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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2014

Arremete el Gonismo en la minera

Eduardo Paz Rada
Patria Grande / Rebelin


Si bien Gonzalo Sanchez de Lozada y sus colaboradores sufren su derrota histrica en Estados Unidos y suean volver algn da, el Gonismo se encuentra, en cambio, en accin permanente en Bolivia no solamente a travs de quienes defienden las formas neoliberales del manejo del Estado desde las fuerzas polticas opositoras y los medios de comunicacin, sino y especialmente a travs de mecanismos legales de control de los recursos naturales, sean tierra, minerales, hidrocarburos, bosques o agua, los mismos que son definidos como recursos estratgicos escasos para la economa de Estados Unidos, segn el Plan de la Ciencia 2007-2017 del Servicio Geolgico de ese pas.

Es que el Gonismo es un esquema poltico-econmico orientado estratgicamente a desarrollar un proyecto privatista-liberal aliado al imperialismo, siendo utilizado para mantener la dependencia semicolonial y explotar, como los siglos precedentes, los recursos naturales y al mismo tiempo impedir el fortalecimiento del Estado Nacional y el impulso de una economa endgena industrialista vinculada prioritariamente a las necesidades internas, al desarrollo y bienestar integral de la poblacin y a las potenciales relaciones de integracin con los vecinos de Amrica Latina.

La manifestacin ms clara de esta orientacin restauradora se encuentra en el intento de incluir en la nueva Ley Minera disposiciones que chocan con la Constitucin Poltica del Estado, debilitan el papel del Estado en su rol de planificador y gestor del sector, impiden los procesos de industrializacin y amplan el poder econmico de las empresas transnacionales, sus socios bolivianos y los grupos de poder de algunos sectores del cooperativismo minero.

La tesis de que los concesionarios del Estado (denominados cooperativistas) puedan hacer contratos de asociacin con terceros (las grandes empresas y los poderosos comercializadores) es el mayor peligro a la unidad nacional porque se basa en la idea de que se pueden crear poderes autnomos dentro del Estado con derechos que afectan la soberana nacional.

La actual estructura del sector minero mantiene las caractersticas heredadas del neoliberalismo: Las grandes transnacionales Sumitomo de Japn, Kores de Corea del Sur, Glencore de Suiza o Apex Silver Mines de Estados Unidos, coludidas con las ex Mineras Medianas COMSUR de los Sanchez de Lozada, ESTALSA de los Iturralde, EMUSA de los Rocabado-Mercado y otras, tienen el mayor poder productivo y exportador, las siguen las Cooperativas Mineras, con casi cien mil trabajadores, que han ocupado casi todas las minas que antes eran de la Corporacin Minera de Bolivia (COMIBOL) y han conseguido ventajas en el campo de los impuestos y las regalas y, finalmente, la minera estatal que no avanza para convertirse en el eje de una actividad estratgica para Bolivia por el extremadamente lento fortalecimiento de COMIBOL y las empresas del hierro y del litio.

Los valores de la produccin minera han alcanzado el ao 2013 a alrededor de 3.000 millones de dlares, sin embargo, por el sistema impositivo favorable a las empresas y cooperativas, los aportes por regalas e impuestos no llegan a 150 millones de dlares. Se trata de un sistema depredador y de despojo porque se exportan materias primas sin ningn valor agregado generndose prcticamente el despojo de recursos no renovables que alcanzan hasta la destruccin de ricos acuferos como es el caso de la Sumitomo.

Hace pocos meses se present la denuncia del caso Illapa por la modificacin arbitraria o falsificacin de un contrato establecido entre COMIBOL, que el gobierno de Evo Morales pretende potenciarla como corresponde al proceso de transformaciones, y la denominada Sociedad Minera Illapa S.A., heredera de la empresa del conocido Gonzalo Sanchez de Lozada Compaa Minera del Sur (COMSUR); provocando el Estado un dao estimado de 20 millones de dlares y dejando abiertas muchas dudas respecto a dicha empresa y a dicho contrato. Se trata de la explotacin de las minas Porco y Bolivar ubicadas en Potos y Oruro. (La Epoca 26.1.14)

Los miembros de la rosca minera han realizado malabarismos legales y comerciales para mantener vigentes, despus de 2006, sus derechos sobre yacimientos mineros que los han convertido no solamente en millonarios sobre la pobreza del Estado y los trabajadores mineros bolivianos, sino que mantienen su poder para influir en los alcances de las nuevas normas legales y en las polticas del sector minero.

*Eduardo Paz Rada es socilogo, docente de la UMSA y escribe en publicaciones de Bolivia y Amrica Latina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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