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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2014

Ganancias versus salarios y puja distributiva por la riqueza
La necesidad del momento poltico

Mariano Massaro
Rebelin


Discutir la tasa de ganancia empresaria es un debate postergado pero imperioso. Configura una discusin desde la cual pueden ampliarse o restringirse los mrgenes del concepto de Democracia, atento que all oscila la posibilidad de ejercicio de los derechos econmicos, sin los cuales los derechos polticos y sociales se marchitan. Sin embargo, cualquier resultado analtico, incluso el ms lucido queda supeditado a la correlacin de fuerzas con que se cuente. Por eso, la urgente necesidad de rediscutir la conformacin de una alianza tctica contra el capital concentrado.

Con un proceso inflacionario lanzado, cabe realizar algunas apreciaciones en momentos en que parecera ser que los precios de las mercancas en el mercado ya no se regulan por sus valores. Con lo cual tenemos dos problemas: la ganancia empresaria con respecto a los valores de las mercancas, y la otra ganancia independientemente de la ganancia en el valor de las mercancas.

Estando la primer cuestin vinculada a la disputa del excedente de lo que cuesta producir cualquier mercadera. All disputan los empresarios y los trabajadores para subir su ganancia o su salario. Si sube uno baja el otro; es la lucha econmica estricta.

En el segundo caso, se observa otro tipo de ganancia, no vinculado a la estructura de costos de la mercanca y con independencia de cmo se haya acomodado la disputa ganancia/salario. No se trata de un rebote del proceso de devaluacin del peso. El aumento del precio de las mercancas que no esta atado a estas variables, involucra, netamente un discusin poltica entre una posicin predatoria, especulativa, alejado de la discusin del circulo productivo, monoplica, oligoplica, cartelizada, y los actores polticos ejerciendo funciones regulatorias. Esta instancia es poltica por antonomasia.

La existencia de esta segunda instancia de ganancia desestabiliza el sistema de administracin del conflicto K/T -capital/trabajo-. Tan cierta es esta afirmacin, que muchas organizaciones obreras, gremiales o partidarias, pujan por su permanencia forzando su interpretacin como momento pre algo o fin de ciclo.

Lo interesante sera remarcar que con los diques regulatorios, si bien han funcionado como un amortiguador entre la disputa K/T, lo han hecho a favor del T, los porcentajes globales de aumento de ganancias de los trabajadores en el PBI, as lo demuestran, alcanzando los mrgenes de participacin previos al golpe cvico militar del 1976. Favorecer instancias que conduzcan solo a la lucha directa entre K y T, es decir lucha econmica, en la actual correlacin de fuerzas del proceso poltico, es lisa y llanamente, destruir el nico dique que, si bien aseguro rentabilidad elevada a sectores concentrados de la economa, indudablemente ha permitido el incremento global de riqueza para los asalariados. Por lo cual, planteado as, puede conducir a un retroceso de la lucha econmica.

No puede ocultarse la existencia congnita de lucha de clases, expresada econmicamente en la disputa por salario versus ganancias; es ms, debe volver a un punto central del debate, pero tampoco puede agotarse toda la actividad en esa lucha, atento que se esta dando un proceso de lucha de clases, en otras instancia y con otras caractersticas. La pelea por la hegemona para rediscutir una ecuacin capital trabajo favorable al primero, la apropiacin de riqueza va precios, y la posibilidad o no de desmarcarse del rol de exportador de comditis en contra posicin a la incorporacin de un proceso industrial. Todos son complementarios del mismo proceso.

La apropiacin de riqueza, va precios configura la causa principal del proceso inflacionario actual. Puede sostenerse lo mismo, marcando que el capital desatiende la Oferta, es decir, no reinvierte, porque fuga a un circuito financiero especulativo. En trminos globales esa apropiacin de grandes volmenes de dineros que tienen los asalariados termina aumentando lo que el trabajador necesita para vivir, o dicho de otra forma, lo que el trabajador necesita para reproducir su fuerza de trabajo, o sea, que al fin y al cabo tiene efectos indirecta de la lucha econmica. Sin embargo, la clase obrera organizada no registra este movimiento tctico del capital, o no esta dispuesto a registrarlo, y no despliega ninguna poltica para enfrentar al capital concentrado. Como podra explicarse esta actitud irresponsable?

Aqu se rompe un paradigma impulsado por diversos actores polticos de acuerdo al cual, la Inflacin es problema absoluto de los gobiernos. A consideracin que las acciones de gobierno son las que han conducido inexorablemente al aumento generalizado de los precios. Si la apropiacin de riqueza va precios -puja distributiva- fuera un resorte exclusivo de las polticas gubernamentales, stos podran administrarla en todo momento como quisieran. Va de suyo que cuando ese proceso comienza a erosionar su propia legitimidad poltica debiera de revertirlo, puesto que rige la mxima, de acuerdo a la cual, nadie se suicida en poltica. Sin embargo, la totalidad de los resortes excede a las herramientas, de los gobiernos y del Estado. Es decir, existe un volumen de accin poltica que se reparte en el resto de los actores polticos que intervienen en el proceso poltico. La pregunta es: Qu hace el movimiento obrero organizado con los resortes que le asisten, ms all de las luchas paritarias o econmicas? Esta claro que cuanto peor no es mejor. El cuanto peor no se sujeta a ninguna ley de la historia que sostenga que mejoran las condiciones de transformacin social, y por otro lado los reduccionismos economicistas parecen empaar el prisma para interpretar el movimiento ofensivo del capital. La pregunta podra ser: Cul es la predisposicin de los 1.200.000 votos transformadores frente a este escenario?

A modo de conclusin podramos sostener la existencia de dos instancias muy marcadas de una misma discusin. Una demarcada dentro de la lucha econmica, acotada a la discusin entre capital y trabajo, es decir entre ganancia y salario. Y una segunda que es netamente poltica, pese a que contiene expresin econmica. La apropiacin de riqueza en manos de los asalariados va precio, o sea la puja distributiva. La lucha econmica encuentra causa en las paritarias, la segunda se resuelve en la poltica como momento autnomo. Reiterando el llamamiento a la clase trabajadora a generar acciones directas contra los sectores concentrados de la economa que estn efectuando un saqueo en trminos globales de riqueza, dinero, en manos de los trabajadores, no debe olvidarse dos elementos indispensables en tal empresa. Uno, la posibilidad de articulacin tctica con el Estado en las acciones regulativas de apropiacin de riqueza, y segundo, afirmando que no toda la poltica condensa en el Estado, ergo, en el gobierno, por lo cual, debemos impulsar la re-valorizacin de la poltica para desde la sociedad civil enfrentar al capital concentrado, a travs de una nueva alianza tctica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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