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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2014

Todos bajo control

Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique


En la pelcula Her (1), que acaba de ganar el scar al mejor guin original y cuya accin transcurre en un futuro prximo, el personaje principal, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix), adquiere un sistema operativo informtico que funciona como un asistente total, plegndose intuitivamente a cualquier requisito o demanda del usuario. Theodore lo elige con voz de mujer y mediante su telfono inteligente se pasa horas conversando con ella hasta acabar perdidamente enamorado.

La metfora de Her es evidente. Subraya nuestra creciente adiccin respecto al mundo digital, y nuestra inmersin cada vez ms profunda en un universo desmaterializado. Pero si citamos aqu este film no es slo por su moraleja sino porque sus personajes viven, como lo haremos nosotros maana, en una atmsfera comunicacional an ms hiperconectada. Con alta densidad dephablets, smartphones, tabletas, videojuegos de ltima generacin, pantallas domsticas gigantes y ordenadores dialogantes activados por voz...

La demanda de datos y de vdeos alcanza efectivamente niveles astronmicos. Porque los usuarios estn cada vez ms enganchados a las redes sociales. Facebook, por ejemplo, ya tiene ms de 1.300 millones de usuarios activos en el mundo; Youtube, unos 1.000 millones; Twitter, 750 millones; WhatsApp, 450 millones... (2). En todo el planeta, los usuarios ya no se conforman con un solo modo de comunicacin sino que reclaman el cudruple play o sea el acceso a Internet, televisin digital, telfono fijo y mvil. Y para satisfacer esa insaciable demanda, se necesitan conexiones (de banda ultraancha de muy alta velocidad) capaces de aportar los enormes caudales de informacin, expresados en cientos de megabits por segundo. Pero ah surge el problema. Desde el punto de vista tcnico, las redes ADSL (3) actuales que nos permiten recibir Internet de banda ancha en nuestrossmartphones, hogares u oficinas ya estn casi saturadas...

Qu hacer? La nica solucin es pasar por las rutas del cable, ya sea coaxial o de fibra ptica. Esta tecnologa garantiza una ptima calidad en la transmisin de datos y de vdeos de banda ultraancha, y casi no tiene lmites de caudal. Estuvo en boga en los aos 1980. Pero fue arrinconada porque requiere obras de envergadura de alto coste (hay que cavar y enterrar los cables, y llevarlos hasta el pie de los edificios). Slo unos cuantos cableoperadores siguieron apostando por su fiabilidad, y construyeron con paciencia una tupida red cablera. La mayora de los dems prefirieron la tcnica ADSL ms barata (basta con instalar una red de antenas) pero, como hemos dicho, ya casi saturada. Por eso, en este momento, el movimiento general de las grandes firmas de telecomunicaciones (y tambin de los especuladores de los fondos de capital riesgo) consiste en buscar a toda costa la fusin con los cableoperadores cuyas viejas redes de fibra representan, paradjicamente, el futuro de las autopistas de la comunicacin.

Este contexto tecnolgico y comercial explica la reciente adquisicin, en Espaa, de ONO, el mayor operador local de cable, por la firma britnica Vodafone (4) a cambio de 7.200 millones de euros. Cuarto operador espaol, ONO dispone de 1,1 millones de lneas mviles y 1,5 millones de lneas fijas, pero, sobre todo, lo que le da valor es su extensa red de cable que alcanza los 7,2 millones de hogares. El 60% del capital de ONO ya estaba en manos de fondos internacionales de capital riesgo sabedores, por las razones que acabamos de explicar, que las firmas gigantes de telecomunicaciones desean adquirir, a cualquier precio, a los cableoperadores.

En todas partes, los fondos buitre estn comprando los operadores de cable independientes con el propsito de realizar importantes plusvalas al revenderlos a algn comprador industrial. Por ejemplo, en Espaa, los tres operadores de cable regionales Euskaltel, Telecable y R han sido objeto de adquisiciones especulativas. En 2011, el fondo de capital riesgo estadounidense The Carlyle Group compr el 85% del operador de cable asturiano Telecable.

En 2012, el fondo italiano Investindustrial y el estadounidense Trilantic Capital Parners se hicieron con el 48% del operador vasco Euskatel. Y el mes pasado, el fondo britnico CVC Capital Partners (5) adquiri el 30% que le faltaba del operador gallego R (6), al que ahora controla en su totalidad.

A veces las fusiones se hacen en sentido inverso: el cableoperador es quien adquiere una compaa de telecomunicaciones. Acaba de suceder en Francia, donde la principal firma de cable, Numericable (5 millones de empresas u hogares conectados), est tratando de comprar, por casi 12.000 millones de euros, al tercer operador francs de telefona, SFR, propietario de una red de fibra ptica de 57.000 km...

Otras veces son dos cable-operadores los que deciden unirse. Est sucediendo en Estados Unidos, donde los dos principales cable-operadores, Comcast y Time Warner Cable (TWC), han decidido unificarse (7). Juntos, estos dos titanes tienen ms de 30 millones de abonados a quienes procuran servicios de Internet de banda ancha y de telefona mvil y fija. Ambas firmas, asociadas, controlan adems un tercio de la televisin de pago. Su megafusin se hara bajo la forma de una compra de TWC por Comcast por el colosal precio de 45.000 millones de dlares (36.000 millones de euros). Y el resultado ser un mastodonte meditico con una cifra de negocios estimada en cerca de 87.000 millones de dlares (67.000 millones de euros).

Suma astronmica, como la de los dems gigantes de Internet, en particular si la comparamos con la de algunos grupos mediticos de prensa escrita. Por ejemplo, la cifra de negocios del grupo PRISA, primer grupo de comunicacin espaol, editor del diario El Pas y con fuerte presencia en Latinoamrica, es de menos de 3.000 millones de euros (8). La del New York Times es inferior a 2.000 millones de euros. La del grupo Le Monde no pasa de 380 millones de euros, y la de The Guardian ni siquiera alcanza los 250 millones de euros.

En trminos de potencia financiera, frente a los mastodontes de las telecomunicaciones, la prensa escrita (an con sus sitios web), pesa poco. Cada vez menos (9). Pero sigue siendo un indispensable factor de alerta y de denuncia. En particular de los abusos que cometen los nuevos gigantes de las telecomunicaciones cuando espan nuestras comunicaciones. Gracias a las revelaciones de Edward Snowden y de Gleen Greenwald, difundidas por el diario britnico The Guardian, hemos conocido que la mayora de los colosos de Internet fueron y siguen siendo cmplices de la National Security Agency (NSA) para la aplicacin de su programa ilegal de espionaje masivo de comunicaciones y uso de redes sociales.

No somos inocentes. Cual esclavos voluntarios, y an sabiendo que nos observan, seguimos dopndonos con droga digital. Sin importarnos que cuanto ms crece nuestra adiccin ms entregamos la vigilancia de nuestras vidas a los nuevos amos de las comunicaciones. Vamos a seguir as? Podemos consentir que estemos todos bajo control?


(1) Director: Spike Jonze, 2013.
(2) Es interesante anotar, en este contexto, la reciente compra, por Facebook, de WhatsApp, "el servicio de mensajera ms popular del mundo" (450 millones de usuarios), por la monumental suma de 19.000 millones de dlares.
(3) ADSL: sigla del ingls Asymmetric Digital Subscriber Line (Lnea digital asimtrica de abonado). Es una tecnologa de acceso a Internet de banda ancha.
(4) En 2011, Vodafone compr el cableoperador britnico Cable&Wireless, y en 2012 adquiri el principal cableoperador alemn Kabel Deutschland.
(5) CVC Capital Partners ya adquiri, en 2010, la empresa helvtica Sunrise, segundo operador de telefona en Suiza, que posee ms de 7.500 km de red de fibra ptica.
(6) R Cable y Telecomunicaciones Galicia S. A. ofrece servicios de Internet de banda ancha, televisin, telefona mvil y fija a cerca de un milln de viviendas y empresas de unas 90 localidades gallegas.
(7) Este proyecto de megafusin an no tiene el visto bueno de la Divisin antitrust del Departamento estadounidense de Justicia.
(8) Exactamente de 2.726 millones de euros. PRISA registr, en 2013, una prdida neta de 649 millones de euros, ms del doble que en 2012.
(9) Lase Ignacio Ramonet, La explosin del periodismo, Clave Intelectual, Madrid, 2012.


Fuente: http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=07475aa5-a767-45df-8d2d-43b28a21877b



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