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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2014

Golpe de mano de Obama en Ucrania: sanciones y efecto bumern

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


En la mayor apropiacin de poder desde que George Bush convirti al este de Europa en un bastin de la OTAN enfrentndose a Rusia, el rgimen de Obama, junto con la UE, ha financiado y organizado un golpe de Estado en Ucrania que ha establecido un rgimen ttere en Kiev [1]. En respuesta, los ciudadanos de la regin autnoma de Crimea, temerosos de una oleada de represin cultural y poltica, se han organizado en milicias de autodefensa y han presionado a la administracin del presidente ruso, Vladimir Putin, para que acuda a protegerles de las incursiones armadas del rgimen de Kiev, apoyado por la OTAN [2]. Rusia ha respondido a la demanda de Crimea con promesas de asistencia militar, lo que ha evitado un mayor avance occidental en la regin.

Inmediatamente despus del golpe de estado por delegacin, la maquinaria de propaganda occidental empez a funcionar a todo tren, [3] ignorando por completo la naturaleza del golpe de mano efectuado por Occidente en Ucrania. Los medios de comunicacin y los gobiernos occidentales centraron sus ataques en la accin defensiva de Rusia en Crimea. La toma violenta del poder en Ucrania mediante el golpe de Estado respaldado por EE.UU. y la UE tuvo el apoyo incondicional de gacetilleros de todos los medios de comunicacin occidentales, que se extendieron en diatribas demandando medidas para desestabilizar a la propia Federacin Rusa, mediante una guerra econmica y diplomtica a gran escala. Tanto Estados Unidos como la Unin Europea convocaron reuniones y conferencias de prensa para solicitar sanciones comerciales y financieras. La Casa Blanca y Bruselas amenazaron con aplicar un bloqueo de las cuentas rusas en bancos occidentales si Mosc no entregaba Crimea al rgimen golpista de Kiev. La capitulacin rusa se convirti en el precio a pagar para reparar los lazos entre el Este y el Oeste.

El rgimen de Obama y un puado de congresistas estadounidenses, analistas mediticos y asesores polticos solicitaron la aplicacin de sanciones sobre sectores estratgicos de la economa rusa, incluyendo sus activos financieros en Occidente. En Europa, las opiniones sobre el asunto estn divididas: Inglaterra, Francia y los regmenes anti-rusos furibundos de Europa central (especialmente Polonia y la Repblica Checa) han propuesto sanciones ms duras, mientras que Alemania, Italia y Pases Bajos han sido ms comedidos en sus respuestas (Financial Times, 5 de marzo, 1914, p.2).

Desde Washington, los defensores de la imposicin de sanciones a Rusia perciben en esta maniobra una oportunidad para: (1) castigar a Rusia por su respuesta a la solicitud de ayuda del gobierno autnomo de Crimea para defenderse frente al golpe de Kiev activando a las tropas rusas estacionadas en la regin; (2) debilitar la economa rusa y aislarla polticamente de sus principales socios comerciales e inversores; (3) legitimar la violenta toma de poder por parte de los clientes neoliberales y neonazis de Estados Unidos; y (4) fomentar la desestabilizacin dentro de la Federacin Rusa. Como mnimo, las sanciones se han convertido en una herramienta agresiva que refuerza a las lites corruptas pro-occidentales y los oligarcas rusos en su pulso con el gobierno de Putin para aceptar al rgimen de facto de Kiev y poner la nacin autnoma de Crimea en sus manos.

Para los asesores de la Casa Blanca, las sanciones (1) proyectan el poder de Estados Unidos, (2) aseguran a Ucrania como nueva base estratgica para la OTAN, (3) limpiando tnicamente esta diversa y compleja regin de su minora de lengua rusa y (4) abren Ucrania para el expolio indiscriminado de sus recursos econmicos y naturales por parte de las corporaciones multinacionales occidentales.

El rgimen de Obama cita el xito de las sanciones financieras y econmicas contra Irn como ejemplo de lo que puede conseguirse en Rusia: debilitamiento de la economa, disminucin del comercio, desestabilizacin de la moneda, escasez de bienes de consumo y malestar masivo (dem, p.2). El secretario de Estado, John Kerry, est presionando para conseguir represalias econmicas ms radicales: sanciones comerciales y a la inversin que obviamente podran provocar una ruptura de las relaciones diplomticas (dem, p.1).

Impacto de las sanciones en Rusia, EE.UU. y la UE

Suponiendo que puedan hacerse efectivas, las sanciones energticas y financieras a Rusia tendran un grave impacto en las compaas energticas rusas, sus oligarcas y sus banqueros. Los acuerdos comerciales y de inversiones seran derogados y, como resultado, Europa (que depende del petrleo y el gas rusos para satisfacer el 30% de sus necesidades energticas) volvera a caer en recesin econmica (dem, p. 2). Estados Unidos no se encuentra en situacin de poder reemplazar ese dficit energtico. Es decir, las sanciones comerciales y financieras contra la Federacin Rusa tendran un efecto bumern, especialmente contra Alemania, la locomotora econmica de la Unin Europea.

Las sanciones financieras perjudicaran a los corruptos oligarcas rusos que poseen decenas de miles de millones de euros y libras esterlinas en el extranjero, en inversiones inmobiliarias, negocios, equipos de ftbol e instituciones financieras. Las sanciones y una congelacin real de los activos de estos multimillonarios en el extranjero limitaran todas esas transacciones provechosas para las grandes instituciones financieras como Goldman Sachs, JP Morgan-Chase y otros gigantes de Wall Street y de la City de Londres (dem, p. 2). Al castigar a Putin, la UE estara tambin tirando piedras contra su propio tejado. Las sanciones podran debilitar a Rusia, pero tambin precipitaran una crisis econmica en la UE y daran fin a su frgil recuperacin.

La respuesta de Rusia ante las sanciones

Ante las sanciones occidentales, la administracin de Putin puede optar, bsicamente, por dos respuestas contrapuestas: capitular y retirarse de Crimea, firmando un acuerdo sobre su base militar (sabiendo demasiado bien que la OTAN no lo cumplira) y aceptar un estatus de Estado cuasi-vasallo en la esfera internacional, incapaz de defender a sus aliados y sus fronteras; o puede preparar un conjunto similar de contra-sanciones, confiscando inversiones occidentales, congelando activos financieros, interrumpiendo el pago de deudas y renacionalizando las principales industrias. Estas medidas fortaleceran al Estado ruso a expensas de los sectores oligrquicos neoliberales y pro-occidentales de la lite poltica rusa. Rusia podra finalizar sus acuerdos de transporte y de bases militares con Estados Unidos y bloquear las rutas de Asia central que utiliza el Pentgono para abastecer a sus tropas en Afganistn. El presidente Putin podra poner fin a las sanciones contra Irn, debilitando la posicin negociadora de Washington. Finalmente, podran apoyar activamente los movimientos disidentes antiimperialistas de Oriente Prximo, frica y Amrica Latina, as como aumentar su apoyo al gobierno sirio en su defensa frente a los violentos yihadistas apoyados por Estados Unidos.

En otras palabras, en su intento por socavar el poder de Rusia, las sanciones europeo-estadounidenses podran radicalizar la poltica interna y externa de Mosc y marginar a los oligarcas pro-occidentales actuales que han influido en las hasta ahora polticas conciliadoras de las administraciones Putin-Medvedev.

La UE y Obama podran consolidar su control sobre Ucrania, pero tienen mucho que perder a escala global. Adems, probablemente Ucrania sera un vasallo bastante inestable para los planes de la OTAN. Los prstamos concedidos por la UE, EE.UU. y el FMI al rgimen en bancarrota tienen como condicin (1) un recorte del 40% en las subvenciones a la energa y el gas, (2) recortes del 50% en las pensiones del sector pblico, (3) un importante aumento de los precios de artculos de consumo y (4) la privatizacin (saqueo) de empresas pblicas. El resultado ser una prdida masiva de empleos y un enorme aumento del paro. Los programas de austeridad neoliberal erosionarn an ms los actuales niveles de vida de la mayor parte de los trabajadores asalariados, lo que probablemente crear el descontento en la base popular neonazi, provocando nuevos estallidos de protestas violentas masivas. Occidente avanzara mediante acuerdos con sus clientes ucranianos de arriba, pero tendra que enfrentarse a tremendos conflictos con los de abajo. La aplicacin de los programas econmicos devastadores dictados por Bruselas y el FMI como parte del programa de austeridad sobre las masas de ciudadanos ucranianos dejar en ridculo a los ufanos eslganes nacionalistas de los golpistas de extrema derecha. El colapso econmico, el caos poltico y una nueva oleada de revueltas sociales debilitarn los beneficios polticos conseguidos por la toma de poder de febrero de 2014.

Conclusin

El desarrollo del conflicto que enfrenta a Estados Unidos y la Unin Europea con Rusia por el control de Ucrania tendr consecuencias a largo plazo, que determinarn la configuracin global de poder y promovern nuevas alianzas ideolgicas.

Las sanciones occidentales afectarn directamente a los capitalistas rusos y favorecern un cambio colectivista. El golpe de mano efectuado por Occidente contra el punto dbil del sur de Rusia podra provocar un mayor apoyo de esta nacin a los movimientos insurgentes que se enfrentan a la hegemona occidental. Las sanciones podran reforzar y acelerar los vnculos comerciales y financieros con China, as como un acuerdo de cooperacin militar con este pas.

Va a depender mucho de los clculos que Obama y la UE hagan sobre las probabilidades de una nueva respuesta dbil y pusilnime del gobierno ruso. Por lo que parece, confan en que la Federacin Rusa muestre su indignacin y oposicin a los movimientos expansionistas occidentales pero se rinda en ltima instancia, como ha ocurrido en el pasado. Pero, si estos clculos son errados y si Occidente sigue adelante con las sanciones financieras y energticas y el presidente Putin replica contundentemente, estaremos dirigindonos al ojo del huracn de una nueva tormenta poltica que provocar nuevos conflictos de clase, nacionales y regionales en un mundo polarizado.

[1] El rgimen golpista favorable a la UE y EE.UU. es producto de casi 25 aos de planificacin y una enorme financiacin por parte de instituciones polticas de la administracin estadounidense. Segn William Blum (Anti-Empire Report#126, 7 de marzo, 2014), el llamado National Endowment for Democracy financi 65 proyectos de adoctrinamiento poltico y formacin de grupos de accin poltica. La subsecretaria de Estado, Victoria Nulan, se jact de que el gobierno de Estados Unidos haba gastado ms de 5.000 millones de dlares preparando el terreno para el golpe de Kiev.

[2] El pueblo de Crimea tiene fundadas razones para organizarse en milicias de autodefensa y solicitar la ayuda militar rusa. Segn el analista Brian Becker (Whos Who in Ukraines New Semi-Fascist Government, Global Research, 8 de marzo, 2014), los puestos clave de la nueva junta de Kiev estn ocupados por prominentes neo-nazis y radicales de extrema derecha. Los fascistas ocupan los dos principales puestos del Consejo de Defensa Nacional (que controla el ejrcito, la polica, la inteligencia y la judicatura), encabezan el Ministerio de Defensa, controlan la Fiscala General y ocupan una de las vicepresidencias. El primer ministro, Arseniy Yatsenyuk (Yats) fue elegido a dedo por Washington (como desvela una conversacin entre la subsecretaria de Estado Victoria Nuland y su embajador en Kiev, grabada en secreto). Se trata del hombre de paja del fascismo ucraniano y de la penetracin de la OTAN.

[3] En los principales medios de comunicacin, la informacin de los hechos era indistinguible de los editoriales. Los mismos medios de comunicacin corporativos y estatales que realizaron una defensa furibunda de la violenta toma del poder efectuada en Kiev por los clientes financiados por Washington reaccionaron histricamente ante la ocupacin de Crimea por Rusia. Vase la cobertura que ofrecieron el Wall Street Journal, New York Times, Financial Times, Washington Post, BBC News y CNN entre el 1 y el 10 de marzo de 2014.



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