Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2014

Las mujeres zapatistas resisten dentro de la resistencia

Orsetta Bellani
Noticias Aliadas


Cada maana Fabiana se despierta a las 4:30, como todas las mujeres de su comunidad. Muele el maz que ha hervido la noche anterior hasta formar una masa blanda de la que saca algunas bolitas, que aplastadas y cocidas en el comal se vuelven tortillas. Fabiana, de la etnia maya tzotzil, tiene 23 aos, un marido y dos hijos y es base de apoyo del Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN).

Trabaja en su casa casi todo el da, todos los das, cargando al nio ms chiquito. Sin embargo, el marido la ayuda en algunas tareas tradicionalmente consideradas de mujeres, como desgranar el maz o desplumar las aves, y a veces se encarga de los hijos mientras ella cocina.

Nac en el pueblo de San Juan Chamula, en los Altos de Chiapas. Cuando tena 10 aos mi familia se hizo zapatista y la Junta de Buen Gobierno nos entreg una parcela de tierra en esta comunidad, relata Fabiana a Noticias Aliadas. Aqu conoc a mi marido. Estamos muy contentos con nuestros dos hijos y decidimos que no queremos ms.

Triplemente oprimidas

 La posibilidad de planificar la maternidad es uno de los derechos establecidos por la Ley Revolucionaria de las Mujeres, que las zapatistas redactaron en 1994. La ley est en vigor en los territorios bajo el influencia del EZLN y prev, adems, el derecho de las mujeres a tener cargos polticos y militares, a poder disfrutar de un salario digno, de educacin, salud, a no ser maltratadas y a poder elegir una pareja.

Histricamente la condicin de la poblacin indgena en Chiapas ha sido de exclusin, y las mujeres han vivido una triple opresin: por ser mujeres, pobres e indgenas, explica a Noticias Aliadas Guadalupe Crdenas, del Colectivo Feminista Mercedes Oliveira (COFEMO) de San Cristbal de Las Casas, Chiapas. Su participacin poltica siempre ha sido invisibilizada, pero con la Ley Revolucionaria de las Mujeres esto cambi: empezaron a ir a las marchas, a tomar micrfonos y hablar, a tener cargos polticos. Hubo un gran cambio de sensibilidad en Chiapas, tambin afuera del movimiento zapatista, y los hombres empezaron a valorarlas por lo menos en su discurso; ya no es polticamente correcto excluir la participacin de las mujeres.

En la misma comunidad de Fabiana vive Teresa, que tiene 15 aos y dice estar muy orgullosa de pertenecer al EZLN. En horas de la tarde, Teresa y su prima se sientan frente a la tienda comunitaria y miran a los chicos pasar. Cuentan que la novia de uno lo dej, y que ahora tiene a otra novia que no es zapatista.

Explican que ella dijo que quera hacerse zapatista, y que en caso contrario l tendra que salir de la organizacin. Agregan que en las comunidades en resistencia las parejas se eligen entre ellas y luego conocen a las respectivas familias, mientras que la costumbre anterior al surgimiento del EZLN era que el chico elega la esposa, y luego estableca con la familia de ella un pago por dote. Al preguntarle a Teresa si se quiere casar y tener hijos, se re y contesta que cree que s, pero ahora es demasiado joven.

A unos kilmetros de la comunidad de Teresa, en el pueblo maya tzotzil no zapatista de San Juan Chamula, las mujeres se casan an nias. El 12 marzo pasado, una adolescente de 14 aos dej a su marido despus de tres aos de maltratos. Un juez orden su captura por abandonar el hogar y la conden a pagar una multa de 27,400 pesos mexicanos (casi US$2,100). La nia, que haba sido comprada por 15,000 pesos (unos $1,150), denunci haber pasado 29 horas en la crcel municipal sin comer, sin cobija, entre la basura y heces humanas.

La ley zapatista ya no permite decisiones de este tipo, tan abiertamente lesivas a la dignidad humana, aunque no se puede pensar que haya podido cambiar, por decreto, un conjunto de prcticas tan radicadas en la cultura y en las conciencias.

Resistir dentro de la resistencia

 Las mismas zapatistas, en los cuadernos sobre la participacin de las mujeres en el gobierno autnomo que publicaron en agosto de 2013 para el curso La libertad segn [email protected] zapatistas que se desarroll en el marco de la llamada Escuelita Zapatista (un curso de una semana donde cada participante pudo convivir una semana en una comunidad en resistencia, como husped de una familia), notan que en los ltimos 20 aos hubo un gran avance en sus comunidades, aunque todava no se pueda hablar de paridad entre gneros. Segn escriben, la dificultad en aceptar que las zapatistas puedan tener cargos polticos es tanto de los hombres como de las mujeres, por una formacin que no las hace concebirse como sujetas de derechos.

Una vez pas que varias mujeres milicianas quedaron embarazadas y la orden de la comandancia zapatista fue que abortaran, con el apoyo de algunas organizaciones no gubernamentales. Si las compaeras quisieran continuar el embarazo tenan que dejar de ser milicianas y vivir su vida como amas de casa, mientras que los hombres que las embarazaron no tuvieron ninguna consecuencia, relata Crdenas, quien trabaj en zona zapatista hasta el 2000. De todos modos, yo creo que las zapatistas estn aprendiendo a resistir adentro de la resistencia, son clandestinas entre los clandestinos. Aprendieron el camino de la resistencia al neoliberalismo, as que pueden emprender el camino de la resistencia al patriarcado. De hecho, ya lo estn haciendo, no estn de acuerdo con muchas cosas de su organizacin y de su cultura y las estn cambiando. Es lento pero se estn haciendo cargo de los cambios que necesitan.

Artculo publicado el 10.04.2014 en Noticias Aliadas: http://www.noticiasaliadas.org/articles.asp?art=7003



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter