Portada :: Cultura :: Fallece Lpez Salinas: El intelectual comunista, el obrero de la palabra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2014

Armando Lpez Salinas, In memoriam

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Acabo de conocer por dos amigos de Espai Marx, Joan Tafalla y Manuel Martnez Llaneza, el fallecimiento de Armando Lpez Salinas, "un comunista de una pieza" con palabras del segundo. La noche del martes estar en el tanatorio de la M30 y hoy mircoles lo incineran en el cementerio del Este.

Como otros comunistas, Luis Landnez por ejemplo, Lpez Salinas fue finalista del premio Nadal en 1960 con la obra Caminando por las Hurdes. Fue promotor del manifiesto en apoyo a la huelga minera de 1962 que suscribieron 102 intelectuales.

Joan Tafalla ha escrito sobre l. "Lo conoc cuando era director de Nuevo Rumbo (peridico del PCPE) y yo director de Avant. Cuando asista a las reuniones del CC del aquel partido solamos charlar extensamente. Una de sus frases predilectas en aquellos momentos era: "Los capitanes estn cansados". Deca que quera escribir una novela con ese ttulo. Asistimos juntos al XXVII Congreso del PCUS. Yo era pipiolo. l, con cerca de treinta aos ms que yo, con su experiencia y conocimiento de aquel mundo, me desvel algunas de las claves de las cosas que pasaban en aquel acontecimiento histrico. Siempre le estar agradecido por ello."

"Fidelidad a sus orgenes y determinacin clara de objetivos" ha aadido y nos ha dado esta referencia de hace un par de aos http://www.publico.es/443499/armando-lopez-lo-que-no-se-gana-en-la-calle-no-se-gana-nunca-en-la-mesa-de-negociacion, de la que selecciono algunos pasajes.

Armando Lpez Salinas, nacido en 1925, lleva una vida dedicada a la lucha "de los humillados de la tierra". Su batalla ha sido la batalla de la clase obrera. "Los ms de cinco millones de parados, los recortes en Sanidad, el asalto que sufre la democracia o como dice Armando el "diluvio universal de mierda" que sufre Espaa es una muestra de que la lucha de clases nunca desapareci para el capitalismo. "Ellos saban que estaban en lucha, muchos de nosotros no".

A sus 87 aos (ha fallecido a los 89), Armando pasaba las horas en su despacho, devorando libros y plasmando sobre el papel sus pensamientos. "No hace falta ser marxista para darse cuenta de lo que est pasando. Hay que salir a la calle a seguir luchando. Lo que no se gana en peleando en la calle no se gana nunca en la mesa de negociacin".

A sus espaldas acumulaba la experiencia de quien con apenas 16 aos, en plena posguerra, se juntaba con sus vecinos del barrio para escribir "panfletos" comunistas y lanzarlos a la calle bajo la firma del PCE y a los 50 celebraba la muerte de Franco en un calabozo de Madrid cantando La internacional. "Era el tiempo de posguerra y estaba finalizando la II Guerra Mundial. El partido pensara que ramos unos alborotadores, pero ramos unos chiquillos y aunque no recuerdo exactamente que decamos, seguramente estaramos llamando a tomar el palacio de invierno". Con apenas 14 aos, recin terminada la Guerra Civil y con su padre preso, comenz a trabajar. En fbricas, en el campo, como pintor o como "portador de la maleta de un representante de zapatos por Madrid".

No sera hasta el ao 1959 aproximadamente cuando comenzara a trabajar en Radio Espaa Independiente, en La Pirenaica, donde escribi "ms de mil crnicas" que seran ledas para Espaa desde Bucarest.

"Cuando muri Franco no me hice demasiadas ilusiones. Durante la transicin sucedi lo mismo en Espaa que en la revolucin francesa de 1789, salvando las distancias. Sobre las espaldas de los obreros que derrumbaban un rgimen cabalg la burguesa. Una gran parte de ella cambi de caballo y de la noche a la maana se hicieron demcratas. Ahora tenemos a Mayor Oreja expidiendo certificados de democracia". "Quisieron cambiarlo todo, para no cambiar nada. La historia demuestra que la monarqua es el rgimen que ms beneficia a la burguesa y que ms protege sus intereses. Aqu ni siquiera se pudo elegir. La constitucin dice que la soberana reside en el pueblo, pero es mentira. La Constitucin miente, porque al pueblo soberano ni siquiera le permitieron votar si prefera repblica o monarqua. La soberana del pueblo est secuestrada".

"Otro tipo de transicin hubiese abierto otro tipo de caminos. La derecha y el PSOE, los que fueron bendecidos desde Washington, queran hacerla con el menor ruido posible. Para m era un error. Se tendra que haber constituido un Gobierno provisional sin signo poltico y haber dejado ms tiempo para el asentamiento de los partidos polticos". Fruto de aquel pacto que fue la transicin "poco abierta a la poblacin" y con un rey "que lleg a Espaa como el Mesas instaurando la democracia e incluyendo a todas las fuerzas polticas" se tomaron decisiones que acarrean problemas en la actualidad. Espaa debera configurarse como un estado federal plurinacional que reconociera el derecho de autodeterminacin. Armando era partidario de la unidad de Espaa porque la historia "demuestra que tambin podemos estar juntos y que ha habido ocasiones en la que hemos estado de acuerdo como en la defensa de la Repblica" y porque todos los obreros del Estado espaol hablan el mismo idioma, el del socialismo. "Independientemente de si hablamos en vasco, cataln, gallego o castellano, creo que hay un idioma que une a todos: el idioma del socialismo. El idioma de los que tienen que hacer un ajuste de cuentas con su burguesa. A lo mejor ahora es el momento de ese ajuste. O es que cree Mas que los que acudieron a la manifestacin el da de la Diada no haban salido a la calle contra sus recortes? En este pas, los sufrimientos han venido de la derechizacin global que ha sufrido".

"Hay cinco millones de personas que se levantan sin trabajo. Hay dos millones que no tienen absolutamente nada y que no saben donde enviar a sus hijos. Hay siete u ocho millones de jubilados perdiendo poder adquisitivo. Hay millones de cientficos que no tienen que investigar porque no se invierte en I+D+i y cientos de miles de jvenes sin trabajo tratados como mercanca. La corrupcin se ha incrustado en los aparatos del Estado: ayuntamientos, diputaciones, autonomas, gobierno central y la casa del rey. Este pas atraviesa un diluvio universal, pero de mierda".

"Cuidado. Aqu hablamos muchas veces de hacer un pacto entre empresarios y sindicatos o entre fuerzas polticas. A veces, el pacto o el convenio, en determinadas circunstancias, significan la muerte de la democracia y tienen la misma duracin que el tiempo que trascurre hasta que los patronos tienen la fuerza suficiente para romperlo... Son [PP y PSOE] los Cnovas y Sagasta de la Restauracin". El pacto que Lpez Salinas reclamaba se pareca ms al Pacto de San Sebastin, el que suscribieron en 1930 la mayora de partidos republicanos y en el que se sentaron las bases para un nuevo rgimen: la Segunda Repblica Espaola. "Los cambios se organizan. Me parece que el papel que jugaron los intelectuales de la Repblica hay que planterselo. Una especie de Pacto de San Sebastin que siente las bases de algo nuevo. No puede ser que Rubalcaba hable de que se sienta republicano pero que defienda a Juan Carlos I. Parece una broma, siniestra, pero una broma. Hay que plantearse un pacto con las fuerzas sociales que estn en las calles manifestndose y elaborar una Constitucin de alcance republicano y carcter federal".

Muchas cosas de las que lee y ve a su alrededor le recuerdan a los aos 30 cuando "haba una cancin que deca algo as como "paciencia obrero, paciencia" y la Iglesia contaba que el trabajador tena el paraso asegurado. "Yo era un nio por entonces y aunque no eres consciente de todo, te vas enterando".

"Vivimos un proceso de concentracin de las empresas, estn desapareciendo bancos, y se van quedando menos, mientras los derechos sociales van desapareciendo. El ataque va ms all de la clase trabajadora. No planteo asaltar el palacio de invierno. Pero s digo que hay que luchar y buscar aliados en este camino. La batalla la est ganando el capitalismo, pero no todos una pequea parte de ellos", aade. La lucha de Armando la que lleva defendiendo se pelea en las calles, mediante la protesta social, en los crculos intelectuales mediante las ideas, en las instituciones y en el Congreso mediante la poltica. "La cultura debe disputar en el terreno ideolgico las razones del capitalismo porque sino la derrota esta cantada", aade Armando que que "si cinco millones de parados es una clara muestra de la derrota".

"A la gente le digo que luche, que yo no puedo. Ayer, hoy y maana la nica manera de ganar derechos ha sido la calle. Incluso huelgas generales, aqu va a hacer falta mucho ms para ganar el pulso. Yo s que la lucha no garantiza la victoria. Pero la batalla que no se gana es la que no se lucha".

"Yo, por decencia intelectual ya no hablo del marxismo como solucin, pero tampoco condeno la violencia venga de donde venga. Para m violencia es que la gente est en los contenedores recogiendo basura, los desahucios de los bancos o las cargas de los antidisturbios que hemos visto estos das. Qu se han credo que eso no es violencia? El mundo est construido a base de violencia. La poltica no se hace slo con buenas intenciones, ni slo con palabra, ni slo con urnas. Porque lo que est ocurriendo en el mundo, en Libia, Siria, Kosovo... lo estn haciendo los poderes fcticos, los poderes reales con armas y con violencia en la lucha que se libra."

Armado recurre a Antonio Machado y recita de manera literal la ltima parte del escrito Los coches locos, incluido en la obra de 1915 Los complementarios en el que Machado arranca con una comparacin entre conductores y polticos: "Si el auriga sabe su oficio, sigamos con l y pagumosle puntualmente su salario. Si gua mal, habr que despedirlo. Porque dentro de su coche vamos todos. Mas qu haremos con un cochero loco o borracho que nos lleva a galope y alegremente al precipicio? Habr que arrojarlo a la cuneta del camino, despus de arrancarle por la fuerza las riendas de la mano. Revolucin se llama a esta fulminante jubilacin de cocheros borrachos. Palabra demasiado fuerte. No tan fuerte, sin embargo, como romperse el bautismo", escribe Machado, record Salinas

A mi slo me queda recordar un fragmento del gran poema de Luis Cernuda, "1936". En su memoria.

Que aquella causa aparezca perdida, Nada importa; Que tantos otros, pretendiendo fe en ella Slo atendieran a ellos mismos, Importa menos. Lo que importa y nos basta es la fe de uno.

Por eso otra vez hoy la causa te aparece Como en aquellos das: Noble y tan digna de luchar por ella. Y su fe, la fe aquella, l la ha mantenido A travs de los aos, la derrota, Cuando todo parece traicionarla._ Mas esa fe, te dices, es lo que slo importa.

Gracias, Compaero, gracias Por el ejemplo. Gracias porque me dices Que el hombre es noble. Nada importa que tan pocos lo sean: Uno, uno tan slo basta Como testigo irrefutable De toda la nobleza humana.

Salvador Lpez Arnal es nieto del obrero cenetista asesinado en el Camp de Bota de Barcelona en mayo de 1939 -delito: "rebelin"- Jos Arnal Cerezuela.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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