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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2014

Los protagonistas y sus intereses en el nuevo escenario ucraniano

Txente Rekondo
Rebelin


La rpida sucesin de acontecimientos en Ucrania que han desembocado en la materializacin de un golpe de estado contra el hasta ahora presidente Viktor Yanukovich abre las puertas a lo que algunos quieren presentar como la transicin a un nuevo rgimen, sin embargo todo parece indicar que una vez ms asistiremos a la sustitucin de unos actores por otros, pero los hilos de la realidad ucraniana seguirn en manos de los grupos oligarcas que controlan el pas desde hace aos.

En este nuevo teatro todos los actores, tanto locales como internacionales, estn intentando asentar sus posiciones para defender mejor su propia agenda y sobre todo sus propios intereses.

La poblacin ucraniana, cansada en su mayor parte de la corrupcin sistemtica que se reproduce en el pas desde hace tiempo, no vera con malos ojos un nuevo rumbo que corrigiese esa situacin, sin embargo, los acontecimientos de estas semanas no van en esa direccin. Desde un primer momento se percibi que las protestas no tenan ni de lejos el peso que alcanzaron las de la llamada Revolucin Naranja, y a diferencia de aquella, en esta ocasin la presencia de violentos grupos de extrema derecha ha condicionado sobremanera el devenir de los acontecimientos.
La mayora de la poblacin quiere un escenario donde puedan prosperar social y econmicamente. Para unos esa solucin vendra de unos mayores lazos con la Unin Europea, mientras que para otros la solucin se asienta en una alianza en torno a la unin econmica con Rusia, Bielorrusia, Kazajistn y otros estados del antiguo espacio sovitico.
Todo parece indicar, que mientras se ha querido silenciar a los que apostaban por esta ltima solucin, se ha utilizado interesadamente a los primeros para que los grupos oligarcas puedan salir nuevamente bien parados ante el nuevo escenario.

Yanukovich y el Partido de las Regiones se enfrentan a un complejo escenario. La reciente aparicin de Yanukovich en televisin anunciando que est dispuesto a luchar para recuperar su puesto en Kiev contrasta con la desbandada que se ha producido dentro de su propio partido, una alianza de diferentes grupos e intereses sobre los que tambin dominan los grupos oligarcas. Adems son muchas las voces que acusan directamente al propio Yanukovich y su incapacidad para afrontar la crisis como una de las claves de los acontecimientos que han tenido lugar en Ucrania.

Y por otro lado, el auge que haba experimentada la llamada Familia, el clan oligarca en torno a la familia de Yanukovich podra haber situado contra l a los dems grupos de la oligarqua ucraniana que recelaban del aumento de poder y riqueza del mismo.

La oposicin no atravesaba sus mejores momentos hace unos meses, dividida, con decenas de parlamentarios pasndose al partido de Yanukovich. No obstante, estas semanas hemos visto como se asentaban al calor de las protestas las figuras de antiguo boxeador Vitaly Klitschko (el elegido por Alemania), Arseniy Yatsenyuk (primer ministro en funciones y el favorito de EEUU), y el dirigente del partido extremista Snovoda, Oleh Tyahnybok, y el presidente interino Olexander Turchynov.

De momento han formado un gobierno donde tienen cabida todas las corrientes opositoras, incluidas las de formaciones neonazis y de extrema derecha, sin embargo, las dudas que la posible pugna entre esos dirigentes puede haber motivado que desde Occidente se haya pretendido rescatar en un primer momento a Yulia Timoshenko, quien no fue muy bien recibida en su primera aparicin ante los manifestantes en Maidan.

A pesar de sus supuestas diferencias ideolgicas, todos ellos comparten un mismo inters, agradar a sus amos locales e internacionales y al mismo tiempo enriquecerse a travs de una carrera en la poltica.

La oligarqua ucraniana, que est compuesta por diferentes grupos que en ocasiones compiten y pugnan por los mismos sectores, es sin duda la que realmente controla todos los hilos de la vida en el pas. Y para defender sus intereses no duda en utilizar cualquier actor, en ocasiones a travs de manifestaciones populares, otras por medio del ejrcito o las fuerzas de seguridad. Y al mismo tiempo puede estar buscando en un momento dado un acercamiento hacia Mosc, y al da siguiente preferir que el socio prioritario sea La Unin Europea o Estados Unidos.

En la actualidad el acuerdo que le ofrecen estos ltimos parece que es el ms beneficioso para sus intereses, aunque ello signifique que la situacin de la mayora de la poblacin del pas empeorara sustancialmente tras la aplicacin de las medidas de esos actores occidentales.

Estados Unidos llevaba dcadas invirtiendo enormes cantidades de dinero para lograr un rgimen amigo en Ucrania y estos das parece que se le abre nuevamente la oportunidad de lograr su meta.

Aunque su estrategia pueda coincidir coyunturalmente con la de la Unin Europea, sus objetivos no son los mismos. Desde Washington se busca a corto plazo debilitar el evidente auge que ha mostrado Mosc en la esfera internacional desde hace varios meses (caso Snowden, Siria, Irn), y sobre todo, pretende evitar que el auge regional de Rusia siga aumentando. Para los dirigentes norteamericanos cualquier escenario en Ucrania, incluidos los ms violentos, es asumible si con ello logar debilitar cualquier colaboracin econmica o poltica entre Ucrania y Rusia.

La Unin Europea por su parte no se encuentra en su mejor momento, azotada por una crisis poltica y econmica, y con un peso cada vez menor en la esfera mundial. Por ello en Ucrania ha encontrado la oportunidad para abrir un nuevo mercado para sus productos, al tiempo que algunos de sus miembros tambin buscan un debilitamiento de Rusia.

Ha utilizado toda serie de manipulaciones mediticas para esconder las verdaderas razones de su apoyo a las violentas protestas de estos das, ha tenido que soportar eso s las despectivas declaraciones hacia ellos por parte de los representantes diplomticos de EEUU, y sobre todo ha permitido que se extienda la sensacin entre parte de la poblacin ucraniana de que se le estaban abriendo las puertas para entrar al club de la UE.

Cuando es de sobra conocido que eso no se ha planteado en ningn momento. La oferta de un acuerdo comercial, de la aportacin de importantes sumas de dinero, todo ello va acompaado de una serie de medidas muy severas que desmontarn el estado de bienestar que con todas sus limitaciones disfruta la poblacin ucraniana. Unas recetas que se han venido aplicando con toda su crudeza a los llamados pases PIGS de la UE y que evidentemente se aplicaran sin compasin en el futuro escenario ucraniano.

Los medios de comunicacin occidentales tambin han desempeado su propio papel estas semanas. Mostrando desde el principio un apoyo incondicional a los manifestantes, al tiempo que ocultaban la existencia de una mitad del pas que se opona a los mismos. Y todo ello a pesar de que esos mismos medios reflejan esa supuesta divisin (50-50) de Ucrania en sus reportajes y noticias.

Esta manipulacin meditica ha ido acompaada del uso del manido doble rasero, utilizando una terminologa complaciente ante la violencia de los manifestantes y tratando de ocultar en todo momento la presencia cuantitativa de elementos de extrema derecha y el discurso racista y xenfobo de los mismo.

Mientras que extrapolaban los deseos de los manifestantes de Maidan a los de todo el pas, presentaba la figura del presidente Yanukovich como un dspota y un tirano, ocultando el triunfo de ste en las ltimas citas electorales.
Rusia tambin tiene sus propios intereses y su estrategia en torno a lo que acontece en Ucrania, y no permitir fcilmente que EEUU y sus aliados europeos se salgan con la suya. No parece que la opcin militar est sobre la mesa, a pesar de las recientes escenificaciones con las maniobras militares o el conflicto de Crimea. Por un lado a Mosc le interesa que el pas siga unido y sobre todo que se mantenga en la rbita de la propuesta de colaboracin comercial que mantienen varios pases en la llamada zona Euroasitica.

Adems, los dirigentes rusos cuentan con un amplio abanico de medidas para buscar un escenario propicio a sus intereses. Rusia podra retirar su oferta de apoyo econmico y cerrar su mercado a los productos ucranianos como ya hizo en agosto, castigando la ya de por s maltrecha economa del pas. Tambin puede subir el precio del abastecimiento de gas. Y adems podra poner en prctica la concesin de pasaportes rusos a los residentes en el este del pas y en Crimea as como apoyar a polticos que mantengan una sintona mayor con los intereses rusos.

Ucrania tiene ante s dentro de poco tiempo una serie de retos que marcarn el rumbo de los acontecimientos en una u otra direccin. As, en los planes de los hasta ahora opositores se plante que se deber elegir un nuevo gobierno y mantener el equilibrio entre agendas e ideologas diferentes, tambin se elegir a un nuevo presidente, y se buscar una reforma constitucional que limite los poderes presidenciales, uno de los deseos de los oligarcas.

En esa batalla electoral los hasta hoy socios de aventura pueden volverse cerrados enemigos, como ya ocurri en el pasado reciente y dar un toque de inestabilidad an mayor a la ya de por s delicada situacin de Ucrania.

Habr que seguir de cerca tambin la ubicacin de las formaciones de extrema derecha en ese escenario y la capacidad de las nuevas autoridades para desmovilizar y desarmar a las bandas extremistas que han impuesto la violencia y el caos en las ltimas semanas.

La crisis econmica es otro factor a tener en cuenta. La actual situacin puede entrar en un callejn sin salida. Si la sucesin de las protestas y la violencia desatada ha supuesto importantes prdidas para la economa del pas, las posturas que adopten los actores extranjeros tambin la condicionar. Si Rusia decide utilizar las cartas antes mencionadas la economa ucraniana entrar en un tnel sin salida.

Pero al mismo tiempo si finalmente se apuesta por seguir los consejos de la UE y del FMI la situacin de la mayor parte de la poblacin se encaminar a la pobreza ms severa, perdiendo los subsidios y las asistencias que a da de hoy sigue otorgando el estado ucraniano, y todo ello al tiempo que la mayor parte del dinero que ingrese en el pas acabar en el bolsillo de los oligarcas. No hay que olvidar que tanto la UE como EEUU no desean una transformacin de la situacin, sino que el gobierno de turno, controlado por la oligarqua local, acceda a sus pretensiones y objetivos.
Otro aspecto a tener en cuenta es lo que algunos analistas han definido como deriva estratgica, que puede traer un escenario, remoto todava, de guerra civil e incluso de la particin del pas, algo que casi nadie desea. Cada da es ms evidente la presencia de las llamadas fuerzas centrfugas que desde el sur y este del pas rechazan a las nuevas autoridades a las que definen como una camarilla de golpistas.
Estos das ha tenido lugar un congreso en Kharkiv donde han asistido centenares de representantes de las oblast (regiones) de Kharkiv, Luhansk, Dnipropetrovsk y Donetsk, que son adems las ms industrializadas del pas y las que ms aportan a la economa ucraniana; de la Repblica Autnoma de Crimea y de la ciudad con estatus especial de Sebastopol.
En el mismo se ha mostrado la firme voluntad de organizar esas zonas del pas con instituciones y fuerzas armadas que no reconocen la legitimidad de los actuales gobernantes de Kiev.
CRIMEA: el conflicto ms serio en la coyuntura actual.
En estos momentos el conflicto ms serio y peligroso que se vislumbra tiene lugar en torno a Crimea. Calificado como el paraso perdido de Rusia, fue cedido a Ucrania en los aos cincuenta por Nikita Khrushchev, algo que todava rechazan buena parte de los rusos.
La presencia de una poblacin rusfila, cerca de, 59%, est acompaada de una 25% de ucranianos y un 12% de trtaros, la poblacin que vivi durante siglos en Crimea y que fue deportada en su totalidad tras la Segunda Guerra Mundial, acusada de colaborar con los nazis.
El regreso de la poblacin trtara tras la desaparicin del espacio sovitico ha estado acompaada de litigios sobre la propiedad de las tierras y sobre el proyecto poltico de la Repblica Autnoma.

Adems, en Crimea se encuentra la Flota Naval Rusa que opera en el mediterrneo y en el Mar Negro, y que contiene buena parte de las tropas de lite del ejrcito ruso. Gracias a un acuerdo firmado entre Mosc y Kiev, se permita la permanencia del ejrcito ruso hasta 2017. En campaas electorales algunos polticos ucranianos pretendieron derogar el acuerdo, sin embargo lo que finalmente se produjo fue un nuevo acuerdo que extendi otros 25 aos ms el anterior. Uno de los apartados del acuerdo hace mencin a que Rusia deber ofrecer un precio de amigo a Ucrania por el gas y el petrleo rusos, lo que tal vez pueda ser utilizado por el actual gobierno en Kiev para intentar anular el acuerdo si Rusia sube nuevamente el precio acordado.

La presencia grupos de cosacos, que no dudan en desarrollar organizaciones paramilitares tambin aade un nuevo foco de desestabilizacin en la pennsula, ya que stos no dudan en enfrentarse a los trtaros.

El paraso turstico que durante mucho tiempo ha sido Crimea puede estar a las puertas de convertirse en una nuevo centro de violentos enfrentamientos, cuyas consecuencias pueden ir ms all de un conflicto interno ucraniano y alcanzar a algunos de los actores internacionales aqu mencionados.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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