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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2014

Acabar con la OTAN mediante elecciones europeas?

Iaki Gil de San Vicente
Rebelin


NOTA: Este texto es la base argumental de varias charlas-debate a realizar en Euskal Herria sobre el significado y papel de la OTAN en el contexto actual. Adelanta algunas posibles reflexiones sobre las relaciones entre la OTAN y la actual coyuntura electoral europea con la voluntad de ampliar la crtica a aparatos de poder poltico-militar vitales en la Unin Europea. Por ltimo, se recomienda que en la medida de lo posible se simultanee la lectura colectiva de esta ponencia con otra muy anterior, de Septiembre de 2008 titulada Evolucin y crisis de la Unin Europea, a libre disposicin en la Red, y que sirviera de encuadre en la charla-debate habida en la Universidad de Filosofa de Valencia el pasado 17 de marzo.

1.-

En mayo de 1982 el Estado espaol se converta en miembro de la OTAN, pero fue en marzo de 1986 cuando la parte del pueblo vasco bajo dominacin espaola rechazo mediante referndum su incorporacin definitiva. A pesar de la abrumadora voluntad popular, fuimos metidos a la fuerza dentro de la mquina militar imperialista que es la OTAN. Nosotros y tambin los pueblos cataln y canario dijimos que queramos estar fuera de ese monstruo de destruccin fsica y control poltico creado en abril de 1949. Por tanto, nos encontramos en la mitad de dos efemrides muy importantes: una, la pasada de marzo: 28 aos de injusto y antidemocrtico encadenamiento a la OTAN; y otra, la prxima de abril: 65 aos de existencia de este cuerpo militar decisivo en la historia reciente del imperialismo.

Adems, la doble efemride se produce en la coyuntura de las elecciones europeas a celebrar a finales de mayo de 2014, que ya estn provocando debates de enjundia y calado, y en el contexto de una redoblada ferocidad expansionista del capitalismo occidental que casi abarca a todo el planeta y que recientemente ha endurecido sus presiones para desestabilizar Europa del Este con el fin de debilitar a Rusia para obligarle a aceptar futuras exigencias leoninas que pretenden ir ms all de los precios de los recursos energticos y minerales, para abarcar al potencial cientfico ruso; todo ello dentro de un proyecto a largo plazo que busca estrechar el cerco sobre China Popular. Teniendo esto en cuenta, resulta errneo hablar de las efemrides de la OTAN silenciando la coyuntura electoral europea y el contexto imperialista, y sobre todo sin tener en cuenta las tendencias evolutivas fuertes del capitalismo mundial, que no slo el contexto del imperialismo occidental.

Hemos dicho que la entrada en la OTAN era tan importante para la burguesa espaola que no dud en arriesgarse a convocar un referndum con el peligro de perderlo que ello implicaba. Pero esta burguesa, y la internacional, contaban con la fidelidad incondicional de un pen servil que por entonces empezaba a beneficiarse de las ganancias econmicas y de prestigio y estatus que el poder facilita en una economa y un Estado genticamente corruptos como el espaol. En efecto, tras una dcada de transicin en la que el PSOE haba ido penetrando en niveles de poder provincial, autonmico y estatal crecientes, sobre todo desde que lleg al Gobierno a finales de 1982, y en la que haba engullido a sectores cualificados de la militancia ex revolucionaria trepadora y pesebrera, en esos aos el PSOE era para el capital la nica fuerza poltica que todava poda manipular la credulidad de las masas con una sutil propaganda pro-imperialista oculta bajo el discurso de la modernizacin, de la democracia y del progreso.

Significativamente la maniobra manipuladora fracas en tres naciones oprimidas que por su historia tenan especial conciencia anti-imperialista: Canarias, Catalunya y Euskal Herria, mientras que en Galiza la abstencin super el 61%. Pero para comprender por qu era tan importante para el capitalismo espaol entrar en la OTAN, tanto que incluso se arriesg a convocar y perder el referndum, primero es necesario saber quin, por qu y para qu se cre ese aparato poltico-militar.

2.-

Al finalizar la que la historiografa eurocntrica define como II GM la situacin europea era de autntico caos y desastre , de crisis pre-revolucionaria en varios Estados burgueses decisivos para el modo de produccin capitalista. Mientras que los EEUU no haban sufrido destrozo alguno en su economa, la URSS tuvo ms de 27 millones de muertos, la gran mayora jvenes, perdiendo el 25% de su economa, destruccin casi total en la zona ocupada por los nazis. En Europa, las hambrunas, enfermedades y migraciones masivas se generalizaron desde otoo de 1945 llegando a ser terribles en el fro invierno de 1946-47 en el que decenas de millones de personas tuvieron insoportables problemas cotidianos porque alrededor de 16 millones de viviendas haban sido destruidas o no estaban en condiciones de habitabilidad. En 1945 la produccin europea de cereales de grano grueso era el 60% de la de 1940, habindose desplomado en los pases del Este bajo ocupacin nazi. Los transportes, carreteras, puentes e infraestructuras en general estaban muy seriamente daados, sobre todo en el Este. El peligro real de hambruna no haba desaparecido todava en 1949 porque la cosecha mundial de alimentos de 1947-48 haba descendido en un 7%.

En la mayora de los pases ocupados por el nazi-fascismo la gran burguesa estaba del todo desacreditada entre las clases explotadas por su colaboracionismo activo y descarado o silencioso pero muy efectivo. La deslegitimacin social afectaba a amplios sectores de la mediana burguesa que se haba mantenido en una falsa neutralidad que le permita cumplir gustosamente con las exigencias productivas del ocupante, sobreexplotando a sus trabajadores con la excusa de la implacable represin nazi. La casta artstica e intelectual, sobre todo en la Academia, no estuvo a la altura del mito del compromiso del intelectual sino que la mayora se escabull como pudo. Aunque en pases como Dinamarca, Holanda y pocos ms, sectores del bloque social burgus haban resistido pasivamente e incluso ayudado a varios miles de familias judas y de otros grupos perseguidos, aunque fue as, la mayora de la pequea burguesa esper a los ltimos meses de la guerra para intervenir en la resistencia.

Por el contrario, fueron los pueblos trabajadores de los pases ocupados los que cargaron sobre sus vidas los costos dursimos de la resistencia y de la liberacin. Los observadores yanquis y britnicos, y los muy contados resistentes burgueses en la Europa ocupada, eran muy conscientes tanto del desprestigio de la burguesa como del prestigio del proletariado, y en especial del hecho de que las armas y la capacidad organizativa mejorada durante la resistencia, estaban del lado de las clases explotadas. Muchas fbricas estaban en manos de los obreros porque sus propietarios colaboracionistas o nazifascistas no se atrevan a presentarse en ellas. La justicia popular era aplicada sin esperar a las dudas, silencios e indecisiones cmplices de la justicia burguesa que no se haba opuesto a la barbarie.

Los informes aliados muestran gran inquietud por la relacin de fuerzas sociales, y por la posibilidad de estallidos revolucionarios que instaurasen regmenes como el de la URSS. Hay que recordar algo que es sistemticamente negado o menospreciado: que la victoria aliada fue debida en primera y fundamental causa al Ejrcito Rojo, que destruy el 80% del ejrcito nazi, y destroz sus mejores unidades. Adems, empezaban a surgir tensiones internas en los ejrcitos norteamericano y britnico porque cada vez ms tropas exigan la inmediata vuelta a sus casas, y emerga una autoorganizacin de soldados con planteamientos democrticos bsicos. El alto mando burgus estaba dividido entre una minora que no descartaba atacar a la URSS, una mayora que no quera y otra minora ms lcida que avisaba del debilitamiento de la disciplina y cohesin interna de sus ejrcitos si se iniciaba una nueva guerra contra el Ejrcito Rojo.

Las discrepancias internas afectaban tambin al futuro de Alemania, pero no podemos entrar ahora en esta cuestin. Lo cierto es que el imperialismo yanqui decidi buscar un respiro para reorganizarse y entre otras medidas, lo encontr en el Plan Marshall de julio de 1947, que se aplic para reactivar lo ms rpido posible la economa capitalista, relegitimar los valores burgueses y luchar contra la ideologa comunista. Todo ello era imprescindible para dar salida a los productos y capitales yanquis que necesitaban urgentemente expandirse por el mundo para no desencadenar una crisis de sobreproduccin interna que poda coincidir con el malestar creciente de sus clases trabajadoras.

Pero fue slo un paso intermedio en un proceso que haba comenzado antes de manera un tanto imprecisa, y que tomara cuerpo definitivo con la creacin de la OTAN. Es cierto que los EEUU haban decidido no cometer el error de 1918 cuando se retiraron de casi todos los conflictos, excepto en el de la invasin de la recin nacida URSS, y en el reforzamiento de su poder en las Amricas, pero su plan estratgico se fue perfilando gradual aunque rpidamente entre 1944 y 1945, cuando el diversas reuniones internacionales impusieron las nuevas instituciones imperialistas simbolizadas en Bretton Woods: FMI, BM, lo que al poco tiempo sera GATT y ms tarde OMC, etc., as como los pactos con la URSS, marginando a Gran Bretaa y sobre todo al Estado francs. Dentro de este proceso general de reconfiguracin del mundo segn los intereses yanquis, el Plan Marshall era un paso muy importante en todos los sentidos: salvar al capitalismo eurocntrico, empezar la tarea de derribo de la URSS y crear un modelo de penetracin y control de otros pases mediante la ayuda econmica, de manera que se invisibilizaba el control poltico-militar interno, efectivo y decisivo.

La OTAN era coherente y necesaria con estos objetivos fundamentales para el imperialismo yanqui. La OTAN era la armadura interna, el puo de acero dentro del guante de seda de la democracia occidental. Su carcter de necesidad no responda slo a la urgencia coyuntural del momento de crisis en la Europa capitalista y de prestigio de la URSS, aunque tambin; tampoco responda slo a la necesidad contextual del imperialismo a medio plazo, sino que sobre todo responda y sigue respondiendo a la necesidad esencial del modo de produccin capitalista de disponer de un instrumento de terror, terrorista, que garantice y agilice la acumulacin ampliada de capital. Las urgencias coyunturales y contextuales son importantes, pero lo esencialmente decisivo es asegurar y acelerar la acumulacin ampliada, como se demostr en 1989-91 y ahora mismo.

Entre 1945-49 en lo relativo a la OTAN la coyuntura estaba marcada por el avance lento de la influencia de las izquierdas comunistas y del reformismo socialdemcrata, y los esfuerzos burgueses y de la Iglesia por recomponer las fuerzas conservadoras, lo que planteaba el problema del orden represivo interno, de las nuevas disciplinas de explotacin laboral, el problema del castigo de los nazifascistas y colaboracionistas, etc. El contexto estaba marcado por el avance de los planes norteamericanos de fortalecer a la Europa conservadora para enfrentarla a la URSS, plan inseparable de la unificacin de las fuerzas militares en los EEUU, de la creacin de la CIA y del NSA y de sus primeras intervenciones clandestinas en la Europa del Este pero tambin del Oeste, en el apoyo a la masacre de Grecia por Gran Bretaa, en las crecientes provocaciones a la URSS incumpliendo cnicamente la mayora de lo acordado con ella, como ocurri con respecto a Alemania y la ciudad de Berln, etc. Recordemos, como ejemplo, la masiva intervencin de la CIA en las primeras elecciones italianas, invirtiendo centenares de millones de dlares para manipular la opinin pblica, negociar con el crimen organizado --Mafia, Camorra, etc.-- su apoyo a la alianza entre la democracia cristiana, la Iglesia y los ex fascistas, ocultar la implacable guerra sucia y presiones de todo tipo contra el PCI, etctera.

Fue en este conjunto de circunstancias cuando empezaron a divulgarse ideas sobre la conveniencia de avanzar hacia alguna forma de unidad europea y de ciudadana europea. Voces provenientes de sectores conservadores impactados por el auge de las ideas socialistas y comunistas entre las clases explotadas, por la fuerza de la URSS y del Ejrcito Rojo, por el desprestigio de las burguesas colaboracionistas y por la aplastante derrota del nazifascismo. Si la evolucin de la coyuntura y el contexto reforzaban cada vez ms la necesidad de la OTAN, fue la misma naturaleza del capitalismo la que le dio el impulso irreversible. Llegados a este punto, debemos realizar una explicacin un poco ms detallada del papel de la violencia estatal en el desarrollo capitalista por su decisiva importancia para entender lo que sigue.

3.-

La violencia es la partera de la nueva sociedad, y a la vez es la retardataria de la muerte de la vieja sociedad. Cmo puede ser posible que la violencia sea dos cosas opuestas a la vez? Pues porque la primera es la violencia revolucionaria y la segunda la reaccionaria. Cuando aqu hablamos de nueva o vieja sociedad lo hacemos refirindonos a nuevo o viejo modo de produccin, donde esta verdad es axiomtica, aunque tambin lo es muy frecuentemente en los cambios en las sociedades concretas, en los sistemas econmico-sociales particulares dentro de un mismo modo de produccin. Aclarado esto hay que decir que el capitalismo nunca hubiera podido suplantar definitivamente al feudalismo de no ser por la superioridad de su Estado y poder militar, adems de su superioridad econmica innegable. sta segunda es la decisiva como tendencia fuerte, pero su materializacin concreta depende de los resultados de las luchas de clases, y en especial de los de las guerras, es decir, de los choques entre Estados.

La historia del capitalismo europeo tambin confirma esta visin. Los Estados y sus ejrcitos, y las violencias, han sido las fuerzas materiales ms o menos conscientes que han terminado por orientar el triunfo de una de las posibilidades de futuro latentes en las tendencias activadas por las contradicciones internas del sistema capitalista, primero en sus luchas con el feudalismo, y despus en las luchas internas al capitalismo en s. Sobre la base fundamental de la contradiccin entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de produccin, los Estados han influido en las formas concretas reales en la que se expresa el contenido de esa contradiccin. Los resultados de las guerras entre Estados han determinado las formas reales de los acuerdos alcanzados o impuestos entre los bandos en lucha, entre vencedores y vencidos. Podemos llamar reordenaciones a los Tratados, Convenios, Acuerdos, etc., en los que se sancionan legalmente las ganancias y las prdidas de los bloques que han luchado en guerras decisivas.

Las reordenaciones y las guerras que las sancionan legalmente, no son sino sntesis poltico-institucionales, dicho bsicamente, que reflejan las relaciones de fuerza establecidas por la evolucin de las contradicciones internas del capitalismo, que surgen de la unidad y lucha de contrarios que caracteriza a la ley de concentracin y centralizacin de capitales, a la ley de perecuacin, etc., que funcionan como parte de la ley de la acumulacin general. Todas ellas son tendenciales, no deterministas ni mecnicas, sino interrelacionadas siempre con la lucha de clases con mayor o menor determinacin segn las circunstancias concretas. Desde esta perspectiva, la historia de la llamada unin europea en lo esencial no es sino la historia del accionar siempre complejo y brutal a veces de las contradicciones capitalistas. No es la evolucin de la idea europesta sino de la tasa de beneficio sometida a cada tendencial que debe aplicar contratendencias para recuperarse. No es tampoco el proyecto democrtico de la ciudadana sino la lucha de fracciones burguesas diferentes que usan a los pueblos trabajadores como peones ciegos y en caso extremo como carne de can.

Dicho con ms detalle: los Estados y sus ejrcitos han jugado un papel directo en las tres reordenaciones del capitalismo europeo, y lo estn jugando en la cuarta pero de manera diferente por las razones que veremos. En la primera de ellas, que se expresa en el Tratado de Westfalia de 1648, fueron los ejrcitos holands e ingls fundamentalmente los que aplastaron al imperio espaol, abriendo una fase poltico-jurdica, cultural y militar ms adecuada para la expansin del capitalismo colonialista , acelerando el retroceso feudal y preparando su derrota definitiva. En la segunda reordenacin, que se expresa en el Congreso de Viena de 1815, los ejrcitos internacionales dirigidos por Inglaterra vencieron al ejrcito francs facilitando que la industrializacin europea fuera dirigida por la burguesa britnica con la competencia creciente de su aliada prusiana. En la tercera reordenacin, que se expresa en los acuerdos de Tehern, Yalta y Potsdam entre finales de 1943 y verano de 1945, salieron vencedores los EEUU y la URSS, pero tan debilitada sta por la agresin del imperialismo nazi que nunca pudo superar al capitalismo, implosionando. La tercera reordenacin est en la base de los treinta gloriosos del capitalismo eurocntrico, y la OTAN creada en 1949 fue decisiva para estabilizar ese perodo y es decisiva en la actual cuarta reordenacin en curso, que ha tenido en el Tratado de Maastrich de 1992 su pistoletazo oficial de salida.

4.-

Debemos decir que hay determinadas constantes y diferencias en estas reordenaciones que no podemos resumir, pero que estn desarrolladas en la ponencia citada al inicio. En lo que toca a la OTAN, la gran diferencia radica en que por primera vez en la historia del capitalismo europeo es una potencia no europea, los EEUU, la que la dirige, controla y arma cualitativamente, dependencia aceptada con gusto por todas las burguesas del continente, estn integradas o no con plenos deberes y pocos derechos en esta mquina de terror. Desde 1943-45 y sobre todo desde 1949, la evolucin del capitalismo europeo ha estado en lo fundamental controlada por el imperialismo yanqui, porque antes casi lo estaba ya en la dependencia financiera. Fundamental quiere decir capacidad de asegurar las condiciones de su reproduccin ampliada, o sea, adems de la explotacin asalariada interna y del saqueo euroimperialista externo, tambin la defensa interna y externa, la garanta de obtencin de recursos energticos y materiales y la garanta de respeto internacional, tanto durante la fase de mal llamada guerra fra como durante la fase posterior, en la que el imperialismo eurocntrico es cuestionado de otra forma, pero cuestionado.

Si bien las sucesivas etapas de concrecin de lo que ahora se denomina unidad europea han ido avanzando incluso con tensiones puntuales ms o menos conocidas con los EEUU, la realidad es que, en lo fundamental, no ha habido ninguna disputa insuperable entre el bloque de clases dominante en Europa y los EEUU, cediendo el primero en lo decisivo y el segundo en lo accesorio. La claudicacin del nacionalismo imperialista francs frente a la OTAN es un ejemplo aplastante, como antes lo haba sido la claudicacin britnica y francesa en la Guerra de Suez de 1957 y despus lo sera la claudicacin europea en la guerra de descuartizamiento de Yugoslavia, por citar algunos casos. Las polticas de unidad monetaria europea, del Ecu al Euro, no han cuestionado nunca la supremaca del dlar, y cuando la moneda yanqui ha mostrado debilidad ha sido por contradicciones internas suyas y por presiones externas mundiales, no slo europeas.

Otra diferencia es que ahora la OTAN tiene un contenido militar-policaco muy superior a los que tuvieron los ejrcitos vencedores en las reordenaciones pasadas, al de los cien mil hijos de San Lus de 1829, o a los ejrcitos colonialista occidentales que asolaron China desde 1839, o al ejrcito internacional imperialista que invadi la URSS en 1918, por citar algunos ejemplos. Adems, este contenido no se expresa slo pblica y oficialmente, sino que la OTAN tiene adems sus aparatos de guerra secreta, guerra psicolgica, guerra meditica, etc., de los cuales la Red Gladio fue una puntita del iceberg, puntita que sigue activa con otros nombres desconocidos. La efectividad de sus sistemas de terrorismo e intimidacin es inseparable de la efectividad de las varias agencias yanquis al respecto, todas conectadas con la de uno de los Estados terroristas por esencia, el de Israel. Pero la diferencia fundamental radica en que la OTAN surge en una fase crtica del imperialismo, la de la 1949-91, y es luego readecuada varias veces para responder a las nuevas necesidades de la acumulacin ampliada.

5.-

Desde la hecatombe de la autarqua franquista en la dcada de 1950 y el cambio de modelo de 1959, si no antes, el bloque de clases dominante en el Estado era consciente de la urgencia de engancharse no slo a los EEUU, como ya ocurra, sino tambin al Mercado Comn Europeo. En lo militar, la situacin espaola era deprimente a pesar de las ayudas yanquis: tan deprimente que apenas haba municin para enfrentarse a la invasin marroqu del Sahara bajo proteccin espaola. Durante la demoledora crisis socieconmica y poltica de la transicin las contradicciones internas del Estado y las presiones externas de los EEUU y de la socialdemocracia de la RFA determinaron que la entrada en Europa apenas sin condiciones y s con muchas cesiones fuera una de las medidas salvadoras, siendo la otra la Monarqua post-franquista.

A finales de la dcada de 1970 y en especial bajo la administracin Reagan desde 1981 la denominada segunda guerra fra estaba siendo llevada al extremo por la OTAN. Los EEUU aplicaban la doctrina de la guerra nuclear tctica o guerra nuclear localizada, adems del uso de las bombas de neutrones que destruan la vida pero no los edificios, fbricas e instalaciones, y de otras armas biolgicas y qumicas de alta letalidad etc. En el Estado espaol las fuerzas ms reaccionarias preparaban diversas intentonas de restauracin de un franquismo sin el dictador Franco, mientras que la crisis socioeconmica segua a pesar de la humillante claudicacin de la izquierda reformista en los Pactos de la Moncloa de 1977.

Todo indica que fue entonces cuando volvi a funcionar la unidad de mando poltico-militar del imperialismo, y cuando la OTAN activ todos sus poderes invisibles para salvaguardar los intereses de occidente. La segunda guerra fra en medio de una crisis general desencadenada a finales de los 60 y agravada en 1973 con la llamada crisis del petrleo, exiga que la pennsula ibrica fuera una gigantesca reserva estratgica de la OTAN. Una de las razones que explican el pseudo-golpe militar del 23 de Febrero de 1981, adems de otras de carcter interno a la crisis espaola, era la exigencia del imperialismo de que el Estado espaol entrase de inmediato en la OTAN. Diez das antes del golpe del 23-F el candidato a la presidencia de gobierno dijo que uno de sus objetivos inmediatos era la entrada en la OTAN, como as sucedi al cabo de 15 meses.

En realidad slo se haba sancionado legalmente una situacin de facto, pues existan bases yanquis desde la mitad de los 50 y era de sobra conocido que en caso de guerra el Estado espaol se convertira inmediatamente en reserva estratgica. Desde finales de 1982 el PSOE estaba en el gobierno espaol asumiendo la disciplina de la OTAN y aplicando un programa socioeconmico de supeditacin absoluta a las exigencias del Comunidad Econmica Europea y del neoliberalismo. La presin imperialista contra la URSS aumentaba da a da provocando situaciones crticas como la de 1983, cuando nada menos que la reina Isabel de Inglaterra grav ante las cmaras de televisin la declaracin oficial de estallido de la tercera guerra mundial, catstrofe que se pudo evitar in extremis.

La clase dominante espaola necesitaba entrar en Europa a cualquier precio para intentar recortar las crecientes distancias que le separaban de las economas capitalistas ms poderosas, y la OTAN era una de las puertas de entrada ms eficaces. Adems, en el contexto de segunda guerra fra, el imperialismo presionaba para que la pennsula ibrica asumiera incondicionalmente ser la retaguardia estratgica en caso de guerra. De este modo, el gobierno organiz un referndum en 1986 para zanjar definitivamente el problema del rechazo a la OTAN por parte de las clases y pueblos explotados.

Para las naciones oprimidas por el Estado espaol la entrada oficial y definitiva en la OTAN supona un reforzamiento de las cadenas imperialistas. En nuestro caso la base de las Bardenas Reales adquiran una oficialidad imperialista en el pleno sentido, que no slo espaol, lo que dificulta su devolucin al pueblo. Hay que recordar tambin que en esa poca existan planes para, en situacin de crisis, militarizar la depresin del Ebro como zona de llegada de refuerzos norteamericanos y de reorganizacin de la OTAN tras un ataque del Pacto de Varsovia. El plan de militarizacin incluira la creacin de autovas de uso rpido e intenso para cruzar la Cordillera Pirenaica en ambas direcciones. De lo que se trataba era de reordenar el espacio europeo tanto para la expansin del capital como para preparar su defensa frente a un ataque del Pacto de Varsovia. Una muestra de ello implicaba contra las naciones oprimidas la encontramos en las declaraciones de J. Delors de 1989 cuando explic que el Estado espaol sera en Europa como lo era entonces Andaluca en el Estado espaol, o sea, retaguardia contra frica, y zona de turismo, toros y calor para las ricas burguesas del fro norte europeo.

La OTAN era el nudo poltico-militar que sujetaba la urdimbre compleja de esta red de poder que se estaba imponiendo contra los pueblos. Por ejemplo, el sistema policial europeo estructurado desde Trevi en 1976 y Schengen en 1985-95, aparte de la Europol de 1995 actualizada en 2003, este sistema tentacular tena y tiene relaciones operativas con los servicios secretos de una OTAN que en 2002 estudiaba la propuesta espaola, britnica y estadounidense de ampliar su campo de accin a los problemas de la seguridad interna de sus miembros contra el terrorismo, a la vez que penetraba ms en el antiguo bloque sovitico celebrando la importante Cumbre de Praga. Semejante proceso de judicializacin policial y policializacin judicial ocultaba una realidad de fondo ms tenebrosa: menos de un mes despus de los atentados del 11-S de 2001, los servicios secretos yanqui y britnico reactivaron los sistemas de accin alegal e ilegal, los espacios grises, de penumbra legal ya empleados por los grupos de guerra sucia activos desde 1944 hasta 1992, y despus, para que sus agentes secretos pudieran perseguir al terrorismo con impunidad absoluta, citando el Artculo Quinto de la Carta de la OTAN: se volvieron a utilizar vuelos secretos de aviones con prisioneros no declarados, no-existentes, y los centros oculto de tortura y detencin indefinida en medio del silencio de los Estados. Prcticas que se conocieron slo a finales de 2005.

La llamada opinin pblica no deba conocer estas y otras atrocidades porque entonces hubiera podido reaccionar en contra. Pero tampoco los Estados pertenecientes a la OTAN deban conocer los pormenores decisivos de otras operaciones, o incluso deban desconocerlos hasta que se hubiesen impuesto por los hechos, como ocurri cuando los EEUU negociaron con Polonia y Repblica Checa la instalacin de bases con misiles defensivos cerca de sus fronteras con Rusia antes de 2007. Una vez firmados los acuerdos se inform al resto de la OTAN de la puesta en prctica de unas medidas poltico-militares que multiplicaban las tensiones con Rusia. Desde antes de iniciarse estas negociaciones, los EEUU invertan ms de 5000 millones de dlares en ONGs culturales, humanitarias, democrticas. etc., en Ucrania con el objetivo de crear un gran movimiento ciudadano al estilo de las revoluciones naranja de los 90. La OTAN fue movilizando fuerzas neofascistas o directamente nazis con esas y otras ayudas humanitarias cuyos resultados vemos ahora.

La manipulacin del concepto de terrorismo abra todas las puertas para intervenciones directas o indirectas de la OTAN en sus propios pueblos. En la reunin de Lisboa en 2010 se decidi aumentar la lucha de la OTAN contra la insurgencia de los pueblos, potenciar los misiles y otras armas sofisticadas, y prepararse para ataques en el exterior, con la vista puesta en no repetir los errores cometidos en la invasin de Afganistn de 2003. En noviembre de 2011 los rumores de un inminente golpe de Estado en Grecia obligan al gobierno a destituir a la cpula militar. La UE y la OTAN no aceptaban que el pueblo griego ejerciera el derecho a referndum para dar su opinin sobre la poltica monetaria impuesta por la Troika: el gobierno dimiti y no hubo referndum.

La utilizacin de trminos como terrorismo e insurgencia facilitan que en verano de 2012 el gobierno alemn haya dado permiso a su ejrcito para intervenir en su propio pas, cosa que tena totalmente prohibida desde 1945. En la raz de esta medida est la clara tendencia al aumento del malestar social en Alemania, descontento que se ha expresado en las duras luchas habidas en Hamburgo a comienzos de 2014 en la que la polica ha tenido que emplear muchos efectivos para controlar la situacin. Desde hace varios aos abundan las advertencias realizadas por instituciones como el BM, FMI y otras sobre el riesgo de mayor tensin social en Europa y fuera de ella. Es en este contexto en el que el Consejo Europeo de Defensa de diciembre de 2013 acepta todas las decisiones de la OTAN, algunas de las cuales refuerzan la opresin nacional de Andaluca al instalarse misiles en Rota y reforzarse las tropas yanquis en Morn.

La re-militarizacin de la poltica alemana desde 2012 es coherente con la estrategia global de la OTAN de rearmarse cara presionar lo ms posible a Rusia. Desde comienzos de 2011 los EEUU endurecieron el control de las costas europeas con la intervencin de navos con los ms sofisticados misiles, dentro de un plan de largo alcance segn el cual debera haber 234 misiles operativos para 2015, 356 para 2017 y 515 para 2020. Plan que a su vez est inserto en otro ms amplio que, entre otros captulos en los que no podemos extendernos, pretende mejorar las bombas nucleares tcticas por ahora desplegadas oficialmente en Alemania, Turqua, Italia, Holanda y Blgica dentro de la parte continental de la OTAN. Viendo estos y otros planes de la OTAN imaginamos fcilmente cmo se ha ido cercando a Ucrania hasta la situacin presente, cmo se puede seguir presionando a Polonia para que se pliegue an ms a las exigencias imperialistas.

Tenemos el caso de Turqua, con un Estado corrupto, represor en grado sumo, pero que es tratada de forma tan cuidadosa porque la OTAN quiere instalar en ella ms armas y ms destructivas en las ms de 20 bases otnicas all establecidas. El imperialismo va a establecer en Turqua uno de los puestos de mando ms sofisticados, el llamado LandCom con poderes sobre todas las fuerzas militares que deben controlar la decisiva rea formada por el sur de Rusia, Irn, Siria y zonas amplias del Mar Caspio. rea tan estratgica que los EEUU considera necesario el aumento de tropas europeas en Turqua. Tenemos que partir de esta realidad militar para comprender la diferencia de trato de la Troika y de la UE en su conjunto a Gracia si la comparamos con el recibido por Turqua.

Ahora mismo, la estrategia polivalente de la OTAN se est reforzando al ampliarse la tctica de acoso econmico a los pueblos resistentes e insurgentes, incluso terroristas, tctica ya aplicada durante ms de medio siglo contra Cuba y generalizada posteriormente. Adems, con la excusa del incremento de las tensiones y del caos, la OTAN est procediendo a crear unidades de intervencin rpida con un mnimo de 13000 efectivos, y significativamente ha anunciado la realizacin en 2015 de grandes maniobras militares con estas unidades dentro de Europa. El anuncio de reduccin de gastos y efectivos del ejrcito yanqui responde ms a una reorientacin de sus inversiones para multiplicar la calidad y cantidad de destruccin en campaas cortas e intensas, evitando largos conflictos que puedan generar movimientos de solidaridad anti-occidental.

En Julio de 2013 la Federacin de la Industria Alemana (BDI) y el Movimiento de Empresas de Francia (MEDEF), las dos ms poderosas organizaciones empresariales de ambas potencias y que al actuar unidas de ahora en adelante forman un grupo de presin aplastante, sellaron un pacto estratgico global en el que destacan dos objetivos esenciales para el capitalismo eurocntrico: presionar a Rusia para abaratar los costos de sus materias primas, especialmente del gas, y negociar con los EEUU las condiciones de la gran zona trasatlntica de libre comercio entre ambas orillas del ocano. Los dos objetivos involucran a la OTAN como la fuerza militar que debe presionar a Rusia para que reduzca los precios, y como fuerza militar que garantice la seguridad del trfico martimo, areo y de telecomunicaciones en el Atlntico.

Muy probablemente la NSA norteamericana, es decir la OTAN, haya espiado en tiempo real las conversaciones entre la gran patronal alemana y francesa que llevaron al pacto firmado en Julio de 2013. Quiere eso decir que muy posiblemente la gran patronal yanqui estuviera al tanto de lo fundamental del acuerdo germano-francs. Y es que otra de las tareas de la OTAN es conocerlo todo. El humillante espectculo dado por la llamada clase poltica europea al aceptar sin apenas protestas las meticulosas informaciones sobre el masivo espionaje de sus sistemas de comunicacin incluso personales e ntimos por los servicios secretos, tal mansedumbre frente al caso Snowden y otros ms por ahora desconocidos, muestran tanto la jerarqua de mando en el imperialismo como la dependencia europea. El que se diga que Alemania y el Estado francs, adems de otros que se sumen despus, van a actuar unidos para proteger sus informaciones sensibles no deja de ser una pataleta de los segundos con respecto al mandams.

6.-

La ampliacin de las atribuciones y poderes de la OTAN responde a la dinmica de militarizacin del capitalismo ya analizada por Marx y Engels al decir este ltimo que un acorazado vena a ser como una fbrica capitalista que termina generando ms gastos que beneficios, y luego confirmada por Rosa Luxemburgo y por quienes estudiaron el imperialismo a comienzos del siglo XX. Las investigaciones sobre el complejo industrial-militar como rama productiva de novsima tecnologa y sobre el keynesianismo militar como estrategia poltico-econmica que generan ganancias iniciales pero que se convierten en gastos improductivos a la larga, estn siendo confirmadas en todo momento.

Un captulo cada vez ms importante de esta crtica al militarismo imperialista y por ende a la OTAN es el que trata sobre el contenido poltico del ejrcito como institucin. Dado que el Estado es la forma poltica del capital, y dado que el ejrcito es uno de los tres aparatos decisivos del Estado, siendo los otros dos la economa y la justicia, entonces sucede que el ejrcito es la forma poltico-militar del capitalismo, es decir, que no slo la guerra es la continuacin de la poltica por otros medios, lo cual es evidentemente cierto, sino que adems el ejrcito como institucin es una de las formas polticas del capital. Quiere esto decir que la OTAN es una de las expresiones polticas del capital. Saberlo as es decisivo para cualquier elaboracin de una teora poltica revolucionaria que se plantee qu hacer con la Unin Europea.

Si reducimos la OTAN a una mera mquina de terror sin contenido poltico, ms an, sin autonoma poltica relativa alguna capaz de operar entre bambalinas o al descubierto en situaciones decisivas, estamos volviendo a la visin reformista que reduce la poltica burguesa a las instituciones parlamentarias y el Estado a mero aparato neutral al servicio de esas instituciones supuestamente representativas de eso que llaman la voluntad popular. Ms claramente que otros muchos ejrcitos, la OTAN es una fuerza poltica, si por poltica entendemos la economa concentrada, segn la frtil definicin de Lenin. Como fuerza poltica con contenido econmico concentrado, la OTAN est estructuralmente anclada en la raz misma del capitalismo imperialista actual. Debemos bucear en su concentrado econmico y en su contenido poltico para entender por qu el imperialismo no liquid la OTAN al hundirse el Pacto de Varsovia sino que la adapt a la nueva fase financiero-industrial que intentaba imponer al mundo entero.

Que la produccin armamentstica termine siendo improductiva globalmente a medio y largo plazo no quiere decir que no rinda beneficios a corto plazo a una fraccin de la burguesa y al Estado en su poltica expansionista y de represin interna. Una de las fuentes de ganancias extras en determinados perodos proviene precisamente del poder de la violencia militar para saquear otros pueblos: sin el terror policaco-militar activo o preventivo, sin sus amenazas directas o solapadas el neoliberalismo hubiera encontrado ms resistencias. El miedo es una fuerza psicopoltica que rinde jugosas ganancias. Pero saberse poseedor de instrumentos que generan miedo reconforta a las gentes autoritarias y reaccionarias, interesadas en mantener la explotacin porque ellas viven bien gracias a los beneficios que esta les produce. La OTAN, en este sentido tan importante, es una fuente de seguridad, orgullo y envalentonamiento para la derecha europea, tan amplia, poderosa e inmisericorde. Decenas de millones de europeos saben o intuyen que la OTAN es imprescindible para mantener su nivel de vida actual y estn dispuestos a todo con tal de que siga actuando.

La naturaleza poltico-militar y econmico-poltica de la OTAN no se desvirta sino que se refuerza con las adecuaciones que peridicamente realiza. Por ejemplo, debido a que los costos militares aumentan exponencialmente, el imperialismo vuelve a mercantilizar parcialmente la guerra, como en los siglos XIII-XVIII, pero en las condiciones actuales. Las empresas privadas asumen adems tareas que todava no son aceptadas plenamente por la cnica doble moral burguesa ya que estn an muy vivas en la memoria las atrocidades nazis, y las brutalidades imperialistas posteriores realizadas para ahogar en sangre las luchas de liberacin de los pueblos. Los perros de la guerra, que ayer fueron soldados, que hoy no lo son y que volvern a serlo maana, realizan estos trabajos sucios sin mancha r con carne de de torturados la civilizacin del capital.

Pero la creciente diversidad de formas de guerra --regular, irregular, asimtrica, de geometra variable, de cuarta generacin, ciberguerra, guerra espacial, etc.--, slo puede existir bajo el mando unificado secreto o pblico del imperialismo. La guerra larvada sostenida contra Ucrania es, por ahora, el ejemplo ms reciente en Europa, y sigue el modelo de las violencias organizadas por el imperialismo en el norte de frica, contra Venezuela, y a otro nivel contra otros muchos pueblos. Saber que el ejrcito es la forma poltico-militar del capital, unida a su forma poltica estatal, permite descubrir que la guerra invisible poltico-militar se practica de tantas formas diferentes como enemigos diversos hay que destruir. Y saber que es a la vez un concentrado econmico en manos de la fraccin burguesa ms poderosa permite comprender por qu el conjunto de la burguesa acepta fervorosamente su existencia : porque siempre caen migajas de la mesa del poder.

Unas veces en la agresin prima ms el componente poltico sobre el militar, o viceversa, pero siempre en su irrompible unidad interna que refleja la unidad interna de la explotacin imperialista. Saber que esa forma poltico-militar es tambin policial y carcelaria, y que, como el capital, tiene incluso cuerpos privados, empresariales y hasta ilegales, de guerra sumergida, de guerra en B, como la economa sumergida o la contabilidad en B, saber esto es imprescindible para no cometer las tontas torpezas que leemos frecuentemente. Conocer que el narco-paramilitarismo es parte esencial del narco-capitalismo y ste del capital financiero, saber que estos grupos militarizados son empresas con torturadores y sicarios que actan como trabajadores cualificados en el mercado del crimen, saberlo as es vital para comprender qu sucede con la produccin de opio en el mundo, qu sucede en Venezuela y otros pueblos en los que los ejrcitos oficiales imperialistas no intervienen a la luz pblica porque lo hacen en la sombra mediante los modernos condotieros, o mediante fanticos manipulados por poderes poltico-religiosos contrarrevolucionarios con siniestras conexiones con los servicios secretos imperialistas.

7.-

Hemos empezado diciendo que nos encontramos en un contexto que hace definitivamente imposible seguir analizando cada problemtica en aislado, como si fuera un corchito flotando a la deriva en un temporal sin ninguna relacin con otros corchitos. De las ltimas elecciones europeas en el 2009 a las actuales de 2014, en este lustro, la OTAN est desarrollando una estrategia unitaria con tcticas muy variadas, tanto que en su multicolor externo logran ocultar la naturaleza nica de esa estrategia.

La crisis desencadenada en 2007 pero negada con obstinado fanatismo neoliberal hasta finales de 2008 nada menos que por la misma Reserva Federal norteamericana, ha llevado a la OTAN a realizar su tercera gran adecuacin interna. La primera fue su propia fundacin en 1949; la segunda fue la realizada inmediatamente despus del derrumbe del muy correctamente denominado socialismo realmente inexistente, y la tercer es la actual, la que grosso modo expuesto tuvo en Lisboa en 2010 su punto de partida para salvar al capitalismo realmente existente. Cualquier proyecto de accin poltico-parlamentaria en la UE que no tenga en cuenta esta creciente fuerza poltico-militar y este concentrado econmico que es la OTAN, est condenado a la derrota honrosa porque se ha luchado y perdido, o a la derrota deshonrosa porque no se ha luchado al degenerar en el reformismo parlamentarista integrado en el sistema.

Conocemos demasiados casos de derrotas deshonrosas, asimilaciones dulces y adormiladas. La nica forma de evitar desde ahora que se repitan en un futuro es multiplicar la crtica radical de la OTAN como puo de acero dentro del guante de seda de la democracia occidental. Una crtica que si bien puede hacerse desde dentro de las instituciones sobre todo ha de practicarse en las fbricas, calles, escuelas, universidades, movimientos, sindicatos, colectivos de toda ndole. Al margen de lo que cada persona, grupo u organizacin decida sobre qu hacer en las prximas elecciones europeas, sobre si abstenerse o votar, al margen ahora mismo de este debate lo que s es verdad es que la crtica inmisericorde de la OTAN es ms necesaria que nunca antes, tanto en s misma como en sus ramificaciones tentaculares visibles e invisibles, porque habr democracia socialista y libertad comunista mientras exista la OTAN.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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