Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2014

Carlos Manuel de Cspedes, el estadista preclaro

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


() fue un estadista que se anticip a su tiempo y a las condiciones objetivas de su estado Eusebio Leal Spengler

La obra y el pensamiento de Carlos Manuel de Cspedes, proyectados hacia la poltica interior y exterior de la Revolucin Cubana y la Repblica de Cuba en Armas que presida, reflejan su figura como estadista preclaro y fecundo. Abarca el perodo desde el 10 de octubre de 1868, en que iniciara su levantamiento armado por la independencia, hasta el 27 de febrero de 1874, fecha de su cada en combate. Esas ideas y principios tienen su sustento firme en el ideario integral que guiaba a la Revolucin como un proceso encaminado a la creacin de una nacin independiente y soberana con una misin trascendente en su entorno caribeo y latinoamericano y, por supuesto, en el mbito mundial.

Admiracin extraordinaria inspira el contenido del quehacer de este dirigente revolucionario que, al frente de los destinos de su pas como su Presidente desde el 12 de abril de 1869, despus de liderar el alzamiento armado del 10 de octubre de 1868, pergeaba las ideas ms altas y profundas, sobre la poltica nacional e internacional, en condiciones y circunstancias extremadamente difciles.

Su residencia y lugar de trabajo no eran las oficinas de un palacio ni de una casa solariega en alguna ciudad del pas, en medio de una relativa tranquilidad y seguridad. Por el contrario su vida transcurra trashumante, estaba expuesto a los embates azarosos de las batallas y la continua persecucin del enemigo, y pernoctaba en forma irregular en bohos o chozas construidas en pequeas poblaciones situadas en el corazn de la manigua, y en remotos lugares en las zonas montaosas.

Por eso confiesa: "Solamente los cubanos que somos de hierro, pudiramos resistir esas alternativas atmosfricas a la intemperie y algunos completamente desnudos [...]

Su estoicismo estaba sustentado en el ideal y el sueo de una patria libre e independiente. "[...] El me trajo a la memoria, entre otros recuerdos, mi antiguo estado de seor de esclavos, en que todo se me sobraba: lo compar con ste en que ahora me veo pobre, falto de todo, esclavo de innumerables seores pero libre del yugo de la tirana espaola, y eso me bast: prefiero mi estado actual."

Todo lo anterior, as como momentos diversos de su existencia, refleja la situacin del hombre que inmerso en ese entorno, proyecta sueos y estrategias, genera ideas y razones que se abran camino en las conciencias y en los corazones de sus compatriotas y de otros ciudadanos y mandatarios del mundo.

Por toda esta realidad histrica, resulta de un valor excepcional esta definicin que sobre su persona lleg a esculpir en una epstola a su esposa:

"Las circunstancias mismas, que son las que siempre deciden, van presentndose favorables [...] Se necesita depositar la confianza en una persona o levantarla en hombros con todo esfuerzo. Mi situacin es excepcional: no la graden por comparaciones histricas, porque se exponen a errores. Nada hay semejante a la guerra de Cuba. Ningn hombre pblico se ha visto en mi situacin. Es necesario tomar algo de todos y echarlo en un molde especial para sacar mi figura. Tengo que estar siendo un embrin abigarrado. Y aqu est la dificultad: en la eleccin de la crislida."

Las ideas, hechos y valoraciones sobre poltica exterior de la Revolucin Cubana y de la Repblica de Cuba en Armas tal como han sido expuestos en alocuciones, discursos, mensajes, informes y otros documentos de su mximo dirigente, Carlos Manuel de Cspedes, y de sus rganos representativos, en las comunicaciones a representantes y emisarios de Cuba en el exterior, en las comunicaciones a dignatarios y otras personalidades extranjeras, en las anotaciones en sus diarios y en la correspondencia familiar, nos permiten arribar a determinadas conclusiones que expondremos en forma resumida.

‑ La Revolucin Cubana, desde su misma gnesis, tuvo el objetivo cardinal de fundar una nacin libre e independiente, que asentada sobre firmes y justos principios liberadores para su pueblo, fuera, a la vez, un pas con una misin internacional trascendente que gozara de la admiracin y respeto del mundo.

‑ En estos primeros aos de la Revolucin y de la Repblica, fue Carlos Manuel de Cspedes la figura que ciment y cincel las principales ideas y acontecimientos tanto de la poltica interior como exterior.

‑ La poltica exterior tuvo como su fundamento esencial el protagonismo del pueblo cubano en su heroica lucha, y en las ideas y propsitos que presidan la guerra, as como tambin, las estrategias, vas, actuacin y forma prctica, de llevarla a cabo frente a una potencia poderosa.

‑ La poltica exterior no fue slo un enunciado terico y principista, sino que tuvo una realidad organizacional dentro del gobierno de la Repblica en Armas: un Departamento o Secretara, con los funcionarios correspondientes en el exterior a tales fines. Como componente del sistema se designaron Enviados Especiales, Ministros Plenipotenciarios, representantes o agentes confidenciales.

‑ Por razones diversas, al primer pas al cual se envi una representacin fue a los Estados Unidos de Amrica, explicando en forma detallada las razones y propsitos de la Revolucin Cubana, y solicitando el reconocimiento de la beligerancia y otros gestos de simpata. Se remitieron mensajes al Presidente de los Estados Unidos y otros polticos de ese pas. Pero todas las gestiones reiteradas no produjeron resultado positivo alguno. Como conclusin de ese proceso largo, Cspedes lleg a establecer la diferencia que reconoca entre el pueblo y el gobierno norteamericano. Sobre este ltimo dej su conviccin y su conclusin para la historia: "Por lo que respecta a los Estados Unidos tal vez est equivocado; pero en mi concepto su gobierno a lo que aspira es a apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nacin y entretanto que no salga del dominio de Espaa()

‑ Los pases latinoamericanos fueron vistos como patrias comunes, y a ellos se recurri en busca de solidaridad y apoyo moral y material. Chile, Mjico, Ecuador, Brasil, Argentina, Colombia, Costa Rica, Venezuela, Bolivia, Per, El Salvador, Honduras, Santo Domingo y Panam, fueron pases que alcanzaron especial relieve segn consta en los documentos oficiales firmados por Cspedes o simplemente mencionados en determinados informes y apuntes de sus Diarios.

‑ Las relaciones con Puerto Rico, tambin colonia de Espaa, se enfocaron tempranamente como un compromiso compartido de contribuir a la emancipacin de ambos pueblos. La cercana de Jamaica, hizo de esta colonia britnica un punto estratgico para las comunicaciones y expediciones, con una representacin confidencial para tales fines.

- Los pases de Europa, por su importancia en la poltica internacional, merecieron la especial atencin de la poltica exterior cubana. Entre estos cabe mencionar Espaa, Francia, Inglaterra, Italia. Segua con atencin los acontecimientos en otros pases como Alemania, Rusia, Suecia, Sajonia y Turqua.

- La intencin de compromiso de ayuda mutua entre irlandeses y cubanos y sus propsitos independentistas, constituye otro elemento de valor a tener en cuenta ya que ofreca recursos materiales y financieros para apoyar la causa de Irlanda, una vez lograda la independencia de Cuba.

‑ La poltica interior y exterior de la Revolucin Cubana se nutri con la participacin de los hijos de distintos pueblos, que asumiendo los ideales y aspiraciones del pueblo cubano, se enrolaron en el Ejrcito Libertador, y ya como soldados o jefes, lucharon amalgamados con los cubanos, sufriendo los rigores y sacrificios de la lucha, o entregando sus vidas por la redencin de la patria. Esto tuvo un alcance y significacin mayor con la emancipacin de los esclavos de origen africano y de los siervos chinos, que incorporados como hombres libre a nuestro pueblo y a su Ejrcito Libertador, constituyeron una fuerza formidable de la Revolucin.

De estas races histricas de nuestra nacionalidad, surgi el espritu, la vocacin, el compromiso y la prctica internacionalista de nuestro pueblo.

  Eusebio Leal Spengler ha precisado con acierto, en su valoracin resumida de Cspedes como hombre y dirigente, que sus arternativas eran pocas, sus opcciones limitadsmas, fue un estadista que se anticip a su tiempo y a las condiciones objetivas de su estado.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter