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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2014

Medidas a tomar por todo el pueblo frente a la ofensiva del capital concentrado

Carlos A. Larriera
Rebelin


En estos 10 aos ha habido muchos avances, pero no se ha cambiado la estructura capitalista extranjerizada y concentrada heredada de la dictadura militar y de la dcada del 90. Este cors econmico heredado impidi que las mejoras fueran mayores, que se profundizaran lo suficiente como para tener mejores posibilidades de perdurar en el tiempo, y el capital concentrado y centralizado internacional (CCyCI) hacedor de esta estructura, sigui creciendo dentro del pas y ha motorizado todas las campaas destituyentes y todos los boicots a los aspectos progresistas de las polticas de este gobierno, en un intento de retomar el dominio pleno del Estado para continuar y profundizar la depredacin a la que haba llegado en los 90.

Este gobierno ha orientado su poltica a un desarrollo industrial con inclusin social dentro del capitalismo, reivindicando y respetando las instituciones de la democracia burguesa. La presidenta afirm claramente que no es revolucionaria y que defiende el capitalismo, slo que defiende un capitalismo que implique crecimiento con inclusin social, respeto de los derechos humanos y amplificacin permanente de todos los derechos democrticos. El hecho de ser una estrategia utpica, dado que es imposible conseguir esos objetivos en el marco de la democracia burguesa y sus instituciones, no implica que no haya sido y siga siendo la poltica expresa y deliberada del kirchnerismo.

El kirchnerismo se ha manejado siempre calculando (a su manera) la relacin de fuerzas con el CCyCI para elegir el momento adecuado para realizar algunas reformas, como la estatizacin de las AFJP o la AUH, entre otras. Pero nunca consider que hubiera la relacin de fuerzas suficiente como para realizar reformas ms avanzadas. Y si bien su estrategia inclua el desarrollo favorable a su poltica de esta relacin de fuerzas, crear masa crtica, en la prctica se ha manifestado muy dbil para hacerlo. La relacin de fuerzas es bsicamente una relacin social ms que una relacin gobierno-CCyCI, pero la propia poltica de conciliacin de clases llev al kirchnerismo no solamente a oponerse a toda independencia poltica de la clase obrera, sino que ni siquiera ha intentado apoyarse en el movimiento obrero, en su lugar ha colocado su base social bsicamente en la clase media progresista y en los sectores ms pobres beneficiados con los planes del gobierno, AUH, jubilaciones, vivienda, etc.

A estas limitaciones bsicas fundamentales el kirchnerismo agrega su respeto a las instituciones de la democracia burguesa. Es imposible avanzar con reformas radicales con la velocidad, la profundidad y la eficacia suficientes si se respetan la formalidad de estas instituciones, mxime que no son las instituciones democrtico burguesas ms progresistas, sino las heredadas de la dictadura militar y la dcada del 90. Por ejemplo, an hoy subsisten una gran cantidad de jueces nombrados por la dictadura, por dar un ejemplo. La ley de medios demor cuatro aos en aplicarse debido a cautelares judiciales de estos jueces precisamente.

En este mismo sentido se orienta la poltica del gobierno en relacin a las futuras elecciones. En resumidas cuentas el gobierno sostiene haber hecho todo lo posible y si pierde las prximas elecciones y ganan los representantes del CCyCI plantea que habr que aceptarlo porque hay que respetar las instituciones. De esta manera hay una absolucin de responsabilidades en dos direcciones de ida y vuelta. Si el gobierno no ha hecho ms es por las limitaciones de las instituciones, pero el respeto de las instituciones est fuera de discusin, por lo tanto el gobierno ms no pudo hacer.

Y el pueblo? Todos los daos, sufrimientos, penurias, que pueda sufrir el pueblo por una vuelta a los 90s corregidos y aumentados, la pobreza, la desocupacin, la miseria, la destruccin de fbricas, el deterioro de la atencin de la salud y la educacin, la falta de vivienda, la represin de los movimientos sociales, etc., cmo se lucha para evitarlos?

Segn el gobierno esto depende del resultado de las elecciones del 2015. El kirchnerismo se somete a esas reglas institucionales tal cual estn hoy diseadas, con todas sus trampas, y si pierde se retira a la oposicin, dejndole el gobierno al CCyCI. A esto es a lo que consideran democracia. Segn su perspectiva la democracia no es ser inclaudicablemente fieles a las necesidades de la mayora del pueblo, esa fidelidad encuentra sus lmites en el respeto a las instituciones de la democracia burguesa. Si bien ha habido importantes avances democrticos bajo el kirchnerismo (dentro de los lmites de la democracia burguesa) es ajeno a su poltica, est lejos de sus posibilidades visualizar y realizar verdaderos avances hacia una revolucin democrtica, nica forma de defender los derechos del pueblo frente a la ofensiva del capital concentrado.

Obviamente, es la ideologa de la democracia burguesa en general y del kirchnerismo en particular. El problema est mal planteado. Qu es lo que es necesario hacer para que la situacin econmica mejore y no empeore? Todas las medidas que sea necesario tomar hay que tomarlas, se encuadren o no dentro de los lmites de la actual institucionalidad de la democracia burguesa. Ni el gobierno ni nadie puede renunciar a hacer lo que es necesario hacer para el bienestar del pueblo. De lo que se trata es de hacer las reformas que necesaria e imprescindiblemente hay que hacer, se encuadren o no dentro de la democracia burguesa. Lo que debe primar es la necesidad irrenunciable de realizar las reformas imprescindibles, si no se puede dentro de esta democracia burguesa, o de la democracia burguesa en general, habr que ir ms all de ella. Ser fieles real y decididamente a las necesidades del pueblo es lo que define a la democracia verdaderamente revolucionaria, abriendo nuevos caminos para cambiar realmente las cosas, siendo fieles a las tareas que hay que realizar imprescindiblemente, instrumentando las medidas necesarias para lograrlo. Si no se puede subir hasta all arriba de la montaa porque est muy alto, habr que conseguir una escalera, si no hay una escalera habr que fabricar una. Pero si es necesario ir hasta arriba de la montaa, hay que trabajar incansablemente para lograrlo, superando todos los obstculos que haya que superar.

Si no hay relacin de fuerzas hay que construirla. Si el pueblo necesita realmente determinadas reformas, es posible lograr la relacin de fuerzas suficiente para realizarlas. Logrando que el propio pueblo tome conciencia de la imperiosa necesidad de realizar esas reformas, en particular que tome conciencia la clase obrera, surgir naturalmente esa relacin de fuerzas. No se puede justificar la renuncia a garantizar las reformas con el pretexto de que hay que respetar los lmites de la democracia burguesa.

Cules son las reformas imprescindibles que es necesario realizar para frenar la ofensiva del capital concentrado?

El capital concentrado oblig al gobierno a la ltima devaluacin aprovechando que toda la economa argentina est privatizada, oligopolizada y en gran medida extranjerizada.

Esa es la base material de su poder.

Esa base material es lo que debe desarticular hoy el conjunto del pueblo.

Si se estatiza el comercio exterior y se nacionaliza la banca, se le dar un golpe importantsimo al capital concentrado.

No es lo nico que hay que hacer, pero es la base fundamental para que el pueblo pueda frenar esta ofensiva del capital concentrado, al quitarle su poder de manipular toda la economa del pas.

Es altamente probable que el gobierno no se anime a tomar estas medidas. Su defensa del capitalismo en general, su poltica de conciliacin de clases, y su respeto a una relacin de fuerzas con el CCyCI (segn su forma de medirla) indican que se puede esperar poco del gobierno en este sentido. Lo cual no quita que se debe exigir con la mayor fuerza posible que s lo haga.

Estatizando el comercio exterior y nacionalizando los bancos privados se podra controlar una buena parte de la base material del CCyCI. Por supuesto que esto no debe hacerse solamente desde arriba, con organismos y funcionarios del Estado, sino tambin desde abajo. Para que no se realicen estas medidas de una forma burocrtica, reaccionaria, sensible a la corrupcin que intentar el CCyCI deben instrumentarse de manera que el pueblo, todos los que viven de su trabajo y no del trabajo ajeno, tengan la posibilidad de acceder al conocimiento de su contabilidad y puedan controlar todas sus operaciones.

El control de los precios por parte de la poblacin es muy importante, pero es necesario que ese control se ejerza en la produccin misma, no solamente sobre las ventas en los supermercados.

Una auditora de la contabilidad de las empresas oligoplicas y un monitoreo de sus costos es fundamental. Igual que en los casos anteriores, el acceso directo a estos controles por parte del pueblo es imprescindible.

Todas estas medidas por s mismas no afectan directamente las ganancias empresarias, pero pueden en gran medida evitar la evasin impositiva, todo lo que tiene que ver con la falta de divisas (restriccin externa) y la creacin artificial de brechas cambiarias, las ganancias extraordinarias, y toda clase de fraudes y maniobras del CCyCI.

Todas las medidas parciales que constituyan avances, por ms limitadas que sean, hay que apoyarlas, en cuanto no haya en cada momento en particular posibilidades reales de llevar a la prctica medidas ms radicales.

Medidas intermedias, como algo parecido a una Junta Nacional de Granos, o la nacionalizacin de los depsitos bancarios, u otras parecidas deben ser apoyadas mientras no se haya logrado la suficiente conciencia en la poblacin como para avanzar an ms.

Algunas de estas medidas fueron discutidas el 25.2.14 en el segundo encuentro de la Convocatoria Econmica y Social en la Comisin Nacional de Valores (CNV), por ejemplo. [1]

Tambin se puede implementar medidas complementarias, como inaugurar mercados centrales y submercados en todas las ciudades del pas, donde la poblacin tendra acceso a precios que evitaran en gran medida la intermediacin innecesaria y proveyera una alternativa de consumo ms barato frente a los altos precios oligoplicos de los supermercados.

Todas estas y otras medidas intermedias hay que apoyarlas, avanzando a travs de todas las dificultades y todas las posibilidades que presenta la realidad social particular de nuestro pas. Todo avance, aunque parcial, imperfecto, en gran medida equivocado o no, igualmente puede servir para frenar en parte la ofensiva del capital concentrado y ganar tiempo para seguir profundizando las reformas con el objetivo de llegar realmente a la estatizacin del comercio exterior y la nacionalizacin de los bancos privados.

Porque finalmente sin desarticular esa base material del CCyCI no se podr frenar su ofensiva.

No solamente hay que parar esta ofensiva para evitar un retorno a penurias mayores que en los 90, sino para defender y consolidar todos los avances democrticos realizados en esta ltima dcada. Hay que valorar en su justa medida lo que significa para el pueblo la AUH, la recuperacin de la jubilacin, la ley de matrimonio igualitario, la vuelta al pas de ms de mil cientficos, las nuevas universidades, los planes Pro.Cre.ar y Pro.gre.sar, el reparto de millones de notebooks, y muchas otras leyes y disposiciones que sera largo de enumerar. Todo esto significa mejora en la salud, en las condiciones de vida, en la educacin, en el acceso a nuevas tecnologas, etc., por parte de buena parte del pueblo. Es un capital inestimable, no siempre adecuadamente valorado. Un pueblo fortalecido, enriquecido, maduro, es fundamental para todos los avances necesarios dentro de la democracia burguesa, construyendo la revolucin democrtica, e incluso con mayor razn durante la futura construccin del socialismo.

Los grandes capitalistas, que son los que constituyen el CCyCI, mienten, especulan, hacen fraude, evaden impuestos, fugan divisas, se quedan con las divisas en el exterior y no las ingresan al pas, falsifican la contabilidad con mil artilugios, etc., etc. Dislocan la economa del pas para provocar el descontento cada vez ms exacerbado del pueblo, y canalizan este malestar creciente en contra del gobierno. Ellos son los que desarticulan la economa, generan la inflacin y la falta de divisas, y hacen aparecer al gobierno como el generador de todos los males.

Por esta razn la estatizacin del comercio exterior y la nacionalizacin de los bancos privados para desmantelar la base material del CCyCI debe ser un programa permanente impulsado de todas las maneras posibles por el pueblo, durante este gobierno y los prximos, ya sea que gane el FPV o la oposicin destituyente. Dependiendo de quin gane, el escenario ser ms o menos favorable para desarrollar este lucha, pero hay que llevarla adelante perseverantemente cualesquiera sean las circunstancias.

Si el gobierno por debilidad se resigna a la vuelta al poder estatal pleno por parte del CCyCI, la clase obrera no se puede resignar. Est en juego la perspectiva de aos de la derrota ms brutal, muy superior a la de los90.

En el corto plazo, en lo inmediato, es probable que no se puedan llevar adelante plenamente estas medidas. Pero son las medidas ineludibles. Son metas que el pueblo argentino debe tomar en sus manos para impedir que se vuelva a una situacin mucho peor que la de los aos 90.

La clase obrera debe tomar la iniciativa como vanguardia de la lucha democrtica. No se trata de un problema entre el gobierno y el CCyCI solamente. El problema principal es entre el CCyCI y el conjunto del pueblo que vive de su trabajo.

Todas las medidas aproximadas, parciales, que puedan impulsarse desde el gobierno, o desde las distintas organizaciones del pueblo, es importante que se concreten mientras se lucha por la realizacin completa de este programa, propagandizando, es decir, explicando su necesidad, mediante reuniones, impulsndolo con movilizaciones, etc.

No hay salida para la crisis capitalista mundial, ni para la crisis de nuestro pas en particular sin la revolucin social, la expropiacin de los grandes capitalistas y la construccin del socialismo.

Pero hoy estamos muy lejos de esa posibilidad, aunque no necesariamente medido en tiempo cronolgico sino en hechos que deben suceder y tareas que deben realizarse para que estn dadas sus condiciones de posibilidad. El tiempo puede ser muy corto si las tareas que ayuden a la elevacin de la conciencia obrera se cumplen con rapidez y plenitud. Todo depende de la conciencia de todo el pueblo. Toda poltica revolucionaria debe tener permanentemente presente ese objetivo.

Para avanzar en esa perspectiva es imprescindible la elevacin de la conciencia de todo el pueblo, en especial de la clase obrera. La principal actividad de los verdaderos socialistas es ayudar en esta tarea. Los partidos de la izquierda actual han renunciado a ella, limitndose a una lucha meramente sindical, ignorando la ofensiva del CCyCI, y colocando al gobierno actual como el principal generador de las penurias que sufre el pas.

Hoy es una tarea comn tanto para los demcratas revolucionarios como para los verdaderos socialistas, frenar la ofensiva del capital concentrado. La estatizacin del comercio exterior y la nacionalizacin de los bancos privados son perfectamente realizables bajo el capitalismo. Pero difciles de concretar en su totalidad sin una verdadera revolucin democrtica que supere los lmites actuales de la democracia burguesa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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