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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2014

#Marchasdeladignidad
El silencio meditico contra la movilizacin obrera

Jos Ramn Pez
Rebelin


El silencio meditico contra la movilizacin obrera no es un tema nuevo, lo cual no quiere decir que no est de actualidad. Por suerte, al menos para aquellos que nos movilizamos, romper este cerco es cada da menos complicado, siendo aqu donde desempean una labor fundamental los medios de comunicacin llamados alternativos, pues cada vez son ms utilizados como alternativa a la manipulacin meditica y como fuente principal de informacin para quienes queremos conocer y no ser engaados.

Puede parecer irnico hablar de manipulacin meditica en una fecha tan sealada como el 11-M, da en el que para desgracia de muchos, el nico que no minti pudo ser Otegi. En estos das, la prensa oficial y convencional, o como dira Rafael Correa la prensa corrupta, novelara, al servicio del poder, o aquella que solo sirve para madurar aguacates nos habla de nuevo del 11-M, pero sin atreverse an a desvelar la verdad sobre todos aquellos que mintieron hace 10 aos; nos habla tambin de Ucrania y de Venezuela, aunque desde su lnea editorial, etc. Sin embargo se ignora, obvia y tapa una vez ms, la movilizacin social, hablando de ella solo para criminalizar la protesta obrera, como es el caso de los pescadores de Santiago de Compostela, motivo que a ellos les es vlido para justificar la represin policial.

Si damos un rpido repaso por la prensa oficialista del pas, nada o casi nada se dice de las marchas del 22 de Marzo, aunque hoy ya son numerosos los colectivos del pas que organizados bajo el nombre de Marchas por la dignidad, e integrando a: sindicatos no oficialista ni autoproclamados como mayoritarios, asociaciones, colectivos, algunos partidos polticos, confederaciones y particulares que motivados por la situacin actual marchan unidos y al son, bajo una protesta conjunta contra: el desempleo del pas que se estima superior al 26 %, aunque si restringimos este dato a los menores de 25 aos se puede observar como la variable supera el 50% (con el pertinente drama social que implica la prdida del empleo); la deuda del pas, misma que se sita en torno al 100% del PIB, siendo sta de ms de 20.000 per cpita, al tiempo que era privada y se ha nacionalizado por un Gobiernos al servicio de la banca; los recortes en el gasto pblico que afectan principalmente a la sanidad y educacin pblica (derechos constitucionales); la corrupcin de los polticos, empresarios y la Casa Real, mostrando el pas un ndice de corrupcin que est muy lejos del de Francia o Alemania; contra unos impuestos cada vez ms altos y regresivos; las SICAV; en rechazo de una leyes cada da ms restrictiva en derechos y unos cuerpos de seguridad cada da ms represivos; contra una justicia cada da ms injusta y menos imparcial; contra unos desahucios que lejos de minorar se incrementan, y generan una paradoja como la existencia casas vacas en manos de los bancos, y gente que no tiene casa para vivir; etc.

Hoy ya son varias las columnas que llevan algunos das caminado direccin a Madrid, principalmente las del Norte (Noreste, Norte y Noroeste); asimismo las del Este o Pas Valencia ya han iniciado tambin el camino, como la columna de Mrida y parte de la andaluza tambin, el resto comienza a caminar el 14 desde Sevilla y el 15 desde Crdoba.

En total se dirigen hacia Madrid seis columnas representativas de todos los territorios, colectivos y afectados por la situacin actual del pas, columnas que se componen principalmente de: desempleados y trabajadores precarios, trabajadores indignados, desahuciados y afectados por las hipotecas, jubilados a quienes se han recortado sus pensiones, etc. Junto estos marchista, son nmeros los autobuses que se han fletado por todas y cada una de la organizaciones que forman parte de esta plataforma, pues no todos puede hacer el camino andando, e incluso algunas de ellas han fletado trenes para llegar a Madrid en la ltima etapa y hacer ese tramo andando. As mismo Madrid se encargar de aportar a una gran multitud de desencantados con la situacin poltica y econmica actual, quienes unidos a los marchantes protestarn contra el gobierno en defensa de los derechos de todos y cada uno. Posiblemente la mayor movilizacin social de los ltimos tiempos.

Pero tal y como comenz este artculo, la manipulacin meditica que realizan ciertos medios de informacin, tratando de ocultar las marchas tiene un claro objetivo: invisibilizar esta movilizacin como protesta unnime de una sociedad, pues sta tras mucho tiempo ha conseguido unirse y luchar de forma conjunta contra el opresor. Y es que la nica posibilidad de mejora en las condiciones, de subvertir la realidad, de generar un cambio poltico que redunde en beneficio de las mayoras que poseemos la poblacin, pasa indudablemente por la unin de todos. Ojal esta unin no sea temporal!

Polticamente hablando, la izquierda est necesitada de unin. Aunque tambin ha de desprenderse de ciertos egos que muy enaltecidos no hacen ms que dinamitar todos los procesos nuevos que se crean. Varios han sido los conatos que se han dado, ctese el 15M; y pocos o ningunos los que han perdurado en el tiempo, tal vez este sea uno nuevo, ojal el definitivo! Aunque esto quedar para otro da, hoy la finalidad es mostrar y dar a conocer una realidad que ciertos poderes tratan de ocultar: la unidad y la movilizacin contra la injusticia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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