Portada :: Espaa :: La indignacin toma las plazas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2014

Entrevista a ngeles Maestro, miembro de Red Roja
"Es la primera vez, desde la campaa por el NO a la OTAN, en la que en una movilizacin de masas se puede intervenir desde la lnea revolucionaria"

Insurgente


Por qu los militantes de Red Roja se han involucrado tan activamente en la organizacin del 22M?

Red Roja estuvo involucrada desde el primer momento y particip en la decisin de los objetivos polticos expresados en los lemas, especficamente el No al pago de la deuda del que dependen los otros tres.

Este asunto fue decisivo porque organizaciones como IU o el Frente Cvico pretendan que el lema principal fuese Por la dimisin del Gobierno, que era la forma indirecta de abrir el paso a la consabida coalicin PSOE-IU.

El apoyo a la propuesta de No al pago de la Deuda fue afortunadamente muy mayoritario, incluyendo a organizaciones como el SAT.

Es la primera vez, desde la campaa por el NO a la OTAN, en la que en una movilizacin de masas se puede intervenir directamente desde la lnea revolucionaria. El primer lema de las Marchas: No al pago de la deuda, seala directamente el punto clave de la estrategia del imperialismo de la UE contra el pueblo trabajador, cuya columna vertebral es el engranaje institucional de la UE y del Euro.

Ninguno de los partidos de la izquierda institucional, ni siquiera la versin aparentemente ms rompedora de Podemos va ms all de la ambigedad calculada de la auditora de la deuda. En realidad es la expresin de una izquierda dbil, incapaz de servir de instrumento poltico en la lucha de clases, que dice ser anticapitalista, pero que a la hora de la verdad, su prctica se instala ntidamente en el redil del sistema.

Las Marchas, como sucede siempre que el pueblo trabajador aparece protagonizando la escena, les han pasado por la izquierda.

Adems, y eso tambin es muy importante, el 22M se inscribe en una progresin en la conciencia del pueblo que ha pasado de la indignacin valiossima, pero sin propuesta real, del 15M- y de las movilizaciones sectoriales contra los recortes de las Mareas, a la unificacin de las luchas. Y lo hace de la nica forma posible: desde una propuesta poltica (sobre todo el de no pagar la Deuda) que la gente reivindica como necesaria, que es la lnea de demarcacin entre la supuesta izquierda cooptada por el sistema y la lnea revolucionara.

La mejor confirmacin del contenido rupturista de la propuesta es que estos sectores reformistas que ya se ven en el Gobierno y que temen despus ser interpelados cuando sus polticas sigan siendo las que dicta la Troika dejan caer (o relegan a la letra pequea) el lema del No al pago de la Deuda en su propaganda de las Marchas.

Esos lemas permiten lo ms importante: una prctica de organizacin y de lucha en el seno de la clase obrera y del pueblo trabajador, antes y despus del 22M, recreando y reconociendo, la memoria de nuestras luchas, de nuestras derrotas y de nuestras victorias, en el camino de la construccin del poder del pueblo.

Y para ello hay que situarse en el nivel de conciencia de la gente, en cada momento, que por cierto, avanza a pasos muy grandes. Y que hay que ir acompaando y contribuyendo a hacer avanzar. Hablamos desde aqu y ahora, desde lo concreto de la situacin que vivimos y no slo con un discurso abstracto que hable de la necesidad por supuesto indiscutible de la revolucin social, pero que es el mismo para cualquier etapa del capitalismo.

Ese da van a confluir en Madrid una gran heterogeneidad de sensibilidades de la izquierda y el anarcosindicalismo, es decir, hay organizaciones que acuden con distintas estrategias...

El hecho de que las Marchas se convoquen desde propuestas polticas que implican una ruptura con el sistema en su lnea de flotacin, no quiere decir que el tema complejo y decisivo de la unidad se resuelva con una varita mgica. Los sectarismos, los enfrentamientos entre organizaciones y las animadversiones personales han resurgido.

El intento de IU y sus satlites de utilizar el 22M con objetivos electorales se ha intentado utilizar para justificar la creacin de estructuras organizativas en algunos territorios, al margen de las Marchas, sin participar en el enorme trabajo organizativo que se est llevando a cabo.

Sin embargo esas divisiones no pasan por temas ideolgicos como el comunismo o el anarquismo en la medida en que los objetivos se sitan claramente en un plano estrictamente poltico. De hecho compaeros y compaeras anarcosindicalistas estn realizando en barrios y pueblos un trabajo encomiable, codo a codo con todxs lxs dems.

La incorporacin decidida de la mayora sindical vasca, con LAB como protagonista, y otras organizaciones independentistas ha descalificado a quienes acusaban a las marchas de espaolistas

Hace unos das has estado en una reunin preparatoria del 22M en Bilbao, cmo acude LAB y la mayora sindical vasca al 22M.

La decisin de la mayora sindical vasca de participar en las Marchas es histrica y van a venir, al menos, diecisis autobuses. El hecho de que la ltima reunin de coordinacin estatal se hiciera en la sede de LAB en Bilbao refleja bien su compromiso.

En su decisin ha tenido un peso fundamental el hecho de que los objetivos del 22M apuntaran directamente hacia la UE. Como decamos vamos a Madrid porque no podemos ir a Bruselas. Por otra parte, es evidente que a medida que avanza el desarrollo de la crisis capitalista y sus devastadoras polticas contra los pueblos, el componente de clase de la lucha en las nacionalidades adquiere ms peso y empuja a buscar estrategias coordinadas entre los pueblos que nos permitan enfrentar con ms fuerza al enemigo comn.

Si miles de personas no se disuelven tras la manifestacin, cul es el siguiente paso.

Las Marchas del 22M, por su contenido poltico, por su composicin, y sobre todo, por la gravedad del momento histrico en que se producen, son inditas y, en buena medida, de resultados difciles de prever.

Como Red Roja ha sealado son momentos en los que el poder no puede seguir gobernando como antes. Las dramticas consecuencias de sus polticas sobre millones de personas que no tienen nada, la corrupcin poltico-empresarial masiva y por primera vez visible, la divisin interna de la burguesa, la descomposicin de los aparatos del Estado de la Transicin, empezando por la monarqua, arrancan ante el pueblo la mscara del poder que es percibido en su realidad: saqueo de las arcas pblicas y robo al pueblo, protegido por los aparatos de la represin.

La clase obrera y los pueblos del Estado empiezan a poner de manifiesto que no van a seguir tolerando ese estado de cosas y el tema del poder poltico va abrindose paso en la conciencia de la gente. Las huelgas duras, indefinidas, las formas de resistencia popular ante los desahucios, la privatizacin de la sanidad o los ejemplos de Gamonal, Alczar de S. Juan y otros tantos sealan que los tiempos estn cambiando.

Las Marchas del 22M no son una reunin de liberados y afiliados de los sindicatos de la Cumbre Social que reclaman que se vaya el PP para que vengan quienes tan suculentamente les han subvencionado.

Las caras de los hombres y mujeres que estn caminando reflejan la desesperacin y la rabia de quienes no tienen ms que su dignidad de trabajadores y trabajadoras y que han aprendido que slo la lucha les hace libres.

Lo que suceda en Madrid es una enorme incgnita y, sin duda, una gran fuente de aprendizaje poltico. Habr un antes y un despus de las Marchas. Lo que puedo decir es que Red Roja acompaar con firmeza y decisin todas las movilizaciones que se produzcan.

Lo que importa es saber que no hay vuelta atrs, ni en la crisis sistmica, ni en la lucha popular. La estrategia debe dirigirse al fortalecimiento de las posiciones de clase.

Los objetivos de las Marchas, indispensables para la vida de la gente, son inasumibles por las clases dominantes y el tema crucial de la toma del poder poltico va apareciendo cada vez con ms nitidez en la conciencia del pueblo trabajador.

Fuente: http://www.insurgente.org/index.php/template/politica/item/10076-%C3%A1ngeles-maestro-red-roja-es-la-primera-vez-desde-la-campa%C3%B1a-por-el-no-a-la-otan-en-la-que-en-una-movilizaci%C3%B3n-de-masas-se-puede-intervenir-directamente-desde-la-l%C3%ADnea-revolucionaria



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter