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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2014

Hay que prestar atencin a la manera como se presenta a los neofascistas o neonazis
El papel del racismo en la ofensiva imperialista

Alberto Rabilotta
Alai


El pasado 23 de marzo el partido Frente Nacional (FN) logr importantes avances en las elecciones municipales en Francia. Nada sorprendente para quien haya observado un poquito la campaa electoral, en la cual los medios dedicaron una especial y muy elaborada atencin al FN, un partido que promueve un rancio chovinismo y el racismo. Los medios audiovisuales y los diarios le dieron mucho espacio al FN, muchsimo ms que al Frente de Izquierda (FI), que electoralmente tiene un peso superior o similar al del FN, como destac Jean-Luc Mlenchon, dirigente del FI.

El resultado de estas elecciones es importante porque confirma la amplia prdida de confianza de los electores frente a los partidos polticos tradicionales. Los votantes saben por experiencia que esos partidos no cumplen ni cumplirn con lo que prometen porque todos siguen el mismo guin, el elaborado por los organismos de la Unin Europea (UE) para consolidar las polticas neoliberales, o sea los programas de austeridad y desmantelamiento de los aparatos y programas estatales, regionales y municipales. Pruebas de esta situacin las encontramos en la elevada tasa de abstencin y en la numerosa presencia de listas no identificadas con los partidos tradicionales en estas elecciones municipales.

Pero lo esencial, para este anlisis, es el esfuerzo de los medios de prensa del sistema (porque as hay que definirlos) para reforzar en la opinin pblica francesa durante la campaa electoral la idea de que el FN iba para arriba, y que en algn momento debera producirse una alianza electoral entre esa extrema derecha de corte fascista con la derecha neoliberal.

Creo que es importante analizar esta fascinacin meditica, y por lo tanto de quienes tienen en sus manos las palancas del poder real, por la extrema derecha, por partidos cuya vertiente nacionalista es claramente racista, para tener una imagen completa en este momento histrico desde todos los puntos de vista posibles, porque el sistema neoliberal en su conjunto, en la UE y en Estados Unidos (EE.UU.) y Japn, o sea en los centros del capitalismo avanzado, est completamente atascado en lo econmico, en lo social y en lo poltico.

Y en todo esto el racismo, como el nacionalismo (de pacotilla porque en el sistema neoliberal la soberana nacional es cosa del pasado), son quizs elementos de importancia para entender la coyuntura actual del imperialismo, incluyendo el caso de Ucrania, entre otros ms.

El racismo forma parte del colonialismo y el imperialismo

El racismo es criticado y en algunas de sus manifestaciones es considerado como un delito por los sistemas legales en la mayora de los pases, pero en la prctica cotidiana, en los sobrentendidos polticos, sociales y econmicos el racismo es moneda corriente, un simple prejuicio ms, aceptable hasta para quienes no lo practican, y de ninguna manera es visto como un peligro mortal para las sociedades y la humanidad.

Empero, el racismo, como el machismo, es algo ms que un prejuicio. En realidad ha sido y sigue siendo un poderoso elemento ideolgico al servicio de algn sistema de dominacin.

El machismo busca preservar el sistema de dominacin patriarcal, para ventaja del hombre y en detrimento de la mujer, por ejemplo, y aun en ese terreno los avances de las ltimas dcadas son en muchos casos tan slidos como un castillo de arena, dicen muchas mujeres.

El racismo ha servido desde finales de la Edad Media, desde las cruzadas, de justificativo ideolgico, disfrazado segn la circunstancia con supuestos valores religiosos o morales, pero al servicio de objetivos bien terrenales, como los de apropiarse de riquezas y conquistar territorios. Y tuvo su papel durante las luchas para la formacin de los Estados-naciones en Europa, en muchos casos como fuerza de exclusin para forzar la homogeneidad tnica, lo que explica la triste herencia de guerras y conflictos en el Viejo Continente.

Por ejemplo, hasta no hace tanto tiempo se nos enseaba en las escuelas de algunos pases latinoamericanos que los conquistadores espaoles vinieron a Amrica con la espada y la cruz. Lo de la espada nunca se explicaba bien por qu razn, aunque al final entendamos que vinieron a conquistar por la fuerza para llevarse el oro y la plata y dominar los territorios, pero en las imgenes y en los textos se enfatizaba que la cruz representaba la gran misin evangelizadora para incorporar a los indios salvajes, porque as se hablaba de nuestras poblaciones amerindias, al reino de Dios, y as salvarlos.

Sin la deshumanizacin implcita en el racismo, que permite ver al otro como un no-ser, un subhumano que puede ser maltratado, explotado, esclavizado y al que se puede violar o matar, no habra sido posible, o sea aceptable para los mismos pueblos conquistadores, la extrema brutalidad de las conquistas que sometieron a tantos pueblos y dejaron estelas de decenas o cientos de millones de muertos, decenas de millones de esclavos, y tantas sociedades y culturas aplastadas.

Sin esas conquistas y crmenes tampoco habra sido posible la acumulacin del capital, como no lo sigue siendo actualmente si vemos el empeo del imperio neoliberal en conquistar los territorios donde no reina con absoluto poder.

Es por eso que debemos ver el racismo no como algo menor, un mal residual de la civilizacin europea que fue transmitido al resto del mundo, sino como un componente esencial del sistema de dominacin del capitalismo, en todas sus etapas, desde las conquistas y el esclavismo hasta el momento actual.

El racismo es mucho ms peligroso de lo que creemos cuando es parte de una ideologa nacionalista o ultranacionalista al servicio de intereses imperialistas. Sin una ideologa que incluya el concepto de superioridad racial, de superioridad social, poltica, cultural o religiosa que provoque una desensibilizacin total, no es posible llevar a cabo la empresa colonial e imperial.

Ese tipo de ideologa es necesaria tanto para lanzar como para justificar la empresa colonial e imperial, para crear en el pueblo conquistador las desinhibiciones que permitan llevar a cabo y vivir en la consciencia colectiva con tales atrocidades contra seres humanos, tan humanos y seres como ellos.

Los britnicos aportaron sobre sus hombros la civilizacin del hombre blanco a los pases de Asia, frica y otras regiones, dura carga para el hombre blanco, escribi R. Kipling, cuando en realidad lo que hacia el hombre blanco era robar todo lo que poda ser robado, destruir o aplastar las culturas y organizaciones sociales existentes para poder explotar a los pueblos, esclavizarlos para servir a los comerciantes y a los intereses de los rentistas, de la burguesa y la aristocracia de Londres.

Los holandeses, portugueses, franceses y belgas no fueron diferentes, en todos los casos hubo matanzas y crueldades indescriptibles para robar y explotar, para esclavizar, lo que no quita que de vez en cuando se escuche en Europa que esos colonizadores llevaron la civilizacin y la lengua a los pases que colonizaron.

Cada pueblo conquistador cre su caparazn ideolgica para poder ignorar y negar sistemticamente todo lo que los pueblos colonizados sufrieron en Asia, el Oriente Medio, frica, Oceana, el Caribe y Amrica latina, y tambin negar que el objetivo de esas conquistas era apropiarse y repatriar las riquezas que podan, y garantizar los flujos de las materias primas que necesitaban sus comercios e industrias y que producan sus esclavos en las plantaciones, como el azcar en Hait, por ejemplo.

Una tarea necesaria pero incumplida es la descolonizacin del pensamiento de los pueblos conquistadores e imperialistas. Nada podr avanzar si estos pueblos no se despojan de esa caparazn demasiado bien conservada -por intereses de clase-, que les impide ver las mltiples, ricas y complejas realidades del mundo actual.

Es en este contexto que es importante reconocer la decisiva importancia que ha jugado el racismo en la sociedad estadounidense, en especial para justificar en lo interno, y hacia el exterior, el excepcionalismo del destino manifiesto, un invento de los colonos blancos para hacer invisible las matanzas de amerindios y la apropiacin de sus tierras, luego la importacin de esclavos africanos para las plantaciones y ms tarde el imperialismo.

El racismo tiene races profundas y extendidas en EE.UU., porque en ese pas prcticamente fueron exterminados los pueblos amerindios, y los que sobrevivieron fueron segregados en reservas y sometidos a brutales controles de natalidad. Fueron vctimas del eugenismo y del ensayo de mtodos genocidas que ms tarde Adolf Hitler utiliz para exterminar a judos, gitanos, eslavos y a los opositores comunistas y socialistas, como revela el importante trabajo del estadounidense Edwin Black, titulado War Against the Weak, eugenics and Americas campaings to create a master race (1).

Y es en EE.UU. donde se desarroll una impresionante economa de plantaciones con esclavos trados de frica, y donde se aplic un rgido sistema de segregacin racial hasta mediados de los aos 60 del siglo 20, pero que no ha desaparecido totalmente y sigue siendo practicado hoy da en el terrenos econmico, social y poltico contra los afroamericanos e hispanos.

Cmo explicarnos la actual rusofobia en la UE y EE.UU.? Acaso no es eso una forma de racismo destinado a invalidar todo lo que Rusia diga o haga para seguir aplicando las agresivas polticas de la OTAN y convertir a Rusia en un vasallo ms del imperialismo?

Quin se recuerda del peligro amarillo, ese racismo nacido en el siglo XIX para justificar la penetracin del liberalismo comercial en China, para que entrara en China el opio que Gran Bretaa produca en India? La rusofobia es un hecho y el peligro amarillo una realidad en todas las actitudes del imperialismo contra China, devenida una potencial industrial que no controlan efectivamente.

En Ucrania el racismo de los grupos neonazis (ultranacionalistas segn la definicin de la prensa comercial) se manifiesta contra los rusos y los ucranianos de habla rusa y religin ortodoxa, y contra los judos ucranianos.

El racismo es un instrumento para poder justificar la dominacin de pueblos enteros. A los rabes no se les discrimina en varios pases europeos porque s ni por su religin, sino para poder seguir justificando todas las acciones pasadas, y en particular las que desde hace un siglo las potencias imperialistas han tomado para apropiarse del Oriente Medio y de sus riquezas, y justificar las que siguen aplicando en el presente con el mismo objetivo.

No es racismo que desde las colonizaciones se haya implantado y aun se ejerza por parte de las potencias imperialistas dominantes el principio de castigo colectivo cuando un dominado, sea rebelde o huelguista, ataca a un militar o personero de la fuerza dominante?

Por qu se acepta hoy da sin chistar que por un soldado -o civil- herido o muerto de una fuerza de ocupacin, sea estadounidense, israel o de un pas de la OTAN, haya una represalia desmedida que provoca la muerte de decenas de oprimidos, generalmente inocentes civiles y muchas veces nios, mujeres y ancianos? Que es eso sino racismo puro al servicio de la dominacin imperial?

Es claro que el sistema imperialista, en sus diversas formas, genera una forma de excepcionalismo que sirva de justificativo a todas las atrocidades que desde hace largo tiempo cometen en cualquier parte del mundo.

Racismo y nacionalismo agresivo son ingredientes siempre presentes en el imperialismo, en los del pasado, exitosos o aplastados, y en el actual.

Es por eso que hay que prestar atencin a la manera como el imperialismo y sus servidores presentan a los neofascistas o neonazis, como los definen o, para ser ms claro, como los banalizan para hacer razonable su racismo, signo de que sern incorporados a la ideologa dominante para salvar el sistema neoliberal del atascamiento en que se encuentra. As sucedi en los aos 30, recordemos.

Nota

1.- Edwin Black escribi varios libros muy importantes, el citado y tambin IBM and the Holocaust. Para ms informacin consultar su portal www.edwinblack.com

Alberto Rabilotta es periodista argentino-canadiense


Fuente: http://alainet.org/active/72395


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