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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2014

El manual Sharp y los golpes suaves en Amrica Latina

Juan Manuel Karg
Rebelin


Gene Sharp es un filsofo y politlogo estadounidense, fundador de la ONG Albert Einstein, cuyo supuesto fin es promover "la defensa de la libertad y la democracia y la reduccin de la violencia poltica mediante el uso de acciones no violentas". Su obra, sin embargo, da cuenta de cinco pasos para provocar golpes suaves: ablandamiento; deslegitimacin; calentamiento de calle; combinacin de formas de lucha y fractura institucional. Cmo se dan estas etapas frente a los gobiernos posneoliberales de nuestro continente? Qu similitud tienen con lo ocurrido durante el ltimo mes en Venezuela?

Mediante el primer paso del manual Sharp -su libro sugestivamente titulado De la dictadura a la democracia, que ha sido paradjicamente utilizado casi siempre contra gobiernos democrticamente electos- se busca la promocin de acciones provistas a generar un clima de malestar social en el pas, desarrollando matrices de opinin sobre problemas reales o potenciales. La muletilla predilecta suele ser, en este primer momento, la promocin de denuncias de corrupcin estatal que, en gran parte de los casos, no han sido comprobadas, pero influyen en generar clima -tanto antigubernamental, como antiestatal, como sucedi en la dcada del 90 para intentar justificar en nuestros pases la ola privatizadora sobre las empresas estatales-.

Con estas denuncias, fundadas o no, se comienza a ablandar la fortaleza que sustenta las bases del gobierno en curso, apuntando a crear un descontento social creciente. Cmo se refuerza este primer momento? Se busca la generacin de problemas econmicos cotidianos: el desabastecimiento de productos de primera necesidad y una escalada de precios, por ejemplo, a travs del control directo de grupos monoplicos sobre gran parte de la matriz productiva del pas. Una no intervencin estatal en este primer momento puede resultar muy peligrosa a mediano plazo, ya que implicara perder la posibilidad de controlar un rea muy sensible para las necesidades bsicas de la poblacin. La creacin de mercados populares, como en Venezuela, o determinadas polticas de control de precios pueden contribuir a contrarrestar los efectos especulativos.

El siguiente paso es intentar quitar legitimidad a travs de la denuncia de la inexistencia de la libertad de prensa -desde la misma prensa, valga la paradoja- y un supuesto avance de este gobierno sobre los derechos humanos -algo que en general no ha podido ser probado fcticamente en los gobiernos posneoliberales de nuestro continente-. Se intenta crear la matriz de opinin de un autoritarismo creciente, bajo un supuesto pensamiento nico, replicando estas denuncias por todos los medios masivos privados. La mayor parte de los gobiernos progresistas en Amrica Latina han afrontado estas primeras dos etapas -en especial la segunda-. La frase vienen por todo, repetida hasta el hartazgo en varias de estas experiencias, ha sido el caballito de batalla de sentido comn para intentar erosionar las bases de apoyo de estos gobiernos, fundamentalmente asentados en las mayoras populares. As, las modificaciones que apuntan a lograr una redistribucin del espectro radioelctrico, por ejemplo, han sido caracterizadas errneamente como avances contra la libertad de expresin. El problema de trasfondo no es de libertades, sino econmico: quienes han puesto el grito en el cielo han sido precisamente los grandes empresarios mediticos, que se han visto amenazados mediante las nuevas legislaciones que buscan poner lmites a los monopolios informativos.

El tercer momento consiste en la promocin de una lucha activa callejera, que bajo reivindicaciones polticas y sociales confronte de forma directa con el gobierno. As, se pueden dar protestas violentas contra las instituciones, tal como sucedi durante todo el mes de febrero en Venezuela -con el ataque a fiscalas pblicas, casas de gobernadores, mercados populares promovidos por el Ejecutivo, etc-. Ac encontramos una contradiccin notable con el supuesto paradigma pacifista que se ha intentado atribuir a Sharp desde la visin de algunos analistas internacionales, que han tratado de embellecer su obra en los ltimos aos.

El anteltimo paso, vinculado con las movilizaciones, es la generacin de un clima de ingobernabilidad, mediante operaciones de guerra psicolgica o de cuarta generacin. As, por ejemplo, se utiliza a los medios masivos privados para responsabilizar al propio gobierno por las acciones de calle y sus resultados, ocultando y/o tergiversando informacin de lo sucedido. La difusin de noticias falsas, o fotografas de sucesos que se dan en otros lugares del mundo que rpidamente se viralizan por las redes sociales, intenta generar una matriz de opinin pblica a nivel nacional e internacional. Se busca incluso lograr el apoyo de dirigentes, artistas y personalidades internacionales que, informadas o no sobre lo que realmente ocurre en ese pas, opinan por ser un tema mediticamente relevante a escala mundial. Luego, se reproduce esa opinin en los medios privados nacionales, generando un crculo (des) informativo.

Para finalizar, se espera que se produzca la fractura institucional, el punto lgido del manual de desestabilizacin. Para ello se intenta provocar un aislamiento internacional del gobierno, algo que, de no suceder, puede hacer fallar a los pasos previos (dos ejemplos de nuestro continente: la rpida reaccin de Unasur frente a los intentos de golpe de 2008 y 2010 en Bolivia y Ecuador, respectivamente). Si el aislamiento internacional se produce, y los pasos previos se han cumplido, se intenta forzar la renuncia presidencial.

Aqu, por ejemplo, se puede promover una divisin an mayor entre el Ejecutivo y el Legislativo, si el gobierno no llegara a controlar este ltimo mediante una mayora parlamentaria. Los golpes suaves en Honduras y Paraguay fueron conducidos por la derecha autctona y los grupos empresariales desde ambos parlamentos. La destitucin de Lugo, por ejemplo, se produjo mediante un juicio poltico express que defini su salida en menos de 24 hs, irrespetando normas jurdicas bsicas frente a un presidente democrticamente electo. De no darse esta fractura, se puede apuntar a promover una intervencin militar extranjera o bien fomentar el desarrollo de una guerra civil prolongada

Como se ve en este ltimo punto, bajo la idea de una posible intervencin militar extranjera aparece un elemento no menor en todos los pasos que hemos visto: la injerencia externa. Se puede analizar autctonamente estos intentos de golpes blandos, sin dar cuenta del notorio incremento de bases militares estadounidenses en Amrica Latina? Es posible dar cuenta de la ola de protestas que tienen lugar en Venezuela sin analizar que es el pas con mayores reservas probadas de petrleo a escala mundial? Tras el intento de deslegitimacin internacional de gobiernos democrticamente electos en nuestro continente no slo se esconde un inters ideolgico -el rechazo una forma de gobernar con horizontes de cambio social- sino adems un fin claramente comercial, tendiente a poder controlar nuevamente los enormes recursos naturales que tiene nuestro continente.

Juan Manuel Karg. Licenciado en Ciencia Poltica UBA. Investigador del Centro Cultural de la Cooperacin, Buenos Aires

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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