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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2014

Declaracin de Red Roja ante las Elecciones al Parlamento Europeo
La prioridad es romper con el chantaje de la Deuda y con el engranaje del Euro y la UE

Red Roja


Red Roja viene manteniendo que su intervencin electoral incluida una eventual presentacin de candidaturas a las elecciones- ha de estar claramente supeditada al fortalecimiento en el marco del Estado espaol del proyecto revolucionario por el que estamos trabajando, y muy especialmente dentro del ciclo de movilizaciones que est produciendo la profunda crisis sistmica que padecemos.

Dos grandes seas de identidad de carcter general tiene ese proyecto: la defensa de una salida a dicha crisis en una perspectiva socialista y el cuestionamiento profundo, en origen y consecuente, del rgimen de la Transicin que ahog los anhelos rupturistas tras la dictadura franquista. En realidad, este doble carcter ya imprimi nuestra participacin en Iniciativa Internacionalista-Solidaridad con los pueblos en 2009, si bien el acento se puso en contribuir a conformar el instrumento por el que el pueblo vasco pudiera hacer or la voz que el Estado le negaba.

Hoy debemos hacer de la resistencia a la ofensiva del capitalismo euroalemn una condicin sine qua non para nuestra intervencin electoral y con ms razn tratndose de una elecciones europeas- poniendo el nfasis en lo que hemos dado en llamar nuestra lnea de demarcacin a partir de la cual ir acumulando fuerzas en las movilizaciones para acercar la salida revolucionaria por el socialismo. Dicha lnea de demarcacin queda establecida por el no pago de la deuda y es seguida, en toda lgica, por el rechazo del mismo institucionalismo de la Unin Europea y sus mecanismos de control econmico-monetarios. Pero por supuesto que junto a esto debe seguir plantendose todo el cuestionamiento consecuente de la Transicin, lo que incluye de manera especial la defensa del Derecho de Autodeterminacin de los pueblos del Estado espaol. Bajo ningn concepto podemos olvidarlo, ahora que vivimos una peligrossima ofensiva del ms rancio nacionalismo espaol contra los ms elementales derechos nacionales que claman por ser respetados en el conjunto del Estado.

Precisamente esta agresividad en curso del ms retrgrado nacionalismo espaol exige de quienes se consideren de izquierdas un verdadero ejercicio de responsabilidad histrica ante la que no cabe ninguna invocacin de carcter general para eludirla. Es por ello que entramos de lleno en esta declaracin comenzando por reiterar nuestra solidaridad con quienes vienen sufriendo ms esta agresin: el pueblo vasco y su representante ms genuino, la izquierda abertzale. Lo hacemos tambin por consideracin con quienes, de nuevo, hemos mantenido los contactos ms serios ligados a las elecciones europeas, en sintona con las relaciones cada vez ms estrechas que se mantienen desde la fructfera experiencia de Iniciativa Internacionalista.

1. El vergonzoso silencio de la Izquierda institucional ante la represin de la izquierda abertzale.

Estas prximas elecciones al Parlamento Europeo tambin se van a realizar en una situacin de persecucin y encarcelamiento de vascos y vascas, como sucedi en las europeas de junio del 2009, por el mero hecho de haber ejercido derechos democrticos fundamentales. Ms de seiscientos presos y presas vascos permanecen en crceles situadas a miles de kilmetros de sus domicilios y en situaciones de presin insoportable, como ha demostrado la reciente muerte de Arkaitz Belln.

Es intolerable que partidos autodenominados de izquierda en el Estado espaol, mientras desarrollan campaas de solidaridad con pueblos situados a miles de kilmetros, continen mirando para otro lado y guardando silencio ante el avasallamiento reiterado de los derechos fundamentales de personas y colectivos de la izquierda abertzale en funcin, exclusivamente, de su ideologa. Estas organizaciones incluso utilizan la misma terminologa del PP y del PSOE para conseguir el que parece ser su objetivo mayor comn: la derrota de quienes han tenido la valenta de luchar arriesgando su vida y su libertad. Los unos, porque defienden todo el engranaje de la Transicin y las cloacas de sus aparatos de Estado y, otros, como IU porque la lucha coherente deja en evidencia que ms all de declaraciones, continan atados a ese mismo carro.

Red Roja entiende que la defensa coherente de principios democrticos esenciales requiere:

1. La denuncia intransigente del atropello, grave y reiterado, de derechos polticos fundamentales, ejercido por el Estado contra personas y organizaciones de la izquierda abertzale. Es necesario mover todos los mecanismos y todas las solidaridades para amparar a una buena parte del pueblo vasco al que se le niega el ms mnimo derecho de expresin.

2. La exigencia de apertura de las vas polticas que permitan la liberacin de los presos y presas polticas, aplicando de inmediato la legislacin penitenciaria ordinaria que incluye el derecho del reo a cumplir la pena lo ms cerca posible de su domicilio. Esta exigencia no podemos dejar de extenderla, por principio, al conjunto de presos polticos del Estado espaol.

3. La denuncia de los sucesivos gobiernos del Estado espaol que han supeditado y supeditan a la obtencin de rditos electorales avances en el proceso abierto para la resolucin del conflicto vasco.

4. La afirmacin clara de que frente a un estado que cierra todas las puertas y endurece la represin de forma aberrante, la razn histrica la tiene la izquierda abertzale y sus organizaciones.

2. Divisiones en el seno del poder y visualizacin creciente de la masiva corrupcin poltica, empresarial y sindical.

Las prximas elecciones al Parlamento Europeo van a tener una significacin poltica mucho ms destacada que las anteriores. Se radicalizan las luchas obreras y populares en el Estado espaol como consecuencia de las brutales polticas aplicadas por el PP y antes por el PSOE, que son percibidas cada vez con ms claridad como una ofensiva sin cuartel contra derechos laborales y servicios pblicos que afecta, no slo a la clase obrera, sino a sectores populares cada vez ms amplios. El chantaje y la represin cada vez se contestan con ms valenta.

Las consecuencias de la crisis estn repercutiendo de forma importante en el debilitamiento del conjunto de los aparatos del Estado. El resquebrajamiento del poder se aprecia en el agravamiento de las tensiones entre las diferentes fuerzas polticas cuyo resultado ms visible es la publicacin constante de nuevos casos de corrupcin. Tambin se percibe en el enfrentamiento a cara de perro entre fracciones internas en todos los partidos institucionales, en la degradacin y corrupcin en el seno de las grandes centrales sindicales, en las tensiones en la judicatura, en el seno del Ejrcito, y que tienen su mxima expresin en el imparable descrdito de la Casa Real.

La crisis del Estado se manifiesta, sobre todo, por las divisiones internas entre la burguesa cuya consecuencia ms evidente es la agudizacin de las tensiones independentistas, sobre todo en Catalua. Este proceso se relaciona directamente con el desmoronamiento del modelo de capitalismo espaol, especulativo y dependiente de grandes obras pblicas financiadas por el Estado y por fondos europeos. Ya no se puede seguir engrasando la unidad de Espaa con suculentas transferencias e inversiones.

En su conjunto, la quiebra del Estado acelerada por la crisis pone de manifiesto la gran estafa que supuso la Transicin, no slo en lo que respecta a una emancipacin de clase imposible bajo el capitalismo, sino mucho ms inmediatamente en lo que atae a toda una serie de derechos democrticos fundamentales tales como: amnista general, depuracin de cuerpos represivos o Derecho de Autodeterminacin de los Pueblos.

La implicacin directa de las cpulas de UGT y CCOO en graves casos de corrupcin vinculados a instituciones gobernadas por la izquierda refleja el enorme soborno que desde la Transicin engras el abandono de los intereses de clase que justifican su existencia, para convertirse en unos en meros instrumentos del Estado.

El PSOE, que ha representado y representa al igual que el PP- los intereses fundamentales del capitalismo espaol, del imperialismo europeo y de la OTAN, intenta con el apoyo de CCOO, UGT e IU, utilizar el gran descontento popular como ariete contra el PP. El discurso defendido por las cuatro organizaciones que actan como un ente compacto- y sus satlites en la llamada Cumbre Social, de vuelta del Estado del Bienestar o del modelo social europeo, apoyado por sus aparatos mediticos y por sus bien controlados aparatos sindicales, pretende utilizar la movilizacin social para impulsar su ensima vuelta la gobierno, esta vez con IU.

La propia IU al igual que el PSOE y el PP est atravesada por profundas divisiones internas que, en lo esencial comparten la estrategia fundamental de intentar gobernar con el PSOE y que difieren acerca de la forma de intentar utilizar para sus fines la movilizacin popular.

Por su parte, la candidatura Podemos no plantea con claridad los elementos de ruptura con los planteamientos polticos imprescindibles para ser considerada como una alternativa independiente del poder. Ms all de consideraciones estrictamente organizativas, la indefinicin calculada de su programa junto a un llamativo apoyo meditico le llevan a jugar un papel de seuelo para intentar dar nuevas formas, adecuadas a los nuevos tiempos, a un descontento social que amenaza con desbordar a los poderes establecidos.

La comparacin entre la forma en que tratan los medios de comunicacin y los aparatos de poder a Podemos y la rabiosa campaa de criminalizacin que desplegaron contra Iniciativa Internacionalista en el 2009 arroja bastante luz sobre el espacio poltico real de cada una de ellas.

Quizs por eso mismo Podemos est despertando ilusiones en capas populares que mayoritariamente se identifican con una pequea burguesa empobrecida desencantadas con IU y que necesitan imperiosamente politizar el 15M y las mareas.

La clase obrera y sus expresiones polticas consecuentes an no tienen la fuerza ni la capacidad de representacin suficiente. Un sujeto revolucionario demasiado dbil cede por ello temporalmente el protagonismo en la escena poltica a quienes no se atreven a plantear las imprescindibles rupturas con la UE y con el engranaje de la Transicin, y cuyos oropeles de modernidad sirven para mantener la ilusin de que sin esas rupturas se pueden resolver los problemas sociales. Son ilusiones con fecha de caducidad que, previsiblemente, no obstante, van a ocupar el panorama meditico-poltico durante algn tiempo.

La izquierda revolucionaria debe acompaar la maduracin de un proceso poltico que est abocado a culminar con la constatacin de que los graves problemas que afectan a la clase obrera y a las clases populares slo pueden ser enfrentados desde planteamientos de ruptura y desde cambios en la correlacin de fuerzas. Y estos slo se engendran mediante la conciencia de la identidad y del propio poder de clase que, a su vez, hunde sus races en la radicalizacin y la extensin de las luchas.

3. El papel de la reivindicacin nacional en el Estado espaol

Tras la claudicacin vergonzante de la izquierda poltica y sindical en la Transicin factor determinante de su posterior derrota- la lucha contra la opresin nacional ha expresado en las nacionalidades histricas la rebelin contra el Estado con un importante contenido de clase, sobresaliendo en este sentido Euskal Herria.

Las izquierdas independentistas representan, por su historia de lucha y porque resumen la reivindicacin nacional y de clase, elementos fundamentales para la construccin de alianzas contra el enemigo comn principal: la dominacin ejercida por el Estado espaol sobre la clase obrera y sobre los pueblos que tiene en la monarqua su clave de bveda.

Entendemos que, sin menosprecio alguno por otras luchas obreras y populares, es el pueblo vasco, efectivamente, el que con ms coherencia y continuidad ha mantenido la lucha durante cinco dcadas y quien, sin ninguna duda, ha sufrido las consecuencias ms terribles de la represin. El acierto histrico fundamentalmente de la izquierda abertzale- de no reconocer el montaje de la Transicin y de mantener a toda costa la lucha por la independencia y por el socialismo, marca la diferencia entre la capacidad de representar a su pueblo y la decadencia irreversible de la inmensa mayora de las organizaciones de la izquierda estatal, que vendieron la lucha obrera y popular que encabezaban a cambio de las migajas de su reconocimiento institucional.

El ejercicio concreto del Derecho de Autodeterminacin de los pueblos del Estado espaol, que presupone el derecho a la independencia, forma parte incuestionable de los derechos democrticos a defender por toda organizacin consecuentemente revolucionaria.

4. La Deuda y el Euro, los instrumentos de dominacin.

La concrecin de la dominacin de clase sobre los pueblos de Europa por parte del capital se ejerce hoy principalmente a travs de la UE y sus instituciones (especialmente la Unin Econmica y Monetaria representada por el Euro), del BCE, y del FMI.

El imperialismo aniquila pases de la periferia en su bsqueda desesperada de materias primas y la OTAN es el instrumento que disciplina aun con grandes contradicciones- al capitalismo europeo y estadounidense para destruir a los pases que se resisten al saqueo y para servir de amenaza al enemigo interno.

Desde el estallido de la ltima fase de la crisis, la financiera e inmobiliaria, se ha puesto en marcha un mecanismo frreo y masivo de concentracin y de destruccin de capital sobre todo en los pases europeos ms dependientes y menos desarrollados al servicio de los grandes monopolios y de la banca, fundamentalmente alemanes.

Este proceso, destinado a asegurar la reproduccin ampliada de capital en la Eurozona y la hegemona alemana en la misma, se lleva a cabo mediante una brutal ofensiva de clase y se ejerce, como en otros pases y en otras etapas histricas, a travs de la Deuda y mediante el engranaje institucional de la Unin Econmica y Monetaria articulada en torno al Euro.

La Deuda contrada por los diferentes gobiernos del PSOE y del PP se origina mediante una ingente transferencia de recursos pblicos a la banca privada ms de 200.000 millones de euros as como mediante a la financiacin pblica de macroproyectos de comunicaciones como los AVE, autopistas, aeropuertos, descomunales gastos en armamento, etc, muchos de ellos realizados en contra de movilizaciones populares.

La Deuda pblica y la pertenencia al espacio del Euro son los mecanismos esenciales de dominacin por parte del BCE y de la UE contra todo tipo de soberana de gobiernos municipales, autonmicos y del Estado. El PSOE en agosto de 2011 propuso y, con el apoyo del PP y de UPN, aprobaron la modificacin constitucional por la que se estableci la prioridad absoluta del pago de la deuda y de sus intereses sobre cualquier otra partida de gasto. Este mandato se reproduce en el Tratado de Estabilidad, Gobernanza y Coordinacin (TSCG) de la Unin Econmica y Monetaria y se detalla en la Ley Orgnica 2/2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.

Esas tres normas determinan las formas y los plazos en los que Ayuntamientos, Comunidades Autnomas, Estado, y Seguridad Social debern asegurar hasta 2020, que el dficit estructural bsicamente el gasto en empleo y servicios pblicos- sea cero (actualmente es del 5.8%) y la deuda pblica no supere el 60% del PIB (actualmente supera el 94% del PIB, ms de 900.000 millones de euros).

Para ello se debe reducir el gasto pblico en torno a los 400.000 millones de euros de aqu a 2020; esto equivale, en sentido estricto, a la liquidacin del empleo y de los servicios pblicos.

Lo ms grave es que est previsto el mecanismo legal para intervenir por parte del Estado a la Comunidad Autnoma o a la disolucin del gobierno municipal que no cumpla en los plazos previstos. El argumento legal es el incumplimiento de las obligaciones constitucionales, es decir, del artculo 135 de la Constitucional, el que establece la prioridad absoluta del pago de la deuda tras la reforma constitucional de 2011.

Curiosamente, en el caso de las Corporaciones Locales se les aplica el art 61 de la Ley de Rgimen Local introducida para aquellos ayuntamientos que den cobertura o apoyo al terrorismo.

No cabe ninguna duda de que el mecanismo de la Deuda que es el escandaloso resultado de trasladar la deuda privada de empresas y bancos a deuda pblica es utilizado como brutal e interminable chantaje para imponer privatizaciones, liquidacin de servicios pblicos y sucesivas contrarreformas laborales a cualquier gobierno que acepte el pago de la Deuda y el marco de la Unin Econmica y Monetaria.

Propuestas pretendidamente rupturistas, como la de iniciar un proceso constituyente, carecen de credibilidad alguna si no se plantea con carcter previo el nico marco poltico desde el que se pueda hablar de soberana: No pagar la deuda y, a partir de ah, romper con el marco poltico, institucional, econmico y normativo de la Unin Europea.

5. Condiciones para una participacin electoral revolucionaria en las condiciones actuales.

Como ya hemos apuntado al comienzo, la participacin electoral para Red Roja es un hecho estrictamente instrumental que debe valorarse teniendo en cuenta las circunstancias concretas que concurran en cada momento. Y en cualquier caso, su justificacin depende fundamentalmente de si la misma contribuye o no al fortalecimiento de las posiciones polticas que permitan avanzar en el proceso revolucionario.

La nica posibilidad de que Red Roja se plantease la participacin electoral sera el surgimiento de algn tipo de coalicin mnimamente slida y con traduccin poltico-prctica seria, capaz de levantar un programa poltico de ruptura, que permitiera avances en la correlacin de fuerzas favorable a la clase obrera y a los pueblos del Estado del espaol.

Ese programa debera articularse en torno a los siguientes elementos por los que se debe trabajar para que sean asumidos por las movilizaciones presentes y por venir.

1. No al pago de la Deuda que est en la base de todos los recortes sociales, y sin aceptar planteamientos ambiguos acerca de auditoras para identificar la parte ilegtima de la Deuda.

2. Salida de la UE y del Euro, como expresiones institucionales y monetarias del imperialismo euro-alemn. Es preciso romper con quienes imponen el pago de la Deuda y con l la liquidacin de las conquistas histricas de nuestra clase.

3. Ruptura democrtica con el rgimen de la Transicin , ilegtimo en origen. Ello implica la depuracin del engranaje institucional y de los cuerpos represivos, la derogacin de la legislacin antiterrorista, la amnista para todos los presos y presas polticos y el Derecho de Autodeterminacin incluida la independencia- de todas las nacionalidades oprimidas por el Estado espaol.

4. La salida de la OTAN y el desmantelamiento de las Bases como instrumentos militares de la dominacin imperialista contra la soberana de los pueblos.

Estos cuatro elementos deberan servir de base para la creacin de alianzas de clase, obreras y populares, especialmente entre los pueblos de los Estados intervenidos por la Troika. Esas alianzas deben ser los pilares de un nuevo internacionalismo basado en la soberana popular sobre la riqueza y sobre todos los aspectos de la vida social y que se asiente sobre el Derecho de Autodeterminacin de los Pueblos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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