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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2014

Cinco aos aprendiendo gracias a la PAH

Jordi Mir Garcia / Paula Veciana
eldiario.es


Si no somos conscientes de la necesidad que tenemos de aprender y de cmo lo hacemos tenemos un problema. Un da podemos descubrirnos aterrados repitiendo lo escuchado sin mayor criterio y darnos cuenta de que hemos depositado algo tan fundamental como nuestra educacin en quien no lo merece.

Aunque haya quien no sea consciente de ello, siempre somos estudiantes. Siempre estamos aprendiendo. No es slo una cuestin de voluntad, de aquellas personas que as lo desean. Es algo que tiene que ver con lo cotidiano, aprendemos de las personas con las que tratamos, los peridicos, la televisin, la radio, el cine, la publicidad, la poltica institucional, el deporte... Si no somos conscientes de la necesidad que tenemos de aprender y de cmo lo hacemos tenemos un problema. Un da podemos descubrirnos aterrados repitiendo lo escuchado sin mayor criterio y darnos cuenta de que hemos depositado algo tan fundamental como nuestra educacin en quien no lo merece.

"Los pisos no dejarn nunca de subir" es un mantra que recorri los aos de la burbuja o especulacin inmobiliaria. Haba importantes constructores, al tiempo que representantes del sector inmobiliario, que iban de un medio al otro repitindolo. Poda preocuparse de que hubiera gente con problemas para acceder a un hogar, pero lo importante es que tuviramos claro que las cosas seran as. Que todo el mundo se hipoteque.

A aquellas personas amantes del escepticismo de David Hume o de Michel de Montaigne siempre nos quedaba el pensar que nuestra pequeez nos impide hacer este tipo de afirmaciones, que est por ver lo que pasar... Sabemos que, aunque sea probable que pase, no est escrito que a esta noche la seguir un nuevo amanecer. Ha pasado a lo largo de toda nuestra historia. Pero puede que un da deje de hacerlo. Y un da ya no sali el sol como habitualmente. Ese da apareci la "crisis". Entonces demasiadas personas ya estaban hipotecadas y pasaron de tener el problema del acceso al del mantenimiento. Entonces el reto era poder pagar lo que pensaban haber adquirido. Otro mantra se empez a propagar: "hay que pagar las deudas, a nadie se le oblig a hipotecarse".

Y apareci la PAH, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Se constituyeron en una asamblea el 22 de febrero de 2009, eran cinco personas. Y desde su surgimiento mucho hemos aprendido. La PAH ha tenido una gran incidencia, a muchos niveles, en la sociedad desde su aparicin. Ha conseguido acompaar y transformar a las personas que se le acercaban, negociar salidas a situaciones desesperadas, despertar el apoyo generalizado de la sociedad, aprobar mociones en ayuntamientos, marcar la agenda pblica, que se piense que "s se puede" conseguir lo que pareca fuera de alcance... Es bueno hacer balance y pensar. No slo pensar en lo no conseguido o por conseguir, pensar tambin en todo lo que se ha logrado.

Uno de sus mbitos de incidencia ha sido la capacidad de que aprendiramos si atendamos, aunque fuera mnimamente, a su tarea. De entrada, sobre las hipotecas y afectacin que generaban. Quin conoca qu era la dacin en pago antes de que la PAH hablara de ella? Quin saba que a diferencia de lo que ocurra en otros pases de nuestro entorno, en Espaa no podas devolver la vivienda y saldar la deuda sino que perdas la casa y adems tenas que seguir pagando? La PAH apareci exponiendo claramente situaciones que consideraban injustas y deban ser cambiadas. Situaciones que podan incluso desconocer las personas afectadas. Qu sabramos sobre la situacin de emergencia habitacional en la que nos encontramos si no hubiera existido la PAH? Qu sabramos de los comportamientos de las entidades financieras? Sabramos que podra haber alternativas a los desahucios? Qu hay en otros pases? Hasta donde conoceramos el funcionamiento de las hipotecas, la legislacin espaola, la europea...?

Con la PAH hemos aprendido (o deberamos haberlo hecho) que importa de donde se viene y la constancia que se tiene. La PAH viene de lejos. Podramos decir que viene de movilizaciones que algunos dieron por fracasadas. Viene de las movilizaciones por el derecho a la vivienda con aquel lema de "No tendrs casa en la puta vida". Movilizaciones en aos de crecimiento econmico que denunciaban las barreras para acceder a un derecho y el negocio que haba a su alrededor. Tambin denunciaron el mobbing inmobiliario que estaba expulsando a personas de sus pisos con la intencin de obtener ms beneficios con su comercializacin. Movilizaciones que tuvieron su repercusin. Las campaas pblicas pudieron desaparecer, pero no la voluntad de continuar trabajando por el derecho a la vivienda. Y llegara la "crisis" y algunas de estas personas consideraron que la movilizacin deba continuar en este caso con especial atencin a las personas que ahora lo empezaban a pasar mal. Pero en febrero de 2009 eran cinco personas. Haba mucho trabajo por delante y por desgracia, pocas respuestas desde las instituciones.

Y qu hacer y cmo? La importancia de acompaar y trabajar la movilizacin. Otro de los aprendizajes de la PAH. La movilizacin que no se prepara est muy lejos de poder tener buenos resultados. Cuntas manifestaciones ha hecho la PAH? Se pueden contar con los dedos de una mano y an sobran. En cambio es el mecanismo de respuesta ms habitual en nuestra sociedad. Quiere decir algo? Seguramente mucho. Han intentado desarrollar actuaciones lo ms adecuadas posible a los objetivos que se queran conseguir: diferentes instrumentos para detener un desahucio, acordar mociones en los ayuntamientos que los obliguen a actuar, los escraches para darse a conocer, la ILP con la voluntad de llevar al Parlamento sus propuestas, ocupar por tener viviendas... Sus actos de movilizacin intentan ser transformadores desde que se ejecutan. Buscan afrontar cada problema surgido con una respuesta lo ms idnea posible. No es nada fcil. Hay quien ha pensado que su potencial est en la desesperacin de las personas afectadas que pueden perder su hogar. Pero hemos podido aprender tambin cmo esta situacin es generadora de fragilidad. Quizs su mayor logro, en el terreno personal, ha sido acompaar a las personas y ayudarlas a hacer frente a los temores, miedos, presiones, amenazas...

Que ms all del pedir est el hacer. Esta sera otro de las enseanzas estrechamente ligadas a sus actuaciones. No se quedan en pedir, solicitar... Si no se consigue lo que se reivindica, se buscan las maneras para poder hacerlo. Se hace parando un desahucio, desarrollando un escrache, creando la obra social y ofreciendo respuestas habitacionales a personas que no las tienen. Despus de las movilizaciones del 15M, que tanto han alimentado a la PAH, hubo representantes polticos que quisieron aclarar, reivindicar, que ya haca tiempo que estaban diciendo lo mismo que los "indignados". La PAH es una muestra de la poltica que irrumpe en ese momento. Ya no basta con decir. Puede haber muchos buenos deseos pero an hay ms necesidades e incluso emergencias. Ya no basta estar en contra de, hay que buscar soluciones. Quin garantiza los derechos que estn reconocidos en nuestro pas? La Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha decidido convertirse en un garante de derechos. Asume obligaciones cuando nadie lo hace para conseguir que haya personas que no pierdan su hogar o accedan a una nueva si ya no la tienen.

El hacer de la PAH le ha llevado a otro aprendizaje: la legalidad y la legitimidad no siempre coinciden. La PAH se mueve en un espacio de confluencia de la legalidad y la ilegalidad. Un espacio donde lo legal puede ponerse en cuestin para pasar a ser considerado ilegtimo. Un espacio donde lo ilegal e ilegtimo de acuerdo con nuestras instituciones se puede acabar convirtiendo en legal porque hay voluntad de que as sea. Y si no pasa a ser legal, la desobediencia civil no violenta entrar en accin como ltimo recurso. No hay voluntad de situarse fuera de la ley, se hace todo lo posible para buscar soluciones dentro de las normas. Pero en caso de que no sea posible, no habr renuncia ni silencio. La situacin no lo permite. Que no se pueda ejecutar un desahucio porque un conjunto de personas de manera violenta no facilita el paso a la comitiva judicial no es legal. Es desobediencia. Ocupar un bloque de pisos perteneciente a una institucin financiera rescatada con dinero pblico no es legal. Es desobediencia. Pero puede acabar, como ha pasado, con un acuerdo para que la entidad ofrezca alquileres sociales. La PAH ejerce una desobediencia que podra tener un triple objetivo: ayudar a personas que lo necesitan, el cambio de la legalidad, y la atencin pblica para generar el debate necesario para provocar los cambios. Los tres deseos se encuentran en la voluntad de conseguir hacer de nuestra sociedad un espacio ms civil. La desobediencia busca que pueda emerger otra legalidad que responda a lo que entienden como justo, legtimo, bueno, adecuado, mejor que lo realmente existente ...

La PAH ha popularizado el grito de "s se puede" porque ha conseguido que se pudiera y tal vez esta es la enseanza que ms valoran las personas que aspiran a transformaciones que acaben con las injusticias sociales, econmicas, polticas, que viven en carne propia ya su alrededor. Pero parece que sera bueno no buscar xitos sin ms, no reclamar PAHs (o Gamonal ...) ante todos los problemas que tenemos. Convendra saber que no se puede de cualquier manera. Los aprendizajes obtenidos de la PAH deberan, al menos, de estar bien presentes. Pero el "s se puede" tambin ha generado muchas crticas. Hay a quien no le gustan las reivindicaciones y formas de hacer de la PAH. Discutimos la foto. Por ejemplo: Qu debera ser lo justo, legtimo, bueno, adecuado? Pero debatimos hacerlo de verdad. No debera valer desacreditar, esconder las realidades de emergencia social, irregularidades o ilegalidades en la concesin de hipotecas que han constatado. La PAH no tendr todas las respuestas, o no gustar las que ofrece. Habr quien no compartir su insumisin, su desobediencia. Pero se trata de una desobediencia civil noviolenta que se fundamenta en las necesidades de las personas, al no aceptar que el beneficio que pase por encima. La PAH nos anima a repensar las bases de nuestra sociedad y construir de nuevo sobre ellas. Debatimos de verdad y, si es posible, agradecemos el enorme trabajo realizado.

Fuente: http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/anos-aprendiendo-gracias-PAH_6_231386884.html

Este es un artculo publicado originariamente en El Diari de l'Educaci


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