Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2014

Batacazo francs

Rossana Rossanda
Sin Permiso

El Frente Nacional de Le Pen no slo se ha convertido all donde se presenta en el primer partido sino que ha enviado al Partido Socialista, en cabeza en las presidenciales de hace dos aos, al tercer lugar. Reflexionarn las cabezas de la UE sobre la evidencia de que la Europa monetaria y rigorista devuelve a la vida a la extrema derecha por vez primera desde el final de la II Guerra Mundial?


Esperemos que el solemne porrazo de los socialistas en las elecciones municipales en Francia borre las insulsas sonrisas de las facciones de Renzi y de Barroso, a las que hasta ahora no haba rozado la duda de que la poltica de austeridad seguida por la Comisin favoreciese a las derechas. Y no a las derechas, para entendernos, a lo Monti, sino a las extremas y fascistizantes. Intil reconocer que as es, y sin fingimientos, el hngaro Viktor Orban, al que ha correspondido durante seis meses la presidencia europea, y lo son tambin las fuerzas que por todas partes se imponen a los residuos bipolaristas entre una izquierda y una derecha "democrticas". La ltima, clamorosa, Francia, donde el domingo [23 de marzo] se vot en 36.000 municipios y el Frente Nacional de Le Pen, antisemita, xenfobo y antieuropeo, no slo se ha convertido all dondese presentaba en el primer partido sino que ha enviado al Partido Socialista, en cabeza en las presidenciales de hace dos aos, no al segundo sino al tercer puesto, mientras el Partido Comunista y el Frente de Izquierda se deslizan con frecuencia hasta el cuarto.

Era de prever, cuando el desempleo y el precariado afectan cuatro millones de franceses, algo no muy diferente de Italia. De un par de aos a esta parte, casi a diario se deslocaliza y cierra una empresa francesa grande o mediana y el gobierno Hollande, que haba ganado comprometindose a luchar contra las finanzas, no ha estado en disposicin de defender el empleo ni, en general, las empresas, ni siquiera cuando se cerraban o deslocalizaban declarando, sin embargo, pinges ganancias; los trabajadores salan de los talleres decididos a luchar, encontraban la solidaridad del alcalde si, como era frecuente, la empresa golpeada era tambin la ms importante de muchos pueblos de mediana urbanizacin. El resultado habitual era que al cabo de tres semanas haba que contentarse con negociar los llamados "planos sociales", otros, y por lo general lejanos, empleos o indemnizaciones, con las condolencias de las centrales sindicales y de los ministerios interesados. A tres das de las elecciones municipales, la semana pasada cerr la Redoute, la ms antigua y conocida empresa de confeccin, que cubra por si sola un enorme porcentaje del consumo de clase media, llevando a la ruina a ciudades industriales enteras, erosionando la capacidad adquisitiva de las masas obreras y pequeo burguesas.

Todo visible y previsible? S, salvo para un gobierno socialista, semejante a nuestro PD, a quien los tratados imponen no intervenir para no perturbar la libre concurrencia y que esperaba arreglrselas con empresas militares costosas y difciles en el antiguo imperio colonial francs, en Mali y luego en frica Central. Mientras tanto, el presidente y el ministro de Exteriores, Fabius, jaleaban recurrir a la mano dura contra Putin en Crimea; como si el conocido nacionalismo del Hexgono pudiese hacer olvidar las condiciones de creciente empobrecimiento.

Ayer noche, ante los resultados, todo el equipo socialista caa de las nubes mientras Marine Le Pen se regodeaba en el triunfo de la ola azul que llevaba su nombre. Satisfecha tambin la UMP de Sarkozy, segura de que el gobierno habra invocado la unidad nacional antifascista, legitimando el voto a la derecha republicana, como ya sucedi en el momento de la cada de Jospin en las presidenciales de los aos 90. Reflexionar la Comisin europea? Reflexionarn las cabezas de la UE ante la evidencia de de que la Europa monetaria y rigorista devuelve a la vida a la extrema derecha por vez primera desde el final de la II Guerra Mundial? Y que el Frente Nacional se convierte en el primer partido popular en Francia? Reflexionarn los muchos que en Italia observan benvolamente a Renzi y el juego de trileros que consiste en meter (casi) en la nmina de un tramo de rentas bajas lo que recorta en servicios pblicos y en impuestos locales?

El PD sigue, de hecho, el mismo camino de Hollande, y su dbil izquierda interna no parece en disposicin de hacerle cambiar en la derrota. Y qu decir de la CGIL [confederacin sindical] de Susanna Camusso que arma jaleo despus de haber votado poco antes un acuerdo sobre relaciones industriales excesivo hasta para nuestro maltrecho vecino? Y de la FIOM [sindicato del metal] de Landini que, aislada, confa, tambin ella, en el Matteo nacional?

En suma, no queda ms que desear que el duro porrazo francs, del que difcilmente pueden recuperarse en la segunda vuelta, funcione como rigurosa leccin contra los excesos de estulticia de los ltimos veinte aos de Europa.

Rossana Rossanda es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso   

Traduccin para www.sinpermiso.info : Lucas Antn



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