Portada :: Cultura :: En la muerte de Garca Mrquez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2014

Garca Mrquez se ha ido, pero no el mundo que l describi

Chris Gilbert
Rebelin

Traduccin LaQnadlSol


Uno de los ms grandes autores latinoamericanos, el escritor colombiano Gabriel Garca Mrquez, muri el jueves pasado. Al igual que con cualquier escritor cuya obra se convierte en un fenmeno de la cultura de masas, su trabajo es tambin el foco de diversas lecturas. Estas interpretaciones tienen a su vez una influencia directa en la comprensin de la realidad de nuestro continente. Por esta razn, al poner presin sobre el legado de Gabo como se le llam a veces tambin ejerce presin tectnica en la lectura que tenemos de nuestra realidad vivida.

De acuerdo con una lnea de pensamiento, Garca Mrquez invent el gnero del realismo mgico. Esto es falso y polticamente peligroso. Por un lado, Alejo Carpentier, Juan Rulfo, Julio Cortzar y hasta William Faulkner (como Gabo indic en su discurso de aceptacin del Premio Nobel) colaboraron en la creacin de este gnero literario. Por otro lado, la "realidad" del realismo mgico como la realidad de Guernica, segn la famosa frase de Picasso fue creada por el imperialismo.

La United Fruit Company est detrs de algunos de los elementos ms mgicos del Macondo imaginado de Garca Mrquez como la masacre de los trabajadores bananeros que oficialmente nunca ocurri y nadie recuerda, mientras que el colonialismo y el imperialismo en general estn detrs de los bajos niveles culturales que definen el tipo de subjetividad en sus novelas ms definitivas (1967 en adelante). Estas son historias en las que la magia se fusiona con la realidad y las personas asumen una actitud no crtica, no distante, pre cientfica hacia su entorno. Por ejemplo, para los personajes de Cien aos de soledad un bloque de hielo o un imn es tratado como un objeto de admiracin, sin embargo, una resurreccin o la levitacin se considera normal.

Aunque la pluma de Gabo fue ciertamente dotada de genio demirgico, no dej de registrar realidades. El fallecido autor, que siempre apoy la revolucin cubana y brevemente trabaj en Prensa Latina, no slo argument que la realidad del continente era ms extraa que la ficcin, sino que se dio a la tarea de demostrarlo a travs del periodismo creativo. Despus de ganar el Nobel, se dedic a temas como la misteriosa muerte del guerrillero Jaime Bateman para la revista Semana, mientras que el secuestro de diez periodistas por el cartel del casi mtico Pablo Escobar se convirti en Noticia de un secuestro.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP, ahora en conversaciones de paz con el gobierno colombiano en La Habana, ha declarado que Macondo un pas desnacionalizado y una guerra surrealista no es una ficcin, sino una realidad que los colombianos han vivido durante ms de 50 aos. Por esta razn, cuando en estos mismos das se le renda un homenaje a Gabo, ellos no dudaron en expresar el deseo de que el verdadero Macondo (es decir, Colombia) no termine en un remolino de polvo y escombros a causa de la oligarqua militarista del pas. De manera similar, el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chvez expres con frecuencia el deseo de que Amrica Latina deje atrs sus 100 aos de soledad.

Aqu es donde las interpretaciones del Norte Goblal y del Sur Global de la obra de Gabo divergen. Un siglo de soledad y un pas similar a Macondo no puede ser simplemente una cuestin de curiosidad como quizs quieren hacernos creer las empresas editoriales del Norte. Tampoco puede lo pintoresco del realismo mgico ser tratado como un destino o un programa poltico para Amrica Latina, de la misma manera que la alienacin suburbana retratada por John Updike tampoco puede ser tomada como el destino de la poblacin de Amrica del Norte.

Hace un siglo, Lenin escribi que Tolstoi era un gran autor, pero asign su obra a un perodo especfico de desarrollo de Rusia: el momento encarnado en la altamente contradictoria revolucin de 1905 con el objetivo de la democratizacin en un estado autocrtico, y sin embargo, en ltima instancia limitado por la condicin campesina y la mentalidad religiosa de sus principales actores. Lenin pudo haber sido demasiado mecnico en su argumento, pero acert al poner algunos lmites a la mentalidad expresada en la ficcin de Tolstoi. De manera similar, el mundo mgico de Gabo no debe ser colocado en la culminacin de las letras latinoamericanas, sino ms bien en sus comienzos.

Esto se debe a que las races del boom de la escritura latinoamericana, en la cresta de la cual cabalgaba Garca Mrquez, tienen que ser encontrados en el surgimiento de la propia Amrica Latina como una consecuencia de la revolucin cubana. Es decir siguiendo la reflexin de Roberto Fernndez Retamar la existencia de Amrica Latina como entidad poltica y soberana es la condicin previa para que exista ah una literatura latinoamericana. Un corolario es que la historia de una Amrica Latina que existe en el escenario mundial y tiene a Gabo como uno de sus primeros y mejores narradores, apenas ha comenzado a ser contada.

Chris Gilbert es profesor de Estudios Polticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Fuente: CounterPunch



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