Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2014

Valparaso: la pena del Pacfico

Pedro Santander
Rebelin


Valparaso la ciudad chilena arrasada por el fuego en estos das- es un puerto que tiene cosas nicas en el mundo, no por casualidad el 2003 la Unesco lo declar Ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad. En la parte baja est el mar, luego siguen no ms de 500 metros de un sector plano donde encontramos el centro cvico e inmediatamente despus comienzan los cerros donde vive la inmensa mayora de la poblacin.

Es la nica ciudad importante de Chile que no tiene barrio alto, expresin que usamos ac para describir sectores de la ciudad donde viven los ricos. Esos exclusivos barrios fueron inmortalizados por Vctor Jara en su famosa cancin Las casitas del barrio alto. Por el contrario, mi ciudad est poblada por clase media y, sobre todo, por la popular. Aun existe aqu la vida de barrio y cada cerro (de los 40 que forman la ciudad) tiene su identidad, sus clubes deportivos, sus canciones.

Y si bien no hay barrio alto, lo que s hay es pobreza y mientras ms arriba se vive, ms pobre se es. Son esos sectores justamente los ms afectados por este apocalptico incendio. Al igual que en tantas otras tragedias, una vez ms los mas pobres son los ms golpeados.

Valparaso ha ido creciendo sin control alguno en los ltimos 40 aos. La poblacin se ha ido asentando en las quebradas y en las laderas de los cerros, es decir, en los lugares menos indicados desde el punto de vista de la seguridad, por la falta de una poltica de vivienda que les proporcione el derecho a una casa. Calles estrechas, de difcil acceso y muchas curvas, con escasa cantidad de grifos, con muchas escaleras y angostos callejones caracterizan a la mayora de los barrios porteos. Adems, con precarios servicios de recogida de basura, lo que entre otros explica la gran cantidad de deshechos en las quebradas que en esta ocasin ha sido un combustible potente y mortal para las llamas. En estas dcadas no se ha mejorado ni la calidad ni el ancho de los caminos y mucho menos el espacio pblico. Por eso aqu no fall la planificacin urbana, pues no la hay. Han sido 40 aos de abandono estatal, tiempo durante el cual toda iniciativa se ha sometido a la racionalidad del costo-beneficio, racionalidad que ha reemplazado y desplazado las polticas de planificacin urbana.

Y como suele ocurrir en el neoliberalismo, la preocupacin por los pobres es la mnima, decorativa, pues el beneficio es poco y el costo es alto. As las cosas los pobres han optado por la autoconstruccin, reemplazando la ausente planificacin estatal por iniciativas propias, algunas organizadas, otras improvisadas. Los cerros se han poblado de casas de material ligero, generalmente madera, y de trabajadores y trabajadoras de las que el capitalismo slo de tarde en tarde se acuerda. Por eso, cuando llegaron los bomberos se encontraron con calles sin acceso, sin presin de agua, con pocos grifos, etc.

Desde que comenz el fuego los periodistas recorren esa realidad mostrando las crudas condiciones de vida de la mayora de la poblacin de una de las principales ciudades del pas. Una conocida periodista de televisin le pregunt a una duea de casa que vea cmo las llamas se acercaban a su casa, Por qu se vienen a vivir a un lugar tan peligroso? a lo que la mujer le respondi Los pobres no elegimos donde vivir. La pobreza est en el corazn del problema, y es bueno relativizar la dimensin natural de la tragedia.

Una alumna ma que viva en casa de su compaero en el Cerro Las Caas, el ms afectado, lo perdi todo, pero lo que ms le doli y la llen de rabia fue la muerte del to, Ral Retamales Godoy, de 50 aos. Muri quemado, sin poder huir debido a una lesin en su pierna que le impeda caminar: llevaba 3 aos en lista de espera para ser operado en el sistema pblico, operacin que nunca ocurri porque el sistema de salud nuestro est tan colapsado como Valparaso y Ral no tena el dinero para pedir la atencin mdica en el sistema privado, donde lo hubieran operado en la misma semana en que pagara.

Pero como suele ocurrir, las tragedias estn cerquita de momentos luminosos: los estudiantes de Valparaso, por miles, han optado por la autogestin y auto-organizacin; como hormigas, pala al hombro, han subido a los cerros a limpiar escombros, rescatar animales, llevar agua y comida recolectado por ellos mismos en las universidades que se han convertido en centros de acopio. Slo en un da mil seiscientos estudiantes de la Universidad Catlica de Valparaso, las ms grande de la zona, se inscribieron como voluntarios para las tareas de reconstruccin y estn recibiendo cursos de capacitacin en una actividad que como muchas se organiza fuera de la institucionalidad del Estado.

Un Estado que mostr su cara clasista y su rostro se grab a fuego en la conciencia de miles.

Pedro Santander: Director Observatorio de Comunicacin / (http://www.observatoriodecomunicacion.cl)

Universidad Catlica de Valparaso

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter