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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2014

Boicotear a la industria petrolera
El enemigo nmero uno de la supervivencia de nuestra civilizacin

Maxime Combes, Nicolas Haeringer
Bastamag

Traducido para Rebelin por Susana Merino


Las emisiones de gas de efecto invernadero aumentan a un ritmo sin precedentes, afirma el informe del GIEC publicado el 13 de abril. Es tal la urgencia que la ONU ha sealado la responsabilidad de las industrias petrolera y de gas. El Nobel de la Paz, el arzobispo surafricano Desmond Tutu, llama, inspirndose en el boicot contra el apartheid, a boicotear a las industrias fsiles. Los fondos de inversin comienzan a retirarse de las compaas petroleras debido a las movilizaciones en los EEUU contra la construccin de oleoductos o en Europa contra la explotacin de los hidrocarburos de esquisto. Seguir Francia esta tendencia?

Las constancias existentes en los dos ltimos informes, recientemente publicados por el GIEC (Grupo Intergubernamental de expertos sobre la Evolucin del Clima), no admiten reclamos. Los efectos de las emisiones de gas con efectos invernadero crecen ms rpidamente que nunca -2,2% por ao entre 2000 y 2012 contra el 0,4% por ao en las tres dcadas precedentes alcanzando niveles nunca vistos y haciendo temer que se superar el umbral de los 2C en 2030. Por otra parte, los efectos del calentamiento climtico y las catstrofes que est provocando (ciclones, diluvios, sequas) en todas las regiones del mundo, se agravarn mucho ms en el siglo XXI. Se traducirn en: inseguridad alimentaria, presiones por el acceso al agua, conflictos, poblaciones desplazadas y problemas sanitarios.

Esos informes son tan alarmantes que han impulsado a Christiana Figueres, la responsable del clima en la ONU, a salir de su habitual reserva diplomtica para acusar a la industria petrolera, del gas y del carbn: Se termin el tiempo de la experimentacin y de los cambios marginales afirm pidindoles que las tres cuartas partes de las reservas de combustibles fsiles permanezcan en el subsuelo mientras que el resto deber ser utilizado con mesura y de manera responsable. En realidad la humanidad ya ha utilizado la mitad de la cantidad de carbn disponible para quedar debajo de los 2C de calentamiento climtico global.

Noventa empresas responsables

Christiana Figueres ha decidido en consecuencia interpelar a quienes pueden ser juzgados como responsables del calentamiento. De hecho, segn un estudio recientemente publicado por la revista Climate Change, son 90 empresas, desde 1854, las responsables de las dos terceras parte de la emisin en la atmsfera de gases con efecto invernadero y entre ellas desde luego casi todas las del sector de extraccin de energas fsiles (las Big Oil").

Frente a esta evidencia, Bill Mc Kibben, fundador de la ONG 350.org y Naomi Klein, entre otros, consideran indispensable sealar las responsabilidades y mencionar a los actores que forman parte del problema, ms que mantener el mito de una comunidad de intereses y de destino que abolira las categoras de responsables y de vctimas. Para decirlo de otro modo si hemos entrado en el antropoceno, no todos somos culpables. El sector de la energa fsil, esta industria canalla (rogue industry) segn Bill Mc Kibben se percibe como el enemigo nmero uno de la supervivencia de nuestra civilizacin" y hay que actuar en consecuencia.

Sealar al adversario

En el marco de esta ptica resulta crucial identificar al adversario para comprender adonde est el obstculo para alcanzar una real y ambiciosa transicin energtica. Una vez identificado el adversario, se pueden elaborar estrategias y poner en marcha adecuadas alternativas polticas. Es por eso que se justifican las masivas desobediencias civiles recientemente organizadas en los EEUU, delante de la Casa Blanca y en los lugares adonde se estn construyendo oleoductos e infraestructura, para bloquear la importacin de petrleo extrado de las arenas bituminosas de Canad. Lo que Naomi Klein ha llamado una estrategia para estrangular las arenas bituminosas extranjeras

Una estrategia y prcticas que tambin han llegado a Europa. Mediante la ocupacin de tierras a las que han echado el ojo los industriales del gas o bloqueando la llegada de los camiones para la ejecucin de los trabajos de instalacin y de perforacin, las movilizaciones contra la explotacin de los hidrocarburos de esquisto en Polonia, en Rumania, en el Reino Unido, claramente ubicadas tras el mismo objetivo. Otro ejemplo, el movimiento No Dash For Gas (Ninguna fiebre del oro con el gas) ocup a fines de 2012 durante una semana dos chimeneas de la central de gas EDF en Est Burton El objetivo? Parar la produccin elctrica para denunciar la construccin de 40 nuevas centrales de gas que provocaran un irreversible cambio climtico.

Empresas que socavan nuestro porvenir

A travs de la campaa Do the math Bill Mc Kibben y el movimiento 350.org contribuyen a ampliar un proceso de significativa desinversin en el sector de las energas fsiles. La lgica es simple: si es necesario preservar la estabilidad del clima no debe haber ganancias con su destruccin. Algunas universidades as como los fondos de pensin y de inversin se estn retirando de las empresas de energas fsiles demasiado dependientes de las reservas que no deberan extraerse.

Este proceso de desinversin acaba de recibir un apoyo de alto nivel en la persona de Desmond Tutu. Este arzobispo surafricano y Nobel de la Paz (1984) acaba de llamar a un boicot a las industrias fsiles inspirado en el realizado contra el apartheid. Pomueve romper los vnculos con las sociedades que financian la injusticia que significa la alteracin climtica considerando que no tiene sentido invertir en empresas que socavan nuestro porvenir.

Qu va a hacer Segolene Royal?

Pero las industrias petroleras y del gas tienen intenciones de darse por aludidas. El da que se public el informe del GIEC sealando las alteraciones climticas Exxon Mobil, la compaa petrolera cuya cifra de negocios es mayor que el PBI de 179 pases y que ha negado durante mucho tiempo el origen humano de las alteraciones climticas, agregando que los cambios climticos no le impediran producir y vender energas fsiles. Manteniendo las proporciones, la Unin Francesa de Industrias Petroleras (UFIP) adopta una posicin similar: an no haba sido nombrado el nuevo gobierno cuando ya requera la apertura del expediente del gas de esquisto, cuidndose muy bien de precisar como se compatibilizara con las evidencias elaboradas por el GIEC.

Desde este punto de vista, las declaraciones de la primera ministra de la transicin energtica y de ecologa son inquietantes: apenas nombrada juzg necesario recurrir a una ecologa punitiva. Frente a la amplitud de las alteraciones climticas, puede negarse que todo un sector industrial desarrolla una actividad peligrosa para la supervivencia de la especie humana y la totalidad del planeta? Y es evidente que con sus estrepitosas declaraciones, la industria petrolera y gasfera estn haciendo lo imposible por encarnar al enemigo de una transicin energtica que est a la altura de las exigencias climticas.

1) El informe Cambio climtico 2014, impactos adaptacin y vulnerabilidad se public en marzo de 2014 y el informe Cambio climtico 2014, atenuantes para las alteraciones climticas en abril de 2014

2) Esta campaa, cuya traduccin sera Hagan el clculo, se basa en las estimaciones de la cantidad de reservas de energas fsiles que no habra que explotar para proteger el clima.

Fuente:http://www.bastamag.net/Boycotter-l-industrie-petroliere

rCR


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