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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2014

Entrevista con el periodista Walter Martnez
"Disponga usted, camarada Walter"

Susadny Gonzlez Rodrguez
Bohemia


Su halo de general en activo y ese viso de pirata que le da el parche oscuro, so pretexto de su visin monocular -debido al accidente domstico que en 1979 le dej una cicatriz en el ojo derecho-, complementan una escenografa revolucionaria hasta para los noticiarios modernos. En ese set diseado a su ingenioso antojo, que algunas televisoras del mundo ahora quieren emular, se desdobla como un veterano histrin, sin libreto, en una presentacin performtica que, si bien algunos creen un tanto estudiada, le consigna una generosa admiracin -ha tenido un rating por encima de las telenovelas- y lo distancia definitivamente de los homogneos conductores al uso.

Eso y bocadillos al estilo de nuestra querida, contaminada y nica nave espacial le han labrado una identidad en el informativo que llega cada noche a travs de Telesur. Acaso el programa hace al hombre, o viceversa? Es una relacin ambigua. En todo caso Dossier, su criatura preferida, permite acceder al nclito periodista, al analista curtido que se aventura en una personalsima reinterpretacin de los acontecimientos en pleno desarrollo. Pero esa es apenas la punta del iceberg Walter Martnez.

De l se conoce que naci el 6 de abril de 1941, en Uruguay, y que debe su segundo nombre (Nelson) a la notable influencia britnica de la poca, que lo hizo cargar con el apelativo del almirante ingls, vencedor de Trafalgar y hroe de las Guerras Napolenicas. Se sabe adems que su pasin por la radio lo convirti en un noctmbulo seguidor de las transmisiones de la BBC y que se acogi a la nacionalidad venezolana en 1969, durante un viaje a Caracas.

Se infiere entonces que un encuentro con l ofrece montones de cosas para hablar. No es coherente que alguien encorsetado en una enigmtica, a mi juicio impresionante apariencia, tenga una historia de vida comn. La suya est atravesada por secuestros, dilogos con strapas y extremistas en los callejones del Oriente Medio y situaciones inexplicables donde pude dejar los huesos. Se llega ante l con el temor de que te desarme con su finsima irona o, peor, que su aprensin a caer cual cazador cazado te impida interpelarlo como hara l con sus interlocutores.

Aun as no objet el dilogo exclusivo con Bohemia, tal vez porque de pequeo prefera sacrificar el peso de oro que le daban y, en lugar de comprarme un avin de aeromodelismo de esos que volaban solos, se decantaba por la revista cubana. La ancdota cobra valor solo cuando se conoce su fervor por las alturas, vocacin inicial que lo llev a la Academia de Aviacin Militar en Uruguay, de la cual pidi la baja honorfica. De aquella etapa conserva una pulsera de la fuerza area atada a la mueca derecha, que funge tambin de amuleto, pues no creo en eso, pero la nica vez que volamos sin ella nos estrellamos.

Comenc llevando cables

Tampoco es la primera vez que Walter visita la Isla. Conoce de cerca las transformaciones que se gestan en el pas y apuesta por el xito del proceso, explcitamente confiado en la conduccin poltica y la dimensin humana de Ral Castro. Pertenece a una generacin que vivi el triunfo de la Revolucin de enero como si fuera propia. Viaj hasta el balneario de Punta del Este, a principios de agosto de 1961, para apoyar al Che en la Conferencia del Consejo Interamericano Econmico Social. Integr la comitiva que despidi de tierra charra a los representantes cubanos cuando quisieron minimizarnos diplomticamente, y cazaba las seales que reproducan los discursos del comandante Fidel en los actos del 26 de Julio. Cuba nos da lecciones todos los das, dijo en una ocasin, con la misma conviccin manifestada frente a las cmaras de Dossier, donde tratamos de hacer justicia a la solidaridad.

Esa voluntad de servicio a la verdad en medio del bombardeo meditico de la derecha fascista lo hizo acreedor a la orden Flix Elmuza, mxima distincin que otorga la Unin de Periodistas de Cuba. Nunca imagin un momento como este, declar en la ceremonia. Me costaba creer que alguien con 26 aos de trayectoria y nueve premios nacionales de periodismo experimentara tal emocin, palpable a pesar de su invariable talante marcial. Por ah encauc la pltica, que de antemano adivinaba inconclusa.

De alguna manera he sido influenciado por los medios cubanos, no ideolgicamente, sino por la capacidad de adaptarse a las situaciones difciles. Por haber sido pioneros en pocas de tecnologa no tan desarrollada como la de ahora. Siempre digo con orgullo que comenc llevando cable detrs de una cmara. Para m [esta condecoracin] es como cerrar un ciclo, no el nico importante, pues siempre encontramos nuevos desafos. Producir un programa que tenga audiencia en Cuba, con una audiencia cubana que tiene dcadas de formacin cultural, ideolgica, de valores claros, como receptores del mensaje, me parece una prueba interesante para medir lo que uno hace, desde el punto de vista tcnico y de contenido.

Hace casi tres dcadas Martnez convenci a los directivos de Venezolana de Televisin de que aprobaran un proyecto que, con el espritu de piloto de caza frustrado, siempre anda rompiendo esquemas. Cuando todo el mundo estaba sentado dijimos: la gente se debe parar. Cuando todo el mundo deca en esa escenografa: dnde va un escritorio; no hay escritorio, dise uno transparente que no corta la visin. Quera minimalismo, sencillez; lo importante es el mensaje. Ped el piso gris y consegu el mapamundi y una imagen de la Tierra flotando en el espacio porque estamos en la era del satlite. Cuando veamos el concepto de que esa navecita que est perdida entre millones es la nuestra a lo mejor tenemos la humildad de manejar el mensaje de otra manera.

Esto se transform en una ruptura de paradigmas, y debo decir, desde la humildad, ahora todo el mundo est de pie, todo el mundo elimin el escritorio, todo el mundo muestra el piso, estaba prohibido, hasta en China lo estn enseando y hasta los que venan a darnos clases como los de la BBC, que dijeron: Walter hace programas sin libreto, its impossible!

Los espaoles vinieron a ensearnos. Sin permiso mo se llevaron 58 horas de Dossier. No pretendemos que, adems de robarnos las ideas, lo reconozcan; lo que queremos es que el pueblo que nos sigue sepa que lo hacemos con cario, porque quisimos romper algunos esquemas para comunicar mejor. Siempre hemos dicho: el que da la noticia tiene que ser el periodista. Respeto a los locutores, porque tengo mi ttulo, pero el comunicador tiene que ser no solo periodista sino locutor, una simbiosis natural.

Claro que antes de forjarse un perfil de aguzado comentarista internacional ya cargaba fama, gracias a la habilidad para entrampar a connotados entrevistados, en todos los sentidos, desde Teresa de Calcuta, Abu Nidal, hasta Anastasio Somoza. A Fidel le concedo la ms alta jerarqua; en l tiene uno de sus ms crticos, agudos y perspicaces telespectadores.

Con Fidel comet un error tpico del atorado, como decimos en Venezuela. Le dije: Comandante, hay gente que nos va a sabotear, porque no quieren que su entrevista salga. Estbamos en Puerto la Cruz, llegamos a Maiqueta. Nos dicen que hay una filtracin en el tnel de la autopista a Caracas y no puede pasar ningn vehculo. Dije: bueno, aqu hay que montarse en una moto de la escolta presidencial y llevar los videos al mster. Se monta Ricardo (el productor del programa) sin casco. Desde la rampa cuatro el mster hizo un rcord suicida de 18 minutos en una noche de lluvia. Cuando llega le dicen que no puede ir por cuestiones burocrticas relacionadas con el cambio de logotipo del canal. Era una exclusiva con Fidel, donde se habl de lo humano y lo divino. Al final sali la entrevista.

En nuestro recuento Walter desenfunda otra entrevista, esta vez la del dictador nicaragense, que me para los pelos de puntas, en la que interpel en castellano al graduado de West Point, que adoraba el idioma de los yanquis. El nico cadete que como regalo de graduacin haba recibido un Ejrcito, pues el hijo de pap fue nombrado Comandante de la Guardia.

Consciente del papel y de los lobbies en la toma de decisiones en poltica exterior, lo nico que le interesaba era tener la prensa a su favor, cont Walter. Llegaba en su Mercedes, se pona el uniforme y daba las ruedas de prensa en ingls; le importaba un bledo el periodismo latinoamericano, porque se jugaba el apoyo all. Su tesis era sencilla. Elija: o yo o el comunismo, y la derecha gringa deca: Somoza. Le coment: usted tiene inversiones e intereses en Amrica Latina y estoy seguro de que las tiene en Venezuela, debera declarar algo en espaol, y dio la primera entrevista en espaol.

No son menos electrizantes sus experiencias al lmite como corresponsal de guerra en Irak, Irn, El Salvador, El Lbano. Estaba entrevistando a Gaddafi y hago un contacto (por teletipo) con el Frente Polisario: Me voy a la guerra del desierto, ningn latinoamericano ha ido todava. Me perd un mes. Diez aos despus me dicen: todava estamos peleando, quieres volver? Volv. Comprob algo que parece leyenda. Ped un vehculo, cog una brjula y me qued solo en medio del desierto. Es cierto: oyes tu propio corazn latir. Es la sensacin de soledad ms impresionante. Una tormenta de arena del desierto es inolvidable.

Como soldado de la informacin vivi de cerca los golpes de Estado del continente. En Bolivia lo sacaron de un hotel con una nueve milmetros apuntando a su cabeza. Su perspicacia lo salv del stano de donde nadie sala vivo. Les advirti a sus captores: quiero que sepan que la OEA sabe que estamos ac, y otra que s era cierta: si no llamo a mi embajador cada media hora, l sabe que nos pas algo. Pasamos al penthouse. Apostando la vida, emplaz al coronel al mando de esa misin. Conoca que el hombre tena una compaa de taxis areos. Le dije que si me daba una entrevista para desmentir que la estuviera utilizando para narcotrfico, sala va satlite. Pero no le bast, quera descubrir la pista del lder sindicalista boliviano Juan Lechn. Si estaba vivo an. Me llevaron a la clnica de las Fuerzas Armadas, y lo entrevist. Lechn saba que si apareca en una entrevista ya no poda morir y le salvamos la vida. Tomamos el primer avin, pues le disparaban a todo lo que se mova, era un golpe asesorado por el famoso nazi Klaus Barbie, el carnicero de Lyon. Cuando salimos me da un clico nefrtico, llego a Caracas, me ve un especialista y me salva de la ciruga: era el hermano de Lechn. Hay ciclos extraos en la vida. Luego volv al mismo hotel para dar una conferencia y salgo del lobby escoltado por generales y almirantes.

Convencida esta reportera de que la encerrona con Walter se extenda a riesgo de interrumpirse, no poda pasar por alto la oportunidad de indagar sobre el rumbo del proceso sociopoltico bolivariano: qu podemos esperar de un dilogo con la oposicin?

A veces pienso, con lo que uno ha vivido, que es difcil creer en la capacidad de dilogo de una gente que se est comportando como lo est haciendo. Son la antipatria. Como cristiano estoy obligado a tener fe, esperanza y caridad, espero que sirva de algo, pero me parece que la mano maestra que fracas antes est intentando lo que antes no logr.

La sospecha de esta redactora se torn certeza. Se levant de un tirn: Sean benignos conmigo. Se acomod el traje, con la medalla a la izquierda, mientras le volva al cuerpo el personaje que le impide pasar inadvertido, que por un momento haba exorcizado. Entre flashazos, recuperaba el aire de general en activo, y su irredimible facha de pirata.


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