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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2014

Sedicin desde la Suprema Corte

Arturo Balderas Rodrguez
La Jornada


La Suprema Corte de EstadosUnidos se ha convertido en una institucin sediciosa. Es la nica conclusin posible despus de su decisin de abrir las compuertas para que cualquier persona aporte dinero en forma irrestricta a las campaas polticas.

En momentos en que la sociedad da muestras de hasto por el nivel de la desigualdad econmica, pareciera que la Corte busca arengar a la rebelda de los ciudadanos, erosionando la cada vez ms peculiar democracia en el pas.

Cabe recordar que en 2010 cinco ministros, de los nueve que integran la Corte, iniciaron la demolicin del sistema de control sobre el financiamiento poltico cuando aprobaron una resolucin prohibiendo que el gobierno restringiera el gasto en campaas polticas a corporaciones, organizaciones y sindicatos. Decenas de organizaciones no lucrativas se dieron vuelo recaudando fondos de corporaciones privadas para luego verterlos en las campaas de los candidatos ms cercanos a sus preferencias.

Fue cuando un puado de conservadores radicales y libertarios llegaron a la Cmara de Representantes para integrar la corriente conocida como Tea Party. Entre las corporaciones cuya aportacin fue clave en el apoyo a esos legisladores se cuentan las que pertenecen a personajes que niegan que la emisin de gases producidos por el carbn daan el medio ambiente, o quienes rehsan que en el sistema educativo se hable de evolucin, por solo dar algunos ejemplos.

No conformes con el dao que en aquella ocasin infringieron al sistema electoral, los mismos cinco jueces suscribieron esta vez una decisin para que cualquier individuo aporte fondos sin lmite a las campaas de quienes, ya como legisladores, los favorecern con leyes a la medida de sus intereses.

En otras palabras, en correspondencia con la ideologa de libre mercado, ahora la democracia se convierte en un producto ms, donde quienes posean mayores recursos podrn comprar a los candidatos de su gusto, convirtindolos de esa manera en una mercanca ms.

El barroquismo legal mediante el que esos cinco ministros explicaron su descabellada decisin no fue suficiente para ocultar la tendencia facciosa con la que actuaron para interpretar la primera enmienda constitucional, que garantiza la libertad de expresin.

Segn su peculiar interpretacin, restringir la libertad para aportar cantidades ilimitadas de recursos al sistema poltico coarta la libertad consagrada en esa enmienda. Los peligros de la disipacin poltica que quieren crear estn a la vista: decenas de miles de electores han expresado su desencanto con las elecciones y se mantendrn alejados de las urnas, ya que su voto vale muy poco en esta orga de recursos destinados a un puado de candidatos.

El dao que la Corte ha causado a la democracia, de la que los estadunidenses estn tan orgullosos, pudiera ser uno de los elementos para que resurjan movimientos de protesta por la desigualdad social y econmica como el que ocup Wall Street en 2011, pero esta vez en circunstancias ms lgidas y graves.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/04/07/opinion/015a1pol


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