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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2014

El legado de Piera

Alvaro Ramis
Punto Final


Una de las obsesiones ms fuertes de Sebastin Piera ha sido intentar grabar en la opinin pblica la idea del enorme legado que deja.

Ya se ha anunciado oficialmente que el mandatario va a inaugurar, tan pronto como deje la Presidencia, una fundacin que defender el legado de su gobierno. Por medio de una gira de despedida, diseada explcitamente para este objetivo, todo el verano Piera lo ha dedicado a mostrar sus balances alegres y sus informes comparativos con la gestin del gobierno anterior. La propaganda gubernamental ha girado, desde hace meses, en torno a este concepto, con una tesis que el ministro de Vivienda, Rodrigo Prez, resumi al decir: El legado del gobierno es muy macizo y nos permitir, como oposicin, construir sobre l(1).

El inters de resaltar este supuesto legado no es nuevo en Piera. Apenas lleg a La Moneda, y sin nada que exhibir todava, empez a utilizar ese eslogan. Era la poca en que no se amilanaba y afirmaba que en veinte das hemos hecho ms que la Concertacin en veinte aos. Recordemos que la celebracin de los doscientos aos de la Independencia, en 2010, la denomin Legado Bicentenario. Y desde ese momento, todo corte de cinta, cada decreto firmado, las nuevas leyes promulgadas, las reuniones sostenidas, todo se convirti en un gran legado a la posteridad, que deberamos agradecer de aqu a la eternidad.

No es extrao que los polticos quieran dejar una buena imagen para la historia. No slo es natural, sino que es un incentivo moral positivo. Si no les importara el juicio pblico sera peligroso, porque ya no habra ningn estmulo en su gestin, ms que el de su ms estrecho inters personal. Cuando a un gobernante ya no le importa la opinin de la sociedad, el cinismo no tiene lmites. Incluso a Berlusconi, condenado por abuso de poder e incitacin a la prostitucin de menores, todava le interesa salvaguardar su imagen y el recuerdo de su legado.

Por eso, no puede haber reparo a priori en que Piera y sus ministros traten de resaltar lo que consideran sus aportes y logros en el gobierno. Se trata de un inters legtimo, aunque contradictorio con sus pretendidos principios liberales, que le deberan llevar a confiar en que la ciudadana sacar sus propias conclusiones. En todo caso, estn en su derecho. Pero por supuesto, ese inters comunicativo debe tener un criterio prudencial. Y ese es el lmite que Piera ha traspasado ampliamente. Este gobierno intenta convertir el cumplimiento mnimo de sus roles y funciones constitucionales, en una herencia maravillosa que los chilenos deberamos reconocer de forma extraordinaria.

 

DE QU LEGADO

ESTAMOS HABLANDO?

El ministro del Interior, Andrs Chadwick, lo sintetiz as: La postura del presidente por los 40 aos del golpe es el legado ms trascendente de su gobierno(2). Dicho de otra manera, haber llamado dictadura a la dictadura militar y cmplices pasivos a quienes colaboraron con ella, es la herencia ms grande que nos deja. Necesitaba el pas este acto de reconocimiento? Excepto los fanticos de la ultraderecha, nadie duda de que se trat de un gesto positivo. Pero se trata de un legado al pas, o slo es el cumplimiento de una mnima exigencia democrtica? Es no ms que una herencia para su propio sector poltico, que ahora puede afirmar que deslind posiciones con el pinochetismo ms recalcitrante y limpi su imagen?

 

LEGADOS PARA LOS AMIGOS

En esa categora, de herencia para sus cercanos, caben las llamadas becas Piera. Bajo ese nombre se apunta a los mecanismos contractuales diseados para permitir que un nmero significativo de personeros polticos, designados por la actual administracin, se incrusten a largo plazo en el aparato estatal. Que la Concertacin haya realizado prcticas similares no es excusa ni aminora la culpa. Otra herencia de Piera a sus amigos es una serie de leyes de amarre que beneficiarn a grandes grupos econmicos: la ley de pesca, la licitacin del litio, la ley de concesiones elctricas, slo por nombrar algunos de los dones ms valiosos que Piera ha entregado de cara al futuro.

ltimamente Ciper ha destapado el caso de una serie de reformas a la legislacin inmobiliaria, lanzadas en los ltimos aos, y que debilitaron gravemente las regulaciones a favor de las grandes empresas del sector(3). El decreto N 1 de 2013 permitir que se construyan los polmicos malls comerciales de Castro y del Muelle Barn, de Valparaso, la ampliacin (va tnel) del Alto Las Condes, y la construccin de un gran hotel en las reas verdes del Club de Golf Los Leones. Y a futuro, esta nueva regulacin permitir lo mismo en cualquier barrio en el que las cadenas comerciales quieran hacerlo.

 

EL LEGADO DEL TPP

Dentro de los amarres que nos dejar Piera, tal vez el ms desconocido y ms preocupante es el Acuerdo Estratgico de Asociacin Transpacfico de Libre Comercio (TPP). El secretismo que ha rodeado toda su negociacin es el mejor reflejo de la gravedad de su aplicacin futura. Este acuerdo es un tratado de libre comercio multilateral, que involucra a doce naciones: Estados Unidos, Japn, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canad, y en Amrica Latina a Mxico, Per y Chile. Pero a diferencia de otros TLC, en este tratado se contemplan clusulas explcitas que van ms all de lo estrictamente comercial. Es de especial gravedad el captulo de propiedad intelectual, impuesto por Estados Unidos y apoyado con entusiasmo slo por Chile.

Si se llega a aprobar este tratado se producirn graves efectos en la vida cotidiana. El objetivo general del TPP es cercar el acceso al conocimiento y la cultura, favoreciendo a los grandes monopolios de la industria de la informacin y el conocimiento. Se limitarn los derechos digitales, obligando a que las empresas proveedoras de acceso a Internet sean responsables de censurar contenidos unilateralmente, sin mediacin previa del Poder Judicial u otro rgano pblico que garantice los derechos de los usurarios. Tambin buscar gravar con multas, desconexin de Internet y hasta penas de prisin las prcticas que la industria digital considere como vulneraciones al derecho de autor. El intercambio de archivos o videos podra ser considerado como delito.

Tambin se pondrn grandes obstculos al acceso a medicamentos genricos, a la regulacin de los pesticidas y al control de los aditivos de los alimentos. El TPP propone extender el plazo de proteccin a los derechos de autor a 90 aos, duplicando el tiempo necesario para que una obra entre al dominio pblico y pueda ser usada sin permiso de los titulares de sus derechos. A su vez, se catalogan como importacin paralela las compras internacionales va Internet, por lo que adquirir libros o msica por esa va se convertira en algo carsimo(4).

 

CMO HEREDARSE A S MISMO

Cmo ha evolucionado el patrimonio del presidente Piera en los ltimos cuatro aos? El informe de la revista Forbes estima que se duplic, pasando de 1.000 millones de dlares en 2010 a ms de 2.500 millones en noviembre de 2013. Se trata de cifras que sera necesario contrastar y analizar en detalle. Sin embargo, el fideicomiso ciego voluntario que firm al inicio de su mandato no incluy anexos en que se detallen sus inversiones al momento de delegar su gestin. Por eso, siempre quedar una nebulosa sobre las verdaderas causas del extraordinario rendimiento de las acciones presidenciales durante estos cuatro aos de mandato. Su xito se debe a simple coincidencia, suerte o a una abierta intervencin gubernamental? En este punto se evidencia la gran contradiccin de Piera. Confundir el legado al pas, con la herencia que deja a sus colaboradores, a sus partidarios, a s mismo y a los suyos.

 

 

 

Notas

(1) El Mercurio , 23 de febrero, 2014.

(2) La Tercera , 9 de febrero, 2014.

(3) Ciper, 24 de febrero 2014.

(4) Furche, Carlos (2013): Chile y las negociaciones del TPP: anlisis del impacto econmico y poltico . (Derechos digitales). Santiago.

 

 

Publicado en Punto Final, edicin N 799, 7 de marzo, 2014

www.puntofinal.cl

  

 




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