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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2014

Wert pasa de PISA

Enrique Javier Dez Gutirrez
Rebelin


La obsesin del Ministro Wert con el ranking de PISA (Program for International Student Assessment) raya en la obsesin. Son pruebas estandarizadas a estudiantes de 15 aos que miden su rendimiento a partir de unos exmenes que dan resultados cuantitativos que sirven para establecer un ranking comparativo entre los pases de la OCDE.

Como explica la profesora Maria Angeles Llorente, PISA no evala, sino que examina, y lo hace sobre un modelo competencial reducido no ya a tres materias, sino a determinados aspectos de esas materias. Pruebas realizadas fuera de contexto que ni siquiera miden lo que dicen medir y que se hacen de muestras de poblacin que no son representativas del conjunto. Este tipo de pruebas, como dice esta experta, transforma el deseo de aprender en afn de aprobar, lo que pervierte el fin ltimo de la educacin, que no es otro que desarrollar en las personas el gusto por el saber y la pasin por aprender.

Las reformas educativas se han tendido a justificar tratando de presentar una imagen de catstrofe del sistema educativo anterior. Los argumentos que se han utilizado para ello han sido recurrentes en el caso de los partidos conservadores y neoliberales de toda Europa. Hace pocos aos as se aplic en Espaa con el intento de implantar la LOCE y ahora con la imposicin de la actual LOMCE. Fracaso, absentismo y violencia escolar se utilizaron ya con la primera, para justificar la ideologa del esfuerzo e incidir en la necesidad de la disciplina, convirtiendo as a las vctimas (el alumnado) en culpables de los resultados- por no esforzarse lo suficiente y al profesorado en autoridad disciplinaria que deba meterlos en cintura. Es decir, la vuelta a la ideologa decimonnica de "la letra con sangre entra" con neolenguaje renovado. Actualmente el Ministro Wert ha introducido otra nueva variable en la ecuacin de la catstrofe educativa para justificar su actual reforma educativa: la incapacidad de brillar en el palmars de la excelencia de los rankings internacionales. Se recupera as el tradicional mtodo jesutico de aquellos que ms nota obtengan en el examen se les pondr en las primeras filas, y quienes suspendan o no se adapten al sistema sern arrojados a las filas de atrs o expulsados del mismo. Pero con el lenguaje renovado de la excelencia acadmica y las competencias. Toda esta neolengua, con sabor a presunta neomodernidad importada del mundo empresarial, nos sita en un paradigma educativo mercantilista en el que se propone medir determinadas competencias para que los clientes puedan comparar y elegir el producto educativo que mejores ventajas competitivas les ofrezca para el futuro laboral de su prole. Ya no se plantea la educacin y la formacin como un derecho que se ha de garantizar, sino como una inversin personal en la que cada cual compite por conseguir la mejor rentabilidad posible de dicha inversin.

Es preciso denunciar el uso de este tipo de ranking para atribuir calificaciones de excelencia y fracaso a resultados que apenas difieren entre s. En este sentido, explica Enrique Bethencourt, cada vez que aparece un informe PISA o cualquier otro de los rankings el catastrofismo se apodera del PP y sus medios de comunicacin afines. Con titulares engaosos que buscan generar alarma social: Los jvenes obtienen 23 puntos menos que la media de la OCDE en problemas cotidianos, parecen querer anunciar una "hecatombe", que realmente, si nos fijamos en los datos es irrisoria. Al tratarse de un baremo con la media situada en 500 puntos, los 477 de Espaa equivaldran a la "enorme distancia" entre 4,8 y 5 en nuestro sistema habitual de calificaciones. Y equivaldra a que Finlandia obtuviera un 5,2 y Singapur, la ms destacada, un 5,6. Es decir, el number one nos saca la friolera de 0,9 puntos, como analiza Bethencourt. A este respecto se pregunta el socilogo Jos Saturnino Martnez: Considerara catastrfico que un hijo suyo obtuviese un 6 de nota media y otro un 5,93? Aadiendo que se debe tener en cuenta que Espaa es de los pases de la OCDE que ms ha incrementado el nivel educativo de su poblacin, casi triplicando la proporcin de titulados con secundaria (o superior) entre los jvenes con respecto a la generacin de sus padres (64% y 26% respectivamente, mientras que en la OCDE la relacin es de 77% y 69%). Los resultados del estudio PIACC (PISA para personas adultas) revelan no slo que el alumnado espaol constituye la generacin mejor formada de este pas, sino que adems es, de toda Europa, el que mayores diferencias registra en su nivel competencial respecto a sus familias.

El problema es que titulares como Suspenso en PISA, A la cola en lo que generan es un modelo de competitividad entre las instituciones docentes y entre pases, completamente ajeno a los principios educativos y a la cooperacin y construccin del aprendizaje y de la ciencia que ha venido presidiendo el conocimiento colectivo de la especie humana y su avance en todos los campos del saber.

Este enfoque neoliberal que nos quieren introducir tiene que ver esencialmente con una orientacin de la educacin para preparar mano de obra para el mercado laboral donde las familias aprenden que los centros situados en los mejores puestos del ranking les darn ms posibilidades a sus retoos de colocarse en el futuro mercado laboral y la Universidad se especializa en buscar formas de rentabilizar y patentar productos y patentes vendibles en el mercado internacional que las site en lo alto de esos rankings para poder seguir obteniendo financiacin externa, ante el constante recorte de los recursos pblicos, dado que stos los gobiernos conservadores y neoliberales (vase la modificacin pactada entre ambos del art. 135 de la Constitucin espaola) han decidido dedicarlos a rescatar a bancos, financieras y constructoras de autopistas.

En esta loca y desenfrenada carrera por estar en el ranking, pues quien pierde el tren de la excelencia acaba descarrilando, el profesorado se centra en buscar la forma de obtener resultados, dedicando el tiempo a preparar lo que le piden en las pruebas o a conseguir aquello que les site en la cspide del ranking. El alumnado con dificultades y diversidad se convierte en un estorbo y ya no se piensa qu puede hacer el centro por el alumno o alumna, sino qu pueden hacer ellos porque el centro mejore su posicin en los resultados del ranking de competencias. Por supuesto, los conocimientos e investigaciones no "rentables" y no aplicables al mercado se vuelven una prdida de tiempo, y se dejan de financiar proyectos improductivos que tengan en cuenta las necesidades de los sectores sociales ms desfavorecidos o de las minoras. Estamos construyendo as una sociedad del conocimiento, una sociedad de las oportunidades, para los excelentes. El resto estar destinado al trabajo precario, temporal, rotativo y mal pagado, al que se le piden unas competencias bsicas en lengua, matemticas, ingls e internet, como se empieza a reflejar en el desarrollo de los currculos de educacin en las comunidades autnomas.

Enrique Javier Dez Gutirrez. Profesor de Didctica y Organizacin Escolar de la Universidad de Len y Coordinador del rea Federal de Educacin de IU

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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