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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2014

Historia de una clandestina
Desde Guatemala hasta Illinois

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Te vamos a entregar pero si algo sale mal te matamos, me dijo el coyote apuntndome con una pistola en la sien. Estbamos en la casa-bodega en Arizona a donde llegamos despus de haber cruzado los desiertos de Sonora y Arizona, su organizacin haba pedido a mi hermana dos mil dlares ms del pago acordado y le dieron un da para conseguirlo de lo contrario le dijeron que me iban a violar y a matar y que jams encontrara mi cuerpo porque se lo comeran las aves de rapia en algn lugar del desierto a donde lo iban a ir a tirar.

No fui la nica a la que extorsionaron ciertamente sucedi con todos, ya estando en la casa dieron por llamar a los familiares de los migrantes y pidieron dos mil dlares ms por el rescate, cuando el migrante se opona entonces suban el cobro hasta cinco mil, algunos haban hecho trato de cinco mil dlares por la cruzada, otros de tres mil, ocho mil, siete mil, todo dependa del Estado de Mxico del cual provenan y en los casos internacionales, del pas. Sube la cantidad dependiendo la lejana del pas, un persona guatemalteca paga ms que una mexicana y una salvadorea mucho ms que la guatemalteca y as sucesivamente, las personas del Sur pagan cantidades exorbitantes.

Tambin si es la misma organizacin la que los cruza desde la frontera de Tapachula hasta Estados Unidos o solo la frontera entre Mxico y Estados Unidos. Si son menores de edad cobran ms.

Me desped de los que quedaban de mi grupo con el que cruc el desierto, ya haban llegado otros, todos los das a la media noche llegaban ms y ms. Todos los das en las maanas salan a entregar a las personas en el intercambio de recibir el dinero restante.

La casa que cuando salimos la pude ver por fuera porque cuando llegu iba boca abajo tirada en el suelo de un carro sedan junto a otras nueva mujeres, una casa ubicada en sector residencial con estacionamiento como para ocho vehculos, grandes jardines que no vi desde adentro porque las ventanas las tenan tapadas con pedazos de madera, de tres niveles con dos ticos. Adentro no habamos menos de cien personas todos los das.

Me sub al carro de doble traccin, un coyote se sent junto a m y puso su pistola en mi costado y as todo el trayecto hacia el centro comercial donde se realizara la entrega. Adelante el piloto y su esposa. No me bajara del carro hasta que ellos tuvieran el dinero en sus manos y cuidadito de hacer algo indebido como gritar y pedir ayuda porque para eso iba el coyote con la pistola en mi costado, para disparar sin contemplaciones. As nos fuimos todo el camino despus de aproximadamente cuarenta minutos llegamos al estacionamiento del centro comercial, ah estara otro coyote que sera quien pagara el dinero del rescate y quien me enganchara con otro coyote ms de otra organizacin para que me llevara de Arizona a Illinois.

En total desde Guatemala hasta Illinois, pas por 6 coyotes de cinco organizaciones distintas. La primera que me recibi en el aeropuerto de la ciudad de Mxico fue mujer y con ella viaj en avin hasta Hermosillo, Sonora y en taxi hasta Agua Prieta, donde me entreg al otro coyote y se regres a la ciudad de Mxico. En el centro comercial se acerc el coyote ex esposo de la coyota que me recibi en Mxico y que trabajaba en distinta organizacin que ella, me pregunt cmo estaba y le contest que bien, le entreg el dinero al conductor y baj del vehculo, me sub a su carro y ambos conductores tomaron diferentes caminos.

Me lleva a almorzar y a comprar una mudada de ropa porque la que tengo puesta est llena de tunas de nopal. Me compra una hamburguesa que pide por el autoservicio y entramos lo ms rpido posible al centro comercial jalo una mudada solo por la talla sin fijarme en detalles menores, salimos y vamos a su casa que es de las que tienen forma de furgn de triler, es una colonia de casas trilas, ah quita llave a la puerta y me encuentro con otro grupo de migrantes que encerrados y que esperan quien los lleve a los diferentes Estados donde los estn esperando sus familiares. El trabajo de este coyote es negociar con las organizaciones que los cruzan y l se encarga por cuenta propia de ir a dejarlos a los distintos Estados, en este viaje me explica que yo le quedo fuera del camino porque las entregas las har en el lado opuesto al que voy yo por esa razn contact a otro coyote que ya lleva gente pero que hizo un espacio en su vehculo para m, te irs en una caravan.

Quienes estn dentro de la casa tienen cadenas en las manos y en los pies me dice que es para que no traten de escapar y los agarre la migra, que es por el bien de ellos nada ms que lo hace porque la gente llega asustada y comete errores grandes.

Espero en su casa hasta las cinco de la tarde que llega el otro coyote con su caravan que para mi sorpresa no es de modelo reciente como el automvil suyo ni como los carros de los coyotes de la casa en donde estuve en Phoenix, este coyote tiene su casa en el poblado de Douglas que colinda justo con Agua Prieta, me explica que tiene que ser un carro con esa apariencia y modelo porque nos iremos por caminos de fincas y ese tipo de vehculos son los que transitan por all.

Me despido de l con una gaseosa en el estmago y una hamburguesa, con mi mudada nueva puesta y la vieja guardada en una bolsa de nailon, el coyote abre la puerta de su caravan y veo dentro una retahla de hombres tirados en el suelo boca arriba, la camioneta solo tiene los dos sillones de adelante, le quitaron los otros para que cupieran los migrantes, atrs pusieron un silln suelto para que me sentara yo que soy la nica mujer de los indocumentados, el coyote va acompaado de su esposa y de su hija de meses de edad.

Lleva el radio a todo volumen, atrs lleva cuatro bocinas parecidas a las de iglesia evanglica en culto de fin de semana, la msica de banda y duranguense es su favorita y nos toca aguantar las bonicas ronroeando justo en nuestro tmpanos.

Cuento 19 hombres y conmigo hacemos un 20 indocumentados. Adelante va el coyote de aproximadamente cuarenta aos de edad y su esposa que dijo que tena 16 y la nia de cuatro meses de nacida. Ambos mexicanos y orgullosos de tener una hija estadounidense. Para nuestra sorpresa el coyote nos dice que ni l ni su esposa tienen documentos. Llevan un mapa de papel del tamao de una cartulina que su esposa va leyendo porque l no entiende ingls, ni lo habla, ni lo escribe, ni lo lee.

El viaje dura tres das en los que cruzamos: Nuevo Mxico, Colorado, Kansas, Nebraska, Iowa, Wisconsin y finalmente llegamos a Illinois.

Tres das sin comer ni beber nada porque el coyote dijo que si comamos tendramos que ir al bao y eso era arriesgarnos demasiado. l y su esposa y por supuesto la beb s hacan los tres tiempos, paraban en las reas de descanso y regresaban con comida que en camino devoraban.

Efectivamente como lo haba dicho condujo en caminos alejados de las carreteras principales y de las autopistas, entre pueblos y campias donde abundaban las fincas, nunca se separ el tren carguero que atravesaba sembradillos de soya, maz y frijol. Grandes fincas llenas de ganado, enormes graneros pintados de corinto. Nos turnbamos con los compaeros migrantes, una hora cada uno sentados en el silln hasta que pasbamos los veinte y otra vez a iniciar la ronda. Cuando me tocaba en el suelo nos empiernbamos todos porque el fro era insoportable y nadie tena suter. No podamos dormir tampoco porque las bocinas estaban a todo volumen. Al segundo da los hombres pidieron orinar y l no lo permiti lo que hizo fue darles las latas vacas de gaseosas y que orinaran ah y que cada quien cuidara su lata. A m me haba alertado el coyote de la casa trila me dijo que no iban a parar en el camino y que fuera al bao antes de salir.

Todos iban a para Atlanta Georgia a trabajar en los campos de cultivo, el ms jovencito del grupo tena 23 mi edad- y el mayor sesenta. Me doli tanto cuando vi al de sesenta, sus ojos azules, rubio, su mirada cansada, hubiera jurado que era chiquimulteco, hablaba con acento de Ipala, pero no quise importunarlo si l haba dicho que era mexicano era por algo.

Me dijeron que era la primera vez que emigraban, todos afirmaron ser mexicanos. Todos eran campesinos. La mirada de un hombre campesino es tan deslumbrante porque es transparente es muy distinta a la de un hombre de ciudad. La mirada de un campesino tiene auroras y ros y chozas y sembradillos y tapiscas. Si es jornalero tiene en su espalda la saa del patrn. La de un hombre de ciudad es ms compleja, hay letras y nmeros y ttulos y etiquetas, tambin hay esencia por supuesto pero, es ms difcil de encontrar por lo menos para m s lo es.

Entraron en confianza conmigo y me dijeron que sentan como si hubiera crecido con ellos en sus pueblos, cada uno comenz a contar de su vida y de sus querencias y de sus dolores y de sus vacos, todos iban a buscar comida a Estados Unidos. Haban decidido dejar de ser mozos en sus pueblos natales para serlo en Estados Unidos pero ganando mucho ms dinero que la miseria que les pagaban los ricos de su pas. Dormiran en galeras y el sueldo de los primeros seis meses lo tenan ya empeado con el coyote que conduca la camioneta, esa cantidad les cobr por el viaje desde Arizona a Atlanta.

Realmente yo tambin estaba fuera de la ruta pero por amistad con el coyote de la casa trila que fue quien le ense el negocio de entregar indocumentados le hizo el favor de llevarme. As me dijo al segundo da cuando transitbamos en Colorado. Tambin me dijo que no tena planta de ser mexicana de Morelos, sino caribea o tal vez veracruzana. Desde que me recibi la coyota en la ciudad de Mxico el acuerdo fue hacerme pasar por mexicana para evitar que si me deportaban me enviaran a Guatemala, sera ms fcil intentarlo nuevamente si me regresaban a Mxico, por esa razn aprend a hablar como mexicana de Veracruz y de Guerrero el acento se pareca ms al mo como guatemalteca, tambin estudi la geografa del pas, algo de historia y sobre todo los nombres de los gobernantes, informacin que fue vital en las siete veces que nos detuvo la Polica Federal en territorio mexicano, si pas la prueba con ellos seguro no sera tan difcil si me detena la Patrulla Fronteriza en territorio estadounidense. As es que fui mexicana desde la ciudad de Mxico hasta Illinois cuando se realiz la entrega pero esta vez en brazos de mi hermana.

Al tercer da les pidieron orinar de nuevo y el coyote no se pudo negar porque le comenzaron a reclamar de la comida y tuvo que comprar unas bolsas de golosinas y nos entreg una a cada uno y una gaseosa y nos dijo que era la primera y ltima vez que se detena para que furamos al bao; se meti en un zacatal de una finca y nos dio dos minutos para orinar. Yo no com las golosinas ni prob la gaseosa realmente tena hambre pero ellos iban ms lejos y a m me quedaban horas para llegar a Illinois, de algo les servira en el camino.

Entrando a Iowa vimos el deslumbrante ro Mississippi, no tenamos autorizacin de asomar la cabeza por las ventanas porque no estaban polarizadas y ver tal cantidad de gente poda levantar sospechas y cualquiera poda avisar a la polica o peor aun la polica misma nos poda detener, pero el ro era realmente hermoso que fue imposible para el coyote evitar que nos hincramos y nos asomramos.

El Nebraska vi por primera vez la nieve que caa sobre los rollos de heno en los terrenos lejanos de las fincas donde tambin nos acompaaba el tren carguero que atravesaba Estados. Vi una cantidad de manada de venados caminando libremente entre veredas, reservas forestales y fincas sin que nadie los molestara.

A la una de la maana del once de noviembre de 2003 frente a una gasolinera en el Estado de Illinois se realiz la entrega. Mientras la caravan se acercaba vi a mi to y a su esposa que no vea desde que tena 10 aos de edad, junto a ellos estaba mi hermana, esperaban fuera de la camioneta mientras se estacionaba nos dimos un abrazo todos, hincados para sentirnos los cuerpos y las almas. A ellos les quedaba un da y medio de camino para llegar a Georgia.

Aquella madrugaba fra nevaba, se anunciaba el invierno estadounidense, mi hermana corri a abrazarme y a registrarme por todos lados para ver si estaba entera, lloraba en una mezcla de alegra y angustia, mi to y mi ta me dijeron: bienvenida a Estados Unidos.

Debido a mi calidad de hija del demonio una noche dur en casa de mi to pero esa historia la cuento en otro viaje.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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