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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2014

Encuentro con Fernando Gonzlez
Fuimos conscientes de que estbamos pagando por ser revolucionarios

Hernando Calvo Ospina
Rebelin

Entrevista realizada por Hernando Calvo Ospina al antiterrorista cubano recientemente liberado.




Los vi venir. La cita era en la Plaza de Armas, del lado de El Templete, en La Habana Vieja. Cre que nunca llegaran. Su paso era lento, despreocupado. Queran mirar y reparar en todo. Era como si quisieran descubrir la ciudad. Como si fueran los ms dedicados turistas. Quise ir a su encuentro pero desist cuando mir a su alrededor. Muchos ojos se abran desmesurados, como no creyendo que eran ellos. Entonces una mujer se acerc a ellos, y los toc para constatar que s eran. Se lanz en abrazos. Avanzaron unos pasos y llegaron otros tres jvenes para saludarlos. Pero la mayora se contentaba con admirarlos. Ellos, con la mayor ternura reciban y observaban esas demostraciones de cario. Despus de haber escuchado una versin de la Guantanamera, adaptada a los Cinco Hroes por tres msicos callejeros, al fin llegaron al lugar de la cita. Ah s me acerqu. Mejor, me fui directo para abrazar a Fernando.

Nos fundimos en un abrazo como poqusimos he dado y he recibido de un hombre. Mi admiracin por su noble labor y sus aos pasados en prisin se fueron en el mo. Luego salud a su esposa, Rosa Aurora Freijanes. No supe a quin deba saludar en primero: Ren, el otro antiterrorista libre, o a su esposa Olga, con los cuales ya haba tenido la oportunidad de compartir unos momentos meses atrs. Creo que primero la abrac a ella. En ese momento not que una dama trataba de pasar desapercibida: Elizabeth Palmeiro, la esposa de Ramn Labaino, otro de los antiterroristas cubanos que an sigue pagando injusta condena en Estados Unidos.



Dominique Leduc, secretaria general de la Asociacin de solidaridad France-Cuba, estaba ms que sorprendida. Yo la haba invitado sin precisarle de qu se trataba.

Haba mucho viento, lo que dificultaba filmar en la calle. Por eso ped a la direccin de un hotel que me permitiera hacerles la entrevista en el pequeo patio. Apenas dije de quienes se trataban aceptaron de inmediato: Es un gran honor para nosotros acoger a nuestros Hroes. No haba dado la espalda para ir en su bsqueda, cuando sent que la noticia comenzaba a propagarse entre los trabajadores. Este pueblo les debe mucho, le escuch decir a un hombre de piel bien negra, muy emocionado.

Ah tena sentado a Fernando para hacerle unas preguntas. Antes de que Roberto Chile, el reconocido camargrafo cubano, diera luz verde a la filmacin lo observaba y me preguntaba: cmo pueden ser tan humildes, tan humanos, cuando en cada esquina y hogar de Cuba estn presentes!?

Los guardias me despertaron a la una de la madrugada del jueves 27 de febrero. Despus me encadenaron de manos, cintura y pies, y a las 3h30 me sacaron de la prisin de Safford (Arizona). Presuntamente estaba en libertad, pero ah mismo, en la puerta, fui detenido por las autoridades de migracin. Y me llevaron en una caravana de vehculos muy custodiado hasta la ciudad de Phoenix. Luego a Miami El operativo dur unas 36 horas. Siempre estuve esposado, y en medio de un gran operativo de seguridad que me sorprendi.

Hasta en el avin que me trajeron a Cuba traa esposas, aunque eran de plstico, las que cortaron cuando el avin abri la portezuela en el aeropuerto Jos Mart de La Habana. Slo en este momento me sent libre.


Cmo se comportaron los presos contigo? Saban quin eras?

Al comienzo era un preso ms. Pero poco a poco se fue haciendo conocido el caso debido a la solidaridad internacional. La solidaridad de las organizaciones en Estados Unidos logr que en algunos canales de televisin alternativos se informara de nosotros. Adems, los materiales de lectura que recibamos los compartamos con los otros presos. Esto fue llamando la atencin, y as se fueron dando cuenta que ramos personas con un pensamiento diferente. Entonces venan para charlar de Cuba, de la Revolucin.

Estuviste preso quince aos, cinco meses y quince das. Fue un castigo que se le dio a Fernando Gonzlez?

Desde el inicio de este proceso fuimos conscientes de que estbamos pagando por ser cubanos revolucionarios. Por estar realizando una labor para el pueblo de Cuba, para la Revolucin, y hasta para el pueblo de Estados Unidos, pues evitamos acciones terroristas que le hubieran podido afectar. El castigo no fue contra m, contra nosotros: fue una necesidad de venganza por el odio que tienen contra un proceso revolucionario, contra una historia. Y as lo asumimos.

Cmo te sientes en Cuba?

Me siento bien libre, y no solo por haber salido de un rgimen de crcel. Tengo esa libertad que me negaron en Estados Unidos. Aqu tengo la libertad de hacer lo que quiero, incluyendo la libertad poltica. Es que en Estados Unidos no se es libre de pensamiento, porque ellos tienen muchos mecanismos para controlar y manipular a las conciencias de las personas.

Quedan tres antiterroristas cubanos en prisin

Tenemos una deuda de gratitud con todos los amigos del mundo por lo que han hecho por nuestra libertad. Pero tenemos an muchsimo por hacer, porque no nos conformamos que Ramn y Antonio cumplan su sentencia, como la cumplimos Ren y yo. Hacerlo significara que Gerardo nunca regresara. Por eso los amigos de la solidaridad en el mundo deben seguir presionando para que los tres salgan y regresen lo ms pronto posible

Sientes que la Revolucin y el pueblo cubano te cumplieron?  


Me cumplieron. Nos cumplen. Pero es que nunca tuve dudas. Nosotros estbamos claros de cul era nuestra responsabilidad, y que debamos resistir. Estbamos conscientes de que pblicamente, o no, bamos a tener el apoyo de la Revolucin, del pueblo de cuba. Y esto incluye a muchos cubanos residentes en Estados Unidos y el mundo. Un da se decidi que la defensa y apoyo a los Cinco se hiciera pblica. Eso fue una decisin poltica. Pero aunque no hubiera sido as, nosotros sabamos que no bamos a estar solos.



(*) Hernando Calvo Ospina es periodista y escritor colombiano, residente en Francia y colaborador de Le Monde Diplomatique. Su ltimo libro, traducido a seis idiomas, es "Calla y Respira", publicado en espaol por El Viejo Topo. Su pgina web: http://hcalvospina.free.fr/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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