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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2014

Cuando los embriones fascistas descargan su violencia en las calles de Venezuela

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Los inventores de la violencia fueron en todas las pocas los reaccionarios. Sirvan estas ideas de Fidel para una reflexin vlida para la historia de hoy y de maana.

Han estado revueltas las calles en determinadas zonas, aunque minoras, en distintos estados y municipios de Venezuela, aunque la oleada de violencia ha ido amainando con el paso de los das y con la marcha de las acciones pacifistas del gobierno bolivariano y la mayora del pueblo venezolano.

La oposicin nacional e internacional a la Revolucin Bolivariana y al gobierno del presidente Maduro que la representa, esgrimen que las protestas legtimas de los estudiantes son la expresin del descontento popular por situaciones concretas que vive la sociedad venezolana. Ocultan el verdadero y original reclamo de los grupos violentos y fascistas con los gritos de Maduro, vte ya u otros similares. Esta posicin ideolgica y poltica, desafiantemente violenta, ha estado acompaada por las declaraciones de los principales dirigentes de los partidos de oposicin.

En los pocos das de estas manifiestaciones de la minora violenta que se quiere presentar como la representante de todo el pueblo venezolano o de su mayora, la sociedad venezolona ha debido pagar un alto costo en prdidas de vidas humanas y en lesiones de otras muchas personas. Tambin el costo econmico y de otra naturaleza debe haber sido alto.

Muchas preguntas se pudieran hacer sobre el presente, cuando se cumplir el primer aniversario de la desaparicin fsica del lder histrico, Hugo Chvez, que abri la grandes alamedas y los trillos ms inhospitos a la gran revolucin bolivariana de Amrica Latina, echndose en los hombres a la gran masa del pueblo para encumbrarla hasta donde pudiera resplandecer.

Y todas las respuestas a cuantas interrogantes pudieran emerger, estn en el pasado ms antiguo y ms reciente. Lo ms antiguo est en la presencia omnmoda de la oligarqua en el poder y en el ejercicio con mano dura o suave, segn las circunstancias, de una forma de gobierno entreguista a los intereses extranjeros y, a la vez, inhumanamente esquilmador de la mayora del pueblo durante casi dos siglos. Lo ms reciente est en la derrota sufrida por la oligarqua, por la va electoral, y la asuncin a la presidencia de Hugo Chvez y el triunfo de la Revolucin Bolivariana, una y otra vez durante estos aos, y, finalmente, la eleccin a la presidencia de Nicols Maduro

Sera capaz de aceptar este reto democrtico la burguesa y sus seguidores, segn lo establecido por el modelo de la democracia representativa? Los hechos demostraron que no. Y el golpe de estado efmero de abril de 2002 demostr, en apenas 2 das, de lo que son capaces, coligadas con fuerzas extranjeras, las fuerzas reaccionarias y, sin lugar a dudas, fascistas, cuando se trata de recuperar o mantenerse en el poder.

El intento de golpe de estado que han estado desarrollando ahora con nuevas estrategias elaboradas en laboratorios extranjeros y siguiendo los paquetes ideolgicos diseados para los reflejos condicionados de las masas propias y extraas, expresan la arremetida de esta minora virulenta. No bastaron la derrota en las elecciones presidenciales, ni la ms aplastante derrota en las elecciones estadales y municipales.

A partir del hecho de que han imaginado que es posible que las prximas elecciones parlamentarias puedan serles tambin ms adversas, decidieron escoger la va pacfico-violenta, modelo en boga para subvertir a los gobiernos progresistas o desafectos para las fuerzas imperiales. Lo dems, se entiende perfectamente. Se trata de sembrar el caos y la muerte, propagar mentiras a los cuatro vientos, esgrimir chovinismos y fantasmas inventados, culpar al gobierno y a sus seguidores de todas las tropelas, solicitar la intervencin de gobiernos y organizaciones extranjeras, y eslabonar los mecanismos de subversin propios de las oligarquas nacionales con las internacionales. A partir de ah, esperar que la confusin, la debilidad y el miedo, o el cansancio, les sirvan en bandeja de plata lo que no les pertenece ni se han ganado legtimamente.

No podemos afirmar que todos los que han participado en las protestas y distintas formas de manifestaciones, son fascistas o estn posedos de una ideologa fascista, pero es seguro que en el seno del ncleo ms radicalmente violento se incuban los embriones en diferentes estadios de la membresa fascista.

Durante su visita a Chile, Fidel tuvo la oportunidad de ver en las brumas, cuando apenas era tan evidente la oleada reaccionaria en aquel pas, el zarpazo fascista que se incubaba, y analiz el fenmeno en su discurso del 2 de diciembre de 1971. Sirvan estas ideas de Fidel para una reflexin vlida para la historia de hoy y de maana.

Pero, adems, todas las sociedades, todos los sistemas sociales caducos, cuando estaban prximos a ser abolidos se defendieron. Y se defendieron con tremenda violencia a lo largo de la historia. Ningn sistema social se resign a desaparecer de motu proprio. Ningn sistema social se resign a las revoluciones.

Porque es como hemos dicho en otras ocasiones que no son los revolucionarios los inventores de la violencia. Fue la sociedad de clases a lo largo de la historia la que cre, desarroll e impuso su sistema siempre mediante la represin y la violencia. Los inventores de la violencia fueron en todas las pocas los reaccionarios. Los que impusieron a los pueblos la violencia fueron en todas las pocas los reaccionarios.

Porque hemos dicho que no existe en la historia ningn caso en que los reaccionarios, los explotadores, los privilegiados de un sistema social, se resignen al cambio, se resignen pacficamente a los cambios.

Pero, repito, hemos aprendido otra cosa: hemos aprendido la comprobacin ms de otra ley de la historia: hemos visto el fascismo en accin. Y hemos podido comprobar un principio contemporneo: que la desesperacin de los reaccionarios, la desesperacin de los explotadores en el mundo de hoy como ya se ha conocido ntidamente por la experiencia histrica tiende hacia las formas ms brutales, ms brbaras de violencia y de reaccin.

Y todos conocen la historia del fascismo en diversos pases, en los pases que fueron la cuna de ese movimiento, cmo surgieron; y cmo los privilegiados, los explotadores, cuando aun sus propias instituciones cuando aun sus propias instituciones, inventadas y creadas por ellos para mantener el dominio de clase no les sirven, las destruyen ellos mismos. Inventan una legalidad, inventan una constitucin, inventan un parlamento. Cuando digo inventan una constitucin, digo: inventan una constitucin burguesa, porque las revoluciones socialistas establecen sus propias constituciones y sus propias formas de democracia.

Pero, qu hacen los explotadores cuando sus propias instituciones ya no les garantizan el dominio? Cul es su reaccin cuando los mecanismos con que han contado histricamente para mantener su dominio les fracasan, les fallan? Sencillamente los destruyen. No hay nadie ms anticonstitucional, ms antilegal, ms antiparlamentario y ms represivo y ms violento y ms criminal que el fascismo.

El fascismo, en su violencia, liquida todo: arremete contra las universidades, las clausura y las aplasta; arremete contra los intelectuales, los reprime y los persigue; arremete contra los partidos polticos; arremete contra las organizaciones sindicales; arremete contra todas las organizaciones de masa y las organizaciones culturales. De manera que nada hay ms violento ni ms retrgrado ni ms ilegal que el fascismo.

Y nosotros hemos podido ver en este inslito y nico proceso cmo se manifiesta esa ley de la historia, que los reaccionarios, los explotadores en su desesperacin, apoyados fundamentalmente desde el exterior, generan y desarrollan este fenmeno poltico, esa corriente reaccionaria que es el fascismo.

A nuestro juicio el problema de la violencia en estos procesos incluido el de Cuba, una vez que se ha instaurado el rgimen revolucionario, no depende de los revolucionarios. Sera absurdo, sera incomprensible, sera ilgico que los revolucionarios cuando tienen la posibilidad de avanzar, de crear, de trabajar, de marchar adelante, vayan a promover la violencia. Pero no son los revolucionarios los que en esas circunstancias crean la violencia. Y si ustedes no lo saben, seguramente que la propia vida se encargar de demostrrselo.

Y el adversario exterior, apoyando al adversario interior, trata de aprovechar todo resquicio, toda debilidad. Podamos decir: por debilidades en la consolidacin de fuerzas, en la unin y la ampliacin de fuerzas.

Estn viviendo el momento del proceso en que los fascistas para llamarlos como son estn tratando de ganarles la calle, estn tratando de ganarles las capas medias de la poblacin. En determinado momento de todo proceso revolucionario los fascistas y los revolucionarios luchan por ganar el apoyo de las capas medias de la poblacin.

Ahora, los revolucionarios son honrados, los revolucionarios son honestos, los revolucionarios no andan con mentiras, los revolucionarios no siembran el terror, no siembran la angustia ni inventan cosas truculentas y tenebrosas.

Ah!, pero los fascistas s que no se detienen ante nada. Tratan de tocar cualquier sensibilidad, inventar la calumnia ms increble: tratan de sembrar el miedo, el temor, la intranquilidad en amplias zonas de las capas medias de la poblacin: tratan de hacerles creer las cosas ms inverosmiles: tratan de despertar los mayores temores en todos los rdenes. Tiene un objetivo: ganarse las capas medias. Algo ms: utilizan los sentimientos ms ruines y ms bajos. El chovinismo ese nacionalismo estrecho, esos egosmos, los tratan de desatar por todos los medios, por todos los medios! El chovinismo, los egosmos, las pasiones ms bajas, los temores ms infundados. No se detienen ante nada.

De manera que hemos visto en todo, todos estos das, cmo cualquier pretexto es utilizado para despertar un recelo, un temor, un resentimiento. Y en esa lucha son duchos, son hbiles. Y en estos instantes, desde nuestro punto de vista, de observadores de este proceso, vemos que el fascismo trata de avanzar y ganar terreno en las capas medias y tomar la calle. Algo ms: trata de desmoralizar a los revolucionarios. En algunos lugares nosotros hemos visto a los revolucionarios algo as como golpeados; en algunos lugares los hemos visto incluso desalentados.

El adversario gana terreno en el engao, en la confusin, en la ignorancia, en la falta de conciencia de los problemas..

Si quieren saber una opinin: el xito o el fracaso de este inslito proceso depender de la batalla ideolgica y de la lucha de masas; y depender de la habilidad, del arte y de la ciencia de los revolucionarios para sumar, para crecer y para ganarse las capas medias de la poblacin. Porque en nuestros pases de relativo desarrollo esas capas medias son numerosas, y muchas veces son susceptibles de la mentira y del engao. Ahora, en la lucha ideolgica no se conquista a nadie sino con la verdad, con los argumentos, con la razn. Eso es una cosa incuestionable.

El pueblo es el gestor de la historia. Los pueblos escriben su propia historia. Las masas escriben la historia. Ningn reaccionario, ningn enemigo imperialista podra aplastar al pueblo!

Cuando un proceso revolucionario se desata, por un lado surge el fascismo, con todos sus trucos y todas sus artes, todas sus tcnicas de lucha, todas sus hipocresas, sus fariseismos, sus tcticas de despertar el miedo, de usar la mentira, sus ruines e inescrupulosos mtodos. No hay que temer! Luchar con argumentos! Luchar con la razn! Luchar con la verdad! Luchar con conviccin! Y luchar no por temor a las consecuencias de la derrota! Saber, s, lo caro que cuestan las derrotas a los pueblos. Luchar por el ideal! Luchar por la causa justa! Luchar sabiendo que la razn est de su parte! Luchar sabiendo que las leyes inexorables de la historia estn de su parte! Luchar sabiendo que el futuro les pertenece! Avanzar con las masas! Avanzar con el pueblo! Avanzar con las ideas! Avanzar sumando! Avanzar creciendo!

"El imperialismo, utilizando los grandes monopolios cinematogrficos, sus agencias cablegrficas, sus revistas, libros y peridicos reaccionarios, acude a las mentiras ms sutiles para sembrar el divisionismo e inculcar entre la gente ms ignorante el miedo y la supersticin a las ideas revolucionarias, que solo a los intereses de los poderosos explotadores y a sus seculares privilegios pueden y deben asustar.

"El divisionismo, producto de toda clase de prejuicios, ideas falsas y mentiras; el sectarismo, el dogmatismo, la falta de amplitud para analizar el papel que corresponde a cada capa social, a sus partidos, organizaciones y dirigentes, dificultan la unidad de accin imprescindible entre las fuerzas democrticas y progresistas de nuestros pueblos. Son vicios de crecimiento, enfermedades de la infancia del movimiento revolucionario que deben quedar atrs. En la lucha antimperialista y antifeudal es posible vertebrar la inmensa mayora del pueblo tras metas de liberacin que unan el esfuerzo de la clase obrera, los campesinos, los trabajadores intelectuales, la pequea burguesa y las capas ms progresistas de la burguesa nacional. Estos sectores comprenden la inmensa mayora de la poblacin y aglutinan grandes fuerzas sociales capaces de barrer el dominio imperialista y la reaccin feudal. En ese amplio movimiento pueden y deben luchar juntos por el bien de sus naciones, por el bien de sus pueblos y por el bien de Amrica, desde el viejo militante marxista hasta el catlico sincero que no tenga nada que ver con los monopolios yankis y los seores feudales de la tierra.

A modo de conclusin se puede sealar que si la reaccin fascista en Venezuela se manifiesta tan violentamente, a pesar de que es una minora y ha sido derrotada en buena lid democrtica, cmo se comportar contra los contrarios, es decir, la mayora, si llegara a retomar el poder? Si se sabe que se rige por un chovinismo burdo, qu ser del latinoamericanismo que propugnaban Bolvar y Chvez en sus respectivos tiempos? Si se conoce su enfermizo entreguismo con el Norte revuelto y brutal, cmo ser la apropiacin de las riquezas de Venezuela por el imperio norteamericano? Si es un hecho cierto que estn profundamente enojados porque hoy las riquezas que estn en manos del Estado se reparten generosamente entre el pueblo a traves de las misiones sociales y otros mecanismos estatales, cmo ser el despojo de las conquistas sociales alcanzadas hasta hoy, sino colosal y descomunal?

Finalmente, adems de esas preguntas que deben tener respuestas claras y evidentes, debemos sealar que la situacin actual de Venezuela dista mucho de ser la de Chile en el momento en que se desat el golpe de Estado de Pinochet. En Venezuela, cuando trataron de hacerlo en un periodo incipiente de la revolucin bolivariana, con el liderazgo de Pedro el Breve, fracasaron porque el pueblo y las fuerzas armadas salvaron al proceso revolucionario y a su lder. Hoy da existe mayor unidad y experiencia de las fuerzas bolivarianas. Hoy si bien les falta el lder inicial del proceso, al pueblo venezolano no le debe faltar el ideario y la lealtad a Hugo Chvez. Hoy adems, cuentan con Maduro, el lder que escogi Chvez para darle continuidad a su querida Revolucin, y que ha demostrado su capacidad y vala. Si ayer el pueblo supo salvarle la vida a Chvez y restituirlo al poder, hoy debe mantenerlo vivo despus de la muerte y preservarle su obra querida que es, a la vez, la obra del pueblo y de la patria bonita. Hoy el pueblo venezolano y las Fuerzas Armadas Bolivarianas cuentan con un experiencia y madurez superior desde el punto de vista revolucionario, y han tenido el fogueo de las luchas, las dificultades y las realizaciones.

En lo adelante, todo ser ms sencillo, ya que se trata de que la revolucin y los revolucionarios y el pueblo deben estar all dnde se espera que estn en las buenas o malas situaciones de cada momento histrico. Lo mejor de Amrica Latina y el Caribe y del mundo, les acompaar a los venezolanos en la resistencia, el combate y la victoria.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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