la imagen de nuestro pas, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Estas polticas se debe llevar adelante mediante un planteamiento en el que deben primar los trminos econmicos porque solo as nos beneficiaremos todos. Y se hace porque estamos en un mundo global que funciona as, findose de una buena imagen-pas como la que tenemos y que sin duda es nuestro mejor activo. Avisan tambin de que solo puede ser eficaz esta poltica si se se aborda a largo plazo. Me imagino a Mariano Rajoy dentro de veinte aos tomando el sol en el jardn del asilo con otros ancianos y que uno le pregunta: y t, Marianito, cundo gobernaste, qu hiciste que ya no me acuerdo?. Y Marianito le responde poniendo cara de que va a decir algo trascendente: la marca Espaa. Ya escucho las carcajadas que vienen del futuro.

Dice Alberto San Juan que el texto de la obra nace de la necesidad de cambiar un modelo social que no hemos elegido y que nos hace infelices. El trabajo empez hace un ao, en un taller de actores que conect sus preocupaciones personales con la realidad social del presente. Se dieron cuenta de la relacin directa entre ambos elementos y comenzaron a trabajar diferentes escenas. Aquello le sirvi a Alberto San Juan para construir este espectculo que se ha convertido en la primera obra de produccin propia que estrena el Teatro del barrio. Lleva por subttulo cuando las ovejas miran al horizonte quiz como algo premonitorio de ese cambio y ese despertar lento pero seguro. Por la obra pasan los tipos y tipas que deberan ser los ms respetables del pas y, sin embargo, con sus palabras se convierten en lo contrario, en verdaderos impresentables. Y frente a ellos suenan las voces de la calle, de los que sufren y de los que ponen el dedo en la llaga para que sintamos de una vez el dolor. No hay color entre unos y otros.

Un espectador cualquiera debe ser capaz de construir el rompecabezas de Espaa con los pedazos de realidad mostrados en el espectculo. Lo que ver es que nos gobierna la derecha desvergonzada, la que esta sirviendo a los intereses de los poderes financieros y de las grandes empresas, la que cuida solo de que a los suyos, los que llevan los apellidos de su casta, no les pase nada por muy culpables que sean. Hemos dado autoridad a un gobierno que ha colocado la economa como centro del universo y el precio lo pagamos a diario las personas con sufrimiento y dolor. Todo se ha mercantilizado, los estados, los seres humanos Necesitamos ms que nunca un verdadero gobierno de los ciudadanos y para ello se hace preciso que tengamos una buena informacin. En internet hay medios alternativos, blogs y redes sociales que estn realizando esa labor y que nos ayudan a despertar. La cultura tambin debe realizar ese servicio informativo, sirviendo para crear conciencia. En Marca Espaa no hay nada nuevo que una persona informada desconozca y sin embargo cada uno los fragmentos con los que est confeccionada es necesario difundirlo y hacerlo desde un filtro artstico para que llegue an ms lejos. Es hora de perder el miedo. No vamos a permitir que sigan engandonos ms.

Marca Espaa nos dice que hay dos bandos, el que controla el poder econmico y el de la ciudadana. Estamos en guerra y hay que elegir trinchera, as que no valen respuestas tibias. Sin embargo resulta fcil saber de que lado est cada quien, basta preguntarse si en medio de esta crisis gana o pierde y responder con sinceridad. Yo soy de la mayora, de los que en esta lucha desigual vamos perdiendo. Asumo pues que hay dos lados y me pongo del mo, con los que son como yo, el de aquellas personas que forman barrio conmigo, de quienes no vamos a dejarnos ganar sin oponer resistencia, de esa ciudadana a la que una maana, cuando tengamos fuerzas suficientes, nos tocar arreglar lo que stos que nos gobiernan han roto. No voy a ser imparcial. Este es mi teatro, el que quiero, el que me identifica. Miro Marca Espaa con mis ojos, los de un obrero, y como tal lo interpreto. Me sulfuro con las palabras que escucho usar a la derecha, con las intenciones que esconden. Me molesta su desvergenza vestida de falsa simpleza a la que no le preocupa deshacer y desastrar este pas si a cambio logran su propio beneficio.

Me pregunto con qu ojos mirar Marca Espaa alguien del otro bando, qu razones argumentar para defender las polticas de este gobierno. Me imagino que tomarn cada frase como un axioma cierto, que las encontrarn justificadas, que dirn que no nos quedaba otra posibilidad porque era el nico camino En realidad admiten la imposicin, el bien de unos pocos como derecho suficiente. Aplauden los discursos de los suyos y cuando llegan los de nuestras filas cierran los odos, o simplemente se van. Esta historia no les importa lo ms mnimo, as que solo la vern a medias como si no fuese con ellos.

En Marca Espaa no hay burla, ni mala leche, esas cosas le tocar ponerlas al espectador y hacer su propia interpretacin del mundo que le rodea y de lo que le han dicho sobre l. Por mucho que ese espectador rasque en la obra no encontrar irreverencia. Ver tambin que no falta a la verdad, que cada personaje -el de la vida real- hizo sus propios mritos para ser retratado tal y como es. Nada se esconde, todo queda al aire, de manera visible. Eso busca y consigue este espectculo de nuestra realidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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