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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2014

Arcadi Oliveres explica a escolares los rudimentos de una economa al servicio de las personas
Leccin de Economa

Enric Llopis
Rebelin


Slo unos pocos poseen la virtud de observar la realidad desde la distancia adecuada y la perspectiva justa. No sobrevolar los hechos sin tan siquiera rozarlos, pero tampoco perderse en una mirada de ancdotas que despisten del contenido esencial. Pude que este equilibrio en la mirada est nicamente reservado a los viejos sabios. A personas como Jos Luis Sampedro, Julio Anguita o Arcadi Oliveres. Por eso sus palabras no son antojadizas ni se amoldan tramposamente al tipo de auditorio. Pueden dirigirse a sesudos especialistas o, como Arcadi Oliveres en el Centre Octubre de Valencia, a estudiantes de la ESO de 15 y 16 aos, en una conferencia titulada "La economa al servicio de las personas".

Hace ms de 20 aos que Arcadi Oliveres (profesor de Economa Aplicada) no imparte clases en Econmicas. Se opone a verdades institucionalizadas y dogmas (l los considera "aberrantes") como que el beneficio privado sea el nico fin de las empresas o se considere el crecimiento como el principal cometido macroeconmico. Tampoco le gusta la jerga economicista, "casi igual que la de los mdicos". Un da en el aula se dispona a explicar determinados motivos "exgenos" y "endgenos" que subyacan a una crisis. Un alumno le pregunt por el significado de estos palabros. "Exteriores" e "interiores", respondi. "Y por qu no lo dice as?", le espet el alumno. En ese momento entendi la necesidad de un giro lingstico.

Cuenta a los alumnos adolescentes, en una charla organizada por el colegio Caferma, que cuando puso los pies por primera vez en la Facultad de Econmicas ("all en la prehistoria") le ensearon que la economa era la ciencia que estudiaba cmo administrar recursos escasos de la naturaleza, transformarlos, y obtener as bienes y servicios para satisfacer necesidades humanas. Eso es la economa, hablar de necesidades de las personas, y no slo del PIB o de los beneficios de la bolsa. "Me temo que en el sistema actual, las necesidades humanas bsicas no estn cubiertas", concluye el activista de Justcia i Pau.

Arcadi Oliveres trenza el discurso con ideas muy sencillas, fcilmente inteligibles por los escolares, a las que adjunta datos certeros y bien escogidos. Hace la pedagoga del viejo maestro. Empieza por las necesidades ms elementales del ser humano: comer y beber. En el mundo viven actualmente 7.000 millones de personas, de las que aproximadamente el 20% (1.300 millones) padece hambre, segn los datos de Naciones Unidas. De esta poblacin famlica, unas 50.000 personas mueren cada da por inanicin. "Pero son muertes silenciosas". Lo peor es que no se trata de fallecimientos inevitables, ya que actualmente "sobran" alimentos en el mundo. El problema no reside, por tanto, en la produccin sino en la distribucin de alimentos.

Recientemente se ha publicado en Francia, recuerda Arcadi Oliveres, que el 30% de la produccin agraria mundial se echa a perder. En junio de 2008, la FAO (organismo de Naciones Unidas dedicado a la agricultura y la alimentacin) plante posibles soluciones a este desaguisado. Para que el hambre desaparezca, es necesario -sobre todo en las economas agrarias- que la tierra se encuentre bien repartida. Un ejemplo elemental: en Andaluca existen latifundios improductivos, mientras que en Galicia son frecuentes los minifundios poco rentables. Eso en el estado espaol. Porque en Brasil, un gran propietario se traslada en avioneta para recorrer sus grandes plantaciones. "A este reparto de la tierra se le llama desde el siglo XIX Reforma Agraria".

La segunda propuesta para resolver las necesidades humanas bsicas es, asimismo, bien sencilla: Que los pases con carencias produzcan aquello que necesitan. "Hace 500 aos empez el colonialismo; hubo zonas del planeta a las que se forz a especializarse -por el clima y otros factores- en caf, cacao, azcar, te o pia tropical; pero esto lo producen realmente para nosotros; lo que necesitan para alimentarse ellos es arroz, trigo o maz; es necesario, as pues, un cambio en el modelo de produccin", explica Arcadi Oliveres. "Del trigo se puede vivir, pero no del caf (salvo en poca de exmenes)". En estos pases empobrecidos hace falta, adems, que se invierta dinero (regados, tractores, granjas, caminos rurales). Naciones Unidas hizo un clculo de los recursos necesarios y pidi a los pases ricos 50.000 millones de dlares (junio de 2008), con los que crear un fondo de emergencia para luchar contra el hambre. No se acept la propuesta.

Las cifras poco dicen en bruto, pero se hacen elocuentes en perspectiva comparada. En los cinco ltimos aos y medio de crisis (desde la quiebra de Lehman Brothers) los gobiernos se han gastado 4,6 billones de dlares en el rescate del sistema financiero. Una sencilla divisin puede tener, en este caso, el mismo efecto que un certero aldabonazo. Con el dinero invertido en el "saneamiento" de la banca podra eliminarse el hambre en el mundo 92 veces, comenta Arcadi Oliveres. Con el agua sucede algo muy parecido a lo que ocurre con los alimentos: un reparto radicalmente desigual. Explica el economista que en pases como Canad y Estados Unidos, prximos a los "Grandes Lagos", se consumen una media de 550 litros de agua por persona y da (en el numerador se totaliza el consumo global del pas, incluidos los sectores productivos).

En Europa, la media se sita en 350 litros de agua por persona y da. En un pas seco como Espaa, el promedio desciende a los 200 litros. Y en el frica Subsahariana? Ocho litros diarios por persona, y que no salen del grifo, sino que las poblaciones deben desplazarse a fuentes, riachuelos o algn oasis para obtener el agua. Se da, adems, un reparto desigual de estas tareas. En trminos generales, mientras las nias marchan por el agua los nios van a la escuela, lo que convierte en una lacra -a medio y largo plazo- el analfabetismo femenino. Naciones Unidas evalu en 20.000 millones de dlares la cantidad necesaria para habilitar conductos de agua y fuentes en los poblados africanos. Los gobiernos de los pases ricos se negaron a aportar esta cantidad. "Pero se gastaron 4,6 billones de dlares en el rescate del sistema financiero", recuerda Arcadi Oliveres.

Las necesidades vinculadas a patologas y enfermedades son, en ocasiones, menos conocidas que el hambre. Pero alguna vez las enfermedades tambin responden a una construccin artificial. Arcadi Oliveres explica el caso de la gripe A, "una gran tomadura de pelo, pues en ningn caso se trataba de una epidemia; primero se dijo que exista un serio riesgo de contagio a las personas. Se fabricaron antivirales de manera masiva, aunque finalmente no se extendi la enfermedad. De manera que las vacunas permanecieron almacenadas en los laboratorios, con el consiguiente riesgo de caducidad. Los lobbies presionaron a la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) para que, pese a todo, elevara a la condicin de pandemia la gripe A; los gobiernos cedieron y se aprestaron a adquirir finalmente las vacunas".

"Hablemos de cosas serias". Por ejemplo, el Sida. Lo padecen, segn Naciones Unidas, 40 millones de personas en el mundo. Mueren cada ao de esta enfermedad el 10% de los afectados (4 millones de personas), pero anualmente resultan infectados por este virus otros cuatro millones de personas, con lo que la tendencia se estabiliza. El 60% de la poblacin mundial afectada por el Sida (24 millones de personas) vive en el frica Subsahariana y, de estos, tan solo un milln de personas recibe tratamiento mdico y farmacolgico. Al resto slo les queda esperar a la muerte. Por qu en un pas del Norte una persona con Sida puede vivir, con el tratamiento adecuado, ms de 30 aos, mientras que en frica pronto sobreviene la muerte?, se pregunta Arcadi Oliveres. "Porque en occidente hay dinero para medicamentos y en el frica Subsahariana, no".

Y, sobre todo, porque se trata de medicamentos que se venden a precios inasequibles. Pero debido a mecanismos artificiales ya que, realmente, "no son ms caros que una aspirina". El quid de la cuestin radica en el derecho de los laboratorios a patentar los productos farmacuticos con los que tratar las enfermedades. Durante un mnimo de 20 aos, las grandes compaas pueden vender los frmacos en exclusiva y a un precio libre. Pasadas dos dcadas, caducan los derechos de exclusividad y pueden entrar en el mercado otros competidores, lo que conduce a una bajada de los precios ("pero las farmacuticas quieren ganar ms, as que hacen un mnimo cambio en su medicamento y piden una patente para otros 20 aos", denuncia Mdicos Sin Fronteras). Hasta hace dos aos, los frmacos orientados a combatir el Sida resultaban inaccesibles. Por qu razn hasta 2012? Porque expir el plazo de las patentes (20 aos) concedidas en 1992. "Ahora estn bajando los precios; este mecanismo puede tener su lgica comercial, pero desde el punto de vista de las poblaciones afectadas resulta un escndalo", apunta Arcadi Oliveres.

El activista se ha destacado durante aos por la defensa de los derechos humanos, la paz, la justicia social, el consumo responsable, la banca tica y el consumo solidario. Junto a Teresa Forcades, ha impulsado la plataforma por un Proceso Constituyente en Catalunya. A la denuncia del gasto militar y los procesos de rearme ha dedicado numerosas conferencias y artculos. Expone con mucha claridad el discurso a los escolares: "Los ejrcitos nunca han servido para ayudar a la gente, sino a los ricos para derrotar a los pobres; son algo completamente intil y uno de los peores captulos en que los estados derrochan el dinero". El estado espaol dedica, en plena crisis, 52 millones de euros diarios al gasto militar ("en aviones de combate y otras estupideces, aunque estos gastos aparecen muchas veces encubiertos"). En 2012, el gobierno recort un 4% los presupuestos de todos los ministerios, salvo el de Defensa, que creci un 28%.

En el apartado de las alternativas, Arcadi Oliveres se centra en la lacra del desempleo. Digan lo que digan las mltiples estadsticas, en Espaa existen actualmente al menos cinco millones de parados. Subraya una propuesta "tan vieja como ir a pie, el reparto del trabajo; vosotros seguramente lo viviris". Hace ms de una dcada el gobierno francs (con Jospin a la cabeza) decidi reducir la jornada laboral de 39 a 35 horas semanales, con el fin de crear puestos de trabajo. La idea del reparto del trabajo consiste en que a los trabajadores que pasen a laborar 35 horas, el estado les pague las cinco horas restantes de la cantidad que se ahorra en prestaciones de desempleo por los nuevos ocupados. "Es una cuestin simple de redistribucin", resume Arcadi Oliveres. "Charles Dickens hablaba en sus novelas de cmo en Manchester y Liverpool los nios y nias de 10 aos podan trabajar 16 horas diarias; el nmero se ha ido reduciendo hasta las ocho actuales; vosotros haris jornadas de cinco-seis horas; los avances tecnolgicos permiten ms tiempo libre para la lectura, la msica o las excursiones (aunque desgraciadamente tambin para ver Tele 5)".

Arcadi Oliveres contina con la leccin de Economa. Hay muchas mujeres en Espaa que cuidan de los abuelos, nios, ancianos o personas con discapacidad sin que este trabajo se remunere. "Por estos cuidados se debera cobrar un salario, y a eso se le llama Ley de Dependencia". Los recursos se obtendran de la lucha contra el fraude fiscal, que en el estado espaol, segn el Sindicato de Tcnicos del Ministerio de Hacienda, se eleva a 93.000 millones de euros y corresponde sobre todo a grandes bancos, grandes empresas y grandes fortunas.

Unas palabras sobre el fraude al fisco: Los dos mayores defraudadores en el estado espaol -segn se refleja en sus propias memorias- son el Banco de Santander y el BBVA, ambos con numerosas filiales radicadas en parasos fiscales; por otro lado, Google no paga el 90% de los impuestos que debera en el estado espaol; la mayor fortuna de Espaa y tercera del mundo con un patrimonio de 57.000 millones de dlares (segn Forbes), Amancio Ortega (fundador de Inditex), hizo pblica hace un ao una donacin a Critas de 20 millones de euros. Al margen de las desgravaciones fiscales que ello le supusiera, la Hacienda Pblica reclam (y en agosto de 2013 aval una sentencia del Tribunal Supremo) a Amancio Ortega 30 millones de euros por impagos en el Impuesto de Patrimonio. O los procesos criminales abiertos contra Botn por fraude al fisco. Si estn identificadas estas personas, Por qu no se les persigue? "El gobierno, del color que sea, necesita mucho dinero para hacer su campaa electoral; adems, cuando los ministros dejan de serlo, son contratados por estos bancos y grandes empresas que cometen los fraudes", explica el economista.

La economa del da a da, de las cosas cotidianas, tambin es poltica. "A vuestra edad sois carne de can en la sociedad de consumo". Arcadi Oliveres hace algunas advertencias a los escolares, que probablemente les suenen hoy disparatadas, pero que a lo mejor sientan un precedente para reflexiones posteriores: "No compris nunca ropa de marca; recuerdo cuando estudiaba la produccin de las zapatillas Nike, que si el precio rondaba las 10.000 pesetas, slo 100 retornaban al lugar de produccin, por ejemplo Paquistn; el resto de lo que se paga por el producto es beneficio de la empresa, pagos al centro comercial, publicidad, etctera". "No hagis el primo y paguis los precios que se piden". "Tampoco deberais comprar botes o latas de bebida, por el impacto sobre el medio ambiente del aluminio; y el telfono mvil, cambiarlo cada cinco o seis aos, no antes, ya que para su produccin se emplea el coltn, que se extrae en Ruanda (10%), Australia (10%) y Congo (80%). Para que todos nosotros tengamos un mvil, cinco millones de personas han muerto en el Congo como consecuencia de guerras entre tribus locales, a las que muchas veces se asocian compaas multinacionales". "Yo he vivido tres cuartas partes de mi vida sin telfono mvil", remata.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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