Portada :: Colombia :: Derechos Humanos en Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2014

La macondiana y fantasiosa versin de la historia colombiana
Quines son los protagonistas? Lo que no dice la foto

Camilo de los Milagros
Rebelin





Apareci hace das un artculo de Luis Eduardo Celis sobre la historia del Comit de Solidaridad con los Presos Polticos, retratando de modo ms bien superficial el proceso de fundacin del organismo. Segn Celis, obedeci a unos dineros que Garca Mrquez obtuvo con un premio literario en Estados Unidos. No poda faltar la versin de Enrique Santos Caldern, muy autorizado para hablar sobre la izquierda colombiana, aunque lleve dcadas renegando de ella: ya que Gabo no tena a quin darle la plata, ni la quera donar a movimientos polticos extranjeros como en una ocasin anterior, se ingeni un comit, que a la postre resultara en importante formacin en defensa de los Derechos Humanos. Lo anecdtico y superficial del cuento comienza con el ttulo por lo menos chistoso: invntate un Comit de Derechos Humanos, eche [1] . Se intuye que los Derechos Humanos en Colombia son otra fantasa del imaginativo Nobel junto a su amigo Enrique Santos, hijo, nieto, hermano, primo, sobrino de excelentsima familia.

Al ponerle el protagonismo de la vaina a Gabo y al hermano del Presidente, se omite el asunto de fondo, que no tiene nada de chistoso, ni de fantasioso; el Estado -igual que hoy- violaba los Derechos Humanos de modo sistemtico, atroz y generalizado. La picana, los jueces militares, el tiro de gracia, la desaparicin en cualquiera de sus variantes, las agujas entre las uas, los ahogados en medio de las torturas, todos esos sinnimos de tres palabras archi-conocidas: Estado de excepcin. Hubo una diferencia, original del momento, y radicaba en las atrocidades por mano propia, toda vez que no se haba delegado el trabajo sucio a los grupos paramilitares.

El artculo lo encabeza una fotografa de Garca Mrquez junto a Santos Caldern, pero en la mitad hay un misterioso protagonista que apenas es reseado, un tal Noel Montenegro, un tipo sin importancia. Es la tercera vez que me encuentro esa fotografa en la que Santos parece dormido, Gabo esquiva la mirada y el misterioso bigotudo de la mitad enfrenta la escena recio, firme, con semblante de gaviln hosco. En todas las versiones que he ledo, los protagonistas de la foto son los famosos de los costados. Poco o nada se sabe sobre el hombre del medio.

Conoc la imagen a manos de su protagonista olvidado. Montenegro me la mostr una maana en su casa mientras explicaba que l siendo Presidente de la Asociacin Nacional de Usuarios Campesinos, junto a un enredo de sindicalistas, activistas sociales, lderes barriales y trabajadores, colabor en la fundacin del emblemtico Comit ante la arremetida de represin que las organizaciones populares estaban sufriendo durante el gobierno conservador de Misael Pastrana. En ninguna de las publicaciones donde aparece la fotografa se habla de esa otra parte de la historia, la de un movimiento social masivo, en ascenso, que tena sus propias figuras, sus propios lderes salidos del barro, sin apellidos sonoros, ni parentela con propiedad en los peridicos. Esos otros protagonistas no se ganaron ningn Nobel, por una razn bien terca: ellos eran los que se ganaban las torturas, las atrocidades o las temporadas en La Modelo, como el propio Montenegro, al que todava se le erizan las canas recordndose colgado de las piernas en el Cantn Norte, antes de ser arrojado de cabeza a un tanque con agua justo en el momento que la artista Nirma Zrate, del mismo Comit, llegaba a la guarnicin a exigir su liberacin.

Y si no llega Nirma qu pasa? Le pregunto. l, apunta esa mirada de gaviln caminero, antes de soltar al vuelo: No estara yo ac echando el cuento.

El desprecio de la prensa y la historiografa oficial por esos rostros humildes, templados al calor de los fogones en lea y los golpes del azadn, descubre una versin de prceres y hombres notables, pertenecientes a las lites capitalinas, esos que gestan los acontecimientos magnos de la nacin desde hace cinco siglos en las enciclopedias. Resulta bien ilustrativo que hasta para pontificar sobre la mancillada izquierda, haya que acudir a un miembro -descarriado unos aos- de una de las familias ms tradicionales y poderosas del pas. Castas que monopolizan todo, se dan el lujo de acaparar incluso el papel de las masas sociales sin rostro, sin nombre y sin abolengos, las que de verdad ponen muertos, llenando las calles. Las que sacuden gobiernos. Dan clicos las abundantes versiones de la reforma agraria que slo tienen crditos para Lleras Restrepo, el incapaz que nunca cumpli sus promesas, sin mencionar a los millones de terrajeros que a fuerza de machete, sudor y sangre, desalambraron los latifundios. Da rabia pero no se recuerda que Ecopetrol, empresa insigne de la nacin, existe porque un sindicato oblig con una huelga a qu el Estado la creara. El mismo sindicato que contribuye con la cifra ms alta de miembros asesinados, sumando a esa estadstica del horror que es la aniquilacin de trabajadores organizados en Colombia.

Otro relato de las cosas quiere darle la voz a los mudos por imposicin. A eso se refera Walter Benjamin cuando deca que incluso en el terreno de la historia, era necesario forcejear para no permitir que los vencedores se apropiaran de los hechos, fabricando versiones arrogantes.

Esta foto que resume la fundacin del Comit de Solidaridad con los Presos Polticos es importante por lo que no muestra, por el drama que oculta. Vamos a examinarla con detalle: mientras Santos Caldern cierra las pestaas y Garca Mrquez mira para otro lado, en los ojos del campesino Noel Montenegro quema la candela de la furia. La furia es la verdadera historia, que nos puede ensear por qu los Derechos Humanos en ste pas siguen siendo hoy una fbula macondiana, ficticia. Y tan inexistentes como las imagineras retorcidas del realismo mgico.

@camilagroso


NOTAS:

[1]
Luis Eduardo Celis, Invntate un comit de Derechos Humanos, eche, artculo publicado en el portal Las 2 Orillas el 24 de marzo de 2014. Disponible en: http://www.las2orillas.co/inventate-un-comite-de-derechos-humanos-eche-gabriel-garcia-marquez/


 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter