Portada :: Europa :: El rapto de Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2014

Qu pasa en la UE y en la Eurozona?

Vicen Navarro
Nueva Tribuna


En unas semanas habr elecciones al Parlamento Europeo. Y la principal caracterstica de estas elecciones ser el elevado grado de abstencin, que se explica, entre otras razones, por el sentimiento generalizado de que la ciudadana y su voto tienen poco que ver con lo que ocurre en la Unin Europea, sentimiento que est basado en una realidad que se intenta ocultar en los medios, esto es, que esta UE se ha ido construyendo a espaldas de la poblacin. Es difcil negar esta realidad. En Espaa, esta realidad no puede mostrarse de una forma ms clara. Muchas de las polticas gubernamentales que se han estado aplicando carecen de mandato popular, sin que ninguna de ellas estuviera en el programa electoral de los partidos gobernantes.

La otra causa de la abstencin es la escasa popularidad del proyecto europeo, pues las polticas que se estn aplicando estn daando enormemente a las clases populares, que constituyen la mayora de la poblacin en cada pas miembro de la UE. Aqu, de nuevo, es difcil argumentar en contra de esta percepcin, pues la evidencia de que las polticas pblicas que se estn aplicando estn determinando de una manera muy marcada y sin precedentes un retroceso en el bienestar y calidad de vida de las poblaciones de los pases miembros de la UE (y muy en particular de los pases perifricos de esta colectividad) es abrumadora.

Por qu est ocurriendo esto?

Las explicaciones son mltiples, y la mayora estn orientadas al anlisis meramente macroeconmico, que, aun siendo interesante, es dramticamente insuficiente. Y una de las causas de estas insuficiencias son las limitaciones del marco analtico que se utiliza para explicar la situacin descrita en la seccin anterior. El abandono de categoras y conceptos basados en las tradiciones crticas del capitalismo ha tenido consecuencias muy negativas para las izquierdas, muchas de las cuales, y muy especialmente las de tradicin socialdemcrata, han aceptado las explicaciones dominantes, convirtindose en cmplices de la construccin de esta UE. Vemoslo y vayamos por pasos.

En el centro de la explicacin tiene que ponerse el conflicto capital-trabajo o, lo que sola llamarse, lucha de clases. Lo que estamos viendo en este periodo histrico es el dominio casi absoluto del capital (hegemonizado por el capital financiero) sobre el proceso de establecimiento de la UE, el cual se realiza a costa del mundo del trabajo. Como consecuencia, en muchos de los pases de la UE las rentas del capital han subido como porcentaje del PIB, mientras que las rentas del trabajo han bajado, y ello como resultado de las polticas pblicas impuestas a las poblaciones por los Estados, claramente influenciados por los instrumentos y partidos del capital (en los cuales incluyo a la mayora de partidos socialdemcratas). Estas polticas, tales como las reformas del mercado laboral (que tienen todas ellas como objetivo la reduccin de los salarios) y el desmantelamiento del Estado del Bienestar (que tiene como objetivo reducir la proteccin social y, por lo tanto, debilitar al mundo del trabajo), estn consiguiendo lo que el capital (tanto financiero como productivo) ha deseado. El crecimiento de las rentas del capital es su expresin. Desde 1999 a 2006, los beneficios empresariales aumentaron un 33,2% en la media de la UE-15 y un 36,6% en la eurozona, mientras que los costes laborales subieron solo un 18,2%.

En todos los pases de la UE, las instituciones bancarias y aseguradoras, as como la gran patronal, han sido las mximas valedoras de estas polticas. Y a travs de la enorme influencia que ejercen, tanto en el mundo acadmico como meditico, han configurado la sabidura convencional en el rea de conocimiento de la economa, que, a fuerza de repetirse (sin posibilidades de ser cuestionada), se ha convertido en el dogma citado anteriormente.

Por qu se est desmantelando la Europa Social?

Pero existe otro objetivo de estas polticas pblicas, adems de debilitar al mundo del trabajo. Y es el de ofrecer posibilidades de acumulacin de capital (es decir, inversiones altamente rentables) en las reas sociales. El desmantelamiento del Estado del Bienestar, mediante medidas tales como la privatizacin y comercializacin de las pensiones, as como la privatizacin y comercializacin de los servicios pblicos del Estado del Bienestar (y muy en especial de la sanidad, educacin, vivienda, servicios sociales, servicios domiciliarios, escuelas de infancia, programas antipobreza y exclusin social, entre otros), es la nueva frontera para la realizacin de beneficios del capital financiero (bancos, compaas de seguros, hedge funds y otros). En Espaa, por ejemplo, el Sistema Nacional del Salud est siendo desmantelado, siendo sustituido por el aseguramiento sanitario privado y por la gestin privada por parte de instituciones financiadas por entidades financieras de alto riesgo como los hedge funds.

La nueva frontera anterior fue la privatizacin de la deuda pblica, facilitada por el sistema de gobierno del euro (dirigido por el Banco Central Europeo, BCE, que como he indicado en varias ocasiones no es un Banco Central sino un lobby de la banca). El BCE imprime dinero y se lo presta, no a los Estados como ocurrira en un Banco Central normal, sino a la banca privada, a unos intereses bajsimos, con el cual esta compra deuda pblica (a unos intereses elevadsimos, de un 3%, 6% o 13%), lo cual les representa un negocio redondo. La mayora de la deuda pblica es propiedad de la banca. Esta situacin se ha hecho a costa del erario pblico, pues el pago de los intereses de la deuda pblico constituye ya el tercer tem en el presupuesto del Estado espaol, despus de la Seguridad Social y las transferencias a otras Administraciones Pblicas.

Esta situacin ha determinado una burbuja de la deuda pblica que al estallar tendr ms consecuencias graves para el sistema bancario. De ah el cambio de rumbo de la banca hacia terrenos ms estables y predecibles, como las transferencias y servicios pblicos del Estado del Bienestar. Por cierto, otra rea ya promovida por el Fondo Monetario Internacional FMI es la inversin en reas de respuesta a la crisis climtica. Es lo que podramos llamar la comercializacin de las necesidades humanas.

Qu se puede hacer ante esta realidad?

Las respuestas varan segn la sensibilidad poltica del proponente. La mayora de partidos de izquierda y movimientos sociales progresistas tales como los sindicatos apoyan la existencia de la UE (prcticamente en todos los pases) y del euro (que goza de un apoyo mayoritario, aunque menor que lo anterior). Esta observacin, sin embargo, debe cualificarse, pues dicho apoyo o rechazo vara mucho segn la clase social. En general, las clases trabajadoras apoyan la UE y el euro en menor grado que las clases medias y la burguesa. Y en varios pases hay una oposicin activa. Baste recordar que la Constitucin europea fue rechazada por el 79% de la clase trabajadora en Francia, el 68% en Holanda, el 64% en Irlanda. Y expresaron su disconformidad el 69% en Alemania, el 72% en Dinamarca y el 74% en Suecia, aunque no votaron en un referndum. No se hizo una encuesta semejante en otros pases.

Es interesante sealar, sin embargo, que la mayora de partidos de izquierda apoyan la continuidad tanto en la UE como en el euro, bajo el argumento de que, independientemente del mrito o demrito de haberse integrado, el coste de dejar el euro sera enorme. Para estos partidos y movimientos (de estos ltimos, los ms importantes son los sindicatos, reunidos en una confederacin europea), la propuesta es el cambio en la direccin para establecer unos Estados Unidos de Europa con una estructura federal. Ello requerira una transformacin muy profunda de las instituciones de gobernanza de la UE y de la eurozona que sera fuertemente resistida por el capital financiero y productivo de cada pas, los cuales prefieren la continuidad del sistema actual.

La estructura poltica, econmica y financiera que existe en la UE y en la eurozona es muy semejante a la que el Tea Party de EEUU est proponiendo en EEUU. Es decir, un Estado sin gobierno central. Es un sistema escasamente democrtico, en el que el capital domina claramente la gobernanza del euro. El capital financiero, cuyo mximo rgano es el BCE, se opondra totalmente a ese cambio. Tambin se opondra a esta evolucin el capital no financiero, pues la actual situacin de negociacin colectiva altamente descentralizada, que facilita la competitividad laboral entre pases, facilitando a su vez la movilidad de personas y capitales, da un enorme poder al capital a costa del mundo del trabajo. Y tambin se opondran las clases dominantes, pues la democratizacin de la Unin Europea implicara una disminucin de sus privilegios.

Salirse del euro?

Esta opcin, por las razones mencionadas anteriormente, es extraordinariamente minoritaria. Solo partidos muy pequeos (de los dos polos del espectro poltico) y voces aisladas estn sugiriendo salirse del euro, y esto por motivos diferentes. Por parte de sectores generalmente de derecha est su defensa de la soberana nacional, asumiendo (errneamente) que los Estados han perdido poder de decisin. La izquierda ha utilizado ms frecuentemente el argumento de que la Europa actual est dominada completamente por el capital y que es imposible cambiarla en el sentido de ir hacia una Europa ms democrtica, solidaria y justa. Al argumento de los defensores de la estrategia federalista de que la salida del euro creara un desastre, los defensores de la salida del euro indican que ya estn en el desastre y que las polticas que se estn desarrollando no solucionarn el desastre. Independientemente de los mritos o demritos de esta alternativa, lo que es sorprendente es que no haya habido ningn debate en Espaa sobre esta alternativa: la de salirse del euro (ver mi artculo Salirse del euro?, en Pblico, 31.10.13). Y tambin sorprende que, incluso permaneciendo en el euro, no se haya establecido un bloque de resistencia a la persistencia y continuidad de las polticas de austeridad que, a pesar de su enorme fracaso, continan imponindose a la poblacin.

Fuente: http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/pasa-ue-y-eurozona/20140307082505101489.html



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