Portada :: frica :: Magreb
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2014

Argelia, entre la defensa de su soberana y el chantaje occidental

Basem Tajeldine y Leonardo Hernndez
Rebelin


Ningn gobierno est exento de los intereses y del chantaje de las potencias occidentales. Mucho menos si es reservorio de significativas reservas de petrleo y gas (12 mil millones de barriles en petrleo y 4.500 miles de millones de metros cbicos de gas) que posee la Repblica Argelina Democrtica y Popular (RADP) [1].

Era de esperar que occidente (principalmente Estados Unidos y Francia) tambin tenga sus manos metidas, hasta el fondo, en la actual disyuntiva que enfrenta el pueblo argelino, y pretenda aprovechar la actual coyuntura poltica electoral, que tendr lugar prximamente en la RADP, para imponer sus groseros intereses a travs de sus ms fieles representantes.

Luego de la revolucin argelina, que puso fin al colonialismo francs en 1962 y proclam el carcter socialista de dicha revolucin, el pueblo argelino ha experimentado el retroceso en las polticas socialistas luego de la desaparicin fsica del lder revolucionario Huari Bumedian (1925-1978), bajo el mandato del derechista Chadli Benyedid, en 1981, quien termin por imponer polticas de apertura a Occidente. Nuevamente, Argelia enfrenta el dilema por una posible sucesin que podra definir su futuro.

Un poco de historia reciente.

Las rebeliones populares rabes (Primavera rabe) iniciadas en el ao 2010 en Tnez y Egipto, no alcanzaron a la RADP gracias a la rpida intervencin del gobierno del Presidente Abdelaziz Bouteflika, que hizo una serie de concesiones polticas, reforz la seguridad nacional y utiliz los ingresos provenientes de las ventas de los hidrocarburos para calmar las incipientes protestas registradas slo en algunas pocas localidades de ese pas.

De esta forma, el gobierno impidi que el caos se apoderara de Argelia, y los aparatos de seguridad lograron neutralizar rpidamente a los grupos yihadistas que aprovecharon la coyuntura poltica-social de toda la regin, as como el apoyo militar brindado por Francia y Estados Unidos, que haban iniciado acciones terrorista en Libia, teniendo como segundo objetivo a la RADP. El gobierno argelino no iba a permitirse bajo ninguna razn o circunstancia que su pas volviera a ser presa de los grupos yihadistas (Frente Islmico de Salvacin), que provocaron los sangrientos episodios de la guerra terrorista suscitada en 1991.

Las rpidas polticas econmicas y de seguridad desarrolladas por el gobierno de Bouteflika permitieron que ste ganara suficiente fortaleza poltica y el apoyo popular de las masas para poder presentarse, nuevamente, a las prximas elecciones presidenciales programadas para el 17 de abril del presente ao. Muchos reconocen a Bouteflika como un factor importante para el mantenimiento de la estabilidad, la seguridad y la unidad nacional en ese pas.

Sin embargo, se produce un revs en esta nueva coyuntura, derivado del accidente cerebro-vascular (ACV) adolecido por el Presidente Bouteflika en abril de 2013, se ha generado un debate poltico interno en Argelia sobre un posible escenario de traspaso del poder, alimentado principalmente por las pocas apariciones pblicas y discursos del mandatario desde que sufri dicha enfermedad.

Situacin Actual

El pasado 22 de febrero, el Primer Ministro Abdelmalek Sellal, anunci la candidatura del Presidente Bouteflika. El Presidente hizo entregar su Carta de Intencin. El Primer Ministro asegur que a pesar de que el Presidente Bouteflika no se ha recuperado totalmente de la enfermedad, ste goza de todas sus capacidades mentales e intelectuales para seguir gobernando, y que la postulacin a un cuarto mandato se da por la insistencia y el apoyo del pueblo argelino.

El Presidente Bouteflika recurre a la fortaleza de su gestin gubernamental, es decir, a la estabilidad y seguridad que ha prevalecido en Argelia bajo su gobierno. Tomando en cuentan que ste pas es considerado por occidente como aliado clave en la lucha contra el terrorismo en la regin (franja septentrional de frica).

La candidatura del Presidente Bouteflika es respaldada por los partidos de gobierno Frente de Liberacin Nacional (FLN) y la Agrupacin Nacional Democrtica (RND), as como tambin, por pequeos partidos como el Partido del Renuevo Argelino y Alianza Nacional Republicana. Sin embargo, el anuncio de la candidatura de Bouteflika es criticado por el principal partido aliado del gobierno, Movimiento Social por la Paz (MSP), y por otros como el Djil Djadid (Nueva Generacin) y el Movimiento Ennahda; los cuales han hecho llamados a boicotear el proceso electoral por considerar que no estn garantizadas las condiciones para la celebracin de unas elecciones libres y transparentes.

La estabilidad que ofrece el Presidente Bouteflika no termina de convencer a un sector de la clase poltica argelina, que ven su candidatura como un intento para perpetuarse en el poder. Ese sector manifiesta desconfianza en la capacidad fsica e intelectual del Presidente para continuar gobernando y argumentan que en las pocas apariciones pblicas que ha hecho el mandatario argelino se le ha visto en silla de ruedas y con dificultades para hablar.

Algunos medios internacionales como El Pas de Espaa aseguran que existen fracturas entre el FLN y el Servicio Secreto Militar Argelino (dos de las instituciones ms poderosas de Argelia). Segn este medio, el servicio secreto ha hecho pblico una serie de actos de corrupcin, donde estn involucrados altos funcionarios del Ejecutivo. [2]

Las manifiestas contradicciones entre los altos funcionarios del Estado pudieran provocar divisiones en el seno de la sociedad argelina, debilitar la seguridad del Estado y facilitar la infiltracin dentro del territorio argelino de los grupos yihadistas-terroristas que operan en la zona del Magreb. Situacin en la que occidente pudiera sacar mayor provecho poltico para imponer a sus lacayos ms serviles como candidatos para las prximas elecciones presidenciales. El Presidente Bouteflika ha hecho un llamado en los ltimos das a la unidad y al respeto entre las instituciones pblicas.

A pesar de que un sector de la clase poltica no apoya las aspiraciones del Presidente para un cuarto mandato, ste sigue gozando de un importante apoyo popular. El pasado 03 de marzo present en persona al Consejo Constitucional su candidatura, con ms de un milln de firmas recolectadas en todo el pas respaldando sus aspiraciones para un nuevo mandato.

Otra vez China como pretexto de las hienas

Uno de los intereses de occidente por acabar con el gobierno nacionalista de Bouteflika es la creciente penetracin de China en el continente africano, siendo Argelia (y en particular bajo el gobierno de Bouteflika) uno de los principales socios en la regin del gigante asitico. Esto se ve reflejado en la profundizacin de las relaciones que tuvo lugar el pasado 24 de febrero, donde la relacin bilateral entre estos pases fue llevada a una asociacin estratgica, siendo la primera que establece la nacin asitica con un pas rabe. [3]

Aunque la mayor parte de las exportaciones de frica a China son de petrleo. Tambin China exporta hacia frica equipamiento para transporte y comunicaciones, adems de maquinaria y productos electrnicos. De las exportaciones que se dan desde frica hacia China, un 70% son de petrleo y gas natural, un 15% de minerales y metales y un 10% de manufacturas [4], lo que ha permitido diversificar las relaciones con ese continente.

El gigante asitico que experimenta un impresionante crecimiento anual de entre 8 y 10% de producto interno bruto (PIB), necesita cada da de ms y mejores fuentes de materia prima. Su primer contrato de importacin de petrleo con frica fue en 1998 con Nigeria. Pero el comercio de crudo con China no ha dejado de aumentar. A la lista se agregaron nuevos pases que exportan crudo a China, tales como Angola, Argelia, Sudn, La Repblica del Congo, Guinea Ecuatorial y Egipto.

China est llevando a cabo una agresiva estrategia de expansin y reposicionamiento en frica, que ha conducido a muchos analistas a formular opiniones encontradas. Unos consideran que la estrategia de China constituye una forma de neocolonialismo, pero menos agresivo que aquel llevado a cabo por occidente en frica desde el XVIII hasta la actualidad.

Otros consideran que China est otorgando verdaderas oportunidades de desarrollo a las naciones africanas, con beneficios compartidos y sin injerencia en los asuntos internos de esos pases. China rechaza la acusacin de ser una potencia neo-imperialista, y siempre se ha preocupado por destacar que su balanza comercial con frica es equilibrada, adems de que los crditos que ofrece a los pases africanos son blandos y sin las condicionalidades que impone el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que exigen duros planes de ajuste a cambio de financiamiento.

Occidente (Estados Unidos y la Unin Europea), que se ve afectado por la crisis estructural del sistema capitalista, ve cada da con mayor oposicin a los gobiernos que levantan banderas de soberana nacional y desarrollan acuerdos bilaterales con potencias como China.

Por esta razn, el gigante asitico se ha convertido en un real dolor de cabeza para las transnacionales francesas y estadounidenses que cada da ven perder sus mercados y fuentes de materias primas, frente a los atractivos negocios que proyectan los capitales chinos.

El papel del Frente de Liberacin Nacional (FLN)

El partido de gobierno FLN que ha dominado la dinmica poltica argelina desde la independencia en 1962, de ideologa panarabista, y que aglutina a sectores militares nacionalistas y a polticos de corte bumedianistas y reformistas; entiende el tablero del juego del geopoltico occidental que se desarrolla en toda la regin. El FLN comprende las amenazas que se ciernen contra su pas, rodeado de pases poco amigables como Libia, Mali y Marruecos que cuentan con presencia y apoyo de la Organizacin del Tratado Atlntico Norte (OTAN).

Por otra parte, el gobierno argelino ha procurado mantener estables las amplias relaciones econmicas con occidente, principalmente con Europa, puesto que por su ubicacin geogrfica este mercado el resulta natural y el ms importante para la colocacin de sus hidrocarburos. En efecto, gasoductos submarinos conectan a Argelia con Europa, con importantes proyecciones futuras [5].

La RADP es un pas soberano, el FLN mantiene un rol importante en materias sensibles de poltica exterior como su apoyo al Frente Polisario (a la Repblica rabe Saharaui Democrtica), que lucha por la liberacin de sus territorios del colonialismo marroqu; ha mostrado su respaldo al gobierno del Presidente sirio, Bashar al Asad, quien se enfrenta a grupos islamistas y terroristas que intentan hacerse del control poltico de esa nacin, apoyados por occidente; tambin ha procurado que las alianzas econmicas y comerciales que mantiene con occidente no sean impedimento para la diversificacin de sus mercados con nuevos socios como China. Obviamente, esto irrita mucho a los arrogantes de occidente.

Fuentes

[1] http://www.opec.org/opec_web/static_files_project/media/downloads/publications/ASB2013.pdf

[2] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/15/actualidad/1392489280_161680.html

[3] http://spanish.people.com.cn/31621/8546029.html

[4] http://elordenmundial.com/relaciones-internacionales/china-y-africa/

[5] http://www.medgaz.com/medgaz/doc/infografia.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter